15.2.11

Cobrar por contenidos culturales en internet si, ¿pero a qué precio?

El Gobierno de España opina ahora, tras las palabras de Alex de la Iglesia en su discurso de los Goya, que efectivamente puede ser que internet sea el presente, pero que hay que pagar por contenidos. Sin restar un ápice de estas posiciones, hay que reconocer que los mercados se mueven por una mezcla de nuevas situaciones que modificar las normas, más el comportamiento de los consumidores o clientes y sumadas las decisiones que toman los anteriores gestores del mercado.
Los consumidores lo tienen muy claro por una dejación
de responsabilidades de los propios gestores de los mercados. No se han movido un ápice en los últimos años, con el gran cambio que se ha producido en contenidos culturales. Los consumidores se han acostumbrado a no pagar. Luego contenidos culturales de pago en internet si, pero ¿a qué precio? Ahora ya no es posible cobrar por precios parecidos a los actuales, ni en música, ni en vídeo, ni en periódicos. Recuerdo por ejemplo que El País estuvo ofreciendo sus contenidos de internet por 40 euros al año y decidió subir de forma importante este precio. ¿A cómo se conformaría ahora cobrar el año para tener muchos clientes?, ¿cuanto cobra El Mundo por Orbit y a cuanto debería cobrar para tener suficientes abonados? ¿cuanto estaría dispuesto a pagar el mercado por un cd de música presentado de una manera distinta? ¿es necesario en todos los casos la comercialización a través de tiendas físicas?
Los gestores se creen que puede seguir teniendo la misma facturación y si es posible mayor beneficio al no tener los mismos costes con la nueva situación. Y eso es un error tan grande que les está llevando a la desaparición. Las decisiones de los gestores se tenían que haber tomado hace una década. Ir de la mano de los cambios tecnológicos. Pero no se movieron de su situación asumida como buena.
Los cd de música se tenían que haber llenado de contenidos extra de distinto tipo a los puramente musicales. Sí, se podía seguir bajando de internet la música, pero no tanto una manera de vender un cd que fuera distinto al que se mantiene como fijo por los años de los años. Se podría haber intentado un producto encuadernado, unido a por ejemplos poemas, material literario, imágenes, historias, entrevistas, revalorización, etc. Por ejemplo pudiendo ser socios —a través de un número en el paquete— de alguna página web en donde se fueran añadiendo contenidos extra. ¿No es más lógico que además de los formatos normales, en los cd se incluyeran ya los formatos en MP3, realizados por profesionales de la conversión?
Las películas deben ser ya, ahora, algo más que 90 minutos de un producto terminado. A los extras que empezaban a llenar el contenido, deben ir más materiales desechados, comentarios cobre la historia o el trabajo realizado, presentaciones y entrevistas con los protagonistas, información sobre el producto e incluso cortometrajes de los autores, actores, directores, etc.
Y además y añadido a todos esto, el precio debe ser actualizado. No digo bajado en todos los casos, digo actualizado. Por ejemplo no es de recibo un precio de la entrada de cine alto en algunos casos, siempre igual para todo tipo de películas, sin un valor añadido a la hora de visionar la película elegida, sin comodidad también que se debería elegir según cines o sesiones, para que sea al menos igual o mejor que la del hogar. ¿Para cuando volver al silencio en las salas de proyección de cine?
Desconozco cuanta parte del total de la facturación total se obtiene de la televisión al visionarse una película. Tal vez hay que revisar estos apartados, tal vez hay que pensar que si desde el Ministerio de Cultura se reciben suculentas subvenciones, no hay que llorar tanto. Tal vez hay que revisar muy bien las historias antes de realizarlas y finalizarlas. Todo menos quejarse, sin hacer nada.

14.2.11

La piel que habito, nueva película de Pedro Almodovar para finales de 2011

En septiembre de 2011 llegará el nuevo trabajo del director de cine Pedro Almodóvar, “La piel que habito”. Una película que Pedro Almodóvar lleva tiempo preparando y que finalmente se rodó en el 2010 con Antonio Banderas de protagonista. “La piel que habito” es una película que se inspira en la novela Tarántula, de Thierry Jonquet.


La película narra la vida de un cirujano plástico —Antonio Banderas— que tras un grave accidente de su mujer investiga la creación de una nueva piel de forma insistente y perturbadora. Junto al actor Antonio Banderas actúan Elena Anaya, Marisa Paredes, Jan Cornet, Blanca Suárez y Roberto Álamo.


Esperaremos unos meses para disfrutar de otra maravillosa película de Pedro Almodóvar, donde vuelve a jugar con personajes complicados.

