Esta portada actual de la revista Time con una imagen del fotógrafo ucraniano Maxim Cover nos muestra a una mujer intentando huir con su hija de pocos meses de los bombardeos de su ciudad, ayudada por un soldado ucraniano. Por la propia revista hemos sabido que Julia Pavliuk logró escapar de Kiev con su hija de seis meses y hoy se encuentran reunidos incluso con su joven marida que se tuvo que quedar en la capital, en la ciudad de Rivne.
24.3.22
La agonía de Ucrania ¿Para qué sirve sufrir?
Esta portada actual de la revista Time con una imagen del fotógrafo ucraniano Maxim Cover nos muestra a una mujer intentando huir con su hija de pocos meses de los bombardeos de su ciudad, ayudada por un soldado ucraniano. Por la propia revista hemos sabido que Julia Pavliuk logró escapar de Kiev con su hija de seis meses y hoy se encuentran reunidos incluso con su joven marida que se tuvo que quedar en la capital, en la ciudad de Rivne.
23.3.22
Las Guerras modernas se ganan en las ciudades. Destrozándolas
Podríamos decir que esto que vemos en la imagen es Ucrania, y daría igual. Es Siria y la imagen se repite. Se destrozan ciudades enteras, se rompen las convivencias sociales de ciudades enteras por geoestrategias, que así lo laman ahora al joder a las sociedades. Una ciudad destruida ya nunca se puede volver a reconstruir. Es mentira. Aunque se intente, sale otra ciudad diferente.
Una ciudad destrozada se muere, pues se han muerto sus habitantes. O han huido. La España de 1939 nunca pudo ser la España de 1936. Por culpa de un Dictador, pero sobre todo por culpa de los miles y miles españoles que fueron asesinados en ambos bandos, mas, mucho más desde el vencedor, como sucede siempre.
A Europa en 1945 le sucedió lo mismo. Y a Siria, Irak, Irán o ahora Ucrania.
Las ciudades se destrozan y queda el descampado, el solar, pero ya nunca la ciudad, pues a ella, a esos lugares, no vuelven los mismos, ni con las mismas ganas, ni vuelve la vida del barrio, ni sus mismo comercios, ni su historia anterior, pues todo queda manchado de sangre.
Las guerras ya no se pelean en los campos, llevamos décadas en los que los que las practican con oficio las juegan dentro de las ciudades. No sirve ganar al enemigo en el campo de batalla, hay que ganarle en las Ciudades de Batalla.
Callarnos es alentar a los violentos manipuladores
En todas las guerras no hay malos ni buenos, hay inocentes y culpables, hay gentes que ordenan y gentes que mueren sin entender casi nada. Pero lo que sí hay en todas las guerras son mentiras, manipulaciones, falsedades creadas para manipular la opinión pública. Y en la invasión de Ucrania por parte de Rusia no podía ser de otra forma. Estoy seguro que por ambos bandos.
Nunca ha existido esta portada de la revista Time, la de Putin, en cambio sí ha existido la otra, la del tanque. pero en algunos medios para demostrar que la revista Time estaba en contra de Rusia y llamaba a Putin un Hitler cualquiera, se ha ido publicitando por redes la la de la izquierda.
Las guerras son tremendas, se pierde el valor de la vida, pero también el de la verdad, el de la honestidad más básica, aunque estés en tu casa tranquilamente. Nos quieren manipular a todos, y no debemos dejarnos, para que no avancemos hacia la violencia desde los silencios.
22.3.22
Las mentiras de todas las guerras
En la Guerra de Ucrania, como en todas las guerras de la historia, la información es un arma, y sobre todo una herramienta que nunca busca la verdad, sino la sensación, la manipulación del que lee o escucha o ve.
Ahora estamos con esos vídeos en los que vemos a civiles envueltos a farolas, desnudos, torturados, castigados, pintados, abofeteados por militares o por otros civiles.
Es la tortura sobre la tortura. Y es la mentira sobre la mentira.
¿Qué quieren decir esas imágenes? ¿De quién son y por qué? ¿Qué buscan? El ser humano es cada vez menos humano, y si le ponemos poder se nos convierten en seres animales. Así llevamos muchos siglos, y sin avanzar nada.
