29.8.06

Chucherías e indios de la infancia


La infancia de los viejunos actuales la tenemos unida a pequeñas cosas sin valor excesivo, pero llenas de color y de tradición, de sabor dulce y de amor, de sonrisa y de entrega.

Todos tenemos en nuestro recuerdo una tienda de chucherías escondida en la niñez. La mía vendía indios a 1 peseta y cambiaba tebeos a 50 céntimos. Yo tenía de jefe a un indio azul que en realidad era un vaquero, pero en la tienda no podías pedir vaqueros porque no sabían muy bien lo que solicitabas. 

Como éramos pobres yo creo que nos mimetizábamos con los indios  y casi siempre ganaban ellos incluso en el nombre del producto. 

Pero en cuanto llegó la televisión y nos enseñó que los realmente buenos eran los vaqueros todo cambió y nos dimos cuenta por primera vez que uno puede equivocarse durante años sin notarlo. 

Ahora estoy traumatizado, porque he vuelto a decidir que los buenos eran los indios, y no sé si es que soy raro o que en algún momento alguien me ha engañado. Tengo tantas dudas, que esta la he convertido en la mayor.