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2.11.15

¿Aumenta la derecha o la izquierda?

Sin duda ha cambiado en España —y en parte de Europa— el concepto claro de izquierdas y derechas en la política. Y eso nos lleva a mover los segmentos y posibilidades políticas desde otras ópticas donde el idealismo tiene mucho menos poder y el carisma y las formas de expresión aumentan o disminuyen las posibilidades de convencer.

Por el hecho de aparecer de derechas o de izquierdas no ganas el voto del indeciso, que en realidad es el que mueve gobiernos y formas de gestionar la sociedad. Ahora son ya otros conceptos los que atraen el discurso y retienen la atención del ciudadano.

Si sumamos el voto que aparece en el sondeo más conocido de los 5 partidos nacionales en España y los aplicamos a un factor 100 a lo largo de todo un año, vemos que la suma del concepto “derecha e izquierda” varía de forma notable, lo que nos indica que el ciudadano o el que cocina la encuesta (pensemos bien y anotemos sólo al ciudadano en este cambio) ha variado, sin que sea posible que hayan variado sus ideas políticas. Cambia pues el concepto de “quien” representa al que le va a resolver “sus” problemas.


Desde diciembre de 2014 que fue el punto más alto de suma de los tres partidos de izquierda nacional contra los dos partidos de derechas (61,3 izquierda - 38,7 derecha) esta división se ha ido transformando hasta el momento actual en que la derecha empieza a ganar a la izquierda desde hace dos meses (hoy 49,1 izquierda - 50,9 derecha).

Es una tendencia mantenida, lenta en los 11 sondeos analizados, irregularmente repartida entre los diversos partidos que forman cada ideología, pero que sin duda señalan una tendencia que se va moviendo sin producir sobresaltos en las líneas, al contrario de lo que sucede con el nombre del partido que aumenta o baja sus expectativas de obtener voto.

El mejor momento para el PP fue en el momento de las elecciones municipales y el peor en marzo de 2015, dos meses antes de estas mismas elecciones. Crecieron las expectativas en los sondeos al ver que no se hundían.

El mejor momento para Ciudadanos es el actual y el peor es el punto de partida. Su aumento es constante, lento, pero sin sobresaltos excepto en las elecciones municipales pues se esperaba más.

El PSOE partía del mejor momento posible en diciembre de 2014 y enseguida se desinfló al no representar el cambio de líder lo que posiblemente esperaban los ciudadanos. Sube y baja en una pequeña noria de incierto futuro.

Podemos tuvo el mejor momento al comprobarse que el líder del PSOE no representaba un mirlo blanco, lo que les dió alas y fuerza a principios del 2015. Para tener su punto más crudo en este otoño que no lo están sabiendo gestionar bien.

En el caso de IU y tras un verano 2014 desastroso, está encarando este invierno con ganas de subir a costa de la pérdida de un Podemos que cada vez resulta menos entendible entre los que apoyaban las nuevas formas y que ahora parecen más proclives a irse con su voto a Ciudadanos.