7.5.13

El precio de las cosas es otra forma de manipular sociedades

¿Hablamos de precio? Es otra forma de engañarnos a los consumidores ¿no?

Escojo una cámara fotográfica de Canon. Una clásica de 2013. La 60D.

Miro el precio en EEUU, en los supermercados de electrónica Walmart muy conocidos allí. Cuesta 699 dólares sin objetivo, que al cambio son 553 €.

Esta misma cámara si se compra en España por internet la puedes encontrar por unos 700 €, pero si acudes a comprarla a Fotoprix te sale por 898 €.

De 898 a 553 sale una diferencia de 345 €, que si son sumados al diferente nivel económico de los trabajadores de cada país, se convierte en una cifra dura de asumir.

Comunicación en los partidos políticos

Ayer en una reunión política se quejaban los gestores de un partido lo mal que percibe la sociedad lo mucho que se trabaja.  Y se añadía que de (por ejemplo) unas 40 gestiones de un grupo municipal, entre reuniones con grupos sociales o laborales, asistencia a actos reivindicativos o políticos, etc. solo se publicaba en los medios de comunicación para que la sociedad se enterara, una media de entre 2 y 4 notas pequeñas de prensa aunque de todos los actos se mandara información a los medios.

¿Y?

Los partidos políticos comunican entre mal y muy mal. Y lo curioso es que lo saben y lo admiten.

Todos.

No les importa comunicar pues ellos como organización y como malos estudiantes, solo aprietan en comunicación cuando faltan dos semanas para el examen de las elecciones. Mientras tanto trabajan mucho pero no toman apuntes o no hacen los deberes, diversifican su trabajo en mil tareas pero no acuden a lo importante sino muchas veces a lo urgente y a atender al que más grita. Intentan aprender de la sociedad pero es mentira, se convierten solo en gestores y directivos en vez de en dirigentes sociales.

Los políticos honrados se creen que con hacer bien su trabajo ya vale. Falso. Claro que hay que hacer bien el trabajo, faltaría más, bien y honrado. Joder, no hay dudas. Pero además y sobre todo en tiempos revueltos como este, hay que parecerlo.
Comunicar es fundamental para crear pedagogía. No se trata de enseñar a la sociedad que no quiere aprender, que por cierto SÍ quiere aprender. Se trata de explicar los qué y los qué no. Agradecer y diversificar, dar la cara y enseñar lo que se hace. Es decir contar con la sociedad no solo un segundo cada cuatro años sino muchas veces a la semana. No a todos, sino a los que quieren escucharte, a los que quieran saber, a los que desean entender qué se hace y qué no se hace y los por qué de cada decisión.
No es posible que un partido se haya reunido 10 veces con diferentes Comités de empresas en crisis durante una semana y no se sepa. Por poner un ejemplo. Pero comunicarlo no quiere decir que se lo tengamos que ir diciendo a cada uno de los ciudadanos de la calle. Solo dejar constancia para quien le interese y se puede demostrar que es cierto esto.

¿Cómo?

Pues es muy sencillo. Cualquier jilipollas como yo tenemos un blog o un ciento. Y dejamos constancia de lo que pensamos en cada momento. No son ganas de darnos pote, que también, sino de utilizar una herramienta útil para comunicar. Aunque a veces sea basura lo que comuniquemos, pero de eso no tiene la culpa la herramienta sino el operario que la utiliza. Y no se trata de poner un huevo en una cesta y esperar a que él solo tome vida y empiece a crear familia y más huevos. Hay que darle de comer, limpiarlo, posibilitar que tome el sol y llamar al veterinario de vez en cuando. Si no lo haces así del huevo solo salen gusanos.

Si los medios de comunicación no te comunican como quieres, hay que crear los propios medios de comunicación. Del tamaño que cada grupo social o político pueda.
Hay que hacer política y gerenciar, dirigir ideas y encontrar soluciones. Las personas quieren soluciones a sus problemas y conocer qué se está haciendo por ellos. Ante cada problema social cada partido político tiene que tener muy claro qué soluciones plantea a su sociedad. Mientras no avancemos en esto, la desafección irá en aumento. Sí, todavía se puede aumentar más el abandono.

6.5.13

Huesitos es rentable. Hay que fabricar en España los Huesitos

Se va a cerrar la fábrica de Chocolates Hueso de Ateca, Zaragoza, en donde se hacen los Huesitos para toda Europa. Más de un siglo de la fábrica de chocolates de Ateca, un pueblo pequeño que deja 110 personas en el paro. ¿Por qué cierra?, pues por que se la llevan a Polonia.

¿Qué harían en otros países con otro tipo de leyes?

Pues el propio Estado se quedaría la empresa (o amenazaría con nacionalizarla), y bien directamente o a través de una cooperativa laboral seguiría fabricando Huesitos para competir contra la fábrica de Polonia. Todo menos mandar a 107 trabajadores a la calle en un pueblo de 2.000 habitantes. A veces los riñones hay que enseñarlos para defenderse contra los depredadores.

Pudimos ser otra cosa, pero somos lo que creen que somos

Cuando veo ancianos, señoras con problemas, hombres con dificultades cognitivos, siempre me imagino su juventud, lo intento más bien, la recreo mentalmente para ser más justo. Todos hemos sido niños, todos hemos sido buenos. Incluso todos hemos sido artistas de pensamiento. Pero ahora somos lo que se nos ve. Los residuos. Y nos tenemos que querer con lo que quedamos, pues somos la suma de todo lo anterior. Pudimos ser otra cosa, pero somos lo que nos creemos que somos. ¿Os parece poco?, pues esto es lo que hay.

