4.8.08

Aprender a vivir el día a día

Aprendí a vivir el día a día cuando ya casi no me quedaban años. Hasta entonces todos los días hacía balance y me preparaba el día siguiente, cada hora era la hora programada varios días antes, no dejaba que los tiempos se perdieran, simplemente los organizaba y los tasaba.
Los míos y también los de suficientes personas como para sentirme jodido durante años, cuando me di cuenta de lo mal que había hechos las cosas.
Nunca si se es de buena pasta, se detectan los errores en el momento, porque se evitan o se cambian por otros errores. No se hacen a posta, sabiendo que no están en el nivel correcto. Por eso cuando detectas que las cosas no son como tú creías, te viene la ansiedad y la depresión por los años gastados y los daños practicados sin saber.
Ahora cada día dejo que se gaste a su gusto, no lo fuerzo, hago con él lo que él se deja hacer, no lo organizo más allá que lo suficiente para que se consuma y de paso al siguiente. Me he vuelto un asqueroso antisistema que ha perdido el respeto de todos porque no quiero seguir jugando a perder y a hacer perder a otros.
No se sale nunca del agujero, si acaso se pasa por encima sin caer al fondo, pero sabiendo que cualquier resbalón es grave.

La crisis Ninja

Este profesor de economía zaragozano, se ha hecho famoso en un mes, por un extenso artículo en donde explica de manera coloquial las claves de la actual crisis económica.
Yo no recomiendo leer sus 35 páginas, pues te entra un miedo peligroso, aunque algunas claves ya las habíamos comentado por estos lares.
A veces es peligroso saber la verdad.
Internet tiene estos juegos, puede conseguir que en un mes una persona sea leída por casi 200.000 personas, algo increible si lo comparamos con los años que necesitaría para que sus tésis fueran escuchadas en conferencias por el mismo número de personas, o incluso lo que tardaría en poder vender ejemplares de un libro, si hubiera optado por publicar su trabajo.
Cierto que lo que es gratis arrasa, y que de las 200.000 visitas, muchas de ellas no se habrán leido el informe, igual que de los libros que se venden, más de la mitad acaban en una estantería para recoger el polvo pues la moda de regalar libros no es sinónimo de aumentar la lectura en la misma proporción.
Leído el informe, sin entrar a valorar los detalles, si que es un trabajo muy didáctico, sencillo de comprender, muy amplio y abre un camino para explicar las cosas complicadas que muchos deberíamos intentar copiar.
Puede leer más sobre el tema, en estos 4 enlaces de este blog entre otros.

3.8.08

Cómo liberalizar la AP2 entre Zaragoza y Fraga

Ya dispongo de números para poder presentar una alternativa real para poder conseguir en una mesa la liberalización casi total de la AP 2, entre Fraga y Alfajarín mientras se realizan las obras del desdoblamiento de la NII
Si liberalizamos para coches este tramo, con una cuota muy blanda, pueden salir los números.
Se estima que el tráfico total al año entre la dos carreteras es de poco menos de 6 millones de coches.
De ellos una media de 14.000 al día van por la autopista y 2.000 por la carretera.
Lograr meter los 16.000 de media, supone que la empresa dejaría de facturar unos 50 millones de euros al año.
Fomento debería hacerse cargo de 20 millones.
El Gobierno de Aragón podría hacer el esfuerzo de llegar a los 10 millones año.
Y los vehículos si pagaran una cuota total del trayecto de 3,5 euros (ahora sale por 10 euros) aportarían los 21 millones que faltan hasta completar la cifra total.
Madrid 20 millones, Aragón 20 millones, los coches 21 millones.
¿Es posible?
Y no incluyo la posibilidad de ampliar los años de concesión a la empresa, para que se abarate el coste anual de dicha liberalización, porque es muy posible que a la empresa no le guste la idea.

AÑADO TRAS LEER EL HERALDO DE HOY
Sin duda recomiendo leer las dos páginas que sobre el tema publica hoy 3 de agosto Heraldo de Aragón. El planteamiento de de José Antonio Chanca de Stop Accidentes, de comprar los 13 años de concesión que le restan a la empresa Albertis con el dinero que costaría el desdoblamiento de la NII y los pagos de la liberación de la actual autopista es perfecta. Es una menra de tener ya resuelto el problema, con el mismo o menor coste que el de esperar 10 años a tener desdoblada la NII.

Relato de Soria o qué hacer cuado no se tienen ganas de escribir

Ahora no tengo ninguna gana de escribir, y en cambio escribo. No me sobra el tiempo libre para dedicarme a mirar por dentro, así que debo aprovechar el momento aunque no sepa de qué escribir. Creo que es un problema muy habitual, pero cada uno lo intentamos resolver de una manera distinta. Yo dejando que los pensamientos vengan solos, dándoles a ellos el protagonismo del momento, para que me sorprendan en el viaje a ningún sitio.
Si pongo que a ningún sitio, realmente me llevará al vacío.
Debo poner que me llevarán a un sitio que solo ellos saben.
Si, tal vez a un campo de hierba junto al río Duero mientras mi padre pescaba truchas y yo era tan pequeño que solo esperaba a crecer. Aquellas tardes en que los mosquitos atacaban de columnas de a cuatro y cuando yo preguntaba que porqué no íbamos a pescar por las mañanas que era cuando no había mosquitos, me respondía con sabiduría de campo y con una piel que nunca supe porque no era pasto de los picotazos, que a esas horas los mosquitos bajan al río a beber agua, y las truchas están pendientes de ellos para comérselos y nosotros pendientes de las truchas para engañarlas.
Yo no comía truchas, me daban asco, pues siempre pensé que estaban llenas de mosquitos que estaban llenos de sangre mía.

