24.6.19

En la ciudad de Dubai también hay barrios pobres

No por conocido nos resulta admisible asumir esta imagen de un barrio de la ciudad de Dubai como algo inevitable en este siglo XXI. Daría igual mostrar cualquiera de las centeneras de ciudades que crecen en todo el mundo a un ritmo casi incontrolable. Se convierten en todos los casos en ciudades muy desiguales, en bloques muy compartimentalizadas, donde hay bloques sociales claramente distintos.

En Sudamérica esto es muy palpable y nos lo han mostrado muchas veces. Pero también en los EEUU y en gran parte de África y Asia. La tendencia es crear ciudades que nada tienen que ver con la habitabilidad compartida. Una ciudad ya no ayuda a que sus integrantes gocen de los mismos servicios, incluso ya tampoco de los mismos paisajes.

El esclavismo en el siglo XXI tiene otro color, otra forma legal de ser admitido. Es lo mismo que hace 2.000 años pues tampoco ahora el esclavo puede dejar de ser esclavo. Ahora la diferencia está en que sí puede irse a dormir a su casa. Y a que las deudas para recuperar su libertad las paga en cómodos plazos… hasta la siguiente deuda.

Pero volvamos al urbanismo. Tras la enorme fachada futurista de una ciudad como Dubai que más parece siglo XXI que siglo XX, podemos observar que los barrios pobres son similares en todos los sitios. Calles estrechas, sin aceras, con casas de planta baja, con las ropas tendidas en las fachadas, irregulares, con cables colgando, con parabólicas, sin diseño.

Esta calle es de Dubai pero podría ser Marrakech o Badajoz si no fuera por el fondo de rascacielos. Podría ser Madrid años 80 o el Berlín que no sabe qué hacer son sus inmigrantes. ¿De verdad no es posible lograr resultados sociales y económicos más similares entre las diversas sociedades que habitan las mismas ciudades? ¿No es peligroso mantener estas enormes desigualdades?

Sueldos en España. Conocemos poco y mal su distribución

Cuando se habla de sueldos de los políticos siempre se comparan o con otros políticos o con trabajadores básicos. Los sueldos en España son MUY bajos comparados con Europa incluidos los políticos, pero sobre todo los sueldos de los trabajadores básicos, lo que nos lleva asistir a una mentira verdadera que se nos vende como una verdad mentirosa.

Nunca se compara el sueldo de un alcalde de una ciudad pequeña con el de un dirigente empresarial de una empresa de 50 trabajadores por poner un ejemplo. El alcalde mueve más presupuesto, tiene a su cargo más trabajadores, su responsabilidad social es mayor, su horario de trabajo es tremendo y además está siempre mirado con la lupa de las 24 horas.

Otro detalle que no tenemos en cuenta a la hora de hablar (poco y muy mal) de los sueldos de los españoles y analizar lo que de verdad se cobra, generalmente muy poco, es saber que se trabajan 11 meses pero se cobrar 14 meses, y además desde el sueldo neto al sueldo bruto que le cuesta a la empresa su trabajador hay una diferencia superior en algunos casos al 55%. 


Un 31% del salario bruto de un trabajador lo tiene que pagar directamente el empresario al Estado. Pero del resto el trabajador sigue pagando IRPF y más impuestos de menor valor a la Seguridad Social en otro 6,4% más el IRPF según lo que se cobra de sueldo bruto.

Y señalo esto para que valoremos con claridad la diferencia entre sueldos indignos de falsos autónomos a los que les pagan en Bruto “total” y los sueldos netos de muchos trabajadores, que se piensan que un sueldo neto en España debe compararse con un “sueldo” del que se dice en otros países. El algunos países los sueldos son mucho más altos que en España pero como no tienen descuentos para servicios sociales, no tienen servicios gratuitos en Sanidad o Pensiones, Desempleo, Fogasa, etc. Y los tienen que pagar por otro concepto.

Cuando en algunos países nos digan que les descuentan el 50% de impuestos debemos analizar si es que en esos países la cuota a la Seguridad Social (o como se llame allí) la pagan los empresarios o directamente los trabajadores. Por ejemplo en la Croacia de la Unión Europea. Como también es interesante saber qué cantidad de economía sumergida hay en cada país y en qué conceptos se cobra.



