2.9.23

Viñeta del Día. ¡¡Mi marido!!

 

Tenemos que acostumbrarnos a todas las realidades. Son tiempos de cambios.

Nota.: Viñeta del genial Quino.


1.9.23

¿Entendemos lo que sucede en España ahora?


Desde la política anterior al nacimiento de VOX nos preguntamos qué motivos han llevado al nacimiento de un partido de extrema derecha en España, tras los crecimientos en Europa. Torpemente queremos creer que no siempre lo entendemos bien, y lo achacamos solo al crecimiento de realidades sociales nuevas, como es la emigración excesiva. Primera torpeza que no nos lleva a entender los motivos. 

De la emigración excesiva solo saben bien qué representa unas pocas poblaciones en España, algunas capitales de provincia. Para ellas sí es un problema complicado de entender y asumir, del resto de la inmensa España, se opina sin viajar lo necesario, y eso es otra torpeza. 

En realidad hay varios componentes en este crecimiento de la extrema derecha que puede ir a más…, si no somos capaces de entenderlo. Pues comprender los motivos de su aumento es la única manera de empezar a frenar estos crecimientos que pueden convertirse en peligrosos. 

Aunque efectivamente sus votantes no los sientan así, ni sepan en muchos casos qué representan realmente, desde donde vienen, de qué movimientos proceden.

 No es posible mantener un número de jóvenes sin empleo muy alto, sin posibilidades de emancipación, sin acceso a la vivienda y sin que eso no produzca en el medio plazo un problema muy serio. Votan todavía en un porcentaje menor al de los adultos. 

 No es posible convivir con tal número de drogas de muy variado tipo, que van dirigidas precisamente a esos mismos jóvenes. Como es lógico son una minoría contagiosa, pues solo faltaría que no fuera así. Pero logran crear un poso artificial de convivencia donde no hay sentimiento de que el futuro es de ellos.

 Hay que reflexionar sobre el papel de la Educación en el crecimiento personal. Incluido el papel de los padres (madres y padres). No quiero caer en comentarios fáciles sobre el papel de los padres en estos problemas. Sobre todo porque siempre, como responsable está finalmente toda la sociedad.

 No se trata de penalizar más, de policializar como única herramienta para intentar resolver estos problemas. En el corto plazo, sin duda, los Ayuntamientos los primeros y algunos cambios de leyes a continuación servirían para mejorar las convivencias sociales, para que la sociedad en su conjunto sintiera que somos capaces de gestionar los nuevos tiempos.

 Muchos votantes de la extrema derecha simplemente votan contra todo lo anterior, por haber demostrado su incapacidad para frenar el aumento de inseguridad y los problemas. No saben desde dónde proceden esos partidos ni qué ideologías los sustentan. Aunque se conocen estos datos y se pueden informar todos los que así quieran…, si se fían de los medios de comunicación, que esa es otra deriva.

 La pérdida de algunos Servicios Públicos imprescindibles por culpa de la excusa de la Pandemia, no ha encontrado respuesta y solución desde los gestores públicos. Un tremendo error. Y son varios y algunos muy importantes para el mundo de las sensaciones.

 Nos faltan personas como referentes sociales, ideológicos o de comunicación que sean creíbles para una gran parte de la sociedad. Cuando digo referentes, no hablo de personas que estén en contra de unos y a favor de otros, en absoluto y al contrario, sino capaces de transmitir serenidad, confianza, seriedad, sentido común, y no de parcialidad. 

 Hemos jugado durante ya muchos años a destrozar todo lo que se menea sobre la sociedad con su capacidad de opinión libre, sean personas intelectuales, culturales o no; y no hemos sabido mantener unos referentes plurales a los que respetemos todas las partes, como brújulas básicas. Si consultamos la historia desde hace dos mil años, vemos que nunca hemos tenido unas décadas tan vacías de referentes.

 La violencia callejera está en aumento, o al menos la percepción de esta por dos motivos. La mayor publicidad o tiempos de información,  y la manipulación de algunos medios para crear inseguridad. Pero gobierne quien gobierne seguirá igual si nos equivocamos en el diagnóstico. Cambiarán los medios, pero si no hay antes un acuerdo responsable seguirá todo igual. En otra entrada opinaré sobre la Violencia Machista, que tiene unas variables diferentes.

