13.1.14

La violencia de Burgos puede ser contagiosa

Todos esperando a que saltara la chispa en Madrid o Barcelona, en Valencia o Bilbao y se nos escapa el mechero en Burgos. No entendemos nada de nada. Es tal el cúmulo de cabreo, de falta de soluciones, de pérdida en la confianza política, que cualquier gota de agua inunda las cabezas.

Este caso, en Burgos, es la modernización de la entrada a Burgos por la Nacional I auspiciada por un alcalde y un dueño de medios de comunicación al margen de los vecinos. Y ha estallado el cabreo.

La violencia hay que entenderla para resolver el problema. Entenderla no es apoyarla que a veces se nos van los sesos cuando alguno sale intentando comprender los motivos. Entender no es aprobar, es simplemente diagnosticar y resolver si es posible. Y lo de Burgos, ciudad tranquila hasta que estalla tiene un problema grave que casi nadie está viendo. Puede ser el ejemplo a copiar. Puede ser el laboratorio de chispas.

Hoy por la mañana, a las 12, unos cuarenta jóvenes estaban destrozando las vallas que quedaban de la obra, recorriendo la calle Vitoria y rompiendo todo lo que quedaba de la obra. Unos 400 vecinos observaban mientras que la policía desde la distancia no actuaba y el Alcalde volvía a salir en los medios diciendo que la obra se haría y punto pelota. Estos son los ingredientes, alguien debe coger el teléfono y resolver el problema. El de Burgos y el de su contagio. Atajar con violencia la violencia puede generar más violencia. Hay que resolver los problemas antes de que se conviertan en violencia.

Qué es la Arteterapia y para qué o quien sirve como terapia?


En los últimos tiempos ha surgido con más fuerza la Arteterapiacomo un tratamiento beneficioso en muchos aspectos para personas con depresión y/o ansiedad, con problemas de adicciones, de falta de libertad o de autoestima muy baja. Estas terapias empezaron en el siglo XVIII y aunque no son siempre bien aceptadas, van ampliando poco a poco su influencia en colectivos muy importantes de la sociedad.

Sobre todo entre niños, ancianos, presos, enfermos, personas con adicciones, personas que han sufrido violencia de género, personas que han sufrido grandes catástrofes, etc.

En sesiones de entre 60 y 90 minutos, generalmente una vez por semana o cada 15 días, se realiza una actividad con el terapeuta. Los avances se empiezan a notar en personas con problemas psicológicos al cabo de un mes. La Arteterapia además de ofrecer beneficios para situaciones graves o leves de conflictos personales es un sistema terapéutico que sirve para diagnosticar mejor el grado del trastorno.


Una sesión de Arteterapia la podríamos dividir en tres partes. Una primera parte en que el terapeuta habla con el paciente, le pregunta como ha pasado la semana y si ha realizado algún trabajo de terapia; como se encontraba en el momento en que lo hizo, qué motivos le llevaron a ello.

Una segunda parte donde ambientada con una música suave en donde se realizan ejercicios de relajación, intentando llevar con los brazos, el cuello o las caderas, el ritmo que nos marca de la música. En esta parte el paciente toma contacto con su cuerpo, con su mente, con su momento, con él mismo.

La tercera parte de la sesión de Arteterapia es puramente artística. En ella se desarrollan sobre cartulinas y con diversos materiales pictóricos ejercicios de formas; diversos dibujos libres o dirigidos, por ejemplo rellenar una cartulina trazando una espiral con un lápiz pastel siempre azul, y dejando en el centro un hueco blanco. Se busca la concentración, la relajación, la tranquilidad, la valoración de uno mismo y con ello el aumento de la autoestima. Es tal la concentración que se llega a adquirir que puedes ser capaz de cerrar los ojos a la par que trazas la espiral.

Hay muy diversos ejercicios de pintura o dibujo, que el terapeuta va dirigiendo según las necesidades y las posibilidades de la persona, para que se sienta bien con lo realizado.

