Telecinco, Ruíz Mateos, la Belén y la madre que nos parió

Telecinco es la mar de entretenida. Tras los divorcios cirquenses de la Belén y la Rosa, nos sacan a la familia de Ruiz Mateos dando lecciones de religiosidad y espiritismo, que no espiritualidad. Jodo petaca.
Los pies amoratados de Ruíz Mateos o la rotura del dedo de un pie lo estamos trasmitiendo con tanto detalle como la agonía del General dictador, al que por cierto ahora también Telecinco, le dedica una bobería con tertulianos en muchos casos vomitivos, pero con gran éxito de audiencia. Estamos…, no tontos, lo siguiente.
Yo me imagino a cualquier país del mundo mundial que tras cuarenta años de dictadura violenta y una Guerra Civil con un millón de muertos, sacara imágenes y comentarios del responsable con sus nietos y sus nenes, y explicando lo bien que pescaba barbos. Y no, no encuentro país para copiar lo mismo, si acaso en Marte. Efectivamente no lo vi, no tuve arrestos mentales para permitírmelo, aquella noche vomité yo solo sin tener que meterme en vena nada de Telecinco.
Tras lo del Cristo de Borja apareciendo en mis sueños con su lengua torcida y su mirada apagada y tuerta, ya no me queda duda, estamos acabando con el verano y estos días de calor nos están pasando factura en nuestras meninges. Que venga rápido el frío, no vayan a disolverse nuestros sesos y nos quedemos más apagados todavía. Lo de Telecinco es más normal, lo llevan en su ADN.