8.12.10

Pensar que WikiLeaks es bueno, resulta tan revolucionario que mejor no lo digo

WikiLeaks es como el Mac o la patata; una vez descubiertos ya no se puede vivir sin ellos. O lo que es peor, si se vuelve a una situación en la que no existan, seremos peores que antes y habremos dado un paso hacia atrás.
No entiendo a los gobiernos que le censuran, cuando lo único que hace es decirnos a todos nosotros, a ti y a mí, lo que ha sucedido. ¿O acaso se creen que somos tan estúpidos y peligrosos que no debemos saber lo que ya saben los listos e inteligentes que se han dejado meter el gol de la verdad?
Por que si de algo no hay duda, es de que todo lo que se publica…
es verdad, si no el cabreo no tendría sentido, ese daño teórico que dicen se hace a la política en mayúsculas, no sería más que agua de paso. Por cierto, me cago —con perdón— en la política en mayúsculas, si es capaz de trapichear tal y como cuentan en WikiLeaks.
Pero vayamos a lo serio. Un mundo con muchos WikiLeaks sería más limpio, más serio, más sincero, más tranquilo, más pacífico. Aunque tal vez esté tonto yo por creer esto. O tal vez sea este el gran peligro de WikiLeaks, que es capaz de crear un mundo más sincero, más tranquilo, más pacífico, más serio.
Si todo lo que se hiciera por los encargados de hacerlo y que cobran de todos nosotros por hacerlo, fuera enseñado para su conocimiento y aprobación —¡jope!, que revolución—, tal vez se lo pensarían muy mucho antes de jodernos a escondidas. Si nos comportáramos en lo púbico sabiendo que el dios WikiLeaks u otro de parecido y raro nombre lo estuviera mirando, y que además este “ojo superior” simplemente y sin pensar mucho, nos lo dijera tal cual para que cada uno y en su casa se pusiera a pensar, lograríamos que todo se hiciera con sumo cuidado.
Sería como el “Gran Hermano” pero al revés. Es decir imposible.
Cierto, ya me callo; pensar que WikiLeaks es bueno y necesario, es tan revolucionario, que miedo me está entrando no me vayan a cerrar el blog por violar a las gallinas del corral de mi suegro, que por cierto no tiene.