30.9.11

Hay que recomendar la obra "40 el Musical" por el gran trabajo realizado

Ayer asistí a una representación de la obra “40 el musical” en mi ciudad. No acudí convencido de que fuera una obra interesante, pues estas representación con mucho bombo suelen estar vacías a veces de chicha. Pero me sorprendió muy gratamente toda la obra. Un libreto sencillo que se basa en tres pequeñas pero interesantes historias es el primer detalle que me sorprendió pues no esperaba historia alguna. Pero el sonido, la iluminación, el decorado y el ritmo me pareció muy bien elegido, así como la mayoría de la selección de canciones o la interpretación muy convincente de todos sus actores, desconocidos intérpretes en todos los casos que le pusieron muchas ganas de hacer un trabajo con fuerza y sentimiento. Quedé tras 3 horas de función muy convencido de que hay juventud con muchas ganas de triunfar a base de su trabajo, algo que parece algo olvidado en estos tiempos que corren.
Un aplauso muy fuerte para el director y para todos los integrantes de la obra. La obra “40 el musical” sigue siendo muy recomendable tras más de medio millón de espectadores entre todas sus representaciones en España.

Existe el factor suerte en la vida. Pero hay que salir a buscarla todos los días

Escuchaba hoy el caso de una joven de treinta años que acababa de aprender a multiplicar hace pocos meses. Hablaba perfectamente el castellano pero había ido muy pocos años de su vida a la escuela. Su dura infancia le había dejado un gran poso de inseguridad, de timidez, de valentía también, pero sobre todo de un sufrimiento en su sonrisa que no podía evitar aunque la belleza lo disimulara.

La vida es muy dura a veces. Sobre todo si la comparamos con las vidas de los que nos rodean. Simplemente por que de los demás solo vemos la parte buena, solo se enseña lo bonito y maravilloso. Pero dentro de la cáscara de cada uno conviven temores, dolores viejos, heridas sin cerrar, miedos disimulados.

Si no aprendemos a mirar al mundo que nos rodea con la exigencia que nos ponemos al mundo nuestro, siempre sufriremos, pues nos parecerá maravilloso el resto y malo lo nuestro. La vida es dura, lo comentaba antes, pero sobre todo es que las metas que nos proponemos son altas y no siempre fáciles. Sobre todo es dura por que la sociedad actual intenta que no sea tan dura y por ello, quien queda descolocado en salud, riqueza, formación, amor o deseos no cumplidos, se ve separada de la calidad de vida que cree —con razón— también le corresponde. 

Que no se nos olvide que el factor suerte existe y que hay que ir a buscarla todos los días.

29.9.11

¿Qué pueden opinar los jóvenes actuales de las malas condiciones laborales?

Cuando criticamos las actuales malas condiciones laborales y salariales de los jóvenes (y de media España), se nos puede acusar a los jóvenes sin experiencia todavía de que queremos empezar siendo “jefes” y trabajando desde puesto definidos y no desde “abajo”.
Nuestros padres tuvieron que empezar a desenvolverse en la vida en peores condiciones, con una menor calidad de vida y con menos protección social y legal de la que tenemos ahora. ¿De qué nos quejamos los jóvenes?

En este aspecto creo que la diferencia no es tanto en la forma en la que están planteadas las condiciones por las que se empieza a trabajar, sino las perspectivas de futuro, que actualmente son muy bajas.
Ya no es el hecho de tener un sueldo bajo, sino de no tener una expectativa de que este se eleve conforme al nivel de vida. Durante años y años nuestra capacidad de compra de una vivienda digna ha ido bajando vertiginosamente. La independencia, y con ella la libertad, se ha coartado totalmente. Es imposible emanciparse del hogar familiar y eso es muy duro.

