25.10.17

La turistificación matará al turismo útil para las ciudades

Es muy peligroso que la turistificación está logrando vaciar los centros de las grandes ciudades, convirtiéndolas en parques de atracciones históricos, culturales o de ocio. Ya se habla de que en el centro de Madrid hay hasta un 70% de la población con riesgo de expulsión de sus barrios de siempre, por los diversos cambios en el comercio y el urbanismo, que supone la llegada masiva de turistas sobre todo a los alquileres turísticos.

El problema es de mala planificación, o de nula planificación sobre una actividad económica importante como el turismo, donde hemos llegado a pensar que todo vale. O incluso una planificación manipulada para favorecer beneficios inmobiliarios.

En las grandes ciudades atractivas al turismo por diversos motivos, se han ido construido enormes masas hoteleras mal planificadas. Me daría igual hablar de Barcelona o de Venecia, de cualquier ciudad europea con atractivo turístico. 

Estos hoteles de gran calidad se han ido construyendo en las afueras de las grandes ciudades, rodeándolas, cerca de aeropuertos o vías de entrada. Nunca en el centro de las grandes ciudades o en el caso de hacerlo así, con precios prohibitivos en sus alojamientos.

Este error ha propiciado que el turismo que quiere alojarse en el centro de las ciudades, el turismo individual y no el grupal, busque soluciones a través de apartamentos o habitaciones no siempre legales. Es más útil estar alojado en una habitación mala en el centro de una gran ciudad que en una buena habitación pero a varios kilómetros del centro. Y esto no se ha tenido en cuenta a la hora de planificar el crecimiento turístico.

Si en un edificio de alquileres les resulta mucho más rentable a los dueños de las viviendas alquilar por días, lo harán mientras no se legisle duramente. Y eso supone dificultades de convivencia al resto de vecinos, por ruidos, mal uso, descontrol de horarios, etc.
Si a eso le sumamos que el comercio de proximidad en estas zonas se convierte en comercio dedicado al turismo, nos encontramos con otro problema. Un turista no necesita carnicerías o verdulerías, tampoco tiendas de ropa o de calzado. Y esas pescaderías se convierten en tiendas de bocadillos, de sombreros mexicanos, de bares de tapas franquiciados o de locales con estampitas con santos y paisajes. Y los vecinos huyen.

¿Solución? Hacer hoteles baratos en los centros urbanos, controlar los alquileres ilegales, planificar los crecimientos y descrecimientos, revisar los permisos de actividades económicas por saturación en los barrios con problemas de turistificación.

Ecosistema emprendedor en España

Enrique de la Rica, uno de los fundadores (y que en la actualidad dirige) de ESEUNE Business School, una de las principales escuelas de negocios en España con sede en Bilbao, ha respondido a un medio de Alicante y a una pregunta muy concreta sobre emprender y empleo. Veamos su respuesta. La entrevista completa se puede consultar aquí.


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-¿Cómo ve el ecosistema emprendedor en España y en Alicante?

-En España ha habido una gran evolución del ecosistema emprendedor, aunque yo lo analizo desde un punto de vista un tanto crítico, porque en muchos casos se asocia el emprendimiento con el autoempleo. Y no hay que confundirlos. El autoempleo a través de una startup es una tendencia, que está bien, pero para el concepto de emprendedor deberíamos considerar también a las personas con experiencia y potencial, de treinta, cuarenta o cincuenta años, con capacidad de crear una nueva empresa. 

Hay un cierto desequilibrio en este ecosistema, porque hay mucho emprendedor joven. La gente con experiencia no suele convertirse en emprendedora, tienen buenas ideas pero les falta la cultura del riesgo que sí existe por ejemplo en Estados Unidos, donde directivos de empresas abandonan sus puestos para poner en marcha su propio negocio. 