1.8.08

Hablaba yo el otro día con el PSOE, cuando…

Hablaba ayer noche con un familiar del PSOE (si, tengo familia del PSOE, amigos madrileños Republicanos, aragoneses de IU y de CHA, buenos conocidos del PP, porque nadie es perfecto), hablaba decía, apoyados en una mesa y con un Viñas de Vero Blanco como compañía, de lo complejo que resulta para todas las organizaciones políticas, tener que decidir entre trabajar solo con arreglo a las ideas de sus militantes o si en cambio debe ampliar sus miras y dirigirse hacia sus votantes, hacia la parcela de la sociedad que le da vida.
Simplificábamos la duda entre si comunicarse para los afiliados o si comunicarse para los votantes.
Ambos dábamos distintos puestos de vista que se complementaban, lo cual es curioso viniendo de un familiar y además militante del PSOE, pero ya insisto, nada hay perfecto ni imperfecto del todo.
Y sin terminar casi de enfriarse en nuestras cabezas estas dudas, leemos la tontería (cuando menos) de un concejal de Gijón, hablando en una grabación en términos cuando menos asquerosos.
Está claro que en política hay que tener mucho cuidado con las palabras, porque no conocen contexto y los enemigos se las guardan en la cartera para sacártelas cuando a ellos les interesa.
Mis enemigos políticos deben tener una biblioteca con mis opiniones, que les debe incluso pesar, y eso que no me leen ni mis novelas cortas ni mis relatos negros.
Volvamos a la duda.
Un partido político no es una asociación política, no es una ONG de la sociedad, es una organización que cada 4 años se tiene que examinar (esto ya lo he dicho varias veces, creo que debo buscarme otra parábola, leeré la Biblia esta noche) y en ese examen, quien hace de jurado son los electores.
Luego si desea hacer un trabajo según su programa, debe ser admitido y aprobado por sus electores, nos guste o no nos guste. Eso no es necesario en un sindicato, en una asociación política, en una ONG social. Pero en un partido político si.
¿Pero cómo se puede convencer de algo tan obvio a los militantes de un partido que anteponen sus ideas políticas a los resultados, sin importarles incluso la supervivencia?
Ellos sin duda, son mucho más políticos que yo, son más puros en su trabajo político que yo, vengan del PSOE, de CHA o de IU, me da igual, de todos los sitios me ganan en claridad y en pureza, pero yo sigo defendiendo, solo y como D. Quijote a bastonazos contra el viento, que para poder hacer posibles mis ideas políticas y sociales, necesito que me den fuerza y respaldo, necesito tener poder aunque decirlo sea un pecado mortal.
Sin duda es muy posible que ellos tienen razón de ser, porque esa razón es la que les ha convencido para dedicarse a la política, pero quiero que me convezcan a mi de que yo estoy equivocado, solicito que me zarandeen para sacarme de mis errores de base, porque si no son capaces de convencerme, seguiré enrocado en el enorme error de que lo importante es alcanzar el poder, y para mi desgracia, cada vez estaré acercándome más a posiciones neoliberales. Y eso no lo quiero, porque me ha pillado ya muy viejo como para cambiar de bando.

El pescador que sabía esperar con paciencia

Hoy vamos a mostrar a un pescador normal ¿normal?.Esa persona que acude con suma paciencia a ponerse delante del río —su trabajo— convencido de que con sus artes será capaz de engañar o convencer a unos peces de su bondad para poder apoderarse de ellos.

Cree en sus posibilidades, en su técnica, en su superioridad contra unos animales a los que no ve mas que cuando ha conseguido el objetivo. Cree que es capaz de engañarlos. Cree en sus propias capacidad para lograr el éxito.

Pero sobre todo es una persona que acude día tras día al mismo sitio, esperando a que tenga éxito su labor, sabe que lo importante no es tanto lo bueno que él es, sino la persistencia, la paciencia y el trabajo del día a día, su dedicación a una labor que para que le reporte éxito debe tener tenacidad.

Sabe que con que acudiera al río unos instantes antes de que pasara por allí el pez con hambre, sería suficiente, pero como no sabe qué momento es ese, debe estar cuanto más tiempo mejor, pescando o intentándolo.

No está perdiendo el tiempo, aunque lo veamos sin moverse hora tras hora, quieto esperando. No está perdiendo el tiempo porque necesita la suma de todos los momentos para que le pille en su posición el pez con hambre que pasa por su lugar.

Puede estar muchas horas, pero si no está en el justo momento en que pase la presa, no habrá servido para nada todo su trabajo.

Sólo tendrá éxito si le dedica a la labor el máximo tiempo posible porque nunca puede determinar cual es el minuto bueno, la acción que desencadenará la consecución del objetivo.