26.1.16

Dirigir RRHH: Selección, gestión y formación

Cuando hablamos (en general) de productividad, de buenos resultados profesional o empresariales, de acercarnos a la excelencia a costa de trabajar en equipos bien dirigidos, nos referimos a los grupos humanos como algo complejo de dirigir, mientras que nos olvidamos que muchos de nosotros nos creemos entrenadores deportivos creyendo que es sencillo dirigir a grupos de personas. Ni lo uno, ni lo otro. Tal vez el punto más complejo de dirigir un equipo, sea esa selección de los integrantes, para que siendo complementarios, sean también generosos, capaces de trabajar en conjunto hacia el mismo objetivo, pero sabiendo la labor de cada integrante. Y luego gestionar cada acción, sobre todo las derrotas, que son el punto flaco de toda organización. No, no me olvido de la formación interna y constante, eso es imprescindible para funcionar bien, pero de eso hablo en otras entradas.

La productividad es mucho más que la optimización de equipos de personas, y para este menester se han escrito decenas de libros (¿centenares?) a lo largo de muchos siglos, incluidos los griegos.

No es posible salir al campo de la producción —si formas parte de un equipo de recursos humanos— con el miedo atenazando los trabajos que debes y sabes hacer. No es posible que el jefe del equipo, el líder que debe dar las órdenes y marcar los objetivos se conforme simplemente con no perder. Siempre hay que trabajar saliendo a ganar, convencidos de que podemos, de que somos los mejores, de que tenemos recursos ante todo tipo de problemas. Si en cambio salimos a los mercados, a los campos de batalla, convencidos de que nuestra competencia es mejor que nosotros, incluso si pensamos que los tiempos son duros y por ello muy complejo triunfar, que llevamos unos meses muy cansados, o al contrario, que como somos tan guapos que con silbar vamos a triunfar, lo normal es perder los partidos de la vida laboral y vital, contra nuestra competencia, y por nuestra incompetencia.

Tan importante es saber que los demás son buenos, cómo no pensar que nosotros somos peores.

Un equipo es un grupo de personas bien dirigidas que tienen un proyecto en común y sobre todo, una meta muy marcada hacia la que hay que ir sin dilación, entregando lo mejor de cada integrante del equipo, pues un equipo es la suma de varias o de muchas individualidades y en algunas ocasiones cada uno de sus miembros tendrán que demostrar que son buenos, con la misma seguridad con la que trabajan luego en equipo. En un equipo nadie gana, todos ganan. Nadie pierde, es el equipo quien pierde.

Cada persona somos responsables de hacer mal el trabajo, pero el Jefe o Líder más, por no saber motivar, por no saber marcar la hoja de ruta con arreglo a la suma de las competencias del equipo, por no lograr convencerles de que eran más eficaces que la competencia. Cuando un equipo falla en algo muy importante, la obligación de los gestores es analizar la situación y procurar los cambios necesarios para que no se vuelvan a producir estos fallos de equipo productivo. Pero cada error debe servir para mejorar, para ajustar, para motivar más si cabe.

Banksy nos llama miserables a todos. Por hacer o por callar

El reconocido artista Banksy vuelve a trabajar en la calles de Londres, con la obra "Los Miserables" que ha revuelto las tripas al sistema que nunca acepta las críticas y que enseguida se ha revuelto para taparla con planchas de madera, no vaya a crear una revolución con una simple pintada callejera. Al menos no han tenido los bemoles de destruirla aunque por ganas no habrá sido.

El artista británico Banksy buscó una esquina enfrente de la embajada francesa en Londres para criticar el uso reciente de gas lacrimógeno en el campo de refugiados de Calais Selva ubicada en Francia.

La selva Calais es el apodo dado a un campamento de inmigrantes en las proximidades de Calais, Francia, donde los inmigrantes malviven mientras intentan entrar en el Reino Unido. Los inmigrantes, que con frecuencia se esconden en camiones, barcos, coches, o los trenes que viajan a través del puerto de Calais o la terminal del Eurotúnel, son una mezcla de los refugiados de guerra, solicitantes de asilo y emigrantes por motivos diversos de unos territorios destrozados por la violencia.

