28.2.21

¿Qué tenemos hoy más, miedo o ira contra la actual situación de pandemia?


Ahora estamos descubriendo a todos los niveles que el cansancio pandémico mal gestionado trae apatía, problemas psicólogos y violencia, aderezado de ansiedad y desobediencia. Es decir, cuando entra el cansancio social dejan de tener efecto las medidas contra la pandemia que se convierten en otros problemas diferentes. Y la percepción es que los responsables de esta situación que parece eterna son otros ciudadanos como cada uno de nosotros pero que no quieren obedecer la normas. El primer error.

Sin duda es otro gran error estar meses y meses a medio gas, con gran parte de las presuntas libertades personales coartadas. Y enseguida se me puede decir que es necesario, muy necesario e imprescindible, y que es lo que toca. Negar que pueden existir otro tipo de medidas es gran parte del problema. 

La primera pregunta sería clave. ¿Qué es menos dañino para las personas y más eficaz para luchar contra los contagios, tres semanas de estricto confinamiento o seis meses de un sistema como el actual?

La segunda pregunta es básica. ¿De verdad somos incapaces para poner sistemas de control, de responsabilidad grupal, social, cuando hemos demostrado que sistemas que han funcionado en otros países aquí en España sirven de risa? Me refiero por ejemplo a la APP RadarCovid.

La tercera pregunta es lógica. Admitiendo con nueve meses de retraso que los aerosoles son el camino del contagio cuando se usas mascarillas ¿Por qué no hemos potenciado brutalmente las actividades al aire libre en vez de seguir empecinados con prohibir viajar o cerrar espacios cerrados? ¿Qué hubiera sucedido si se hubiera dado permiso de apertura a los bares y restaurantes siempre que tuvieran ventanales a la calle abiertos o los hubieran construido con arreglo a unas normas de metros cuadrados por aforo? ¿Por qué tuvimos colegios cerrados con amplias zonas al aire libre como recreos sin usas, o gimnasios con altos techos sin utilizar como clases en días alternos, para que los alumnos no se olvidaran de que el colegio es parte fundamental de sus vidas?

La cuarta pregunta versa cobre la vacunas. Ese sistema eficaz, el único que hemos sido capaces de encontrar para defendernos, pues no hemos sabido encontrar remedios de profilaxis ni para mitigar los contagios, ni para hacer que se produzcan a la vez que aparecen los síntomas, ni para evitar que una vez contagiados no se conviertan en una enfermedad muy grave (no sigo que sea fácil encontrar soluciones, digo que no hemos sido capaces de encontrarlas) y vuelvo con las vacunas. ¿No es un sistema terriblemente lento en su aprobación europea, que no funciona a nivel global mundial, que tampoco funciona en su producción global y menos en su distribución rápida? ¿Cuál es el motivo real? ¿De verdad es solo porque las pocas empresas no son capaces de fabricar más? Y la duda crece sabiendo que las inversiones para su creación ha sido con financiación pública, lo que deja sin entender que una vez descubierto "la fórmula" no se empiece a fabricar en decenas de empresas montadas en diferentes países repartidos por todo el mundo.

No hay que buscar demonios, ni teorías escondidas, ni idioteces de males mayores. El problema es que simplemente los que gestionan son incapaces. 

¿Por qué no se ha contado con todo el tejido de investigadores veterinarios que es amplísimo y de gran calidad en España? ¿Por qué no se hacen constantemente estudios públicos sobre sociología, estadística y economía, y todo está gestionado alrededor de Sanidad? ¿Resolverá Sanidad todos los escombros que va a dejar la pandemia en la sociedad? ¿La psicología social, la psiquiatría social entra dentro de la Sanidad o la hemos orillado para que no hable?

Y la última pregunta es de futuro. ¿Qué tenemos hoy, miedo o ira? ¿Qué tendremos cuando salgamos de esta pandemia, miedo por que vuelva o ira contra los que la han eternizado y no son capaces de resolver sus secuelas?

