8.12.17
Manipulemos los termómetros contra el cambio climático
Para cada problema debemos tener preparada una solución. El cambio climático se resuelve actuando sobre los termómetros. Nos lo dice con rotundidad un genial El Roto, mostrando además en su viñeta la sonrisa del que sabe que ha encontrado la solución.
Historia de la LODE, y antes de la LOECE
Esta pegatina del año 1979 de los sindicatos de enseñantes iba en contra totalmente de la Ley Orgánica que pretendía regular el Estatuto de Centros Escolares (LOECE), una norma construida por UCD y publicada en el BOE en el año 1980 pero que nunca entró en vigor. Era una Ley que intentaba desarrollar el artículo 27 de la Constitución apoyando en su desarrollo a la escuela católica y privada, más todavía.
El PSOE recurrió al Tribunal Constitucional y en el año 1981 este tribunal le dió la razón en muchos puntos de lo recurrido al partido socialista, fijando unos límites a la libertad en la enseñanza y el respeto al derecho a la educación que no se recogían en el proyecto de UCD.
La UCD se vió obligado a modificar la LOECE, pero el Golpe de Estado de 1981 y el posterior gobierno de Calvo Sotelo primero y la victoria del PSOE en 1982, hizo que este proyecto de desarrollo constitucional se apartara, para dejar paso a la reforma que propició el PSOE, la LODE que entró en vigor en el año 1985, edificada por el ministro José María Maravall .
En su preámbulo decía la LODE:
El PSOE recurrió al Tribunal Constitucional y en el año 1981 este tribunal le dió la razón en muchos puntos de lo recurrido al partido socialista, fijando unos límites a la libertad en la enseñanza y el respeto al derecho a la educación que no se recogían en el proyecto de UCD.
La UCD se vió obligado a modificar la LOECE, pero el Golpe de Estado de 1981 y el posterior gobierno de Calvo Sotelo primero y la victoria del PSOE en 1982, hizo que este proyecto de desarrollo constitucional se apartara, para dejar paso a la reforma que propició el PSOE, la LODE que entró en vigor en el año 1985, edificada por el ministro José María Maravall .
En su preámbulo decía la LODE:
“…la extensión de la educación básica, hasta alcanzar a todos y cada uno de los ciudadanos, constituye, sin duda, un hito histórico en el progreso de las sociedades modernas…"
7.12.17
Cronología de la Guerra del Vietnam
En la Transición de España, la guerra del Vietnam (las guerras más bien que se agruparon en una sola con el paso de los años) tuvo un peso simbólico pero a la vez temeroso sobre la sociedad, de freno y recuerdo en los más mayores, de una guerra que podría reproducirse si tras la muerte del dictador estallaban los recuerdos y las venganzas.
Hay que recordar —por muchas películas muy duras o hermosas que hayamos visto de la guerra del Vietnam— que duró 30 años (de 1945 a 1975), para no lograr nada que no fuera muerte y hambre, dolor e incapacidad.
Los EEUU entraron en 1960 (antes el conflicto fue comenzado por Francia) y se fueron en 1973 sin haber resuelto nada, excepto más muerte. No se sabe el número de muertos por la guerra, se estiman entre un millón y casi seis millones. Pero curiosamente los americanos, los que siempre vemos sufrir en las películas, tuvieron unos 60.000 muertos y desaparecidos, aunque representaron a enorme distancia el segundo país en número de víctimas. El resto eran ciudadanos del actual Vietnam (los que realmente más sufrieron el conflicto) o de Corea, Camboya, Laos, Francia, Filipinas, Tailandia, China o la Unión Soviética.
El futuro era la ilusión de la Transición
Era mayo de 1975 cuando los diarios Ya y El Noticiero publicaron esta viñeta. Refleja el momento social del boca a boca. Nadie quería hablar de revancha sino de miedo, nadie quería hablar de pasado sino de futuro. Sabíamos que éste estaba en las puertas, y simplemente la sociedad mayor de 35 años estaba esperando.
Esta realidad explica lo poco que se le pidió a la Transición, excepto por los jóvenes que sí sabíamos que se estaba edificando nuestro futuro. El resto todavía recordaban el dolor de la guerra y la posguerra brutal, y por eso sólo pedía que pasara el tiempo. Nada podía ser peor que lo vivido.
6.12.17
UAGA y su nacimiento en 1976
Sin ninguna duda la UAGA, la Unión de Agricultores y Ganaderos de Aragón es un sindicato al uso que mira por los derechos de sus afiliados, todos ellos trabajadores familiares del mundo rural en todas sus vertientes.
Nacen en el año 1976 en una de las clásicas guerras temáticas donde los agricultores se sienten engañados en los precios de venta, por los poderosos compradores, que saben siempre ir muy agrupados y unidos.
Nacen en el año 1976 en una de las clásicas guerras temáticas donde los agricultores se sienten engañados en los precios de venta, por los poderosos compradores, que saben siempre ir muy agrupados y unidos.
En febrero de 1976 se produce la llamada “Guerra del Pimiento” y de la necesidad de plantear un frente unido para defender precios, surge en Aragón la UAGA, para ir en contra del sindicato vertical que ya existía, llamado curiosamente COSA.
