8.12.13

Qué futuro nos espera a las izquierdas?

Pocos dudan de que estamos dentro de una tormenta política necesaria que debe terminar con cambios profundos en España. O no. Depende de la sociedad que está en estos momentos entre preocupada y desafectada, entre dolida y cabreada, entre miedosa y olvidada.

Los políticos de carrera saben que al final tendrán que ser los ciudadanos que no hablan los que decidan, es decir, les importa tres pitos las mareas, los grupos de presión o las nuevas formas de señalar con el dedo en el ojo, que estemos quemando las últimas banderas de la democracia vieja. Creen controlar el tinglado a costa de los silenciosos.

Los viejos políticos que llevan casi 40 años dentro del sistema saben que estamos ante un cambio y por eso intentan sin que se note mucho desconectarlo, dominarlo si acaso, entenderlo si son capaces y controlarlo si se dejan. Son buenas gentes que creyeron (creímos) ferozmente en la democracia hace años, pero pensando que una vez conseguida ella sola se bastaría para seguir viva siempre. Pero hoy estamos entre dormidos y dominados. O creemos en la utopía, que no sé qué es peor.

7.12.13

A veces el fuego interior abrasa. Aprende a no sacarlo fuera

A veces el fuego interior abrasa, sabes que sacarlo es peor que intentar dominarlo hasta que se vaya convirtiendo en ascuas negras. Si te dejas llevar por él, si abres el instinto y dejas que salgan las llamas, podrías quemar a alguien de tu entorno. 

Nuestro interior está preparado para soportar mucha temperatura y debemos saber controlar el fuego.

6.12.13

Seis 6 cambios que debemos hacer si estamos desempleados, sin trabajo

Si estás desempleado o si por otro golpe de la vida terminas estándolo, intenta organizar la nueva vida, pues sin duda lo será.

Acepta la nueva situación lo mejor que sepas y si no es suficiente, pide ayuda. A partir de ahora se abre la puerta de una nueva vida que puede ser maravillosa. O no. Depende en gran medida de ti.

Haz todos los días ejercicio físico durante media hora. Te sentirás mejor psicológicamente, tardarás más en caer en bajones de ánimo, serán más creativo.

Ponto un horario fijo para todos los días. Estar desempleado no quiere decir que haya que dormir más, que no tengas horarios, que no trabajes muy duro en lo más importante en este momento. Buscar un nuevo empleo.

Hay que relacionarse más que antes, nunca menos. Hay que dejarse ver, estar en la calle, conocer y dejarse conocer.

Hay que pedir ayuda, explicar que estás sin empleo, mirar bien la agenda en busca de personas que nos puedan ayudar de algún modo. Ayudar no es solo darte un empleo o facilitarlo. Es presentarnos a otras personas, darnos consejos, enseñarnos técnicas de autoestima, explicarnos sus experiencias, informarnos.

Es posible que tengamos que cambiar. Aprender labores nuevas o incluso plantearnos lugares de residencia diferentes. Hay que abrirse a la posibilidad del cambio profundo.

Nelson Mandela sabía bien de odios y de amores

Nelson Mandela fue un símbolo de lucha durante muchos años para una generación hoy ya madura que asombrada contemplaba sin entender lo que era el “apartheid”, el aparte por segregación racial, tanto en Sudáfrica como en EEUU.

Los que ya tenemos los 60 o los rondamos recordaremos imágenes y noticias que no se entendían, tratos vejatorios de Estado, apartes para entrar en los servicios públicos de todo tipo, para trabajar o para ser criados esclavos. Era el siglo XX.

Nelson Mandela nos despide de ese siglo XX a todos, se acabó un siglo inmenso capaz de lo mejor y de lo peor pero que ayudó a cambiar brutalmente el mundo. Si a la historia universal le quitáramos el siglo XX nadie entendería el mundo y la sociedad actual; nadie seria capaz desde el futuro de entender qué nos sucedió para pasar del XIX al XXI. Y gracias a gente como Nelson Mandela se logró hacer la transformación.

Tras Mandela, se cierra el siglo XX

Muerto Mandela, muy posiblemente se haya cerrado definitivamente la puerta casi atrancada del siglo XX. Era un líder de cuando era posible tenerlos en el mundo, con poder o con fuerza, con razones o con razón de libertad.

Mandela era un símbolo para el mundo, alguien que en el siglo XXI no encajaba bien pues ahora está de moda ser gris. No solo salvó a su país y a su sociedad, salvó a la razón y a la lógica del futuro. ¿Quien queda con su importancia global?

5.12.13

Creatividad y sentido común. El elixir básico para intentarlo

Se están poniendo sobre la mesa de la normalidad dos frases simples que parecen el elixir de la eterna solución. En sí mismas no son nada, pero pueden ser dos buena herramientas de trabajo que nos ayuden en nuestro futuro laboral.

Creatividad

Sentido Común


Ambas formas de comportamiento en el trabajo son ciertas. En estos momentos o somos “diferentes" al resto, a nuestra competencia, o lo tenemos mal pues ellos sí que intentan ser creativos y diferentes. Y también es cierto que para la mayoría de los problemas debemos utilizar más el sentido común. 

Pero mucho cuidado, cada uno de nosotros tenemos un “sentido común” diferente y solo vale uno o unos pocos a lo sumo. Hay que aprender a tener sentido común como hay que aprender a casi todo. Y se aprende copiando y practicando, modificando y cayéndonos, levantándonos rápido y siguiendo con fuerza en el trabajo. 

Dicen que el sentido común es el menos común de los sentidos, pero también dicen que todo es posible aprenderlo.

Creatividad y sentido común. El elixir básico para intentarlo

Se están poniendo sobre la mesa de la normalidad dos frases simples que parecen el elixir de la eterna solución.

Creatividad
Sentido Común

Ambas son ciertas. En estos momentos o somos “diferentes2 al resto, a nuestra competencia, o lo tenemos mal pues ellos si que intentan ser creativos y diferentes. 

Y también es cierto que para la mayoría de los problemas debemos utilizar más el sentido común. Pero mucho cuidado, cada uno de nosotros tenemos un “sentido común” diferente y solo vale uno o pocos a lo sumo. Hay que aprender a tener sentido común como hay que aprender a casi todo. Y se aprende copiando y practicando, modificando y cayéndonos, levantándonos rápido y siguiendo con fuerzas en el trabajo.