30.4.18

Desempleados mayores de 50 años. Mala enfermedad

Nadie se acuerda de los desempleados de larga duración mayores de 50 años
. Parece una edad muy joven, pero en esta crisis se les ha destrozado su vida posterior, sin darles muchas soluciones. Son los olvidados de los sindicatos, los parados mayores de 50 años de las pequeñas y medianas empresas. Los sin nadie que los defienda. Llegaron al paro con 50 ó 55 años y ya saben que no podrán reengancharse al trabajo pues casi ninguna empresa los quiere contratar para su oficio. A lo sumo para cubrir bajas, hacer chapuzas, recibir ayudas temporales.

Si tienes la desgracia de caer en el paro con 50 años prepara el pañuelo de sudar y llorar. Casi nadie te va a dar trabajo porque muy posiblemente no tienes la formación que se requieren hoy para tu puesto de trabajo, nadie quiere en sus plantillas a gente mayor, solemos tener algún tipo de pequeña enfermedad o estamos a punto de tenerla y tienen miedo a las bajas laborales, y por eso no te darán más que buenas palabras.

Pero además cobrarás el paro y luego un subsidio, pero todo ese dinero escaso e intermitente es el que te contará como cotización para la jubilación, no existen días vacíos en tus 15 años de cotización que tomar para calcular la pensión, y serán esos malos años los que te cuenten a la hora de jubilarte, aunque hayas empezado a trabajar a los 14 años y lleves 37 años cotizados.

Si otra persona cotiza solo 15 años pero los últimos de su vida laboral, cobrará mucho más que tú de jubilación. Con tus cotizaciones has estado pagando las jubilaciones de todas una generación, pero ahora las empresas no te quieren para trabajar y la Seguridad Social está muy contenta con que vayas al paro porque así se ahorrará un buen montón de euros en tu jubilación posterior. ¿Los sindicatos? bien, gracias.

Madrid se vuelve más de derechas ¿Por qué?

Los sondeos electorales de Madrid, tras los abusos contables o de caja, los cursos no realizados por quien más manda en Madrid o la situación de Cataluña que parece enquistarse, ofrecen un resultado muy curioso.
La derecha gana 10 diputados, la izquierda pierde 10 diputados. Un movimiento importante entre los 129 diputados totales. Quien va a sufrir si nadie lo remedia, la actual situación provocada por el PP o la antigua CIU van a ser los partidos de izquierda. ¿Quien está trabajando más tontamente desde la sociedad?

28.4.18

Woody Allen nos explica Dios

“Si quieres hacer reír a Dios, cuéntale tus planes”.

Nos advierte Allen que hay tantas posibilidades de equivocarnos o de no lograr nuestros objetivos, que incluso Dios, que se las debería saber todas, sonríe ante nuestros deseos. Sean fáciles u osados. Planifica, lucha por tus deseos, pero recuerda que se necesita mucho trabajo pata alcanzar lo que se desea. O mucha suerte. O mucha ayuda. 

25.4.18

Escribo 3 veces mierda. Y no pido perdón

Un país que prioriza la presunta substracción de unas cremas faciales a la presunta substracción de un título universitario, es un país sin futuro. Si para dimitir lo peor es meter en el bolso 40 euros de grasa que no es tuya en vez de un título respetable y trabajado logrado de casualidad, es que no sabemos valorar en orden lo importante ante la vida.

El fracaso, el ridículo que como país hemos construido con este asunto madrileño no tiene precio. Nos puede parecer menor, hasta que desde Europa sonríen y dicen entenderlo sin pedir explicaciones. Nos entienden y ese es el peor precio para todos los españoles.

Detrás de este asunto sabemos que hay cuevas llenas de mierda y ocultaciones, zancadillas y trampas para elegir quien entre en “la familia” y quien no es admitida. Pobres españoles que se creen que esto es normal. Incluso habitual. Nos vamos a la mierda. Y ya ni pido perdón por decir tres veces mierda. En esas estamos.

Me imagino que a partir de ahora quien robe en unos supermercados NUNCA entrará en la cárcel ni irá a juicio ¿verdad? ¿Ponemos el límite en 40 o si no eres nadie lo podemos subir a 80?

La izquierda se equivoca con la calle. Eso es siglo XIX

La izquierda tiene una idea muy viejuna de que debe estar más en la calle, como si en la calle se encontrara la gente que es de izquierdas. Como si además estuviera esperando a que llegara “su” izquierda para demostrarse que existe.

