9.4.20

Salou también pide delatar a los aragoneses

Leo, leen, leemos que en las queridas poblaciones de Salou y vecinas, como ya habían hecho en otras zonas de playa o de montaña, estaban los alcaldes alentando a sus vecinos para que delataran a los que poseen segunda viviendas para denunciarlo a la policía. La policía tiene su trabajo, y hacer de chivato es muy peligroso, pero tal vez es que yo soy tonto de baba.

“Caña al que viene de fuera” pues nos traen el virus. 

Y les dan un decálogo a los vecinos "auténticos", para que observen las ventanas por si osan levantar las persianas, y si lo hacen hay que denunciarlos para expulsarlos aunque sean propietarios de esas segundas viviendas. Cuidado si bajan a comprar el pan, pues allí están pillados. 

Podría yo recordar los años 30 y 40 del siglo XX, pero no puedo pues se me arrasan los ojos. Nunca hemos querido estudiar la Historia de España, y ahora la estamos jodiendo.

Los propios alcaldes democráticos alentando a sus vecinos a que “se chiven” hoy, por ir a la segunda vivienda y… mañana… por ser comunistas, fascistas, gitanos o judíos? ¿Por ser pobres, feos, artistas o negros? ¿Dónde ponemos el límite para defendernos del "otro" pues peligra nuestro futuro?

Y en la España de hoy, la nuestra, creemos que incluso es lógico esto y lo informamos sin acompañar el texto de un grito de ira. ¿Nadie nos va a decir que esto NO SE HACE, aunque suene a autodefensa, pues NO ES AUTODEFENSA?

Hay que defender la salud. Pero nadie nos advierte que también hay que defenderse del tonto social, del chivato, del violento escondido en su balcón. La salud se defiende con verdades, con mascarillas, con una Sanidad bien dotada, con profesionales bien formados y bien pagados. Con los que muchas veces se nos van a otros países pues en España pagamos muy bien a los futbolistas, pero muy mal a los investigadores.

Así que sin poner precio y por si acaso…, cabe pensar que pronto quemaremos libros pues alientan a la libertad de pensamiento, y eso también es poco saludable y peligroso para nuestro futuro de tontos sociales.

Y no, ya no tengo segunda vivienda, la dejé hace una década, así que no escribo porque me hayan prohibido ir a ella. Hace ya tiempo que entendí que las fronteras se llevan dentro de los sesos, como a dios o al miedo.