21.3.22
Normas de trabajo muy celtibéricas
Hay auténticas normas de trabajo que son de una pura Celtiberia apabullante. Los horarios, el no poder utilizar ciertas zonas o parte de la vivienda, los minutos de la merienda, parece normas lógicas. pero llamar al dueño de la plantación AMO en los finales del siglo XX suena ya a curioso.
Esta cartel estaba en una masía mallorquina, pegado detrás de la puerta de la habitación en donde se cambiaban los trabajadores del campo. Y sí, fumar no está muy bien visto, pero lo que ya está prohibido es fumar porros. En el año 2007 todavía estaba pegado en la puerta, por si era necesario hacerle caso.
20.3.22
Acuerdo sobre el programa de saneamiento y reforma de la economía en España
Cuando el 25 de octubre de 1977 se firmó en la Moncloa el «Acuerdo sobre el programa de saneamiento y reforma de la economía», que fue firmado por el propio Suárez y por Leopoldo Calvo-Sotelo (UCD), Felipe González (PSOE), Manuel Fraga (AP), Santiago Carrillo (PCE), Miquel Roca (CiU), Juan Ajuriaguerra (PNV), Enrique Tierno Galván (PSP), Josep María Triginer (PSC) y Joan Reventós (Convergencia Socialista de Cataluña) pocos podían suponer que aquellos llamados desde el primer día Pactos de la Moncloa darían tanto que hablar por muy diversos motivos.
19.3.22
Los nazis y España, una relación duradera
Que los alemanes tomaron a España como su guarida preferida hasta la muerte de Franco lo atestiguan infinidad de documentos, algunos todavía sin conocer.
Este mapa original de España y que podemos ver arriba se observa la red elaborada a partir del interrogatorio realizado por los aliados al espía alemán Friedrich Wilhelm Simmross, destinado en Cádiz y Sevilla durante la Segunda Guerra Mundial es una muestra clara de las zonas de España que interesaban a los alemanes importantes de los años 40 y 50, y qué poblaciones eran las elegidas para luego quedarse a vivir en España. La España del Interior no les gustaba ni a los nazis alemanes.
La zona de Galicia era un territorio en donde los navíos de guerra y submarinos alemanes llegaban para ser reparados en la II Guerra Mundial, aunque España fuera siempre considerado un país neutral. En Madrid estaba instalada la Zentralbüro, una oficina central administrativa de la KO Spanien (la Kriegsorganisation Spanien era la oficina de organización de los espías alemanes en España). Pero no todos eran alemanes los que trabajaban o pertenecían a esta red de espías, entre ellos había también un buen número de españoles que les ayudaban en sus trabajos de todo tipo.
El almirante Wilhelm Canaris, jefe del Abwehr (Servicio de Inteligencia Militar de las Fuerzas Armadas alemanas) era el que ejercía el papel de "Jefe" de los trabajos de espionaje en los países neutrales, y el que decidió que España fuera su centro de operaciones de todos ellos. Además de España se incluían a Portugal, Suiza, Suecia o Turquía.
En España además de en Madrid operaron oficinas en Barcelona, Palma de Mallorca, Valencia, Alicante, Cartagena, Sevilla, Cádiz, Málaga, Almería, Huelva, La Coruña, Vigo, Bilbao, San Sebastián, Logroño, Gijón, Santander y otras ciudades con menos peso estratégico, para controlar sobre todo los medios de comunicación españoles.
Según comenta el diario El País esta Red de espionaje en España tenía ocho secciones diferentes: tierra (Ab-I-Heer), aviación (Ab-I-Luftwaffe) ―con subsecciones de información, contraespionaje, comunicaciones, sabotaje y ‘subversión de minorías’―, naval (Ab-I-Marine), comunicaciones (Ab-I-i-W/T), economía (Ab-I-W), industria aeronáutica y tecnología de aviación (Ab-I-I/T/Lw), falsificación de documentos y tintas secretas (Ab-I-G) y fotografía (Ab-I-F). Todo un aparato que contaba con más de 500 personas a sueldo.
En julio del año 1945, Oliver Harvey, subsecretario de Estado británico, dijo en unas declaraaciones: “Por fortuna, España no es una amenaza para la paz o la integridad de sus vecinos. Únicamente es un peligro y una desgracia para sí misma”.



