9.12.20

Los ERTEs ya no sirven. La solución es cara y dolorosa


Ya he dicho varias veces en estos meses últimos que los ERTEs que fueron una buena idea, no lo son hoy, y que tienen que formar parte del pasado si queremos reordenar el mercado laboral y la economía, en la España que tendrá que salir de la pandemia por obligación. Ya se habla de unos 700.000 puestos de trabajo en ERTE a partir de enero de 2021, lo que supone tener dos cuantas de desempleo español, la que conocemos como desempleo reconocido y los ERTE que supone estar desempleo pero no despedido, estar en paro pero a su vez estar en una empresa pero sin trabajar.

A estos 700.000 empleos que suponen 700.000 personas, les pagamos de forma distinta a si tuvieran el desempleo, con unos derechos diferentes y ni les permitimos buscar trabajo excepto que se auto despidan de su empresa, ni les buscamos fórmulas de reciclaje, de formación alternativa, de procesos de búsqueda de nuevos trabajos, pues ni están desempleados ni trabajan. Un limbo que debería ser la solución durante unos meses pero que no lo es eternamente y al que hay que buscar alternativa responsable y útil.

No podemos tener un número indeterminado de empresas sostenidas de forma zombi por el dinero público, y a costa de 700.000 personas que ni trabajan ni están desempleadas. Eso hay que pulirlo, regularlo, aceptarlo aunque sea muy duro asumir cierres de empresas o traslado de estos trabajadores al desempleo pero con sus indemnizaciones correspondientes por despido, para empezar a pensar en una economía moderna regida por un mercado laboral similar a nuestros vecinos europeos.

8.12.20

Precios de los coches Renault, distintos modelos de 1966


Nadie nos acordamos ya de aquellos coches tan utilizados durante muchos años por su dureza. Los Renault 4 eran coches de campo y había varios modelos. Con el cambio de marcha en alto, junto al volante, eran unos coches diferentes. Pero en los mismos años la marca Renault vendía en España más modelos. El Renault Gordini que tenía el sobrenombre del "Coche de las viudas", el elegante Renault 8 y el más señorial Renault 10. ¿Y qué precios tenían cada uno en este anuncio de 1966? Pues aquí los dejamos, para comparar.

Un Papá Noël en 1966, engañando a los niños con promesas complicadas


Nada hay mejor que ver cómo han envejecido (o no) el Papá Noël de toda la vida. Este señor de rojo era del año 1966, hace 54 años que ya prometía a los niños cosas que no podía cumplir y el niño, inocente, le preguntaba sobre qué le iba a prometer para el próximo año. Imaginado en este 2020 y recordando a los Papá Noël que en las navidades antiguas nos prometían maravillosas felicidades, uno siente que la mitad de lo que tenemos no vale para nada. ¿Dónde han quedado los adivinos del año pasado, que ninguno supo decir qué se nos venia encima? ¡¡Huy, lo que he dicho!!

Europa, la vacuna y la Monarquía Militar. Cosas que hay que tener en cuenta


No es bueno para la Europa Unida que nos hayan ganado Reino Unido y Rusia y lo sabemos. No es bueno que hoy Margaret Keenan con 90 años haya ganado en la carrera de quién (en dónde) se pone la primera vacuna, sobre todo porque no parece ser cuestión de días sino de semanas al menos que el resto de Europa nos pongamos las pilas. En cuanto salgamos de la pandemia empezará la carrera para ver qué país es el que mejor posicionado sale de esta batalla. ¿Quién dijo que esto no era una guerra? Lo veremos cuando seamos capaces de salir de ella.

No está el mes para florituras y ya empieza a mosquear el ruido de sables en la España que no sabe bien dónde se encuentra. Ni España ni la Monarquía que no sabe explicar con voz lo que es la Democracia y el papel de los militares en ella. Menos hablar de Cataluña que no correspondía el tono, y más de los militares que piden fusilar, pues no debemos olvidar que esto no es una Monarquía Civil, sino una Monarquía Militar. Y eso es problemático para toda la sociedad.


