A veces una obra de arte logra engañarnos a base de perspectiva, buen trabajo, una elección del motivo que logra atrapar nuestra mirada. Y esto es lo que logra esta gran pintura sobre una fachada de un edificio. No he logrado saber en qué ciudad está realizada la imagen, pero sin duda engaña.
26.3.17
24.3.17
Una ventana no es lo que vemos, es lo de dentro
Me enamoran las ventanas, me atrapan entre sus sueños, que los tienen, y me hacen creer que detrás de ellas existe algo.
Y debe existir, pues si no ¿para qué ponemos una ventana, si no es para asomarse al menos el aire que entra y sale?
Una ventana no es lo que vemos, pues sólo alcanzamos a comprender con nuestra mirada la mitad. Detrás de ella se esconde la intimidad, el secreto, la malicia, incluso la soledad o el dolor. Una ventana es vida.
¿Cuantas veces se habrá abierto esta que vemos aquí, de una calle vieja de Logroño?
Por qué surge el cáncer, los tumores?
Ayer nos dijeron que el 66% de los cánceres son impredecibles (no indetectables en procesos de control predecibles) y que no depende su crecimiento de nuestro hábitos de vida o de nuestras herencias genéticas.
Sabíamos que el tumor surge por un error en la multiplicación de las células. Cada una de ellas debe replicar su ADN de forma perfecta, cada vez que se auto multiplica. Pero algunas de ellas van cometiendo errores mínimos, que por multiplicación hacen que en un tiempo surgan células equivocadas que provocan los tumores.
En teoría, cuanto más mayores seamos, más posibilidades de que se vayan acumulando errores casi matemáticos en las réplicas de nuestras células pues muchas más veces se han tenido que replicar, pero también depende del tipo de error que éstas cometan al multiplicarse.
Es cierto también que nuestro estilo de vida, el tabaco o la exposición a ciertos productos, hace que se cometan más errores, sean más necesarias las multiplicaciones que reemplazan células muertas, y con ello, más lógico que se produzcan mutaciones equivocadas de forma aleatoria. El Centro Oncológico Integral Sidney Kimmel de Baltimore en EEUU nos lo ha intentado explicar, pero con las reservas lógicas para que no perdamos nuestra forma sana de vida.
Todos tenemos amigos que han sufrido cáncer y han llevado un tipo de vida muy saludable. Entran en esos 66% de tumores aleatorios. Cristian Tomasetti lo explica así: “cada vez que una célula normal se divide y copia su ADN para producir dos nuevas células se cometen múltiples errores. Y estos errores en las copias son una fuente potente de mutaciones cancerígenas que han sido tradicionalmente infravaloradas desde un punto de vista científico. Y en este contexto, nuestro trabajo ofrece la primera estimación del porcentaje de errores ocasionados por estos errores”.
Nuestro sistema de vida logra que estos errores se multipliquen con errores más o menos veces, que las irritaciones de ciertas partes hagan necesario más o menos repeticiones de células muertas o deformes. Por eso el control constante de nuestra salud es imprescindible para detectar posibles tumores en sus estados más incipientes.
Se calcula que frente a ese 66% de tumores aleatorios, hay un 29% de tumores producto de los factores ambientales o de sistema de vida y un 5% de factores hereditarios. Pero también hay que añadir que estos números dependen del tipo de cáncer, pues no en todos los tipos son iguales. Por ejemplo el 95% de los tumores de cerebro, huesos o páncreas son por factores de errores al multiplicar células, mientras que sólo el 35% de pulmón lo son por este motivo.
21.3.17
Hacer ejercicios físicos como los animales. Como mínimo
Todas las mañanas nada más levantarse, mi perro Chusky hace unos estiramientos que nos deberían servir de ejemplo a los humanos. Nadie le ha enseñado, los hace desde pequeño y porque lo debe tener programado en sus genes.
Sobre el suelo duro se estira muy lentamente, primero las piernas hasta casi crujir, luego se agacha hasta que la tripa casi le toca el suelo y estira los brazos pero muy lentamente para a continuación mover la cabeza de lado a lado.
Todos estos ejercicios los hace dos veces al menos. Vuelva a su posición normal, y ya sigue funcionando todo el día con su energía habitual.
Movimientos intensos pero realizados muy despacio. Estiramientos de los músculos que han estado toda la noche entumecidos, para que se calienten y estén preparados por si tiene que saltar y pelearse contra una mosca o una paloma del balcón de enfrente.
Ahora está de moda hacer como ejercicios entre humanos, movimientos de animales, profundos y lentos, sin forzar nunca los músculos de forma rápida, sino poco a poco. Estamos aprendiendo de los perros y los leones.
