Hay que creer en las Patrias, salir a defenderlas hasta dejarnos las paticas de andas, hay que defender las ideas de los otros y las de todos, incluso la que creemos que son las nuestras, pues la Patria nos lo agradecerá y nos pondrá medallas en el pecho de los que mandan. Defender las Patrias es duro, sangrante, pero siempre merece la pena, y nuestra entrega se ve reflejada en la cara de los que nos mandan a luchar contra los enemigos, que son otros inválidos como nosotros. Es la vida. Incluso la muerte.
17.11.18
Tenemos que ser muy conscientes del cambio climático
Tenemos que ser muy conscientes del cambio climático, y poner todo de nuestra parte para que no sigamos contaminando. Así que debemos por empezar por nosotros mismos. Nada de fumar, nada de bolsas de plástico gratis, si acaso pagando unos céntimos, nada de vaciar de aires nuestro interior sin antes ser conscientes de lo que estamos haciendo, comer menos y consumir mucho pero sólo de aquellos hacia donde nos lo digan los que mandan. Y ahorrar mucho dinero con los 800 euros de sueldo, pero bien metido en los bancos, para que nos lo cuiden ellos. Hay que ser más responsables con el planeta.
Alimentamos a los ricos con patos que engordamos
Sin duda los pobres llevamos siglos alimentando a los ricos. Y no lo hacemos directamente, no les servimos la sopa en sus morricos, excepto en algunos casos puntuales. Lo normal es que les engordemos los patos, para que ellos se los puedan comer tranquilamente en su casa o en su cuenta corriente. Eso sí, siempre sentados, no se vayan a cansar saboreando los beneficios que les damos nosotros.
14.11.18
Varias ciudades en una misma ciudad
Las ciudades de noche se llena de luz. Cambiamos el sol por los led para darle otros contrastes. Por eso hay siempre varias ciudades en una misma, no se parece nada una urba famosa o no, a las 10 de la mañana que a las 9 de la noche o a las 4 de la madrugada. Las ciudades son camaleones que ofrecen diversas pieles según las horas y los días. Por eso es tan interesante vivir en una gran ciudad, porque vives en varias grandes ciudades a la vez.
La imagen de arriba es de New York, pero podría ser Zaragoza, Sevilla o Londres.
Dentro de esas varias ciudades que tiene cada ciudad en su interior, según los horarios cambian hacia una cosa o hacia otra cada ciudad con su propio deseo de cambiar de piel.
A las 10 de la mañana casi todas las ciudades son iguales entre sí. A las 12 de la noche cada una de ellas saca su propia personalidad, canalla o tranquila.
No se conoce una ciudad hasta que no la has vivido en diversas horas muy diferentes.
Para qué sirven las ciudades inteligentes?
El futuro de las ciudades pasa por su gestión digital, por el uso de las nuevas tecnologías por parte de todos sus habitantes, incluidos los de mayor edad o de menos conocimientos tecnológicos. En breve veremos que el uso de las tecnologías basadas en redes que se comunican será imprescindible y el analfabetismo digital será una lacra que debemos evitar. No puede haber distintas velocidades entre barrios, entre ciudades, entre distintos tipos de sociedades.
Os voy a poner un ejemplo sencillo. Hoy están más preparados tecnológicamente los vendedores de los mercadillos ambulantes que una parte importante de sus potenciales clientes. Eso es ilógico para todas las partes.
Cuando hablamos de ciudades inteligentes siempre pensamos en primer lugar en el trabajo de las administraciones y no de la capacidad de las personas para usar las facilidades de estos sistemas. No solo son útiles para el tráfico o la seguridad. Hoy no es necesario (excepto que no se desee implantar sistemas que ya existen) esperar a que tu médico te confirme los resultados de un análisis, que desconozcas en qué lugar cercano a tu domicilio venden carne de caballo, que sepas si tu pedido está todavía en Málaga o en el repartidor, o que no sepas si te han concedido una ayuda o contrato si antes no acudes presencialmente a un despacho.
Las ciudades inteligentes deben dar información constante y completa de “todo” pero claro, antes debe existir un protocolo de información y una formación de los habitantes para su uso. Es posible que en breve ya no se pueda pagar en efectivo muchos de los pagos pequeños. Ya no se pueden pagar los grandes. El uso de diversas tarjetas o de una pero unificada, permitirá viajar en los diferentes servicios de transportes urbanos de varias ciudades, pagar las farmacias o recargar diversas aplicaciones familiares.
Será posible llamar a los servicios de emergencia con un simple pulsador de tu App donde quede reflejado el lugar de incidente, el minuto y el tipo de problema. Sabrás el número de visitantes en un momento dado de un museo o un espectáculo. Y todo con la misma facilidad con la que hoy puedes ya saber los niveles de contaminación de distintas zonas de tu ciudad, el tiempo en el que llegará tu próximo autobús urbano o la temperatura de tu ciudad dentro de 10 días.