6.12.20

Mueren unas profesiones pero nacen otras. Tenemos que estar preparados


Constantemente hay profesiones que desaparecen y nuevas profesiones que surgen en un cambio constante al que nos tenemos que acostumbrar. Ha existido siempre. En 1960 las filas que se hacían para comprar petróleo al por menor, leña o carbón, eran en invierno tremendas. Esos servicios ya no existe. En el año 2000  profesiones como fotomecánicos o antes los fotograbados desaparecieron, llenas las empresas de trabajadores de una muy alta cualificación que se quedaron sin poder trabajar en lo que llevaban haciendo casi 100 años.

Ahora, tras la crisis del 2008 primero y la del COVID después, muchos oficios se tambalean, muchas empresas de servicios tendrán que cerrar, pero irán surgiendo nuevas profesiones, nuevos servicios. Y debe ser aquí donde algunos lo verán muy claro antes que los demás y lograrán auparse y crear nuevas innovaciones, servicios, empresas.

Hay que estar constantemente reinventádose, es inevitable. En la medida en que toda la vida es ya muy rápida, está acelerada y los cambios no duran nada, hay que estar muy atentos a los cambios, pillarlos antes que nadie, y seguir preparándose para ver los siguientes e ir dando el cambio sin parar. No hay otra, o lo que es más lógico y válido: O hacemos esto, o no triunfaremos. 

Triunfar no es hacerse millonario sino trabajar duro pero en lo que te gusta y con unos ingresos que puedes controlar tú. Y te advierto que esto no es nada sencillo de lograr.

Es posible que la tecnología nos invada a partir del 2020, y los servicios a las personas, y el ocio nuevo unido a un turismo distinto, es casi seguro que vemos una economía más verde y sostenible, más del Bien Común, junto a una digitalización de todo lo que se pueda digitalizar que es mucho más de lo que a simple vista nos podemos imaginar. 

La formación tendrá que ser constante en los adultos y en eso también existirá un nuevo nicho de trabajo para los adultos buenos profesionales, sin duda hay que seguir vendiendo todo lo que se pueda vender y lo que se necesite, y en vender entra también la nueva publicidad y los estudios de los mercados online. ¿Qué compramos y por qué? 

La Cultura y el Ocio, el Arte tendrá que dar unas vueltas sobre sí mismas para ver hacia qué nuevo camino se adentran. Pero también la atención a niños con diversidad, a ancianos que no deseemos volver a ver en soledad obligada en una gran residencia de muerte, invertir en servicios a las personas será una buena oportunidad de futuro, pero también muchas otras que hoy no somos capaces todavía de intuir.

Los divorcios a partir de los 50, un problema muy serio


Una de las constataciones más simples y a su vez mas ciertas es que vivir en pareja sirve para conllevar mejor los golpes económicos de las personas. Y en estos tiempos de pandemia, de COVID que en 2020 y durante los años posteriores volverá a castigar a las economías familiares mas débiles, vivir en pareja sirve para defenderse mejor.

Lo sé, esta afirmación suena a carca, a ir en contra del divorcio, a ser incluso —si lo miras sin detenerte a seguir leyendo— a machista. ¿Por qué seguimos pensando en algunos espacios ideológicos que el derecho al divorcio es un derecho de las mujeres y no de las personas? 

Ya hace muchos años que los abogados de familia —algunos al menos— advertían de que era mejor para la salud intentar convivir sin ser pareja pero dentro de una misma unidad familiar separada, que acabar divorciados y totalmente separados. Para la salud del cuerpo, de la cabeza y del bolsillo sobre todo.

Formar dos familias tras un divorcio es carísimo, con hijos supone una dura prueba que es muy complicado conllevar si no hay acuerdos lógicos y básicos. Pero una vez que se toma la decisión ya no hay marcha atrás. 

Si eres joven, si formas parte de un divorcio entre gente joven y más si no tienen hijos, la decisión es muy sencilla y no produce problema a nadie en casi ningún caso. Excepto que una de las partes opte por utilizar la defensa dura de la nueva situación, que todo es posible. Cada vez menos pues los abogados y los jueces han cambiado en los últimos tiempos.

Pero a partir de los 50 años las cosas cambian y mucho. Y a partir de los 60 ya ni te cuento. Se multiplican los gastos, se dividen las compañías, se disuelven los apoyos, se pierden compañías y no se recuperan con otras nuevas. El nivel de vida anterior se pierde, para si acaso ganar una libertad que no se sabe usar. Y esto sucede tanto en hombres como en mujeres.