En ese sentido somos una sociedad conservadora. Hacia lo que hay que ir es a crear startups escalables, porque en muchos casos, después de tres o cuatro años, esa empresa sigue solo con tres o cuatro empleos, y lo interesante es que sea capaz de crear cientos.

23.10.17

Bjarke Ingels está de moda, lo cual es negativo

El arquitecto danés Bjarke Ingels está de moda, y siendo esto muy peligroso, sabe conciliar sus ideas y proyectos con el espíritu que le llevó a ser arquitecto y a creer que podría cambiar las ciudades, cambiando los edificios y sus usos.

Es un destacado exponente de la figura de arquitecto estrella contemporáneo, pero sabedor que eso no es ni tan siquiera bueno para lograr los objetivos de sus ideas. Veamos tres preguntas que se le han realizado en Pamplona, junto a una imagen del edificio “La Pirámide” de New York” realizado por Bjarke Ingels.

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¿Qué ocurrirá con las ciudades si las compañías poderosas no apuestan por ellas?
Entre los sesenta y los ochenta, muchos centros urbanos sufrieron el ­abandono de los ciudadanos: queríamos una casa con jardín. En las últimas décadas, los centros han vuelto a llenarse de gente. Resultado: alquileres impagables. Es casi imposible vivir en el centro de Londres o Copenhague. Eso hace que la idea de ciudad deba redefinirse.

¿Qué hace a una ciudad ser lo que es?
Los ciudadanos. Fíjese cómo determinados grupos de artistas se trasladan a vivir hacia barrios más económicos y esa concentración genera urbanidad. Cuando la gente llega a un lugar y se instala en él, dicha zona mejora, se desarrolla. El proceso de gentrificación se describe siempre como negativo, pero es también el motor para la redefinición de lo urbano.

¿Por qué debe reinventarse la arquitectura?
Necesitamos alternativas a la vivienda con jardín y al apartamento en la ciudad. Y nacerán de mezclar. Le Corbusier ya lo probó dedicando una de las plantas al comercio en edificios de apartamentos. La diversidad crea la posibilidad de la diferencia. Hay que aceptar lo distinto.

La posible ciudad del futuro, curiosamente muy clásica

Un joven estudiante de Bellas Artes hizo esta semana un dibujo de su ciudad teórica, no tanto por ser la ciudad que le gustaría que fuera, como por ser la ciudad que cree será la que prevalecerá. 

La ciudad medieval, la clásica, la que envuelve a la iglesia para no ser atacada, o para servir de refugio. Muchas torres, campañas y en medio la gran Casa del Señor de la ciudad, la más alta, la que puede vigilar, la que se puede escapar de los ataques. El castillo que siempre impresiona al enemigo.

Creo que hemos avanzado muy poco. Eso sí, parece una ciudad sin coches, al menos en eso también hemos vuelto a la Edad Media para tranquilidad de los caballos, que volverían a recuperar sus trabajos.

Lo que no me dijo es si en esos edificios similares a las iglesias, vivirían curas o seglares. Tapiceros o fabricantes de ángeles y sueños.

18.10.17

Acoso Escolar. Diálogo y comunicación

Hoy Heraldo de Aragón ha publicado este estadillo que hemos dejado, con algunas pautas de comunicación desde casa, para detectar el “bullying”, prevenirlo y darle cauces de solución. Por su interés nos parece que debe ser conocido más ampliamente, y que puede servir de pauta de comportamiento de todas las familias, ante el acosos escolar.

Hay que prevenir el acoso escolar, detectar cuando se está produciendo, y resolverlo desde el diálogo entre todas las partes, implicando en la comunicación válida a todos los actores del proceso.

No hay que olvidar que entre niños, el acoso escolar puede ser un problema para ambas partes familiares. Para la familia del niño que sufre el acoso escolar. pero también para la familia del acosador, que muchas veces se encuentra con una violencia que debe gestionar y que teme vaya en aumento y se les escape de su control.

