6.1.22

¿Qué es el esclavismo en el siglo XXI?


El esclavismo sigue existiendo pero ahora lo hacemos de forma muy educada. Incluso pedimos por favor y damos las gracias a nuestros esclavos cuando les ordenamos las cosas. Ahora si te apetece que te traigan a casa unas hamburguesas a las 12 de la noche, es cuestión de llamar por teléfono y pagar una puta mierda para que te las traigan a casa una persona que está para eso, para atenderte. Si en vez de hamburguesas quieres unos condones da igual, o un rosario de la aurora o el periódico del día. Todo tiene un precio que para muchas personas es irrisorio. 

Hay muchas personas a las que pagar una puta mierda para ellos, por tener un servicio al instante, es de lo más habitual y de los más barato. Y además son bien vistas y nunca se las trata de ladrones. Es curioso, aunque estén robando el tiempo de vida de las personas, pagando una miseria que a ellos les sobra. Cosas de la modernidad aceptada.

1.1.22

No es lo mismo perder que dejar de ganar


Pues no, lo sabemos, no es lo mismo perder que dejar de ganar. Los pobres perdemos, y los ricos dejan de ganar. Para ellos eso les parece lo mismo, para nosotros es tremendamente diferente. Cuando los ingresos solo nos vienen desde un sitio, las posibilidades de que las crisis nos afecten a tope son mucho más numerosas. No hay defensa posible.

La viñeta de Chumy Chumez es de año 1967, casi 55 años hace y seguimos en las mismas.

¿Estamos entrando en una Dictadura Digital?


Dicen que nos podría llegar una nueva dictadura a la España que mira de reojo a las fuerzas muy conservadoras. No lo creo, en estos tiempos las dictaduras en el mundo occidental son muy distintas y no se afianzan desde la política, al revés, utilizan la política para que estas dictaduras no se noten casi. En el siglo XXI tanto las dictaduras como las guerras ya son diferentes. Siguen apoderándose de las libertades, y siguen matando a personas, pero ni de momento hay tanta sangre ni se nota mucho la manipulación para gestionar los poderes ocultos.

Digamos que las guerras —que no siempre las inician los militares, sino que muchas veces también ellos se dejan manipular—son de diferente cuño, incluso a nivel mundial, o sobre todo a nivel mundial. Ya no se trata de bombardear, sino de apoderarse estratégicamente de los espacios económicos. No hay que matar de las sociedades a bombardeos y destrucción de ladrillo, sino a través de guerras comerciales y económicas, incluso a través de guerras digitales.

Y a esto me quería referir. ¿Es posible que estemos en una Dictadura Digital, en forma Digital? Es cierto desde siempre, hace miles de años, que quien domina la información domina el mundo. Dominar es manipular, edificar, construir para los deseos de quien juega a ganas. Y hoy la comunicación digital —incluida esta— es mucho más sencilla que nunca antes, para incidir, influir.

Así que nos toca estar más atentos que nunca para que recibamos las menos manipulaciones posibles, y para que nosotros seamos quien absorbamos lo que nos de la real gana, y no lo que nos mandan los manipuladores del tipo que sea. 

No seamos esponjas que todo lo chupan, y aprendamos a seleccionar, para ser más libres. 

Recordemos que digital viene de "dedo", y escribimos con los dedos…, pero pensamos a través de lo que vemos con los ojos.

31.12.21

La mejor razón para tener razón

Seamos sinceros, hay varias formas de tener razón, algunas de ellas son sin razones, pero sirven por el poder. La razón no se tiene siempre, pero en cambio si tienes poder para tomarla en brazos es como si de verdad la tuvieses desde siempre. 

29.12.21

Carteles de una peluquería de Madrid. Celtiberia pura


Los clientes siempre tienen la razón… hasta que dejan de tenerla. Estos dos carteles de una peluquería de Madrid son de esa Celtiberia que nos muestra nuestra personalidad tan maravillosamente peculiar. Pequeñas frases con un ligero toque de humor que remarca (casi) las verdades sin meterse con nadie. 