El futuro de los tablet y/o de los ordenadores personales

Es el momento inevitable para replantearse —todos los que utilizamos la informática como una actividad importante— si el futuro del ordenador portátil será sólo de los tablet o si los ordenadores portátiles convencionales tienen sentido en los próximos dos años.
La entrada de los netbook supuso la reordenación del mercado informático portátil, sin alcanzar nada que no fuera un precio más bajo. Pero la entrada del iPad si que ha supuesto un cambio sustancial de forma de entender la informática portátil y sobre todo un ponerse las pilas para todos los fabricantes asustados de perder el tren que dejaron pasar cuando el nacimiento del iPod.
Un portátil si es tablet no será capaz —de momento— de hacer las mismas tareas que un ordenador de sobremesa. Como no lo es ya el netbook. Pero lo que buscamos para un aparato que deseamos llevar a todos los sitios, dentro de nuestra bolsa o carpeta, es una herramienta que nos deje escribir y tomar apuntes, notas o gestiones sencillas. Un aparato que nos permite escuchar música, ver vídeo o televisión, leer libros o revistar y periódicos, jugar en ratos de ocio, navegar por internet o realizar tareas sencillas en programas normales. No es normal emplear en tablet para trabajar una imagen en Photoshop o para maquetar en Indesing.
El propio fabricante ya sabe diferenciar entre los distintos aparatos para conseguir que tengas ambos, el consumo sea mayor y la obsolescencia más corta.
La gran duda es ¿por qué no contienen —ni parece que contendrán— los tablet un sistema operativo “normal”? No hay duda de que con un sistema operativo casi entero sus posibilidades serían mayores. No hay duda que si le añadimos un teclado físico tenemos ya un ordenador portátil completo para trabajos mucho más intensos. Y su portabilidad será muy alta.
Todo el mundo está expectante ante la salida del iPad 2 ó II, buscando tal vez unas prestaciones todavía impensables. Personalmente no creo que sea así hasta una segunda revisión de todo el barullo que ahora está saliendo al mercado, en donde todas las marcas importantes o no, están tomando posiciones. De momento lo importante y parece que urgentes es no perder el tren. Luego vendrá el de innovar y ofrecer alternativas a la competencia. Diferenciarse e intentar ganarles el mercado. Van a ser dos años de grandes novedades en el mercado de los tablet y tal vez de los ordenadores portátiles que tengan que morir o reinventarse.

13.2.11

Algunas posibles reformas en las tasas universitarias en España

Leo que el Gobierno catalán de la Generalitat está estudiando subir las tasas académicas de la Universidad según van pasando los alumnos años sin aprobar las carreras. Me parece algo tan obvio que no entiendo que no es por ley para todos, aun sabiendo que la trifulca iba a ser de órdago.
Un alumno paga unos 1.200 euros por curso, todos iguales, que se dividen entre las distintas materias que tiene que estudiar por curso. Pero realmente a todos nosotros nos cuestan SUS estudios unos 12.000 euros cada año. Con independencia de que aprueba o no, de que se esfuerce o no, de que cambie de carrera varias veces por no saber qué es lo que quiere o no. Es decir el alumno, que una carrera de 5 años le cuesta terminarla (si lo consigue) una media de 8 años, nos cuesta a todos unos 36.000 euros más que el alumno (muy escaso) que la termina en sus cinco años reglados. No es de recibo que tengamos que “gratificar” al que no pone todo su esfuerzo en aprobar, en detrimento de quien si lo hace. Y no digo nada de los alumnos que cambian de carreras en los primer año incluso varias veces, para terminar tras 8/10 años sin estudios acabados.
Yo propongo algo mucho más sencillo. Aproximadamente.

Primer año de curso universitario: 2.000 euros
Segundo año de carrera: 1.500 euros
Tercer año de carrera: 1.300 euros
Cuarto curso de carrera: 1.000 euros
Quinto de carrera: Gratis

Y por cada materia que se repita se paga la cuota inmediatamente superior a la que corresponda por ser materia del año en curso. La suma total de las tasas de la carrera si se aprueba a la primera sería casi la misma que en la actualidad (algo menos), pero por cada materia suspendida se producirá una penalización. Incluso suspendiendo unas cuatro materias en el curso puede salir la carrera universitaria al mismo precio que en la actualidad. Pero los repetidores deberán pagar más por no tomarse sus estudios totalmente en serio.