Billete ordinario del Bus Urbano de Málaga

En la entrada anterior os dejaba la Tarjeta Bus de Málaga y ahora os dejo los Billetes Ordinarios del Bus de Málaga. El precio es bien diferente entre la Tarjeta y el Billete sencillo, como sucede en todas las ciudades. Papelitos para el blog de “Papelitos”.

Tarjeta Bus de la ciudad de Málaga

Para los viejos coleccionistas de billetes de autobús urbano o de transportes urbanos, los nuevos billetes en papel térmico nos ha supuesto parar en gran medida la colección pues esos billetes se borran en poco tiempo y no tiene sentido guardar algo que sabes que en pocas semanas será un papelito en blanco.

Así que por una parte nos tenemos que apañar con escanearlos y dejarlos en depósito en páginas web como esta, y por otra agradecer que en los últimos años vayan funcionando las Tarjetas Ciudadanas de Bus, que esas sí, sirven para ampliar colecciones.

En este caso es Málaga y su Tarjeta Bus, una de las 10 clases diferentes de tarjetas que ofrece el Ayuntamiento de Málaga para diversos colectivos y con diversas bonificaciones. Esta de aquí es la básica con un precio de 83 céntimos por viaje, incluido el transbordo durante una hora.

20 necesidades de la izquierda española ¿Izquierda Alternativa?

Creo que España —incluso Europa pero sin duda España— debe empezar a pensar que se necesita una Izquierda Alternativa a las actuales, distinta y con otros condicionantes, objetivos, metas, osadías y rebeldías, que paso a intentar relatar según mi apreciación.

1/ Una izquierda MÁS unida

2/ Una izquierda más contundente, siempre sin violencia

3/ Una izquierda menos funcionarial y más trabajadora

4/ Una izquierda que anteponga la Lucha de Clases a la Lucha de Diferentes

5/ Una izquierda más reflexiva utilizando las mismas herramientas que la derecha

6/ Una izquierda que pelea contra las desigualdades sociales

7/ Una izquierda que sepa y asuma que los enemigos reales están siempre escondidos

8/ Una izquierda que ponga en su valor tanto la Educación como la Cultura, públicas y gratuitas

9/ Una izquierda a la que no le tiemble el pulso de decir que hay que subir los impuestos

10/ Una izquierda más horizontal a la vez que mucho más organizada

11/ Una izquierda sindical de verdad, que mime a los débiles del mundo laboral

12/ Una izquierda que sepa qué sucede en el mundo cuando no hay izquierda

13/ Una izquierda que gestione el nunca hay que decir: “…se gobernará para todos…”

14/ Una izquierda que abrace la globalización POSITIVA pues de la negativo no nos libra nadie

15/ Una izquierda que admita la respuestas complejas a los problemas complejos

16/ Una izquierda que entienda de economía productiva, pues hay economías de izquierda

17/ Una izquierda LIBRE, reflexiva, alternativa, cambiante, abierta, exigente

18/ Una izquierda que explique muy bien que el planeta actual es insostenible

19/ Una izquierda que sepa explicar que la vida debe ser girar alrededor de las personas

20/ Una izquierda que abra puertas, y que plante cara a los que las quieran cerrar

Podrían salir cien detalles más, se podría modificar alguno, habría que sentarse en una gran mesa de donde no se podrían levantar hasta llegar a un acuerdo abierto, nos tendríamos que sentar millones de progresistas de todo el planeta para reflexionar y añadir, para ponernos a trabajar.

Sin un programa claramente especificado de metas y objetivos no sirve de nada teorizar sobre lo que es necesario o no. Lo curioso es que las fuerzas conservadoras —las que han logrado que ya nunca más se hable de Lucha de Clases pues suena a violento cuando esto es falso, pues es uno más de los proyectos teóricos de las fuerzas de izquierda— tienen claramente marcado y escrita su propia lista de objetivos. Son muy poco y muy claros. 

Simplemente quieren ganar más dinero, pero para muy pocas personas. Luego pueden teorizar sobre el cómo, el cuándo, el para quién o el para qué. Pero las metas están claramente delimitadas desde hace más de un siglo.

Qué hacer ante un conflicto de bloques, de grupos? Diálogo?