Cuando alguien siente una crisis de angustia, o experimenta un estado de nerviosismo, debe empezar por respirar, calmarse, coger un papel, ponerse una música, o un incienso de olor o algo que le haga sentir bien y plasmar en el papel lo que sienta en ese instante, bien con colores fríos o cálidos. Con la revisión posterior de esos ejercicios, el terapeuta podrá entender mejor como se ha sentido su paciente ante un estado concreto de ánimo en un momento de crisis.

Laura Puente


La importancia de la meditación personal sin manipular por religiones

Todos necesitamos cada día un espacio propio, un tiempo personal para la meditación y la calma, para reencontrarnos con nosotros mismos, para poder poner a cero el contador de nuestras energías interiores. La meditación activa nuestra voluntad, el sosiego y la paz interior, nos limpia la mente de toxinas absurdas, nos hace un reset al cerebro.

Hay muy diversos ejercicios para hacer bien la meditación. Desde los más sencillos a los complejos, desde los que utilizan preferentemente el yoga a los que emplean técnicas propias de relajación. Se trata de hacer unos ejercicios que nos relajen y nos concentren, tranquilicen el sistema nervioso y a la vez fortalecen nuestro sistema propio de defensa.

Hoy se admite que la meditación funciona perfectamente en personas con depresión y ansiedad, en personas con graves problemas o que necesiten entregar el máximo en su actividad diaria o incluso con personas que atraviesas problemas de sueño por problemas psíquicos.

Y lo más importante es que funciona en cuanto a resultados como una dosis de pastillas químicas. Pero eso si, bajo el control de los mismos médicos que te han recetado las dosis de medicación. Nunca debemos decidir por nuestra cuenta ante este tipo de medicaciones.

Hacer meditación se debe volver una actividad diaria y constante para mantener sus buenos resultados. Practicar nos ayudará a entender mejor los mecanismos y a ser más eficientes con la propia meditación.

Y recordar para finalizar que una cosa es hacer meditación y otra bien distinta tener creencias religiosas o similares que muchas veces acompañan a algunos tipos de meditación. No tienen nada que ver y se debe hacer relajación con independencia de las creencias religiosas de cada uno, sean del profesor, del que practica y aprende o de los que están en la clase. Si intentan convencerte de algo distinto a la propia meditación debes objetivar todo y elegir con libertad.

12.1.14

Si estás pachucho haz como yo. Cuéntalo que así te cuidan más y mejor

La garganta de trapo me trae un pecho oxidado que al toser aparenta partirse. Escucho mis gruñidos internos que debes ser los que busca mi doctora con esa lupa de sonidos que le cuelga y les digo que suenen bajito que me asustan. He aumentado la química en mi alimentación y ya hoy he tomado más pastillas que pan del bueno, incluido el que he empleado para untar en el pollo con salsa indeterminada.

Estar así solo se compensa si te dicen que lo peor ya ha pasado, pero en mi casa son muy sinceros y casi siempre escucho: "mañana será el día peor". ¿Peor? Bueno, opto por no preguntar sobre el pasado mañana, por si acaso me responden.

No tengo fiebre y eso es negativo pues así lo que sucede es que me llaman quejicas. Si tuviera 38 me estarían mimando. Con 39 se pone la familia preocupada y tampoco es eso. Intento no hablar y saco las ventajas de esto. Así no entro en peleas banales. No puedo, les digo. Y me señalo la garganta. Cuela.

Las divisiones cerebrales funcionan si tendemos puentes

En nuestra complejidad mental vamos edificando nuestra particular forma de ser. Todos tenemos dos vidas dentro de nuestro cerebro aunque no lo parezca desde fuera. La vida profesional y la vida familiar. La vida laboral y de trabajo del tipo que sea y la vida de placer, gozo u ocio. Pero ni la división está perfectamente delimitada ni en cada persona ocupa el mismo espacio cada una de las dos divisiones. Todos somos perfectamente diferentes.