No se trata de excluir a la mujer del mercado laboral, pero antes la mitad de una pareja podía si lo deseaba, dedicarse a cuidar de los hijos. Hoy en día eso es casi impensable pues las deudas a las que nos vemos obligados a caer nos obligan a tener trabajo todos los miembros de la pareja, para poder sobrevivir. La vida familiar, y con ella una estructura social definida, se ve socavada además por unas generaciones hastiadas.
Sí, es cierto que estudiar de forma general (y los estudios lo demuestran), mejoran las perspectivas de encontrar empleo y ganar un sueldo mayor. Pero ya no es, ni mucho menos, una garantía. Se ha degradado el nivel académico de forma que muchas personas se han quitado títulos del currículo cuando solicitan empleo. Los doctorados no se reconocen como un aumento de nivel o calidad por parte del sector empresarial medio (si por pequeños reductos, lo más productivos), la competencia es brutal pues ante la falta de trabajo todos intentamos estudiar más posiblemente para nada o para poco. Solo la excelencia será capaz de intentar conseguir trabajo en lo suyo.

El nivel medio del empresario español es bajo, muy bajo. No se premia el esfuerzo, por lo que la pregunta viene sola: ¿para qué esforzarte? No se priman los estudios, por lo que… ¿para qué estudiar?
Cuando hablamos del empleo, de los jóvenes y de las generaciones que vienen, debemos pensar que estos jóvenes actúan ahora por lo que ven y creen que será su futuro. Y todo el mundo está dispuesto a sacrificarse por un futuro mejor. Pero en cambio sacrificarse por un futuro incierto, amplia el rango de personas que prefieren no sufrir para nada. Se llama aversión al riesgo, es una condición que se da en la practica en casi todos los humanos, así que, ¿de qué nos sorprendemos?

Si la gente está cabreada con el sistema no es por como está, sino en lo que se está convirtiendo y en la pocas perspectivas de que mejore. ¿Qué se les puede decir a los jóvenes para que levanten la moral, cuando todos sabemos que vienen tiempos largos y duros y que serán luego los hoy jóvenes quienes gestionarán estos frutos?

La resiliencia como actitud muy positiva ante los golpes de la vida

La resiliencia es un conducta muy positiva que debemos tomar todos en alguna ocasión de la vida, cuando tras un caída en nuestra vida personal, nos toca levantarnos y seguir viviendo. Un duelo, un despido, una enfermedad grave, un divorcio, la separación de un hijo por problemas, un asunto legal grave son situaciones de caída personal en los que la resiliencia es la mejor de las decisiones posibles.

Nuestra propia capacidad para resistir golpes y tras ellos levantarnos de los traumas que nos producen y seguir construyendo vida positiva, es muy alta. Pero también es cierto que no siempre es sencillo tener esa capacidad de resiliencia para saber sobreponernos con rapidez de nuestro dolor emocional.

Es necesario SIEMPRE agotar el periodo de duelo, de dolor, pero a ser posible en el menor tiempo posible y sin que nos deje excesivas heridas. Saber sobreponernos y entender que lo inevitable también puede ser positivo. Salir incluso fortalecidos de un trauma es demostrarnos a nosotros mismos que somos capaces de dominar lo malo y sacar conclusiones positivas. Salir de un trauma desde la resiliencia es crecer hacia la excelencia personal e incluso profesional.

Siempre hablamos de la resiliencia como una decisión personal para saber salir de los traumas, pero las empresas también son organizaciones con vida propia que deben saber sobreponerse ante sus propios traumas, empleando el positivismo de la resiliencia, para salir fortalecidas de sus golpes duros, de sus fracasos, de sus fallos inevitables.

Hay dos fases importantes en un proceso de resiliencia personal. Que el golpe duro de la vida no te destruya, que no te deje muchas heridas graves y después una segunda fase en donde sacar conclusiones positivas de esos estados duros, para saber aprender de ellos y plantearte una vida más eficaz, más feliz.
No es resiliencia si tras un periodo de duelo, de dolor, de sufrimiento, no hemos salido aprendiendo y construyendo cambios personales que nos hagan más duros pero a la vez más felices. Sin este segundo periodo simplemente será un estado en el que habremos vencido el periodo de duelo, pero no habremos aprovechado el cambio para salir más fuertes y libres, más felices y duros.

