22.1.13

Nueve claves para vender el miedo, la ansiedad, la angustia

Toda persona tendrá que asumir riesgos en su vida. Los líderes; pero también las personas normales. Todos. Tú y yo. Así que tendremos que ir preparándonos para salir airosos de ellos.

Ante los riesgos los problemas más frecuentes son aguantar bien las críticas, el miedo a fracasar, asumir tus propias limitaciones e intentar conocer bien a los demás, para poder trabajar en equipo o incluso para vencerlos. Hay que crear una especie de coraza alrededor de nosotros, para sentirnos fuertes, saber defendernos, aumentar tus defensas.

Tú vales lo que vales, que no sabemos de momento cuanto es, pero que por mucho que te halaguen no es más, que por mucho que te critiquen no es tampoco menos. Los que te rodean puede calificarte, juzgarte y valorarte. Pero por mucho que te incidan sus opiniones, la verdad es que vales lo que ya valías antes de que te dijeran anda. Ni positivo ni negativo.


Tus decisiones pueden no gustar, seguro que no podrán gustar a todos, pero también es cierto que te gustarán a ti. Tú, vas a tomar las decisiones que consideres mejores en cada momento. Si te equivocas tendrás que revisar tu manera de decidir, pero lo harás por el fracaso, no por lo que digan de ti los demás. Los escucharás para aprender, pero no para sufrir.

En la vida no nos equivocamos, excepto si los resultados obtenidos no son buenos. No existen los errores, existen los resultados bueno o malos. Pueden ser resultados a corto plazo o resultados a largo plazo. Si crees que te estás equivocando, casi seguro que te estás equivocando. Pero eso no quiere decir que estés equivocado, tal vez sea que el camino emprendido no sea el mejor y que lo que debes hacer no es cambiar el lugar de la meta, sino el camino a recorrer. No el fondo sino las formas.

Todos nos equivocamos en las decisiones que tomamos. Sobre todo los que tomamos muchas decisiones. Es progresivo. Solo NO se equivoca quien NO toma decisiones. Pero muchas veces estos errores lo son por no saber vigilar bien los caminos emprendidos, no porque no sepamos a donde nos dirigimos.

Nadie es perfecto. Los que parecen perfectos tienen la suerte de NO ser perfectos. Todos actuamos con arreglo a patrones aprendidos por nuestra experiencia y es imposible no tener en nuestra mochila polvo, equivocaciones, sensaciones que no supimos valorar bien. Todos tenemos un margen de error que debemos asumir como inevitable. Somos humanos e imperfectos.

Tú elijes, así que reflexiona antes de decidir. Cada día eres más sabio, tienen más experiencia de vida, más carga emocional y más soluciones. El tiempo enseña y cura, te hace más fuerte, más listo para saber resolver problemas.

Si tienes dudas pregunta, consulta, habla, pide ayuda, escucha. Elije a una persona que esté centrada, que sea válida, que sepa mantener prudencia y secretos, que sea equilibrada. Necesitamos siempre a alguien que no deje reflexionar, pues las soluciones las debemos encontrar nosotros para creérnoslas bien. Del otro necesitamos LUZ; que no abra nuestros ojos.

Funciona mejor la poesia que la prosa para activar el cerebro

Se ha investigado en la Universidad de Liverpool la influencia de leer poesía durante una terapia psicológica, de reeducación emocional, y se ha determinado que puede ser más efectivo leer poesía que dejare llevar por los consejos de los libros de autoayuda, que muchas veces simplemente traducen y simplifican los consejos que llevan siglos dándose en textos poéticos.

La realidad es algo distinta, y vamos a intentar aclararla, para lograr entender qué se busca y de qué manera se pueden obtener mejores resultados.

El experimento monitorizado en el cerebro de voluntarios, mostraban una mayor actividad cerebral cuando el voluntario leían poesía que mientras leían los mismos pasajes y textos pero pasados a lenguaje coloquial.  Los resultados señalaban que la actividad cerebral se dispara cuando el lector se encuentra con palabras inusuales o con estructuras semánticas complejas, pero se queda quieta cuando el contenido se expresa en lenguaje coloquial.  El tema es que la poesía y la necesidad de leerla con atención para buscarle su sentido afecta al hemisferio derecho del cerebro, donde están los recuerdos autobiográficos, y ayuda a reflexionar sobre ellos y a ponerlos en perspectiva.

Los expertos señalaron que esos estímulos se mantienen durante un tiempo, y potencian la capacidad de atención del individuo.  “La poesía no es sólo una cuestión de estilo literario. La descripción profunda de experiencias añade elementos emocionales y biográficos al conocimiento cognitivo que ya poseemos de nuestros recuerdos”, según explicó uno de los profesores encargados del ingenioso estudio.