17.10.17

Lo importante es no perder jamás la curiosidad

El verdadero tema no es cómo afrontar la vejez, sino cómo afrontar la vida. Todas las edades hay que vivirlas en tres dimensiones: hay que vivir el presente, hay que saber recordar y hay que saber soñar.


Si uno solo sueña, vive en las nubes. 
Si uno vive solo el presente y no es capaz de valorarlo por el viaje recorrido ni de proyectarlo hacia el futuro, vive con las orejeras puestas y no se entera de nada. 
Y si uno vive evocando el pasado y tratando de añorarlo, vive perdido.


Hay gente que no se toma la más mínima molestia para vivir de una manera inteligente, que le permita paladear la vida y entenderla, darle sentido, color y dimensión. Yo procuro siempre darle alegría e intensidad a lo que vivo.


Y como he vivido el paso del tiempo con naturalidad, he podido ir pasando etapas sin ningún particular sobresalto, sin que me sorprendiera el fantasma de los años.


Intento entender el mundo. Y ese es precisamente el motor de todo lo que ha sido mi vida: la curiosidad. No solo la que permite al investigador descubrir lo que no sabe y al astronauta encontrar planetas desconocidos, sino la curiosidad respecto al vivir.


Un sabio griego no lo era solo por hacer descubrimientos inteligentes, sino porque estos le permitían entender mejor el mundo y vivir más adecuadamente: saber para vivir, no saber por saber.


Como decía Einstein, “lo importante es no perder jamás esta bendita curiosidad” y, para ello, son fundamentales todas aquellas iniciativas (…), que trabajan para que los mayores se sientan integrados en la sociedad y se mantengan en constante movimiento físico y mental. No solamente porque es una manera verdaderamente inteligente y digna de acompañar a esas personas ayudándolas a vivir de verdad, en las tres dimensiones, sino porque, además, de ahí puede extraerse un zumo que el resto puede aprovechar.


La experiencia de los ancianos podrá regar la sociedad, solo si viven con lucidez y consciencia y siguen sintiéndose parte de la tribu. Y el que pueda llegar a morir habiendo estado hasta el último minuto en alguna acción dentro de un nosotros, yo creo que se muere vivo.



Miedo a perder el puesto de trabajo en España en 6 meses

El número de españoles que tienen miedo a perder su empleo en el corto plazo es todavía del 37% en un final de 2017 en el que ya parece que hemos enfilado la salida de la crisis económica. Pero o es falso esto, o nos hemos encontrado con una legislación laboral que ha vuelto en totalmente voluble el puesto de trabajo.

En un informe realizado por Randstad en 34 países, el 37% de los españoles creen que en los próximos 6 meses van a tener que cambiar de empresa. Estas cifras entre los países de la Unión Europea sólo son superadas por Grecia, donde un 40% creen que sufrirán el cambio de empresa. La media en la Unión Europea es del 25%.

Aun así estos números han mejorado en España en los últimos seis meses, donde sólo creían poder mantener su puesto de trabajo un 32% de los españoles.

Si vemos que Luxemburgo tiene un temor a perder el empleo de un 15%, en Alemania de un 17% y en Francia de un 26%, vemos que los trabajadores españoles estamos en una confianza muy baja en la percepción de seguridad de nuestro puesto de trabajo.

Cuando una economía productiva se basa en una rotación excesiva de sus trabajadores, en puestos de trabajo de baja promoción y poca motivación, con sueldos bajos y una formación requerida muy diferente a la que posee el propio trabajador, el caos productivo está asegurado.

Si a eso le añadimos un tipo de contratos laborales absurdo y con exceso de variaciones y posibilidades que en nada favorecen la seguridad, trabajos en el sector de servicios en muchos casos y además excesivamente estacional, debemos concluir que nuestro mercado laboral y con ello económico, necesita un cambio tan profundo que no es cuestión de una crisis de coyuntura o crisis cíclica, sino en unas modificaciones rotundas en todos los aspectos laborales.