27.2.21

Reflexionemos ante el sobrepeso, evitando errores en la alimentación

¿Cuál es el principal problema que nos hace coger sobrepeso?, pues sin duda la unión de dos factores que cada vez controlamos peor. Una comida en exceso y mal realizada y un ejercicio cada vez menor. Siempre y cuando no haya un trasfondo con problemas de salud, esos son los problemas que nos llevan a tener un peso superior al idóneo para nuestra salud.

Comemos mal porque comemos mucho más de lo que necesitamos, porque acudimos en exceso a comidas preparadas, con mucha sal, alimentos totales poco variados, con mucha azúcar fácil de digerir, con malas grasas, y bebiendo poca agua y tomando poca fibra lo que no permite una evacuación de residuos de forma correcta. Las horas que permanecen los residuos en nuestro cuerpo también engordan.

Debemos comer cuatro o cinco comidas fijas y no excesivas todos los días y no picar entre horas. Un desayuno fuerte con un lácteo, una grasa y un hidrato de carbono. Una fruta con un pequeño bocadillo de jamón cocido o un huevo cocido, algo de mermelada y una tostada acompañando un café con leche sirve perfectamente como idea.

Si es posible por nuestra forma de ser o por nuestro trabajo, es mejor no tomar almuerzo pues ya es suficiente con este desayuno. A media mañana un café, una fruta o un yogurt puede ayudarnos a pasar las horas.

Luego debe venir una comida potente pero sin una gran cantidad de alimentos. Hay que comer menos cantidad. Si comemos a las 2, una merienda a las 6 encaja perfectamente, pero sin pasarnos. Una fruta, una galleta, una infusión, algo sin excesivas grasas.

Y una cena a las 9 ó 10 con una ensalada, un pescado, una sopa, una tortilla, unas verduras suaves.

Hay que reducir grasas, aceites, dulces, panes, algo de sal, productos precocinados de los que desconocemos la sal y grasas desconocidas.

Si nuestra alimentación es variada, siguiendo en la línea de la dieta mediterránea, no será necesario ningún añadido en forma de vitaminas o minerales, pero debe ser variada con mas verdura y fruta. No es lo mismo un zumo natural que una fruta entera pues lo primero no lleva fibra y lo segundo si.

Y recordar que todas estas dietas “milagro” que anuncian como maravillosas o incluso algunas de las dietas lentas pero que suprimen algún tipo de alimentos, al final suelen dejar dos problemas. Un efecto rebote en cuento se dejan de hacer y posibles problemas renales o de hígado si se mantienen durante mucho tiempo.

Comer de todo, pero comer la mitad. Ya lo decía Grande Covían en sus enseñanzas.

¿Existe la izquierda o ya se disolvió? ¿Hay que reinventar una izquierda del siglo XXI?

Necesitamos crear una nueva izquierda que entienda que el siglo XXI es muy distinto al XX y del que ya hemos consumido un 20% que no es poco. Pero al menos en España y gran parte de Europa, la izquierda sigue viviendo de sus historias viejunas incluso algunas del siglo XIX, con organizaciones débiles, que funcionan alrededor de un Príncipe que solo se puede derrocar y pocas veces cambiar por métodos participativos, con una afiliación tanto en partidos como en sindicatos que produce preocupación.

Ni funcionan los métodos de reivindicación, de queja utilizando métodos antiguos, ni sirve querer vivir dentro de una sociedad que desea, necesita otras forma de actuar que sirvan de verdad, de interactuar entre las partes, sin violencia pero con claridad, respeto, participación, formación social, colaboración entre Grupos afines, y en donde sea posible aprender, enseñar, trabajar y empujar hacia nuevos futuros. ¿Sabemos bien y a quién le afecta la pobreza de todo tipo en el Siglo XXI? Pobreza laboral, económica, de derechos, de capacidad para emanciparse y alcanzar una vida propia.

No existe en la izquierda actual capacidad de reflexión, pero tampoco de una participación real fuera de unos núcleos muy cerrados y fijos, como tampoco existe capacidad para resolver, para incluso entender, o para trabajar en delegaciones que lleven temas específicos por su conocimiento. Y eso es de una enorme debilidad. ¿Cómo vamos a convencer a la sociedad de que somos capaces, si no les demostramos como poco que entendemos sus problemas, los conocemos tanto como ellos y sabemos los puntos débiles y fuertes del problema y las soluciones?