Movimientos mucho más recomendados para personas de edad avanzada, para lograr mover lentamente todos los músculos, sin forzar nada.
20.3.17
Acepta las críticas. Pero analízalas para que sean válidas
Mira, con sinceridad, admite que es seguro que te van a criticar. No es posible evitarlo si de verdad haces cosas que merecen la pena. Y admite también que algunas críticas serán destructivas y otras constructivas. Críticas positivas que buscan mejorar los procesos, y críticas negativas que buscan su propio beneficio o destruir el tuyo.
Tú debes ser tan inteligente como para saber cuáles deberías escuchar y cuáles ignorar. Aunque algunas vengan desde donde menos te imaginabas, sean fuertes y sin sentido. Tampoco debes hacer como quien teniendo poder, cree que este le puede tapar todas las cosas mal hechas. El poder se tiene y se pierde. Hay que estar preparado para las dos fases.
Aprender de las críticas es positivo. Aprender de los errores más. Pero para ello debes saber diferenciar la motivación de las mismas y su espíritu creativo o destructivo. ¿Benefician a alguien las críticas que te vierten?
La buena vejez es la lenta y sin dolor. Aristóteles
Aristóteles nos decía hace casi 2.400 años estas palabras sobre la vejez en su trato sobre la retórica. “La buena vejez es la vejez lenta y sin dolor, porque no es buena vejez la del que envejece rápidamente ni tampoco la del que envejece con lentitud pero con sufrimiento”.
Debemos envejecer a una velocidad natural, siempre que nos acompaña esa “suerte” a la que también se refería Aristóteles. Contra o a favor de la suerte, poco podemos hacer, pero del resto nos deberíamos ocupar con más normalidad.
Nadie nos pide un ejercicio físico excesivo, pero sí cambiar el sillón por las zapatillas de andar por la calle o el campo. Nadie nos prohibe ver la televisión, pero sí es recomendable tener actividades intelectuales. Nadie nos dice que la soledad elegida sea un drama, pero sí se nos advierte que relacionarnos con más personas es muy importante. Muchos nos prohiben comer de casi todo lo que es bueno, pero se les olvida advertirnos que la mayoría de los problemas en la alimentación se resuelven comiendo la mitad de lo que comemos aunque sea de todo. Muchos nos recetan pastillas como elementos milagrosos, pero se nos orilla ante la mejor de las pastillas que es hablar y escuchar, tener amor y compartirlo.
Envejecer no es morir. Morir es una actividad hacia la que caminamos en el mismo momento de nacer. Envejecer es tener una actividad diferente, una cantidad de energía distinta, unas sonrisas más escondidas, unas ganas que hay que provocar.
19.3.17
Si tienes más de 60 años léelo. Si no, espera unos años
Si yas tienes más de 60 años y me estás leyendo, tienes suerte, has decidido salir de tu zona de confort y te has puesto en la dura tarea de seguir aprendiendo, o lo que es mejor todavía, en practicar con tu mente como si estuvieras haciendo gimnasia mental. Bien, estás logrando mover el cerebro y con ello estás logrando vida. No es una tontería, es una realidad comprobada. No se trata de vivir más, se trata de vivir más años mejor. Sigue buscando más información en muchos otros lugares. Pero termina de leerme.
Si sigues con tus rutinas, estarás más tranquilo, pero más apagado también, menos activo, y como tendrás que pensar menos es posible incluso que te canses poco. De momento. Todo se hace automáticamente, no es necesario poner de tu parte y puedes vivir de maravilla en tu zona de confort, tranquilo y sin que nadie te moleste.
En realidad te estás molestando tú mismo.
Debes meter en tu cerebro información nueva. De lo que quieres, de lo que te guste, de lo que creas que es válido para tu forma de vida. Ya no se trata de conquistar el mundo, sino de conquistarte a ti. Sé tú. Por cierto, esta tarea —la de salir de la zona de confort— es muy complicada. Pero eso es lo bueno, ponerse retos complicados. Sigue buscando retos nuevos. Te queda toda la vida.
A partir de los 20 años las neuronas, las tuyas y las mías, empezaron a envejecer. Pero hay muchas maneras de envejecer, lo sabes, así que si aprender a ejercitarse es válido para tus piernas o tu corazón, también es válido para tus neuronas.
Habla, lee, conversa, reúnete con personas de tu edad o de otra, entrénate para ser mejor en lo que has decidido ser de nuevo, aprende y practica algo diferente a todo lo que has hecho hasta ahora, juega que el juego es bueno a todas las edades, sé positivo, ríete y activa tu mente. Haz relaciones nuevas. Escuchar y aprende. Y equivócate. No pasa nada por errar.
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