Hoy se decía en La Ser que en algunas Universidades de los EEUU de forma muy clara y posiblemente en algunas de Europa de forma escondida, solo se admiten alumnos que puedan demostrar ingresos familiares superiores a los 500.000 euros o dólares. Una bonita forma de seguir creando ricos y pobres, de seguir caminando en esa peligrosa división clasista donde eres lo que eres dependiendo de donde naces.
Y a su vez se nos quiere decir a todos los demás, a los que NO tenemos esas cantidades de ingresos anuales a que nos olvidemos ni de nombrar la clásica palabra de “Lucha de Clases”. Es decir, ellos sí pueden hacer lucha de clases, pero el resto no. Tenemos pues un problema mental importante.
A nosotros, los pobres que no podemos llevar a nuestros hijos a todos los mismos lugares para que aprendan y se preparen simplemente porque de entrada nos separan por clases sociales, nos prohíben llamarles a ellos clasistas. Y sin duda llamarnos nosotros mismos entre otros adjetivos: Clasistas.
Porque han logrado convencernos de que ser clasista es siempre lo mismo. Pues no. Se puede ser clasista en positivo, es decir, en defensa de ese otro clasismo que ellos montan para que “SU” clase siga siendo la que domine el mundo mundial. ¿Es todo esto una tomadura de pelo?
25.6.19
Sorteo del año 70 con radiocasete
En el año 1972 los sorteos eran poca cosa, un coche de marca Austin Victoria y 60 radio cassette de marca Telefunken. Con eso ya se cumplía con los sueños de los impositores de la Caja de Ahorros.
Los tiempos de Franco, aunque fueran los últimos, eran así de simples, con poca cosa cuando no había de casi nada, era suficiente.
Para ayudar a todas las mujeres. Anuncio de 1972
En el año 1972 las lavadoras se vendían a plazos como es lógico, y sin intereses para que se pudieran vender bien, pero la coletilla del anuncio se las trae en estos tiempos.
Eran otros tiempos, sin duda.
"Para ayudar a todos las mujeres… un poco"
Eran otros tiempos, sin duda.
Ajedrez social, pero en la Argentina de Quino
Jugar al ajedrez social es complicado y lo podemos ver en esta viñeta de Quino. Es un clásico problema de ajedrez social de los más básicos. La pregunta es sencilla.
"Juegan las negras y dan jaque mate cuando les da la gana"
Sobra pensar mucho, se abandona o se da un puñetazo encima del tablero para que se caigan las piezas. No hay más.
Comunicación no verbal. Aprendamos a comunicar con el cuerpo
Sabemos que comunicar es un ejercicio muy complejo, pues no se trata de “decir” sino de llegar y de que se entienda bien lo que transmitimos, y sobre todo que se entienda positivamente. Pero a su vez sabemos que no es suficiente con hablar bien, que el idioma corporal tiene una gran importancia y que no sabemos dominarlo como nos gustaría.
Sobre todo admitiendo que el idioma corporal es muy complejo de controlar, pues nuestras expresiones son muchas veces tan naturales que salen sin que hagamos “casi” nada por expresarlas.
Sobre todo admitiendo que el idioma corporal es muy complejo de controlar, pues nuestras expresiones son muchas veces tan naturales que salen sin que hagamos “casi” nada por expresarlas.
Normalmente cuando más importante es intentar transmitir bien, más nerviosos nos ponemos y por ello menos poder de control tenemos sobre nuestro idioma corporal.
Aunque pensemos lo contrario, se calcula que el 98% de lo que comunicamos lo hacemos de forma NO verbal, a través de gestos, movimientos, con nuestra presencia, nuestras formas y modos. Si tenemos en cuenta que el 35% de lo que decimos es de forma verbal y otro 55% lo configuran nuestras expresiones faciales y posturas, nos queda un 10% que se transmite simplemente con nuestra presencia o nuestra imagen.
En ese 35% de comunicación verbal está sumado el tono, la velocidad, los silencios, la musicalidad de nuestras intervenciones, el genio modular de cada párrafo, etc.
Toda esta suma hace que sobre un 70% de nuestras formas de comunicación corporal sean las responsables del éxito o fracaso en cualquier tipo de negociación. Para nosotros, para nuestras ideas o proyectos, o para gestiones encargadas por otros.
No hay una sola manera de enseñar expresión corporal o facial, aunque existen consejos que pueden servir para un tipo de comunicación pero no para otro. Depende de muchos factores. Del tema a negociar, de con quién se está negociando, desde qué postura, deseando obtener uno u otro resultado distinto, del entorno, del espacio, del tiempo del que se dispone para comunicar, etc.