Sabido esto, la siguiente duda que asalta a los investigadores está relacionada con las adaptaciones que se realizan de algunos clásicos de la literatura, Charles Dickens, por dar un ejemplo, para acomodar su lenguaje a las expresiones de la lengua actual, facilitando así su comprensión. Se los comprenderá mejor, sí, pero ¿seguirán siendo igual de útiles? ¿Seguirán potenciando nuestra atención?

En el PP algunos sabe mucho, muchos saben algo

El PP ha encargado una auditoría interna (para ellos solos, para intentar saber y no contar)  más una auditoria externa que pagarán ellos y encargarán a quien les de la real gana y que no podrá demostrar nada de nada.

Alguien (más de uno) sabe mucho, muchos saben algo; pero si no hay papelicos guardados en las cajas del PP (presuntamente), nadie podrá demostrar nunca nada. Y es de pensar que los apuntes en B, alguien se los ha llevado o los ha roto en el WC de algún despacho.
En las contabilidades de ninguna organización, quedan rastros de la contabilidad B, luego nadie puede demostrar nada con la contabilidad que se puede enseñar. La otra, la que guarda en su ordenador personal el “jefe” del tinglado, no se sabe con qué nombre se guara. Y los recibos, que NUNCA se firman dos veces, los guarda el mismo que los entrega.
Creo que Bárcenas era de los contables antiguos, de los de lápiz y libretica, así que es más complicado todavía poder pillarle en el supuesto caso de que algo no fuera legal. Nada de nada, oiga.
Así que o logramos hacer que alguien cante, que se acojonen de verdad, o no se podrá hacer nada, lo que jorobará más al PP, que tendrá que soportar el estigma de la trampa durante toda su vida.
¿Da igual en este santo país hacer trampas?, pues parece que si, que incluso entre algunos de nuestros vecinos de calle, resulta simpático y da personalidad sabe engañar. Somos así de imbéciles y perdonamos las trampas pensando que demuestran que quien la hace es un tipo listo. Joder con la bobería profesional.

21.1.13

Nos jugamos la democracia entre sobres malva con dinero B

Uno se podría sentir Diputado, Concejal o Ministro, pero el poder lo dan los tesoreros con los sobres. Si eres de los de 15.000 eres imprescindible, si de los de 5.000 eres importante. Si no lo recibes no eres nada.

Por cada sobre que se entrega, hay otro sobre que se recibe. Debe y haber. No se puede dar lo que no se recibe. ¿Por qué se recibe? ¿a cambio de qué?
Los que lo reciben no lo declaran, luego, no hay manera de que hablen pues también se la han jugado con Hacienda y prefieren callarse. Así que el silencio está asegurado. Los mafiosos pusieron de moda la palabra “omertà”, que suena a muerte.
El poder hoy lo tiene quien en su bolsillo guarda la libreta con apuntes negros. Siempre se apunta en una libretita o en un documento de Excel, depende de la edad del tesorero. Pero se apunta, vaya si se apunta. Y hoy ese documento vale más que un sobre lila de los gordos. Pero sobre todo ese documento vale no para ser publicado, no, vale para ser destruido.
Alguien mira esa libretita, sonríe y piensa en lo que vale el papelito y él mismo. Y vuelve a sonreír.
¿Qué podemos hacer ahora?, jodo, pues apagar la luz y ponernos a dormir. O bien empezar a encender los focos y mirar por debajo de las alfombras del país de forma contundente y con enormes cambios. Todo se nos ha ido al carajo, nada sirve.
No hay que hacer reset, es falso. Hay que reinstalar un nuevo sistema operativo, comprarse nuevos programas, cambiar la pantalla y el teclado y ponernos a rezar quien crea, para que todo vuelva a funcionar mientras copias al nuevo ordenador lo poco que hay salvable.
Efectivamente, lo que se hará es apagar la luz. Es lo que tiene el miedo, que todo lo pinta de negro.

20.1.13

Mamá; Fernando Sabater me ha llamado tonto. ¿Soy tonto?

El filósofo Fernando Savater ha empleado el sentido común al decir que por cada político inmoral hay un montón de ciudadanos que les votan, que simplemente son tontos. Y que la culpa es compartida. Los jetas actúan con una impunidad tremenda simplemente por que piensan que los mortales que les votamos somos tontos de capirote. Y aquí efectivamente, ellos tienen razón. Somos tontos y punto pelota.