Cuando en un conflicto de grupo o de equipos de un mismo grupo, hay dos bloques perfectamente enfrentados, en una tormenta perfecta de escondidos rencores, de pequeñas diferencias pero que en lo personal se han convertido en heridas sangrantes, toca analizar todas las posibles soluciones, desde la extirpación a la cura de urgencia, desde el medicamento agresivo a la vida saludable, desde el entierro al diálogo. 

Debemos recordar ya de entrada, que los conflictos de Grupo o de Equipos, SIEMPRE, son conflictos entre personas, de muy determinadas personas perfectamente identificadas, como se identifican muy sencillamente los objetivos que pretender lograr con el conflicto. 

Los problema nunca los dan las organizaciones sino las personas que están dentro de las organizaciones.

Normalmente soy de los tontos que recomiendan el diálogo. Tonto pues quien tiene experiencia sabe que es el camino más largo, más costoso, más lento y con menos resultados asegurados. Pero es el que de lograr la victoria con esta herramienta, suele dejar menos muertos, aunque es posible que los mismos heridos.

Para entablar el diálogo se necesitan mediadores que sean respetados por ambas partes. Cuando las partes son más de dos, o cuando cada parte se compone de muchas partes, encontrar mediadores es casi imposible pues todos los posibles candidatos saben que saldrán trasquilados.

Para ser Casco Azul con éxito solo se puede ser americano o ruso. Si quieres ser Casco Azul siendo de Zambia o de Holanda, lo normal es que salgas finalmente como el responsable de todas las desdichas. Pero admitirlo de entrada, antes de empezar es un buen principio, pues así nadie se llama a engaño. Todos los papeles ya están repartidos.

Es importante dejar hablar, intentar que todas las partes pongan sobre la mesa sus papeles, sus dudas, sus odios, sus sangres podridas. Se vacíen y se agoten. Es como una partida de ajedrez donde si todos los jugadores son buenos, hasta que no están todas las piezas sobre el tablero en posiciones de pelea, no se puede intentar una buena jugada que conduzca a las tablas, pues hay que sopesar muy bien las piezas de ambos combatientes.

En todo proceso de negociación ambas partes tienen que perder un trozo de su pastel, y todas las partes tienen que llevarse la sensación de que algo han logrado ganar. En una negociación ambas partes tienen que saber que el perder es la inevitable forma de ganar. Pero que nunca debe existir triunfo, sino soluciones.

El mediador sólo puede aspirar a unas tablas teóricas, aunque se intuya que de alguna manera uno de los combatientes es quien ha ganado. Pero no hay que decirlo pues lo importante es la paz final. 

Si el mediador con diálogo busca que una de las partes gane a costa de la otra parte, lo mejor es que de entrada deje que se hagan heridas graves, y entonces la mediación es más sencilla, pues se trata de salvar la vida de uno de los dos grupos. 

Pero ya en esas fases a mi no me gusta intervenir. Yo prefiero que nunca haya ese punto de vencedor y vencido en las negociaciones finales. 


23.6.19

¿Sirve de algo fijarse en Dubai, y ver su crecimiento urbano?

Es posible que el ejemplo del urbanismo de Dubai lo tengamos que tener en cuenta cada vez que pensemos en el futuro de nuestras ciudades. En estos momentos Dubai supera claramente los tres millones de habitantes censados (un millón más si sumamos la zona metropolitana). Pero en el año 1980 no llegaba a los 300.000, y en el año 2004 era cuando alcanzaba al millón de habitantes. Imaginarse este crecimiento es además de brutal, algo que se escapa a los paradigmas occidentales.

¿Puede ser una ciudad amable una urbe con este crecimiento? Pues posiblemente no, es muy complicado crear una ciudad casi desde la nada, tan desproporcionado su crecimiento, y además crearla 
para las personas, para sus habitantes. A eso hay que añadir el componente social de sus habitantes, con unas claras divisiones económicas, y donde los oriundos del país, Emiratos Árabes, no supera el 15%.

Europa debe seguir sabiendo que su urbanismo es el mejor para este siglo, que las modas pueden ser simplemente eso, modas de un tiempo, y que las ciudades son sobre todo contenedores de cuevas personales, de personas que necesitan estar arropadas por su entorno más cercano. 

Nota.: Nuestro agradecimiento a Luis Iribarren por estas imágenes.