Todo el fútbol lo quieren ahora de pago para compensar sus despilfarros

Ahora la Liga de Fútbol española, vamos la patronal del balón caro, quiere que se acabe el partido gratis de los sábados en la tele y que todos los que quieran ver fútbol de Primera División tenga que pasar por caja antes. Es una manera de salvar las cuentas, de cuadrar los despilfarros que les ha llevado hasta las deudas.
En realidad en Europa ya es así, lo cual no tendría más comentario
si no fuera por que entonces, si todo fuera de pago, habría que sopesar si es lógico que en las televisiones sin canales de pago o en las televisiones públicas, se les dedicara tantos minutos en los telediarios. El final es un mero espectáculo como la ópera, el cine 3D o los bailes flamencos de famosos.
Pero la gran duda es: ¿cómo nos entretendrá “el sistema” para que estemos contentos en casa y sin pensar?, sobre todo cuando la crisis económica nos deja con menos posibilidades de poder pagar por ver el fútbol. Claro que los que saldrán ganando serán los bares que compensarán por no poder dejar de fumar.
Se acaba el “todo gratis” para aquellas actividades que son puramente privadas, pero en cambio queremos conservar el “todo gratis” para las públicas. 
Queremos NO pagar los libros de texto de nuestros hijos, que el autobús cueste la mitad de lo que vale, que el médico no nos cobre en urgencias o que los medicamentos estén subvencionados. No es posible, amigos. Si para ver el fútbol hay que pagar y además pagamos, para ir al médico tendríamos que pagar con más razón o para que nuestros hijos sean educados y sobre todo enseñados en un sistema de calidad. No hay otra. Podemos admitir que seamos europeos a la hora de pagar el fútbol, pero deberemos acostumbrarnos a pagar también todo lo que ahora está subvencionado para todos igual. Y que aquellas familias con pocos recursos, lo tengan gratis.
¿Es admisible que tengan los libros de texto gratis los hijos de una familia que cobra 3000 euros netos al mes y que esta misma familia gaste 150 euros en teléfono móvil al mes y otros 40 euros en ver partidos de fútbol? No, si los libros de texto se los tenemos que pagar a escote entre todos.

12.2.11

Los jóvenes son dueños de su futuro, pero también del nuestro

He pillado en alguna de mis lecturas de internet una frase que me ha resultado simpática y curiosa. Un lema electoral de primera calidad. 

Generación Ni-Ni. Ni PSOE ni PP

Realmente y sobre todo para la juventud, el PP y el PSOE representan no ya el pasado sino
la prehistoria. Lo más rancio de lo que ellos consideran necesario en este nuevo siglo.
Lo estamos viendo en Egipto o en Túnez ahora, pero lo seguiremos viendo en Europa que por cierto ya deberíamos estar poniendo nuestras barbas a remojar. La juventud es dueña de SU futuro, ya no es de la gente de 50 años o más. El futuro, esa palabra que tanto nombra el PP, es una sensación que le pertenece a la juventud. Van a ser ellos, los jóvenes, los que tendrán que gestionar su futuro, su territorio, su sociedad. Y es momento que tras los grandes errores que hemos cometido los viejos dinosaurios, vayamos dejando paso a la nueva generación para que sean ellos que los intenten resolver los problemas que les hemos ido creando en una sociedad vieja.
El gran problema del desempleo juvenil es la punta de un problema que todavía ellos no perciben en toda su magnitud, La gran dificultad para la emancipación social y personal. Una sociedad no puede funcionar, nunca, si tiene entre una o dos generaciones vacías, sin empleo y sin futuro. No resolver este grave problema en España nos supondrá unos graves quebraderos de cabeza de los que tardaremos décadas de levantar cabeza si los dejamos enquistar media docena de años más.

La palabra futuro sirve en el PP para dar ánimos sin decir nada

Escucho mucho al PP en precampaña hablar de futuro. De repetir en sus discursos la palabra futuro en múltiples entradas y posibilidades. Saben en el PP que futuro es una palabra correcta, bastante positiva y además no compromete a nada. Cierto es que todos queremos huir del presente pues es malo, deseamos escapar de esta crisis e intentar encontrar un futuro que
previsiblemente será mejor. Y por eso todo el que hable de futuro tiene gran parte del camino de asertividad social ganado.
Pero además de nombrar la palabra futuro decenas de veces hay que acompañarlo de ideas, de cambios, de retos que hay que modificar, de soluciones. Y aquí los veo más espesos. En realidad les ha pillado la crisis con el pie cambiado como a todos y no saben por donde salir, como a casi todos. Vamos que no tienen más solución que esperar y mientras tanto intentan conseguir el poder sabiendo que quien se ha quemado de veras es el PSOE.
Eso, o que les da reparos decir qué programa quieren poner en funcionamiento para que no se escalde la gente antes de encender el fuego, que también hay parte de estrategia en sus silencios. De entrada no se ven líderes nuevos o con ideas nuevas, con garra distinta a la ya conocida, con capacidad para insuflar ilusión. Y eso siendo que son el recambio natural y normal es duro de admitir. Pero es lo que hay.
Hoy escuchaba a Blanco dirigirse a todos sus candidatos reunidos en Sevilla. Me ha parecido mordaz pero falto de gracia, de carisma. Lo he visto excesivamente teatral y eso no tendría que gustar ya. Trataba de insuflar ilusión a sus propios candidatos para que no se sientan perdedores antes de salir a la batalla, y lo conseguía en parte, pero le faltaba esa picardía y ese golpe de calidad que sólo los líderes tienen. Me recordaba a Alfonso Guerra por el papel recibido en el mitin socialista. Pero era tanta la diferencia que me entraba la pena profunda enseguida. Así no se convence a la sociedad que sufre y no encuentra la salida del tunel.