Algunas ONGs de adopción

Este fin de semana estuve en unas jornadas de una ONG que se dedica a trabajar en un país de África para los niños abandonados que son decenas todas las semanas.
Los niños (diría mejor que las niñas) se abandonan en puertas de conventos, de ONGs, de asociaciones, de Organismos públicos, para que alguien se haga cargo, porque la familia no es capaz o porque el niño ha salido con algún problema físico o psíquico.
La labor de dar un futuro mejor a estos niños desde países occidentales es encomiable.

Pero una vez que tomas contacto frío, como mero espectador, con la asociación que se dedica desde España a esta labor, algunas cosas, ideas, empiezan a cambiar.
El Estado español una vez que da el permiso de idoneidad deja de revisar el proceso. Los futuros padres se dedican entonces a buscar una asociación que les facilite los trámites con arreglo a los países desde donde trabajan. Y aquí es donde las cosas se complican desde el punto de vista distante del espectador.
Se mueven cantidades de dineros sin control, existen engaños que se avisan claramente, sobre las edades reales de los niños, hay un esfuerzo tremendo por intentar traer niños completamente sanos (algo difícil) pero que indica que hay una selección en el país de origen humanamente complicada de asumir, porque los niños adoptantes son elegidos de orfanatos y los que una vez sacados de ellos les detectan enfermedades vuelven a los mismos y ya no saben nunca su futuro.
Si a esto le añadimos que la asociación laica hace sus reuniones en un edificio de ejercicios espirituales confesional, que casi todas las familias tienen más de 2 hijos y algunas que superan los 5 de diversas nacionalidades, que curiosamente hay muchas familias monoparentales femeninas, y que algunas preguntas que se hacen en la reunión se responden a medias, uno sale con la sensación de que no todo vale para la adopción internacional, y que el Estado está dejando de ahcer un papel que creo le corresponde.