Responsabilidad y sentido común contra el Coronavirus

Nadie nos podría advertir a principio de este 2020 que íbamos a tener encima una situación mundial de esta envergadura, con la enfermedad del coronavirus entre todos nosotros, afectando a nuestra forma de vida social, a nuestra economía, a nuestra salud.

El poder de los medios de comunicación es tremendo y vivimos con ellos mientras además bebemos de ellos. Ayer a primera hora acudí a Alcampo de mi barrio a comprar algo más de lo habitual. Estaba de clientes totalmente normal. 

Durante el día fueron surgiendo imágenes en todos los medios de comunicación de lineales vacíos, de personas desaforadas comprando en Madrid, colas para entrar o personas con bolsas en la cabeza a modo de casco transparente para evitar contagios. Miedo sobre miedo.

Hoy a la misma hora he acudido al mismo Alcampo a una compra muy puntual y el cambio era brutal. Casi no había carros, estaba lleno de personas comprando carros llenos, algunos lineales a las 10 de la mañana ya estaban medio vacíos y hablando con una persona del Supermercado me ha comentado que anoche la imagen era fantasmal, que hicieron fotos de los lineales al acabar la jornada y no lo habían visto nunca. Y que hoy parecía un día peor.

Nos estamos equivocando y nadie nos está convenciendo de esto. Acaparar es un error pues nos puede dar para una semana a lo sumo, y el problema o no será casi nada o será mucho, nunca será un problema de una semana. Hay que seguir comprando de forma normal y nunca de forma compulsiva. Hay que comportarse socialmente con sentido común y alta responsabilidad.

Hoy que fijarse en los datos de China y Corea que ya parecen decrecer y en el número de personas que tras pasar el Coronavirus ya están recuperados, en estos momentos 67.000 personas de las 120.000 afectadas en todo el mundo. 

Vamos a tener un par de semanas de subidas en los números españoles de afectados, similar a lo que está sucediendo en Italia, pero debemos por lógica esperar que la bajada sucederá como en China o Corea del Sur, con una bajada notable en el número de afectados. Sobre todo se trata de ganar tiempo y no colapsar los hospitales.