De esos tiempos fundacionales es la imagen que os dejamos, de una de las primeras pegatinas de UAGA.
De esos tiempos fundacionales es la imagen que os dejamos, de una de las primeras pegatinas de UAGA.
La UAGA nace del movimiento cristiano de base junto a los agricultores de izquierdas de las Comisiones Campesinas, en aquel momento un grupo interno de CCOO, que en un momento dado deciden disolverse para formar la UAGA. Desde el año 1974 se empiezan a organizar los jóvenes agricultores aragoneses, para defender sus intereses profesionales e intercambiar formación práctica.
Aunque como decíamos ya existían desde antes incluso del año 1976 como germen, no pudieron legalizarse hasta abril del año 1977, por problemas legales del momento.
Su actividad en estos momentos es muy alta y sigue representando casi un ejemplo único en Europa como sindicato familiar, democrático y agrario, dentro de lo complicado que resulta aunar sus derechos cuando son tan diversas los orígenes sociales, identitarios e ideológicos de sus integrantes.
Su actividad en estos momentos es muy alta y sigue representando casi un ejemplo único en Europa como sindicato familiar, democrático y agrario, dentro de lo complicado que resulta aunar sus derechos cuando son tan diversas los orígenes sociales, identitarios e ideológicos de sus integrantes.
Una de las constantes de los últimos años ha sido seguir siendo independientes de cualquier partido político y sindicato de clase, para mantener la posibilidad de que puedan pertenecer cuantos agricultores y ganaderos deseen pertenecer. Editan en la actualidad la revista Tierras de Aragón
Transición en la educación, con sombras y luces
Con la llegada de la democracia hubo una serie de constantes que la izquierda admitió como cambios fundamentales para que socialmente tuviera sentido el cambio hacia una democracia occidental efectiva. Uno de ellos fue que la enseñanza sobre todo la básica, debía limpiarse de ideología y religiosidad. No era posible proclamar que se quería una enseñanza laica, pero sí que se quería potenciar la educación pública, sobre todo creando maestros jóvenes con las ideas democráticas en sus venas. Y restar poder a la escuela de pago, la hoy llamada concertada, para que no dominara la enseñanza de los niños.
Muchas de aquellas ideas no se han logrado. España sigue siendo un enorme negocio religioso donde la enseñanza es un gran activo en sus cuentas de resultados. El ministro José María Maravall lo intentó entre 1982 y 1988, con algunos éxitos y soportando algunos fracasos que supo explicar sin convencer. Aunque fue sin duda un gran ministro de Educación.
Maravall edificó la Ley Orgánica del Derecho a la Educación (LODE) y centró sus años de mandato en construir un sistema educativo que garantizara la igualdad de oportunidades, má que en desmantelar el que ya había. Puso condiciones no siempre cumplidas a las subvenciones públicas a centros privados y construyó un sistema de atención preferente a niños con necesidades educativas especiales.
Esta pegatina del año 1976 es del sindicato CNT de la enseñanza y nos dice una frase muy sencilla y clara.
“Ayúdame pero no me manipules”
Primavera árabe o Primavera catalana. Cuidado con no saber sujetar
Cuando hablamos de transición con minúscula o con mayúscula, hablamos de transformación, y en lo que llevamos de siglo hemos podido ver transformaciones tremendas en el marco social de todo el mundo, algunas positivas pero otras muy negativas o que se fueron cambiando hacia el negativismo. Todas ellas aupadas con sociedades enteras.
La esperanza y la ilusión, la fuerza de la calle incluso, no son garantía de nada. O al menos no de todo lo necesario para que los cambios sean estables. Tan importante es lograr una República, como que te la crean, la respeten, la apoyen y la dejen desarrollar. Si no es así, no sirve de nada ni las Primaveras Árabes, aunque lleven dentro toda la energía de la sociedad.
En el Norte de África hemos visto caer a dictadores soportados por el resto del mundo como Gadaffi o Hussein. Pero pasarán muchos años y sobre todo muchas calamidades llenas de sangre, antes de lograr que aquello vuelva a ser mejor que lo anterior. Hace 10 días un atentado mataba a más de 300 personas en Egipto. ¿Quien alienta estos ataques?
Es muy complicado asentar los cambios porque las fuerzas que apoyan todavía las dictaduras o a los sistemas democráticos desde fuera, siguen asentadas en el poder, aunque no se note. Aunque estén muy alejadas de las tierras que sufren. Está sucediendo en Siria, y volviendo a España, podría suceder en Cataluña con todas las distancias necesarias sobre los tipos de violencia posible, hasta que se asienten las economías y las relaciones sociales, y se respeten los unos y los otros.
La Transición es también sujetar lo que se logra. No sirve de nada pedir el cielo, e incluso conseguirlo, si no se garantiza que va a ser para mucho tiempo. Lograr aprobar una Ley es muy sencillo. Cualquiera. Lo complicado es conseguir que se respete durante muchos años.
La imagen es de El País Dominical del 28 de agosto del 2011. La sociedad estaba eufórica por haber derrocado al dictador. ¿Cuánto duro esa alegría? ¿Son ciertas las noticias de esta semana sobre Libia donde se dice que se venden esclavos por 400 euros?
Lo importante y a la vez complicado no es lograr los éxitos, sino saber sujetarlos.
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