27.12.21

Chico Whitaker habla de política social urgente

El brasileño Francisco Chico Whitaker ha sido uno de los fundadores del Foro Social de Porto Alegre y con sus 90 años en este 2021 nos dejó en el año 2014 algunas frases que debemos tener en cuenta. Veamos algunas citas.
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“No es que otro mundo sea posible, es que es urgente”
“Quiero cambiar al mundo. No es una batalla del 99% contra el 1% de los poderosos. Es cuestión del 1% de los críticos para lograr que despierte al 98% y entre todos podamos competir contra el 1% de dirige el sistema”

“El secreto para la revolución está en los gestos de la vida cotidiana”

“En el 2001 hablábamos de desigualdad. Pero ahora es urgente hablar de la ecología. Estamos destruyendo el planeta y no tenemos a donde ir”

“Todos los nuevos caminos de la política social (15M o PAH) necesitan mayor participación de la gente. Pero cansa, es difícil”

“La demonización de la izquierda sigue en el imaginario colectivo. Hemos cometido errores pero queremos enmendarlos. El problema es que cuando tú niegas a la izquierda, por el cansancio y el miedo, acabas dar argumentos para que otros ocupen ese espacio”

“La irrupción de las redes sociales es importante pues amplía la participación y movilización, pero no genera compromiso. Haces clic en una petición y al otro día te olvidas”

“Al Papa Francisco hemos de acompañarlo en su lucha. Ha puesto su dedo en muchas llagas y no podemos dejarlo solo”

Ciudades Humanas, para no demonizar las ciudades


Estamos escuchando cada vez más que las ciudades ya no nos sirven
, que no es calidad de vida, que no son sostenibles, que incluso van en contra de la buena vida de las personas y que hay que buscar otros espacios más habitables y humanos para trasladarnos. Sin ser cierto tampoco es equivocado el planteamiento.

Pero la solución no está en huir de las ciudades, algo que es imposible, sino en plantearnos qué tipo de ciudad necesitamos para el futuro.

Es imposible huir de las ciudades pues en caso de hacerlo lo único que lograríamos es llevar la ciudad y sus errores a otros lugares, convertir en ciudades con los mismos errores otros espacios que ahora son muy diferentes.

Si nos fijamos en los últimos cambios, empujados incluso por la propia pandemia, observamos que hay cosas que hacemos mal y que además aplaudimos y copiamos, sabiendo que son errores. No hay criterios fijos y ya reflexionados de hacia dónde deben moverse las ciudades hacia su futuro. 

Sabemos que el coche ya es insoportable en las ciudades densas, pero es muy tímido lo que se hace y sobre todo es muy lento cuando se habla de reformar los servicios de transporte urbano de calidad. No es posible entender los cambios sin coste económico, pero nos confundimos a la hora de señalar dónde se encuentran los costes insoportables.

Sabemos también que hay que ir a ciudades verdes, pero seguimos anclados en un diseño de zonas verdes muy plano y artificial, costoso de mantener en ciudades con climas específicos que deseamos pinar del mismo verde sean ciudades secas o ciudades húmedas.

Admitimos con normalidad los consumos desmedidos de todo tipo de servicios, al coste más barato posible, cuando eso sabemos que muchas veces crea pobreza (los Rider por ejemplo), o la encastra en nuestras ciudades. 

Por ejemplo no consumimos lo necesario en nuestros comercios de proximidad, sin que nadie explique la seguridad pasiva que desprenden los comercios o locales de servicios abiertos en nuestros barrios. 

Tenemos muchos datos del funcionamiento de las ciudades. Pero aunque se publican y se saben, no siempre nos sirven pues no queremos reflexionar con decisión y con las ganas suficientes como para tenerlos en cuenta. Nuestras ciudades deben fijarse en las "Ciudades Humanas" y debemos entre todos caminar hacia la solución de los problemas que ya tenemos, y sobre todo para que no lleguen los que no tenemos pero conocemos muy bien.

¿Y qué es la llamada "Ciudad Humana"? Pues está perfectamente diseñada en miles de documentos diseminados por todo el mundo. Quien tiene que tomar las decisiones los conoce bien pero no siempre