Ayer tenia una reunión con un colectivo sanitario. Venían de reunirse con varios partidos políticos diferentes y con algunos sindicatos. Sus dolorosas palabras producían tristeza, pena pero sobre todo demostraban una incapacidad que no podemos permitirnos como representantes de las gestiones públicas. Vengan de la ideología que vengan. La política nunca debe ser simplemente acción política partidista, pues entonces se nota y por eso mismo se descalifica. Como tampoco nunca se deba acudir a una reunión sin saber lo suficiente, sin tener los conocimientos de base y sociales, de lo que representa su problema. 

La sociedad no desea reunirse con Ministros, Consejeros, Concejales o Diputados que simplemente les escuchan y les pongan trabas a todo. Tampoco buscan a responsables que les sonrían y les digan amén jesús a todo para luego no hacer nada. Buscan representantes que conozcan los problemas y sus implicaciones, y que deseen tomarse los problemas como parte de su gestión desde también la sinceridad para decir SI o para decir NO. 

Y eso la izquierda lo ha perdido en las últimas décadas, por agotamiento, por cansancio, por haberse adaptado a un mecanismo de aparato o sistema que les sirve para anclarse en sus puestos de trabajo. 

La política NUNCA debe ser un puesto de trabajo, sino un puesto de servicio. 

Y hay que tener mucho cuidado con que eso se note en negativo, pues la desafección viene detrás, y eso siempre es aprovechado por los más conservadores del Sistema.

26.2.21

Hemos llegado a Marte, pero no ha hecho mucha gracia


Hemos llegado a Marte y como quien ve llover, no nos hemos puesto a saltar de alegría ni nos lo hemos tomado en seria. ¡¡Que hemos llegado a Marte!! que es uno de esos puntitos que a veces vemos en le cielo, y ya hemos logrado mandar unas cámaras fotográficas hasta allí. Na, que no nos hace ni puta gracia. 

Cuando llegamos a la Luna, allá por el 69, hubo mucha gente en España que aquella noche no se fue a la cama. Los adultos de aquellos años ya no han visto que hemos llegado a Marte, pero en el 1969 nos llegamos a creer que a partir de aquel paso por la Luna en pocos años todos podríamos ir a viajar a la Luna de verdad, como quien se va a Badajoz. Luego resulta que no, que no hemos vuelto, y que para qué.

Con Marte pasará algo similar. ¿Marte? ¡Pero si allí no hay nada! Y nos quedaremos con algunas fotos y si acaso con algunas piedras. Leí el otro día que en las misiones a la Luna había un temor nunca dicho que se  pudiera traer hasta la Tierra alguna bacteria o virus que hubiera sobrevivió por esos lares, y que nos pudiera contagiar a todos los humanos. Entonces no nos lo dijeron. ¿Y si los chinos de Wuhan han ido antes a Marte y se han traído el coronavirus sin darse cuenta? Tonterías más grandes dicen algunos famosos.

Que yo os voy a decir una tontería repetida muchas veces. Si se trata de ver paisajes como el de las fotografías que nos llegan, por favor, no gastaros tanto dinero. En Los Monegros estamos sobrados. Incluso tenemos piedras y lagartijas. 

No todas las mentiras sirven para engañar ni son peores que algunas verdades


No todas las mentiras sirven para engañar, ni todas las mentiras son peores que las verdades. Ni tampoco hay que estar diciendo la verdad, nuestra verdad, en todo momento, ni mucho menos sin saber frenar el tamaño de la verdad, ni sopesar qué se quiere lograr con esa verdad que nunca"es la verdad" sino nuestra interpretación de una posible verdad. 

La verdad está muy valorada y la mentira muy poco explicada y asumida. No es lo mismo la mentira que ir a joder o ir a engañar. A veces las mentiras sin llegar a ser piadosas sirven para que se vaya admitiendo la verdad dura en unas dosis programadas. Quien dice la verdad "a secas" primero se cree que el otro no se está enterando, es tanto decir que lo quiere convertir en tonto, y luego incluso quiere disfrutar con esa verdad suya, para ver cómo sufre el que la escucha.

