Tras el humor gore de antes os dejo un poco de humor negro del mismo años, 1972. Humor negro viejuno y sencillo del viñetista López Gröh-
4.9.20
Humor negro de muertos resucitados
Tras el humor gore de antes os dejo un poco de humor negro del mismo años, 1972. Humor negro viejuno y sencillo del viñetista López Gröh-
3.9.20
Humor gore en el año 1972, para mostrar sangre de entonces
El humor puede ser incluso muy fuerte, muy duro, gore para impresionar. Y cuando se abren un poco las ventanas se puede color todo tipo de humor. Era una manera de enseñar lo diferente, hasta dónde se podía llegar, en unos años en los que casi todo sorprendía.
Esta viñeta es del año 1972, en plena dictadura, pero había que disimular y atreverse a mirar lo que por entonces se consideraba mucho más lógico que ahora mismo. La viñeta la firma Mateo y se publicó en el semanario Andalán.
Palabras de fotógrafo inglés David Hurn, referente de los años 50 y 60
Empezó usted en 1955 a hacer fotos, ¿qué le interesaba por aquel entonces?
Correcto. Empecé a mediados de los cincuenta y mi interés era el mismo que ahora: ver la impresión de la gente, cómo la vida se abre frente a la cámara, cómo era innecesario crear nuevas realidades porque la existente era insuperablemente interesante.
La cuestión es que si hablas de algo con entusiasmo, atraes a alguien que habla de lo suyo con entusiasmo y aprendes a diferenciar a los que dicen y a los que hacen. Así que empecé a coleccionar (por así decirlo) «hacedores», gente que hablaba poco y hacía mucho, y nos enriquecíamos los unos a los otros.
¿Cuál es su primer recuerdo de los sesenta del siglo XX? Lo primero que le venga a la cabeza.
Mi primer recuerdo de los sesenta es de hecho los sesenta [risas]. Todo lo que pasó en mis sesenta empezó a pasar a finales de los cincuenta. Los periódicos hablan de todo lo popero que pasó en los sesenta pero lo cierto es que eso solo pasaba en Mánchester o Londres, en las grandes ciudades. Yo estaba en medio de lo que pasaba y sabía de qué iba, conocía a Duffy, Donovan o Bailey y lo que hacían no puede llamarse rebelión, aunque fuera algo contra el establishment, porque no era metódico como antes, era gente que hacía cosas de una forma distinta.
Entonces, ¿por qué tenemos esa obsesión con glamourizar los años sesenta?
Oh, porque vende revistas y libros, la gente tiene títulos y másteres sobre los sesenta y da clases de ello, pero a mí me importa un pito. Prefiero las revueltas, los viajes, las protestas… allí es donde veo la gente. ¿Los sesenta? A quién demonios le importa. Yo estaba allí, no fue para tanto [risas].
Pretty Woman no acababa como la vemos. Ayer se pasó por 35 vez en TV
A partir de esta consideración pueden entrar en la reflexión todas las que deseemos meter. Desde el tipo de educación implantada en España, a la realidad del producto televisivo actual, pasando por el abuso que supone poner la misma película 35 veces y seguir consumiéndola como alienados. Pronto vendrá la 36 y la 40, pues los éxitos lo avalan. Y sin duda lo complicado que resulta labrarse una vida de calidad a costa de un trabajo honrado y de los de esfuerzo y formación.
España necesita cambiar muchas cosas internas, en estos momentos de debilidad extrema si escuchamos telediarios, programas de debates, periodismo del bueno y del regular, podemos observar en todos los casos una crispación que no anticipa nada bueno. Y además una situación que todos vemos pero que nadie quiere modificar. Bien, es lo que tenemos, y tenemos que convivir o desconvivir dentro de todo esto.
Lo curioso es que el éxito de esta película marca precisamente el éxito fácil que busca parte de la sociedad actual, olvidándose o desconociendo que ese final que vemos no era el final escrito y planteado. En realidad y hasta que Julia Roberts se aseguró su puesto como actriz principal y exigió cambiar el final, esta era otro que no hubiera logrado en España el éxito de al menos 35 veces pasada en las televisiones con éxito apabullante.
En el primer final, la chica prostituta, dentro del coche del protagonista masculino, es literalmente expulsada del coche y de su vida, y por la ventanilla le tira un fajo de billetes para pagarle los días que ha estado con él. En concreto 3.000 dólares, que así era el título inicial de la película. Ella los recoge y termina en las calles ejerciendo su trabajo habitual.
A veces la realidad la tenemos que disfrazar de final feliz para logra que sea admitida, adorada casi por la sociedad. Pero siempre suele ser mucho más dura de lo que vemos.
2.9.20
Lo que se opinaba de España en 1952 en ambientes literarios de EEUU
El Premio Nobel de Literatura 1962 John Ernst Steinbeck, le escribía a su amigo Pascal Covici en el año 1952 la nota que vemos arriba. Era el año en el que se publicaba su novela Al Este del Edén, que junto con Las uvas de la ira son sus dos novelas mas conocidas en todo el mundo. Por sus libros y también por sus películas adaptadas de ellos.
John Ernst Steinbeck era americano y Pascal Avram "Pat" Covici rumano de nacimiento aunque a los 12 años se fue a vivir a los EEUU, y su relación cercana con John Ernst Steinbeck le llevó a veces a ser su editor a quien le dedicó este su novela Al Este del Edén.
Por el texto que le dejaba en esta carta, vemos que en aquellos años España estaba considerada como un país donde la censura era capaz de prohibir cualquier tipo de literatura que simplemente hablara de relaciones entre personas, de asuntos sociales y sin duda de temas políticos.
Primer desnudo en el Teatro español, 1975 con Equus
Serafín y sus humores sin Marquesa de los años 50
En otra ocasión sacaremos a La Marquesa del armario, pero ahora nos hemos centrado más en las sociedades con poco espíritu crítico, que tenían que soportar todo.








