29.12.14

Los aviones que se caen no lo entiendo, aunque sean de chapa barata

Ayer le amargaron la cena a Mariano Rajoy los presidentes de Euskadi y Cataluña, que también son ganicas de joder las navidades a dos Mariano. Recentralizar es un error, pero si lo hacen sin hablar con nadie es la suma de dos errores, y parecen no aprender los que están seguros que al final volverán a ganar.

De ganar se trata cuando vemos a Syriza levantar la cabeza ante el futuro de Grecia que se juega en un mes si Europa no lo impide haciendo trampas. En Greca se la juega Pablo Iglesias y España, van a ser el espejo de todas esas medidas que los comentaristas políticos dicen que son una mierda. Como les sirvan a los griegos, van a ganarnos por mayoría absoluta desde la nada, sin candidatos ni programa. Es el futuro, aunque no sepamos de qué va este futuro.

Yo esto de los aviones que desaparecen sin más no me lo creo del todo. Uno que en pocas semanas ha tenido que viajar cuatro veces en estos trastos, se acojona cuando se mete en un sitio tan estrecho, pero siempre pienso lo mismo. No pasa nada, si se jode todo, la muerte es segura pero sobre todo rápida. Aunque de esto a que nadie se entere ni cuando ni donde debería mediar un abismo. Yo puedo mandar email o mensajes, con una mierda cacharro, pero el propio avión en cambio no es capaz de mandar una señal de posición, de aviso desesperado, de caída. Es curioso con lo que se preocupan en mirarte el interior de los zapatos antes de entrar. ¿Para qué sirve pues que me quiten una lata de arenques antes de subir al avión —¿quien cojones se los comería?—, si luego el aparato no tiene un sistema de aviso en condiciones?