VOX no es el demonio, o al menos el actual VOX no lo es. Pero todo se mueve, siempre, y sobre todo si van encontrando caldos de cultivo especial que multiplican las necesidades. En estos momento de España no lo es ni VOX, ni BILDU o los partidos que llamamos con adjetivos despectivos para joder las sensaciones. 

Pero si seguimos sin entender lo necesario, lo pueden ser cualquiera de ellos, incluidos algunos nuevos u otros que hoy son muy menores. Y eso solo depende de todos nosotros, de nuestra decisiones pequeñitas, pero multiplicadas por miles y miles. De nuestros silencios y de creer que no somos importantes.

Julio M. Puente Mateo




31.8.23

Mayores de 50 años al paro. ¡¡No sirven!! ¿Noooo?

Lean el artículo de El País escrito por Natalia Junquera, del año 2008 pero que es muy actual.

Pero por si con el tiempo desaparece, lo dejo abajo en tamaño pequeño para que no ocupe mucho espacio en la entrada. Es de interés social cuado menos.

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"Eres un triunfador, y de repente te llama tu jefe a una reunión imprevista, le notas nervioso, algo va mal. Te dice que ya no cuenta contigo, que no confía en ti, que estás mayor y que quiere sangre joven. Te entrega una carta de despido, a ti, que eras imprescindible, que le has entregado los mejores años de tu vida a la empresa. No es posible, de directivo a parado. Sigues madrugando como si nada hubiese pasado, descubres lo poco que avanza el reloj y la regla del 95%: el 95% de las personas que te llamaban no te llamarán nunca más".

Fernando Marañón, ex vicepresidente de McDonalds en España, escribió estas líneas poco después de que lo despidieran, con 54 años, tras 14 en la empresa. Forman parte de un libro que acaba de publicar titulado Reinvéntate y dedicado "a los que han perdido su trabajo por llegar a cierta edad, los activos amortizados". 

Tras enviar decenas de currículos a los que nunca le contestaron, decidió montar su propia consultora de recursos humanos. "Con esta edad, entrar en el mercado laboral es imposible porque los puestos directivos están ocupados por gente joven que piensa que los de más edad somos menos gobernables. La edad y la experiencia ya no son un plus, restan. Vamos a un modelo de yuppismo, de jóvenes ambiciosos sin ninguna lealtad a la empresa. Estoy convencido de que se van a resentir de la pérdida de talento", asegura.

Los "amortizables" u "obsoletos" como Marañón, son los primeros en caer, por supuesto, en tiempos de crisis y expedientes de regulación de empleo, pero también en época de "reestructuración" y "redefinición" empresarial o en cualquier otro momento. 

Rondan los 50 años y llevan trabajando desde los 16, casi siempre, para la misma empresa. Y los empresarios ya no los quieren. Creen que son muy caros, porque con la antigüedad han ido incrementando su salario, que producen menos que los jóvenes y que se adaptan peor a los cambios. ¿Tienen razón?

La tendencia de los últimos años ha sido reducir y rejuvenecer las plantillas, especialmente en sectores como la banca y las eléctricas. El desarrollo tecnológico ha motivado lo primero y un cambio en la cultura empresarial y la necesidad o tentación de abaratar costes, lo segundo.

"Es verdad que ha habido un momento en el que ha sido necesario despedir para volver a contratar e incorporar competencias profesionales que los seniors no tenían", explica Carlos Obeso, director del Instituto de Estudios Laborales del Esade, "pero creo que esa tendencia está empezando a hacer el camino de vuelta. Hace diez años nadie hablaba de pérdida de talento y ahora sí. 

Las empresas que han hecho expulsiones masivas son conscientes de que se les ha ido todo el talento. Por ejemplo, la gente joven que ha entrado en la banca en los últimos seis años, sólo ha vivido una época de expansión. Los seniors que se fueron tenían las dos experiencias: sabían gestionar una economía en expansión y una en crisis. A posteriori, las empresas pondrán más cuidado. Creo que la época de las prejubilaciones o expulsiones a bulto, trazar una línea de 'los de 50 para arriba', se acabó".