Tener razón, tener razones o explicarlas, no se hacen en las calles; pero la izquierda insiste en no enterarse. Se hace en las fábricas, en los talleres, en las mesas de explicación y diálogo, en los medios de comunicación y de educación o formación, en los bares y en las reuniones de trabajo.

Estar en la calle como si la izquierda 
fuera una simple oferta de mercadillo es no entender nada. ¿Qué sabemos o queremos explicar? ¿Qué somos capaces de construir? ¿Hasta dónde nos podemos comprometer para resolver los problemas? Pues todo esto…, ni se construye ni se explica en la calle. Estamos en el siglo XXI.

Es verdad que en la calle nos podemos encontrar con los 35 de los nuestros. Pero si la ciudad es de 700.000 son unos pocos más los que no están con nosotros en la calle. Y vistos en grupo... se hace el ridículo con los 35. 

 Menos calle y más trabajar en los despachos, lugar por cierto donde se puede trabajar mucho y muy bien. Depende de las horas que se metan. No es burguesía, es eficacia. 

24.4.18

Y España dejó de ser roja entre 1982 y 1993

En el año 1982, con diez millones de votos nos hicimos creer a todos que ya estábamos en la España Roja, y tras diez años de socialfelipismo y posiblemente ayudado por diez grandes hombres del Estado (que no de Estado) nos encontramos en 1993 con las diez dudas que pesan como enormes losas…, de que en realidad España siempre ha estado atada y bien atada, por los mismos.

Es verdad que en las elecciones de 1993, el socialfelipismo volvió a sacar casi diez millones de votos, pero ya no era lo mismo, y ya no quedaban ni ilusiones ni ganas que no fueran impedir que triunfara el Partido Popular. Tanto es así que IU con Julio Anguita creció en 1,5 millones de votos, alcanzando un casi 10% de los votos válidos, sobre todo de esos desencantados y desenganchados de un socialismo que nunca fue rojo. Nos habían mareados y huíamos de no sabemos qué.

La España azul se cruzaba desde el Atlántico al Mediterráneo, y advertía con claridad que aquel PP había venido para quedarse muchos años. Pero la pregunta es otra y a ella voy.

¿Qué sucedió en 1982 para que todas las ilusiones de más de 200 diputados de izquierdas se convirtieran en agua de borrajas?

A mitad de los años 70, con un Franco agonizante o recién muerto, los estudiosos del tema político, muchos venidos de muy lejos para asesorar a los que no quería perder el poder, advirtieron de algo que en estos tiempos vemos con mucha más claridad.

Los políticos no son los que mandan de verdad.
Lo importante para tener poder es ocupar todos esos engranajes que no son democráticos. Sean estamentos judiciales, militares, religioso, de finanzas, corporativistas, pro europeos, comunicativos o de presión escondida. No se vota a nadie de estos lugares de poder. Pero lo ejercen y muy bien, sobre todo si lo hacen coordinados.

Así que cuando los socialistas rojos llegaron al poder en 1982 se encontraron con el laberinto del poder real y no supieron pasar la prueba. Ni en educación, ni en justicia e incluso ni en lo militar, y si hay duda consultar el tema de la OTAN. Ganaron por goleada los poderes escondidos, los mismos que ahora también ganan, los que han dictado las normas para salir o permanecer en la crisis económica y de sistema actual, según les convenga.

23.4.18

Camisetas rojas = Camisetas amarillas

Era 1976 cuando tras un funeral por un accidente laboral y en la manifestación posterior, observé lo peligroso que era acudir con camisetas rojas a las manifestaciones. No teníamos una democracia. Te detenían selectivamente por el color de tu ropa.

Este fin de semana, 42 años después y creyendo que la Transición ya se había acabado, resulta que a una parte de los españoles que acudían al fútbol les prohibían llevar camisetas amarillas. Hay que ser zote. Y se las quitaban para tirarlas aunque fueran de diseño. Jope.

Se empieza prohibiendo vestir de amarillo y en pocos meses nos podemos encontrar vistiendo todos de gris o de azul marino. Pero lo curioso y tristemente tonto es que se les prohíba sólo a una parte de los españoles. ¿Quien es el tonto que decidió dar esa orden a la policía?


¿Qué pensarán los europeos? ¿De veras el color de la ropa vuelve violentas a las personas? Joder qué sencillo parece resolver la violencia. En China o en Corea del Norte saben mucho de uniformes grises. Tal vez haya que copiar para ir aprendiendo si nos siguen gobernando los socialmente tontos.