El Estado de la Nación demuestra que nos quedan muchos años de mediocridad

Hemos visto un Estado de la Nación, que casi nos lleva a la UVI de tanto analizar la enfermedad y no dar puntada. Pero al menos hemos visto despedirse a un Zapatero en su mejor momento, lástima que está ahora disfrazado de conservador capitalista que quiere aparecer como socialista posible. Complejo para engañar a muchos.
Las formas de los socialistas fueron correctas, las despedidas sonaros claras y nos queda el sabor de un adiós más que el de un hasta luego. Es la política.
Mariano Rajoy estuvo como siempre. Mal. Pero mal, tristemente mal para una España que necesitaría algo más que tristeza, algo más que mediocridad, algo más que estar anclados en un siglo XX ya caduco. No hay ideas, aunque se disfracen de no querer contarlas. Y no las hay, por que si las hay. Y son viejas y caducadas.
España necesita cambiar, ha llegado el momento del cambio, pero que no se nos olvide, el cambio no es Rajoy, tendremos que esperar otros cuatro u ocho años más de mediocridad, hasta lograr a lo mejor, volver a encontrar a alguien que nos ilusiones. Desde los socialistas, desde los populares o desde un partido que hoy todavía no ha nacido. Nadie lo sabe.