10.1.18

Nunca una bufanda sirvió para tapar las vergüenzas

La imagen del día es la de la prepotencia de Rodrigo Rato en sus respuestas al Congreso por sus trabajos económicos en Bankia. No quiero entrar a si parece culpable o inocente, lo dirán otros, entro en la forma y las formas, en los tonos y las prepotencias de quien está contra la pared y se cree que no debe respeto a los que nos representan a todos los españoles.

Estas formas de comportamiento son las típicas de estos años, las que nos están llevando al caos social, aunque creamos que no se nota. Un caos como el que sufría el propio Ratio con su bufanda, elegante y enorme, que se le apoderaba, que no lograba dominar.

Si todos nos envolvemos en las telas de los cónsules romanos, para estar dentro escondidos, nos vamos a hundir en la miseria de la palabra manipulada. Eso que ahora llamamos posverdad. 


En mi pueblo se decía “Quien más fuerte chifle, capador”. No el mejor ni el más sabio. El que más ruido meta.

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