La salud de va rompiendo a mayor velocidad, tanto por la soledad como por esa pregunta dura que todos nos podríamos hacer: ¿De vedad fue una buena decisión?¿Qué podría haber cambiado yo, para haber evitado la ruptura? ¿Era inevitable?

A partir de los 50 años seguimos creyendo que somos capaces de todo, y me da igual sean mujeres u hombres, pero la realidad es que somos lo que los demás ven de nosotros. Y eso es muy complicado de controlar. 

No es que se dividan los recursos de la familia, es que además surgen gastos nuevos, a veces muchos gastos nuevos que se hacen insoportables, y que las peleas crecen según van pasando los meses. 

No es un periodo de paz personal, y con 50 años nos pilla en un momento complicado de nuestras vidas. Sobre todo porque nuestra vida laboral ya va hacia el estancamiento en el mejor de los casos y es muy complicado lograr ascensos, mejoras salariales, nuevos emprendimientos. Sigo insistiendo en que da igual el sexo.

Empezar una nueva vida a partir de los 50 es tremendamente cansadísimo y muy complicado. Se dividen los ingresos, las economías, los hijos y los amigos. ¿Y para qué? 

Un divorcio debería ser para intentar vivir mejor, pero en realidad muy pocos veces se logra. La familia siempre es sinónimo de protección, y si se pierde se deja de tener un pilar fundamental para que todo sea algo más fácil.

SOLUCIONES: Una básica sería que existieran más sistemas de Mediación Familiar con sentido común y nunca con ideología detrás fuera social o religiosa. Y otra muy sencilla es que entendiéramos que entre el matrimonio que folla en pelotas y el divorcio que se odia a matar, tienen que existir caminos intermedios de convivencia entre personas, con respeto, pero como nuevas maneras de entender las familias. 

Los motivos de un divorcio pueden ser múltiples, pero muchos de ellos es posible analizarlos con sentido común, con inteligencia emocional, con perspectiva de futuro, incluso con egoísmo personal no en el corto plazo, sino al menos en el medio plazo. 

¿Cuernos? ¡Y qué…! Pactemos el futuro, hablemos con testigos, seamos adultos. ¿Te aburres? ¿No te sientes realizado/a? ¿Quieres un cambio de vida? Todo se debe hablar, e insisto, no siempre romper es la única solución: se puede repartir el espacio vital, el tiempo, la convivencia, las relaciones, sin que aquello se convierta en una Guerra con Líneas fronterizas.

Y sin NINGUNA DUDA, si hay violencia de cualquier tipo, lo mejor es el divorcio. Venga de quien venga, del tipo que sea, pues en cuanto falta el respeto, falla todo lo demás.


Cualquier inversión es un riesgo, pero a la vez es una oportunidad


No parecen tiempos para montar nuevas empresas, no son tiempos fáciles, pero nunca lo son. Las crisis abren nuevas posibilidades y que nadie dude de que seguirán existiendo oportunidad, que sin duda hay que buscarlas. Posiblemente no sea muy recomendable hoy hablar de montar negocios nuevos sin analizarlos bien, menos el que sean comerciales simples, pero siempre se necesita vender lo que se fabrica, los trabajos comerciales siempre existirán, aunque haya que adaptarlos a los nuevos tiempos.

No caigas en franquicias fáciles, analiza muy bien esos servicios antes de entrar, observa si han cerrado antes en alguna ciudad o en algún barrio de tu propia ciudad.

Siempre se valorará en cualquier lugar la calidad, el servicio, la profesionalidad, el trabajo bien hecho y con un equipo que sepa cuidar su producto. Pero hay que cuidar las inversiones —como siempre— y no caer en lo más fácil. Cualquier inversión es un riesgo, pero a la vez es una oportunidad. 

Tal vez sea ahora el momento de estar muy atentos, de adivinar de qué manera van a cambiar los mercados, las profesiones, los servicios. Y saltar ante las oportunidades si estás bien preparado para ello. Nada es fácil, pero nada es imposible Como escuché hoy: Si algo es "casi" imposible, es que sí es posible.