"Los Miserables", un libro de Víctor Hugo es considerada una de las más grandes novelas del siglo XIX. La novela profundiza en la historia de Francia, la arquitectura y el diseño urbano de París, la política, la filosofía moral, la antimonarquía, la justicia, la religión y los tipos y la naturaleza del amor romántico y familiar. La obra de Banksy viene con un código QR que enlaza con un video que se puede ver en esta dirección.

25.1.16

Rentabilizar los periódicos digitales es posible. Depende del precio

Que los medios de comunicación en papel están viviendo una crisis inmensa no es ningún secreto ni ofrece dudas. Así mismo nos interesa a todos que la prensa esté fuerte y sana para que continúe lo más libre posible, por lo que todos debemos hacer algo para que no caiga en el pozo de la miseria y en el abismo de su manipulación mayor todavía. Hay que lograr entre todos que el periodismo digital sea rentable y sobreviva la calidad de los periodistas.

La salida más lógica es pagar por contenidos en internet, algo que ya se intentó hace unos años con muy poco éxito, pero hay que revisar muy bien las formas, los costes y las viabilidades. La publicidad ya no es suficiente, los ajustes de profesionalidad son graves en algunos casos, intentar que sean organizaciones sin ánimo de lucro es imposible, las competencia de digitales es muy fuerte pues en ellos la poca publicidad es suficiente para la rentabilidad mínima para sobrevivir.

Pero que se tenga que pagar por leer un artículo o una noticia no funcionará, pues enseguida se crearán "espejos" que devolverán la noticia para todos. Si no espejos perfectos, sí espejos deformados. Hay que pagar por valor añadido, por “comunidad”, por grupos de páginas y medios, por interacción entre lectores y medios, por un nuevo periodismo que agrupe a más conceptos.

Hay que entregar más información muy variada, pero también más opinión, acceso a la hemeroteca, sinergias con más medios para que los “clientes” tengan acceso a varios medios, interactuar con blog independientes, crear diversos tipos de cuentas de acceso según sean empresas o particulares, acceso a los anuarios, a las revistas asociadas a los medios, a que los propios clientes puedan tener acceso a una zona de anuncios clasificados gratuitos o a muy bajo precio, etc. Valor añadido. Contenidos de vídeo, colecciones de imágenes, y todos aquellos pequeños servicios que hagan al cliente un fiel del conjunto de soluciones, mezclando operatividad con el ordenador, televisión, teléfono, tablet, etc.

La clave está en el precio. Dar con el precio necesario para que siendo atractivo y posible de pagar, sea rentable por el número de suscriptores. Low cost en el acceso a este servicio. Si podemos viajar desde Zaragoza a Bruselas por 6 euros en avión, hay que explorar las posibilidades de lo mismo con los medios de comunicación. Incluidas las ayudas estatales según número de clientes.

Sondeo electoral enero 2016 para España

¿Quien dijo que los sondeos no son variados y de múltiples modelos? Os dejo uno que acaban de publicar desde My Worl, que casi no modifica nada desde el 20D. El PP: 28,0% (-0,7), el PSOE: 21,3% (-0,7), Podemos: 20,3% (-0,4), C’s: 14,4% (+0,5), IU: 4,7% (+1,0). Claro que…, hay algunas cosas curiosas. IU-Unidad Popular asciendo un 1% que es mucho sobre el 3,7% que tenían.  Ciudadanos también sube un 0,5% dentro de los pequeños cambios. Y en cambio tanto el PP como PSOE o Podemos bajan décimas, pero bajan. No me sirve de mucho tener estos datos, como a vosotrxs, pero os los dejo sabiendo que lo han realizado para la Cadena Ser pero no teniendo datos del número de personas encuestadas.

¿Y si Felipe VI llamara a Felipe, a Aznar, a Anguita, a Solana, a Herrero de Miñón?

Media España está esperando como agua de mayo las palabras de Felipe González sobre el actual momento de la política en España. Que me digo yo…, si todos estamos pendientes de las palabras de Felipe…, ¿No sería lógico que el Rey lo propusiera como Presidente? Estoy seguro que en cuanto lea estas líneas José María Aznar, que (je je je) nunca las leerá, se apresurará a escribir también otro artículo, para ver si cuela.

Somos viejos, admitimos a los viejos nuevos, estamos pendiente de lo que nos dirá “papá” Felipe, somos conservadores de aupa, necesitamos que Guerra, el Alfonso, venga y nos ponga orden en esta casa de lodos. Pero algo sí ha cambiado. Ahora El País es ya de derechas. Incluso el Presidente del BBVA nos advierte de que la política y los empresarios han estado demasiado mezclados. Jodo petaca.