5.5.13

El comunismo posible o imposible del siglo XXI ¿qué es?


Tras martirizar al comunismo como forma social y económica de organizar a las gentes, nos podríamos preguntar si sería posible un nuevo comunismo del siglo XXI, ahora en que todo está en entredicho.

Y a la primera duda nos respondemos que algo así es imposible y nos remitimos a los ejemplos de Cuba, Rusia o países que desde la pobreza interna o provocada, emplearon al comunismo como forma defensiva de intentar sobrevivir.

Pero hay otras maneras de entender y practicar el comunismo. Con este nombre o con otro.

Los kibutz en Israel son una forma comunal de convivir y repartir, de poner en una caja común los ingresos y tener derecho a todo lo que se necesita para convivir y una parte del salario como dinero libre.

Todo intento de caminar hacia el comunismo, incluso hacia el comunismo adaptado a estas décadas, se ha realizado desde países con pobreza. Mejor dicho, desde sociedades con pobreza y grandes diferencias económicas entre sus miembros. 

¿Les suena a algo actual?

Casi nunca se ha probado el comunismo desde sociedades de clases medias, como sucede con el componente religioso añadido en los kibutz de Israel. Pero es posible. E incluso allí es voluntario. 

Digamos que se puede ser comunista como opción elegida, dentro de sociedades que NO son comunistas.

Por ejemplo en España hay bastantes micro comunidades, que se comportan desde el reparto, desde el trabajo compartido, asumiendo que cada individuo entrega lo que sabe hacer y recibe a cambio lo que otros saben hacer.

¿Les parece utópico? 

Seamos serios, les suena fatal si le ponemos el nombre de “comunista”, que es tanto como decir “demonio con rabo”, lo asumo.

Ya nunca deberíamos llamar al comunismo: como comunismo. 

Suena fatal desde que rompieron el Muro de Berlín, para gozo de los alemanes del Este y para desgracia de todos los trabajadores europeos que perdieron el contrapeso. Hasta en las obras de arte se juegan con los contrapesos para que resulten agradables a la vista.

Es decir, seria posible entender como bueno (por algunos) un sistema que siendo en sus raíces comunista, se le pusiera otro nombre y lo defendieran otros grupos sociales. Todo evoluciona, nadie puede decir qué sistema imperará dentro de 50 años en el mundo. 

Esta cantidad de años es una minucia pero los cambios son cada vez más rápidos. Hace 50 años los ciudadanos de color en EEUU tenían unos derechos que hoy nadie imagina. Y en Sudáfrica ni cuento.

¿Es hoy algo parecido a un camino hacia el comunismo, lo que se empezó en Venezuela con Chavez?

Nos asusta el comunismo, pero practicamos muchas cosas de su interior filosófico y político. Otras partes no, efectivamente y en otras hacemos todo lo contrario. Esa mezcla es la que hace que los sistemas sean imperfectos, todos, pues no hay tantas formas de organizarnos. Todas ellas son mezclas con diferentes porcentajes de sus partes.

Trabajo. Impuestos. Libertades. Cultura. Ayudas sociales. Macroeconomía. Microeconomía. Educación. Religión. Justicia social. Servicios comunales y sus precios.

La mezcla del tipo de gestión de estas partes, es la que hace que un sistema sea de una manera o de otra. Ninguna ya, nunca, será totalmente privada. Ninguna tampoco será totalmente pública. 

La mezcla es el factor que convierte un sistema en posible, imposible, correcto, novedoso o anticuado, le pongamos luego el nombre que le pongamos, sea nuevo o sean viejo.

Claro que visto desde el “hoy” la pregunta sin respuesta es fácil: ¿quién gestionaría el comunismo (que es el total de todos), sabiendo como gestionan los impuestos (que es un poco de muchos), los actuales políticos gestores?

A una madre que está lejos, a todas las que están cerca

Para todas las madres presentes, pasadas y futuras. Con todo el amor del mundo, simplemente un abrazo muy fuerte. Sin vosotras no estaríamos aquí, sin vosotras no hay futuro, sin vosotras no habría amor. 

No es lo mismo ser mujer que ser madre. Mujer se nace, madre se hace con el dolor y el amor, con la entrega de la vida a otra vida, con el dejar de ser una misma durante un tiempo para ser maravillosamente la que entrega vida y la que empieza a enseñar. Gracias.

2.5.13

Los sindicatos también son responsables

El año de más de seis millones de desempleados en España, las manifestaciones del Primero de Mayo 2013 fueron menores por no decir un fracaso en algunas ciudades. Un asunto no menor en tiempos de turbulencias laborales.

Los sindicatos lo siguen haciendo mal. Y lo malo es que no se enteran. La inmensa mayoría de los sindicatos hacen un trabajo importante y muy válidos pero solo en las grandes empresas. No se dedican a las PYMES que además de ser quienes contienen a la mayoría de los trabajadores, la mayoría de los problemas, menos derechos y menos sueldos, son el termómetro social y laboral. Pero es más complicado trabajar en las PYMES y a esos trabajadores se les defiende peor.

Los dirigentes sindicales repiten en sus cargos, la afiliación sindical en bajísima, los problemas legales también están llegando al mundo sindical.

Los sindicatos son uno de los pilares básicos en todo sistema democrático de relación social. Si no saben o no pueden cumplir su labor, perdemos una defensa importante. Ahora toca que cada uno asuma su responsabilidad.