27.11.20

Al pequeño pueblo de Huesca a ver a los nietos: NO. Pero hay que hacer tres filas en el supermercado


A los aragoneses nos está costando mucho entender y obedecer el confinamiento tan largo de las capitales, luego nos lo cambian a un confinamiento provincial y nunca al de todo Aragón cuando menos. Y lo digo con conocimiento de causa, de unos números de la pandemia que siguen siendo brutales, que bajan muy lentamente, que repuntan en algunas zonas de este Aragón tan diverso, cifras que no son capaces —después de tantas semanas de confinamiento duro aunque no sea domiciliario— de ponerse al nivel de entender que estamos doblegando los contagios.

Algo está mal, y posiblemente el cansancio social sea una de las claves. Puede ser que los jóvenes no sean ahora los protagonistas de las desobediencias leves, pero sí es verdad que todos han aprendido a saltarse de alguna manera las normas, por muy diversos motivos. Sobre todo porque el escepticismo entre la población no responde a lo que se necesita obedecer. No se cree en las órdenes y de momento se obedecen por las capas sociales que siempre lo hacen, pero no es suficiente.

Conocemos a jóvenes heridos graves por la pandemia, a personas en la cuarentena que llevan meses débiles y con un sinvivir de consultas médicas, pero también conocemos todos a personas que no se creen que sirve de mucho los confinamientos. 

Me decía ayer un conocido que en la zona de Albarracín hay 25 localidades que entre todas suman unos 5.000 habitantes. menos de los que están cada día en algunos Grandes Centros Comerciales de Zaragoza y su entorno. 

Otro amigo me comenta que él no puede ir a su pueblo en su coche cerrado, para estar en su casa junto a unos 12 habitantes más en todo el pueblo de Huesca, pero cuando va a su supermercado de barrio tiene que hacer filas en la carne, en la pescadería y en la caja. No puede ver a sus nietos, pero observa las cafeterías llenas de personas que buscan la manera de bajarse la mascarilla sin problemas.

Son criterios complejos de entender y que llevan al cansancio cuando son muchas las semanas que se tarda en salir de procesos complejos, aunque entendibles. Si no somos de lograr revertir una situación en un periodo perfectamente estudiado, hay que repensar los procedimientos o los precios a pagar son/serán muy altos. 


Humor gráfico de Ramón, del año 1976

 

El dibujante Ramón nos dejó ejemplos de la crítica social en unos años complicados para decir lo que se pensaba. 

Estas viñetas son del año 1976, cuando parecía que se empezaban las ventanas a entreabrir, para dejar un poquito de aire nuevo.


25.11.20

Nunca alcanzaremos las alturas, pues tirarán antes las propinas


Esta viñeta es del año 1970, nada, de hace 50 años, pero podría ser de 1430 o del 2086, daría igual. Los ricos, los que tienen monedas de sobra, pueden esparcir algunas caridades a modo de regalo para evitar que les alcanzamos y de esa forma evitar los problemas. No somos capaces de trabajar unidos por salir de la pobreza y eso ya lo decían (el dibujante Soro) en el año 1970. Nada es nuevo, ni tampoco es viejo. Es ancestral.

24.11.20

No es no. Y es muy sencillo de entender


No me duelen los golpes, y no me duelen porque nunca, por suerte, me los dieron. 

Pero me duele el alma, me duelen sus insultos, sus faltas de respeto. Me duele todo aquello que prometías y no cumplías.

Y aquellos tacones de aguja que no quería llevar, aún me provocan rozaduras en los talones.

Me duelen tus palabras machistas, menospreciando a todas las mujeres, tratándonos como objetos o esclavas.

Me duele y me queda el miedo, pues tardé tiempo en pensar que no toda la especie era como él, y aún puedo decir que tengo cierto respeto a la noche, a la soledad, a las voces.

No me duelen solo los golpes, ¡NO!, me duelen los cuerpos desnudos, visto como juguetes, humillados por hombres, me hacen heridas los celos, el control de la vida de una mujer. 

Violencia de género no son sólo las palizas. 

Antes de todo eso hay muchas señales que no se ven o no queremos ver, que nos pueden parecer normales. 

Pero no es normal que nos digan qué llevar puesto, que nos dejen en ridículo que nos controlen con quien hablamos, donde estamos, y que a veces las mujeres seamos juguetes en manos de hombres que piensan que solo les podemos servir para pasar un rato y tener hijos. 

Por las que se fueron, por las que lucharon y luchan, por todas y sin duda por los hombres que apoyan esta causa.  

NO, ES NO.


Laura Puente Ajovín

La primera viñeta de Máximo en El País, 1974


Esta es la primera viñeta que publicó el diario El País, realizada por el dibujante Máximo para su primer número del año 1974. 

Era la constatación del galimatías lleno de engaños y trampas que por aquellos tiempos se intentaba con la débil oposición al Franquismo, con Espíritus del 12 de Febrero incluidos, cambios que eran juegos de manos para engañar al personal demócrata que desde la intelectualidad del interior intentaba una España ligeramente europea. 

Anuncio de brandy Fundador del año 1962


Un anuncio de 1962, del brandy Fundador de Pedro Domecq que se anunciaba con el lema "Está… como nunca!" con un muñeco dibujado que se utilizó durante bastantes años. Una etiqueta ya casi olvidada hoy y que pretendía con su información advertir que era una bebida con muchos años de solera, pues había nacido en 1874.

23.11.20

Tabaco de la marca HU a 7 céntimos de euros. Precio de 1971


En 1971 el tabaco de la marca HU se hizo conocido por ser suave, un tabaco que iba claramente sin decirlo dirigido a los fumadores que empezaban, jóvenes y mujeres, con sabores menos duros y con un tabaco aromatizado. El precio de la cajetilla de aquel 1871 era de 12 pesetas, poco más de 7 céntimos de los actuales. La diferencia es tremendo, por mucho IPC que le podamos añadir. Entrar de visita al Museo del Prado costaba 100 pesetas, algo mas de 8 paquetes de tabaco HU.