Los que se vanaglorian de decir siempre toda la verdad no serían capaces de aguantar que se les diejra todo la verdad sobre ellos, aunque presuman de lo contrario. Sobre todo porque entonces descubrirían que la verdad que escuchan no es la única verdad posible, y que en casi todos las ocasiones son interpretaciones de alguien sobre unos hechos que se cree han sido de una forma y no de otra, de un tamaño y no de otro, con unos condicionantes y no con otros.

Incluso si ves matar a una persona no puedes decir si es un homicidio o un asesinato, y dentro de estos dos supuestos hay muy diversos grados de calificación. Así que si observas algo, sospecha que antes de hablar, igual deberías escuchar a todas las partes antes de decir que has visto una verdad.

25.2.21

La clandestinidad está de moda. Cuidado, que mola y es adictiva


Nadie nos podría decir hace un año que la clandestinidad volvería a estar de moda, que jugaríamos a intentar saltarnos las leyes a costa de escondernos, consumir cuando está prohibido, comprar lo no permitido y bebernos un whisky como si fuera el mayor pecado del mundo. No se trata de hacer orgías brutales, ni tampoco de consumir polvos de variado color, no, simplemente se trata de hacer algo muy normalito pero fuera de hora, a las 11 de la noche por ejemplo. Y eso a una parte de la sociedad le mola

Por que tendremos que decirlo, los confinamientos están muy bien para los que creemos que la pandemia va en serio y mata, y todos nosotros no necesitamos confinamientos extrictos pues por respeto ya los hacemos sin que nos los manden. Y al resto, a los que no los hacen pues les importa un huevo la pandemia, esos ya han ido aprendido a saltarse las normas. 

No sirve de nada poner nuevas normas, en serio, esos clandestinos seguirán buscándole la vuelta. Harán bailes en pisos alquilados, en almacenes, en naves industriales, o beberán alcohol con los amigos en pisos con sordina o en azoteas y terrazas fuera de la mirada del Guardia Vecinal. Les pone, les gusta ese punto de riesgo. Pero recordemos todos que además de ser clandestino hay que decirlo pues es lo que mola.  El gusto está en demostrar que eres clandestino a los amigos, a los compañeros, a los que no se atreven a ser clandestinos, así que sin duda se está convirtiendo en un vicio nuevo estar disfrutando de la vida mientras saben que los demás… están confinados en sus hogares.

Hemos logrado con esto tener ciudadanos de varias clases sociales sin que dependa el dinero, sino el punto de libertad y de riesgo que quieres tener.





Nunca hay que apoyar una empresa Zombi


Parece una tontería repetirlo, pero nunca hay que intentar salvar una empresa Zombi. Y aquí entra el debate de saber en qué momento, a partir de qué punto, una empresa ya no tiene ninguna viabilidad ni con ayudas ni con apoyos externos. Los bancos saben bastante de esto, pero juegan con un conservadurismo excesivo. Ellos se adelantan al futuro muchos años y califican de zombis incluso empresas que sí tienen solución si se les apoya con tiento y sobre todo con apoyos de asesoría y de cambios estructurales.

En Aragón hemos tenido una empresa Zombi repartida por medio mundo que muchos ya sabíamos que era Zombi desde hace décadas. Parece increíble, pero a veces con conocer algo de sus dirigentes y sus tiempos pasados, ya tienes una buena pista para saber qué futuro se le puede prever. 

También es cierto que hay empresas Zombis que se han convertido en un tamaño tan peligroso que parece imposible no caer en la trampa de intentar salvarlas. Tamaño, nombre, marca, estructura social, deudas tan grandes con entidades y proveedores, que es mas barato intentar ayudarles que dejarles caer. Aunque todos sepamos de antemano que son Zombis desde hace años. 

Meter dinero, ayudas en una empresa Zombi es tirarlo a la basura. Así que si lo siguen pidiendo y son los mismos responsables, hay que estar atentos a los motivos y al destino de esas ayudas. A veces estar atentos sirve para descubrir curiosidades.