A todo ello se tienen que implicar más procesos participativos en ambas direcciones, para que desde todos los niveles sea posible una mejor atención y una más barata mejora de los procesos. La información es muy válida para mejorar procesos, para crearlos y lograr que crezcan de forma sostenible económicamente. Y debe existir un sistema de control de esa información, para que no se haga un uso bastardo de la misma y para que todos los implicados creamos en ella. Y para eso lo mejor es información, información e información creíble.
Cuando hablamos de ciudades inteligentes siempre pensamos en primer lugar en el trabajo de las administraciones y no de la capacidad de las personas para usar las facilidades de estos sistemas. No solo son útiles para el tráfico o la seguridad. Hoy no es necesario (excepto que no se desee implantar sistemas que ya existen) esperar a que tu médico te confirme los resultados de un análisis, que desconozcas en qué lugar cercano a tu domicilio venden carne de caballo, que sepas si tu pedido está todavía en Málaga o en el repartidor, o que no sepas si te han concedido una ayuda o contrato si antes no acudes presencialmente a un despacho.
Las ciudades inteligentes deben dar información constante y completa de “todo” pero claro, antes debe existir un protocolo de información y una formación de los habitantes para su uso. Es posible que en breve ya no se pueda pagar en efectivo muchos de los pagos pequeños. Ya no se pueden pagar los grandes. El uso de diversas tarjetas o de una pero unificada, permitirá viajar en los diferentes servicios de transportes urbanos de varias ciudades, pagar las farmacias o recargar diversas aplicaciones familiares.
Será posible llamar a los servicios de emergencia con un simple pulsador de tu App donde quede reflejado el lugar de incidente, el minuto y el tipo de problema. Sabrás el número de visitantes en un momento dado de un museo o un espectáculo. Y todo con la misma facilidad con la que hoy puedes ya saber los niveles de contaminación de distintas zonas de tu ciudad, el tiempo en el que llegará tu próximo autobús urbano o la temperatura de tu ciudad dentro de 10 días.
A todo ello se tienen que implicar más procesos participativos en ambas direcciones, para que desde todos los niveles sea posible una mejor atención y una más barata mejora de los procesos. La información es muy válida para mejorar procesos, para crearlos y lograr que crezcan de forma sostenible económicamente. Y debe existir un sistema de control de esa información, para que no se haga un uso bastardo de la misma y para que todos los implicados creamos en ella. Y para eso lo mejor es información, información e información creíble.
13.11.18
Sólo hay tontos y listos. Tú mismo
Que la gente de izquierda somos unos artistas para dispararnos al pie no lo duda nadie. Ya incluso no lo dudamos ni nosotros mismos. No he visto empresa más incapaz en todos los años de empresario enano pero atento, de toda mi compleja vida. Ahora en Madrid y cuando todo parecía ir bien para revalidar el examen de mayo, nos dedicamos a embarrarnos nosotros mismos. Somos unos artistas.
Pero mucho más bonito para liarnos en el barro es el acuerdo entre el PSOE y el PP para renovar el Consejo del Poder Judicial. En pocos días hemos pasado de observar un “ya ni te ajunto ni te ajuntaré más en la vida” a un "…bueeeno, venga vale…, para ti el Presidente y para mi unos Consejeros de más…”. Intercambio de cromos al que han asistido con ganas de pesar barbos, todos los demás en liza.
Es verdad que ya no existen ni las derechas ni las izquierdas, ahora ya solo existen los listos y los tontos. Y ahora que cada uno de nosotros se coloque donde le venga en gana. Es decir donde más cómodo se encuentre.
Pero mucho más bonito para liarnos en el barro es el acuerdo entre el PSOE y el PP para renovar el Consejo del Poder Judicial. En pocos días hemos pasado de observar un “ya ni te ajunto ni te ajuntaré más en la vida” a un "…bueeeno, venga vale…, para ti el Presidente y para mi unos Consejeros de más…”. Intercambio de cromos al que han asistido con ganas de pesar barbos, todos los demás en liza.
Es verdad que ya no existen ni las derechas ni las izquierdas, ahora ya solo existen los listos y los tontos. Y ahora que cada uno de nosotros se coloque donde le venga en gana. Es decir donde más cómodo se encuentre.
12.11.18
López Gröh juega con el movimiento bamboleo
El humor en negro a veces puede ser muy negro y otra contener ligeros tintes apagados y grises, de papel viejo o de tristeza suprema. Es la vida, e incluso a veces es la muerte.
Del dibujante de esta viñeta, López Gröh no he logrado referencias. Sí sé que se publicó en el año 1972
Del dibujante de esta viñeta, López Gröh no he logrado referencias. Sí sé que se publicó en el año 1972
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