Los países emergentes cuidan la educación mientras España la ningunea

En el sur de China, en una isla se ha ido construyendo un gran centro de alta calidad en la educación que acoge en su interior hasta 10 universidades en las que estudian 120.000 alumnos. Fue construido todo este gran centro de educación en un año y medio y cuenta con una línea directa de metro con la ciudad cercana de Cantón (Guangzhou). Este gran centro educativo sido dotada con la más avanzada tecnología de la información, con laboratorios de última generación, con espléndidas bibliotecas y con un estadio olímpico para practicar deporte. Además se han creado en su interior 50 centros de investigación dedicados a áreas punteras del management, las tecnologías de la información, la medicina o ingeniería. Este es un ejemplo claro que nos señala de manera visible cómo todos los países emergentes están invirtiendo gran parte de su superávit económico en formar profesionales muy cualificados. Algo que no hicimos desde algunos países de Europa, cuando nuestras economías iban bien.

Si analizamos nuestra formas anteriores, el puesto de trabajo parecía ser una cuestión de calidad o coste. Existían unas instituciones educativas en Occidente que eran las encargadas de proveer de materia gris a las grandes empresas sobre todo en los países occidentales, y existía en el mercado laboral unos países con una baja y mala legislación laboral sobre todo en Asia o Iberoamérica que encontraban su hueco en el mercado gracias a mano de obra masiva y barata. Sin embargo, esa situación está cambiando radicalmente, por una parte los europeos ya no tienen tan seguro un puesto de trabajo y además las economías de países emergentes están creando sistemas educativos de alta calidad para dotar sus mercados de trabajo de grandes especialistas que además pronto invadirán de alguna manera las empresas occidentales. “Estamos asistiendo a un incremento muy rápido de la capacidad de los titulados asiáticos para ocupar puestos de gran responsabilidad empresarial.

Crece en exceso el consumo de ansiolíticos en España por la crisis económica

Los médicos de atención primaria de la Seguridad Social en España hace tiempo que han dado la voz de alarma sobre las consecuencias que esta crisis económica está teniendo en los problemas de la salud mental de los españoles. Y es que la mitad de las consultas que atienden están de alguna manera conectadas con cuadros de ansiedad, estrés y depresión relacionados con la situación económica o laboral de los pacientes. 

De este modo, el consumo de medicamentos antidepresivos y ansiolíticos se ha disparado mucho en nuestro país. En el año 2010 se gastaron 1.000 millones de euros en este tipo de medicamentos. Los cuadros de ansiedad son los más comunes y lo sufren uno de cada dos pacientes. ¿En serio no hay otras posibilidades médicas para paliar estos cuadros ansiolíticos o depresivos, que no sea recurrir a medicación que se vuelve crónica?

28.9.11

Cómo aumentar la autoestima en una conversación importante

Es habitual que alguien en una conversación importante (o no tanto) te intente manipular, rebajando tu autoestima. Es una manera de intentar subirse encima de tu pensamiento para vencerte. Nunca te dejes, defiéndete. Él te intentará llevar a su terreno dialéctico pero debes mantener la calma y tu propia manera de pensar.

Si te ablandas ante sus propósitos de manipulación, es posible que consigas parte de tus objetivos a cambio, pero no lograrás vencer ni te sentirás bien cuando la pelea verbal acabe. Siempre te preguntarás si era tu actitud, la más inteligente. 

Di en alto que tú crees en lo que acabas de decir y defender, y remarca lo que os diferencia para no dejar dudas sobre los puntos del conflicto y para que tú seas más capaz de defender los tuyos una vez que ya los has puesto encima de la mesa del diálogo.

No temas dejar claro desde un punto de la conversación cuales son tus puntos de vista y que los defenderás con fuerza, para que el contrincante verbal sepa que no tendrá tan fácil intentar manipularte y darte migajas a cambio de que al final apruebes sus posiciones en el diálogo. Avísale sin descaro pero con contundencia que realmente estás viendo, que a él le gustaría que tú cambiaras de posición, de opinión, pero que lo tienes muy claro.

El hecho de etiquetar tus pensamientos en voz alta te mantendrá más alerta y enmarcará claramente tus pensamientos de los que ya no te saldrás en toda la conversación.