25.11.10

Irlanda sube el IVA. España ha puestos sus barbas a remojar

Irlanda sube su IVA al 24% en un paso inevitable para superar la situación de déficit público. Ya no basta con gastar menos, es necesario ingresar más. Es decir, fracasan las ideas neoliberales de bajos impuestos, simplemente porque con una actividad muy baja como la actual —antes de subir impuestos— ya hay pocos ingresos para el Estado.
Se podrá decir que la solución es que se rebajen los gastos del Estado. Es cierto. ¿Pero de donde, para que sirvan de verdad ante la situación actual?
Si, se pueden hacer apaños leves, pero que no sirven para hacer nada que no sea maquillar. En serio, son migajas. Cualquier subida del IVA es más eficaz…
en números reales. Y si, se dirá que la subida del IVA supondrá un menor consumo ¿menor?, y es cierto es un número ya determinado de familias con sus ingresos muy ajustados. Pero el resto, los que más gastan, seguirán gastando igual.
Una subida del 6% en IVA supone para una familia que gasta 250 euros al mes en productos básicos una pérdida de poder adquisitivo de 15 euros al mes. Si no puede gastar más de lo que ya gasta, efectivamente gastará lo mismo pero por menos compras. Se ajustará todavía más.
Pero una familia de clase media a media alta —muchos nos creemos de clase media y no lo somos, mucho ojo— se pueden gastar en una comida de domingo 120 euros. Suelen una televisión cada año o en un coche cada 5 años. Unos 200 euros al mes más por la subida del IVA. Y estos seguirán comprándose el último modelo de teléfono o el nuevo IPad. Productos por cierto que son comprados en mercados exteriores.
En estos momentos es mucho lo que se debe, tanto, que en conjunto hay serias opiniones de que no seremos capaces de pagar estas deudas. Y además el euro hace pupa en el mercado globalizado y según los buitres de laboratorio económico sería bueno hacerle la guerra sin disparar balas. Si unimos estos dos ingredientes nos sale una sopa que sólo tragaremos con muchos impuestos, mientras podamos pagarlos.
¿Cómo quiere cobrar su pensión de jubilación?, ¿qué ha hecho usted para que sea posible su jubilación además de entregar dinero al Estado, que ahora por cierto ya no lo tiene?, ¿estaría dispuesto a tener menos médicos, menos profesores, menos soldados, menos policías, menos jueces?, ¿le parece mal el aumento de las carreteras, de los aeropuertos —si, algunos sobran—, de tener todo el país lleno de urbanizaciones que sólo se emplean dos meses al año, de tantas televisiones, de tantas fiestas en su localidad cada año mayores? —que también es despilfarro, ¿no?—; pues hay que elegir qué no queremos tener.
Si, si, lo sé. Estaría encantado con tener menos políticos y menos instituciones duplicadas. Lo sé, todo se estudiará. Pero no se engañe. Estos gastos se repiten mucho en los medios de comunicación, pero no representan tanto en el global de la reforma.