Pero lo importante es que tengamos siempre suficientes puntos de unión, de puentes entra ambas formas de entender y vivir la propia vida. Puentes que nos faciliten el paso de un estado mental al otro con facilidad. Puentes para poder cambiarnos de posición sin dolor ni traumas. Los vamos a tener que utilizar varias veces cada día y si no los tenemos bien colocados en nuestro cerebro, nos fallará alguna de nuestras maneras de comportamiento social.

Lo malo no es que nuestro cerebro solo esté (casi) ocupado en su totalidad por una de las dos formas de entender la vida. Lo malo es que no tengamos suficientes puentes para ir cambiando de lugar, pues todos necesitamos tener ambas posiciones, a ser posible bien repartidas ocupando un parecido espacio mental.

La neblina cerebral en enfermos tratados con quimioterapia

Tras el diagnóstico de un cáncer viene la gran dureza del tratamiento, en general con quimioterapia, que es un cóctel muy agresivo de medicamentos químicos en unas dosis brutales.  Pero de momento imprescindibles para detener el avance de la enfermedad  y vencerla.

Cada día sabemos que se intenta un tratamiento muy personalizado, cada vez se hacen más controles a los enfermos para adaptar el tratamiento en cada sesión según sus síntomas, el avance o retroceso de la enfermedad y los efectos secundarios que produce. Cada día se conoce más el efecto que la quimioterapia tiene sobre la totalidad del cuerpo humano. Y asumimos todos que estamos en la prehistoria del tratamiento de enfermedades como el cáncer.

Pero en los últimos tiempos, hay estudios que nos indican que además de los efectos secundarios que son fáciles de ver, hay otros más escondidos a los que debemos prestar una gran atención.

Hay pacientes con sesiones de quimioterapia que a las pocas semanas o incluso a los años de haber recibido el tratamiento, empiezan a sufrir vacíos mentales, equivocaciones, errores cerebrales, que hasta ahora se atribuían al estado psicológico del enfermo y que ya se sabe que la propia medicación oncológica es la que crea estos estados que llaman “neblina cerebral” y que crean confusión y problemas de coordinación o despistes absurdos.

Lo importante es conocer los síntomas, saber que suelen crecer con los meses y años tras el tratamiento y que debe conocerlos el médico que trata a los pacientes para bien evitarlo o para tratarlos como un síntoma más. Como importante es conocer también que estos efectos no afectan a todos los enfermos, sino que cada uno de ellos responde de una manera distinta a la quimioterapia.

Cataluña ayer, el País Vasco hoy, necesitan mesura e inteligencia política

A veces las imágenes las provocan los tontos inútiles que se dedican a la política sin saber cómo funcionan las sociedades. Bilbao hoy sábado es un ejemplo claro. La sociedad vasca también puede estar harta de tantas manipulaciones apelando a la violencia de algunos imbéciles ya casi todos detenidos. No se debe jugar con el dolor ajeno. Nadie. Tampoco los que lo manipulan para sus fines partidistas de todo tipo. 

La justicia está para cumplirse pero también para acatarla una vez cumplida la pena. Y si no gusta, hay que cambiarla con el consenso necesario, pero nunca manipularla o utilizarla.

Cuando toca hablar de la PAZ todos tenemos que intentan empujar para avanzar hacia ella. Si recuperamos odios y los manipulamos según las ideas que imperan en cada momento político, lo normal es marear a la sociedad y que esta se nos vuelva en contra de lo establecido. Las personas existen. Siempre. Respetémoslas y pensemos que son inteligentes.

Cataluña y el País Vasco necesitan calma y diálogo, más inteligencia política y más trabajo social para que los problemas no se enquisten. La culpa no es de los que salen a la calle, sino de los que los provocan hasta salir o de los que restan derechos sin mesura adulta apelando a religiones, ideas arcaicas u obediencias debidas a poderes económicos de complicada asimilación por el conjunto de la sociedad.