Tú, yo el primero, somos los tontos que les hemos puesto a mandar, sabiendo ya de antemano que son jetas profesionales, amigos de ladrones, capaces de hacer lo peor sin perder la sonrisa. Así que somos tan culpables como ellos pues al fin, ellos se siguen creyendo que les votamos para eso, para seguir haciendo lo único que saben hacer.

Saben que les vamos a seguir votando, que si los pillan saben disimular y que la justicia es más boba todavía pues está atada de pies y manos. Hay que probarlo y para eso ellos son más listos que las leyes. Juegan con los países escandalosos para sacer sus dineros como quien juga al julepe o a la taba. No hay problema nunca. ¿Han visto ustedes alguno de estos jetas de sonrisa fácil, detenido y en la cárcel?

¿Qué están aprendiendo los jóvenes de España con estas noticias? ¿seremos capaces de reeducar a los que ven estas trampas un día si y al otro también? Es la España del futuro. Nuestra España, la que hemos hecho a golpe de idiotez, entre todos. ¿Hasta cuando?, pues posiblemente hasta siempre.
No os preocupéis ladrones, seguir robando, que no pasa nada, os consideraremos simplemente listos.

19.1.13

Que es el YO, el ego, el ser. Y cómo controlarlo

¿Qué es el YO?, bueno es una interesante reflexión que hay que aclarar. Hablamos del YO y pero no siempre lo tenemos todos claro. 

El YO es el alma, el ego, el ser, la conciencia, el interior, la conciencia, la personalidad. Depende de contextos, filosofías, religiones. Pero siempre nos estamos refiriendo a lo mismo. Es muy simple, el YO es yo.
Es la substancia de nosotros mismos, la energía si quieres llamarlo de otra manera, las circunstancias ya asumidas y que han dejado poso. Son las sensaciones que nos llevan a decidir, a comportarnos, a ser de una determinada manera.
En plan moderno podríamos decir que es el SO, el sistema operativo, el software.
Nacemos con un YO bastante primitivo aunque preparado para ir ampliándose con multitud de experiencias y sensaciones. Somos niños durante unos años, pero estamos totalmente abiertos a ir sumando, a recoger y crecer, a explorar y escribir sobre nuestra programación de base aquello que nos está sucediendo. Y poco a poco nuestro SO, nuestro YO, se va formando de forma única, pues junto a los ADN que nos trasmite nuestra familia se van sumando las experiencias del cada día.
Sumamos aciertos y errores. Sumamos partes positivas y partes negativas. Y a veces, ya en la madurez, necesitamos revisar nuestro SO, actualizarlo, corregirlo, quitarle virus, dotarlo de más defensas, de más modernidades, de más capacidad de acción ante los nuevos retos de la vida.
Nuestro YO es nuestro, somos nosotros, pero eso no quiere decir que no seamos capaces de mejorarlo, de revisarlo, de repararlo.
El YO es quien nos mueve, quien movemos para ser humanos. Nos controla pero realmente también somos capaces de controlarlo. Intentará moverse entre los restos del YO niño a los YO adultos o YO padre o YO anciano. Pero nunca deja de tener todos los componentes de los distintos YO que hemos ido poseyendo en la vida. Así que o aprendemos a dominar nuestros YO, o el que más chifle se apoderará del resto. Si queremos ser adultos, debemos potenciar el YO adulto para que sea capaz de apoderarse en las decisiones, del resto de los otros YO. Y efectivamente sucede, a veces sin darnos mucha cuenta, con el resto de los YO residuales que tenemos. Podemos volver a ser niños si no somos capaces de controlar su vuelta y se apodera del resto de YO. Aunque creamos que no es posible  todo depende de las personas, de las circunstancias, de lo momentos vitales de cada uno.


Recuperemos esmirriado, esmirriau, como adjetivo calificativo

Un “esmirriau” es un enclenque, un flojo, un débil, una persona raquítica y con sensación de enfermo, un pequeñajo pero con edad para ser un tipo con agallas. Un flojeras.

Realmente es una palabra aragonesa (que deriva del castellano esmirriado) que se emplea bastante como adjetivo calificativo y no siempre como un insulto. Cuando decimos que alguien está esmirriau no lo insultamos, simplemente lo describimos como alguien que necesita mejorar, engordar, comer más, hacer ejercicio y ponerse más fuerte.
Tras una enfermedad o una simple gripe las madres nos dicen que nos hemos quedado esmirriaus, como sin brillo, que hemos perdido peso pero también energía. Estamos decaídos, flojeras.
Es una palabra que de pequeño me acompañaba bastante pues hasta los 10 años estaba realmente muy esmirriado aunque insistieran que estaba esmirriau, como falta de alimentos. Y era cierto pues aquellos años eran de hambre tapada con alimentaciones más para tapar el hambre que para hacernos crecer.