El mejor consejo de todos sería “practicar” y equivocarse. Aprender a costa de muchos errores, pero lo malo es que este sistema es el más caro de todos.
Aunque pensemos lo contrario, se calcula que el 98% de lo que comunicamos lo hacemos de forma NO verbal, a través de gestos, movimientos, con nuestra presencia, nuestras formas y modos. Si tenemos en cuenta que el 35% de lo que decimos es de forma verbal y otro 55% lo configuran nuestras expresiones faciales y posturas, nos queda un 10% que se transmite simplemente con nuestra presencia o nuestra imagen.
En ese 35% de comunicación verbal está sumado el tono, la velocidad, los silencios, la musicalidad de nuestras intervenciones, el genio modular de cada párrafo, etc.
Toda esta suma hace que sobre un 70% de nuestras formas de comunicación corporal sean las responsables del éxito o fracaso en cualquier tipo de negociación. Para nosotros, para nuestras ideas o proyectos, o para gestiones encargadas por otros.
No hay una sola manera de enseñar expresión corporal o facial, aunque existen consejos que pueden servir para un tipo de comunicación pero no para otro. Depende de muchos factores. Del tema a negociar, de con quién se está negociando, desde qué postura, deseando obtener uno u otro resultado distinto, del entorno, del espacio, del tiempo del que se dispone para comunicar, etc.
El mejor consejo de todos sería “practicar” y equivocarse. Aprender a costa de muchos errores, pero lo malo es que este sistema es el más caro de todos.
Debemos entender qué es el espacio personal mínimo entre personas para utilizarlo de una forma o de otra. Espacio que nunca es el mismo según muy diversos factores.
Debemos controlar la postura corporal que debemos tener en cada momento. Qué tipo o de sonrisa o no debemos emplear. De qué manera la mirada nuestra y su objetivo influye y mucho en el comportamiento del otro. Las diferentes maneras de mover brazos y sobre todo manos. La forma de vestir, de oler o de peinarse. En realidad estamos hablando de teatro. Y admitirlo es un buen paso. El Teatro es un Arte.
Metro urbano donde las mujeres están separadas de los hombres
Si como sociedad tenemos que llegar a estos casos que vemos en la imagen, es que algo estamos haciendo muy mal ante la igualdad, ante el respeto entre personas, ante la convivencia y las ciudades humanas que deseamos como objetivo. Este es un vagón de Metro de una gran ciudad entre África y Asia, pero no muy alejada de Europa. Pero este ejemplo por desgracia lo hay cada vez en más ciudades.
Las mujeres están separadas por una línea para que en esas zonas de los vagones solo haya mujeres y niños. Es curioso porque también se podría haber hecho al revés. Una línea que separase a los hombres. Parece igual pero no es lo mismo. El motivo es claro y por eso los que deberían estar enjaulados detrás de una línea deberían ser los hombres.
Si en el siglo XXI nos sigue faltando formación y educación social, nos lo tendríamos que hacer mirar. No es de recibo que la solución sea esta. Pero tal vez es que nos lo merezcamos.
Nota:: La imagen es de Luis Iribarren, corresponsal de este blog allá donde las fronteras están abiertas.
Las mujeres están separadas por una línea para que en esas zonas de los vagones solo haya mujeres y niños. Es curioso porque también se podría haber hecho al revés. Una línea que separase a los hombres. Parece igual pero no es lo mismo. El motivo es claro y por eso los que deberían estar enjaulados detrás de una línea deberían ser los hombres.
Si en el siglo XXI nos sigue faltando formación y educación social, nos lo tendríamos que hacer mirar. No es de recibo que la solución sea esta. Pero tal vez es que nos lo merezcamos.
Nota:: La imagen es de Luis Iribarren, corresponsal de este blog allá donde las fronteras están abiertas.
Parada de bus urbano en Dubai, con aire acondicionado
Entre los mobiliarios urbanos que cada ciudad tiene que dotar a sus vecinos nos podemos encontrar elementos muy variados. Pero este es uno de los más modernos y adaptados al entorno que conozco. Es una parada de bus urbano, cerrado y con aire acondicionado. Está en las afueras de la ciudad de Dubai y sin duda es un habitáculo imprescindible para los meses de calor desértico en Emiratos Árabes Unidos.
Ni qué decir tiene que no se puede fumar en su interior, pues más parece una celda cerrada que un espacio para estar muchas personas esperando al bus. Aunque si la temperatura exterior aprieta, me imagino al aire acondicionado no dando servicio suficiente.
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