Sánchez Gordillo se equivoca con los supermercados

Sánchez Gordillo en representación de los que pasan hambre de comer, ha cometido una ilegalidad, entrar en un Mercadona (presuntamente) y llenar unos carros de alimentos para repartirlos entre los que no tienen para pagar.
Es una ilegalidad desastrosa siendo diputado de Andalucía, pues la obligación de un Diputado es cagarse en la madre que los parió a los que logran que los pobres crezcan más que el calor, a coste de leyes incapaces.
Un Diputado debería entrar en un Supermercado, hablar con el Director y pedirle que le llenara seis carros enteros de alimentos. Y punto pelota. Y lo digo en serio. Completamente en serio. Mientras los políticos con cargos no se comporten como políticos con cargo, no vamos a ningún sitio.
Y si el Mercadona no le quiere llenar los seis carros de la compra para la ONG, se convoca una rueda de prensa con una mesa en la calle y se dice con claridad y que cada ciudadano haga lo que tiene que hacer con arreglo a sus decisiones con sus dineros.
Pero el comportamiento de los políticos tienen que cambiar.
Y si al día siguiente ningún supermercado quiere llenarle ningún carro de la compra para los que pasan hambre, se van publicando las listas de los supermercados hasta que no quede ninguno. Y me importa un pito si tienen que subir la ternera un euro el kilo para poder soportar los carros gratis del concejal o diputado de turno, pues los pagarán los que SI tienen para comprar ternera. 
Se puede interpretar como un impuesto revolucionario, es decir, parecido al que tenemos que pagar todos por Bankia o por la pasta para los directores de los bancos, tan listos todos ellos, jubilados y ricos.