Faltan arrestos, Felipe VI debería mostrarlos un poco. Es sencillo. Bastaría como con cualquier Presidente de República con capacidad para medrar, que con llamar a según quien y a según quien no, bastaría para que todos se acojonaran un poco más. Imaginemos que Felipe VI llama a consultas a Felipe, a Aznar, a Bono, a Anguita, a Solana, a Herrero de Miñón. Sin resultados publicados, sólo para amedrentar, para que los viejos nuevos, y los nuevos viejos se plantearan que si son ellos los que se han presentado, deben ser ellos los que sin jugar al ajedrez, debe jugársela. Todo lo demás son trucos.

Lista de los problemas del mundo globalizado actual

La crisis del sistema nos ha llevado a una Europa y a un mundo globalizado, con nuevos y diversos problemas a los que de momento no sabemos dar respuesta positiva, válida y rápida. Estamos sin duda ante un momento de la historia complejo y delicado, pues aunque es cierto que gran parte de estos problemas no son nuevos, otros sí y sobre todo son asuntos que se han juntado todos a la vez, sin soluciones aparentes y en constante crecimiento. Nuestra obligación personal es formarnos cada vez mejor, trabajar en busca de la excelencia en un puesto en el que nos sintamos bien, no caer en los consumismos programados, participar en la sociedad, exigir dignidad en el trabajo y respeto en nuestra relación con la sociedad que nos rodea.

Veamos una lista de estos problemas globalizados contra los que tenemos que pelearnos todos los días.

Desempleo y pérdida de calidad en el empleo.
Desigualdad social en aumento.
Hambruna en el mundo en decrecimiento pero tremenda.
Crisis energética de variado tipo incluso estratégica.
Cambio climático sin acuerdos globalizados serios.
Uso de la economía como laboratorio de beneficios.
Globalización mala sin aportar beneficio social.
Crisis económica que afecta sólo a las clases medias y pobres.
Consumismo absurdo y programado para su obsolescencia.
Crisis del modelo capitalista conocido y sin recambio teórico de otro.
Guerras terroristas no declaradas como tal.
Crisis de valores sociales y familiares.
Descrecimiento vegetativo en el mundo occidental.
Crisis de la propia democracia como concepto participativo.
Sanidad muy mal repartida entre las personas.
Educación no actualizada y con menos calidad de la necesaria.
Juventud sin futuro de independencia vital.
Independentismo personal y desafección social.

Parecemos insistir mentalmente que por los caminos que hemos tomado vamos al caos y al hundimiento social, pero se nos obliga a pensar que como colectivo social no seremos capaces de exigirnos y de repensar que las personas sí somos capaces de tomar decisiones y de cambiar lo que parece predestinado a suceder.

Cada uno de nosotros somos importantes actores que debemos poder dominar las consecuencias de los desastres, si no los hemos convertido antes en inevitables. No debemos abandonar de nuestras responsabilidad o pensar que no las tenemos.

La sociedad mundial, la europea o la española, caminará a ese desastre que nos avisan, pero sólo si no somos capaces de tomar las decisiones de sentido común y las que ya sabemos que hay que tomar pues los análisis previos ya los hemos realizado. Solo si nos empeñamos a no querer ver, y si admitimos que las ideologías y beneficios personales priman sobre todos los demás, nos hundiremos.

¡Rápido! avisar a la policía, que ya han entrado los viejos nuevos en Palacio

Estamos en plena crisis, así que sólo los lunáticos cuerdos serán capaces de sacarnos de este marasmo, aunque no sabemos si hacia la locura colectiva o hacia la nada. No hay más posibilidades. Los cambios nos esconden, nos necesitan pero minimizados; las divergencias arrecian mientras nadie es capaz de ver la salida. Cuando todo está negro, oscuro hasta tropezar mil veces cien, lo normal es dejarte los piños en cualquier esquina aunque sea blanda. Como nos venga de frente una sola y simple volada de viento, nos derrumbará. Debemos empezar a pensar en sujetarnos en alguien, o en llamar a la policía enemiga. Los viejos nuevos ya han entrado en Palacio. Sólo es cuestión de meses.