Los platos nuevos de mi hijo

A mi hijo mayor de edad no le gusta el jamón serrano aunque venga de pata negra. Son cosas raras que existen y que no son fáciles de entender pero que hay que sufrir en silencio como las de abajo. Tampoco le gusta un buen plato de borrajas con aceite de oliva o un filete de ternera a la plancha de los de cortar con cuchillo de verdad.
Pero el tipo se inventa nuevos platos, no se si por culpa de algún cocinero conocido o porque es así de raro.
Esto que se ve arriba son dos hamburguesas (vete a saber tú de que bicho las han sacado) desechas y mezcladas en un sofrito de cebolla y pimientos con tomate frito y queso rallado al que añade en el último momento un pequeño golpe de picante.
Os juro que está bueno, pero me jode reconocérselo porque a cambio le pido que pruebe el jamón y el muy cabrón no quiere.
Sabe de salsas de soja más que los propios japoneses y adora los platos chinos sin saber que en realidad son productos congelados o refritos en salsas fuertes para que no huelan a nada que no sea indefinido.
Confunde la cocina mediterránea con el comprar en el Bon Área, en el Caprabo o en el Mercadona.
Eso si, en pizzas sabe conseguir sabores imposibles y grosores de sorprender.
No creo que encuentre novia con esta forma de cocinar.