Empiezan a echarles en falta. Los ingenieros de Telecomunicaciones de Cataluña acaban de hacer un llamamiento de socorro para recuperar a prejubilados y paliar el déficit de profesionales. 

En la medicina, donde la convivencia entre maduros y jóvenes equivale a una imprescindible tutoría y aprendizaje, las prejubilaciones han obligado a contratar a especialistas extranjeros que hablan una lengua distinta de la de sus pacientes.

Es cierto que el trabajador maduro necesita reciclarse, pero las empresas rara vez envían a una persona de 50 años, por ejemplo, a un curso de Esade. "Está en plenas facultades y todavía le quedan casi 20 años de vida laboral. Pero prefieren formar al joven. En ese sentido, la actitud es similar ante una mujer. 

Persiste la idea de que abandonará el mercado de trabajo para tener hijos así que no invierten en su formación, con lo cual, su capacidad de hecho, disminuye. Es la profecía autocumplida", explica Obeso. "Son estereotipos muy arraigados en España. En Europa veo a mucha más gente de edad trabajando que aquí".

No hay organismo internacional, desde la ONU, la Unión Europea o la OCDE, que considere que detrás del culto a la juventud en el mercado laboral haya algo más que un estereotipo nocivo. Hay directivas que condenan "la discriminación por edad" y sobran informes a favor de lo que se ha bautizado como "envejecimiento activo", esto es, políticas que ayuden a retener al trabajador el mayor tiempo posible. 

El envejecimiento de la población -la de España será la más anciana de toda la UE en 2050-y el alargamiento de la esperanza de vida, obligan a no promulgar lo contrario. El sostenimiento del sistema de pensiones y del estado del bienestar están en juego.

Pero el mensaje no ha calado en los empresarios. Mientras políticos y académicos diseñaban sofisticadas políticas para mantener activos a los más experimentados, las empresas se entregaban al frenesí de las prejubilaciones o despidos de los mayores de 50. Al Estado le interesa retrasar la edad de jubilación, pero ¿qué importa que se fije en 60 ó 65 años si las empresas se han desprendido ya de esos empleados cuando tenían 50?

Trabajadores jóvenes y maduros aportan valores distintos y complementarios. Por eso, los organismos internacionales recomiendan la creación de equipos de trabajo multiedad. La juventud ha crecido en un mundo más orientado al consumo y más competitivo, lo que se traduce en perfiles comerciales y agresivos. Los mayores se han educado en la filosofía del valor al trabajo y son más leales a la empresa.

"Los de 50 están acostumbrados a una dinámica de la jerarquía, donde la autoridad se respeta por encima de todo y no se admiten cuestionamientos. Pero el uso de la autoridad está cambiando. Quien tiene el poder ahora en las empresas es el creativo, el que resuelve problemas", explica Helena Güell, antropóloga experta en recursos humanos. 

"El concepto de compromiso con la empresa no es el mismo. Los jóvenes son menos leales y más exigentes que el maduro con su vida privada porque aún no la tienen hecha. Grosso modo, una persona de más edad se queda un día trabajando más tarde porque cree que se tiene que quedar, no porque le vayan a dar un plus", explica Obeso.

Es, quizá, ese concepto de lealtad a la empresa lo que hace el proceso de prejubilación o despido más traumático para el mayor de 50. "Tenía 56 años y llevaba 24 en la compañía cuando me invitaron a marcharme, creando un puesto nuevo para mí en otro país y haciéndome bajar tres peldaños en la jerarquía. Decían que ya no me necesitaban aquí, pero mi puesto siguió existiendo y lo ocupó una persona de 40 años. 

Es decepcionante porque sabes todo lo que le has dado a la empresa, día y noche", explica Carlos Gómez (nombre falso), ex delegado en España de una multinacional francesa. "Han estado toda la vida vendiendo su empresa y ahora tienen que aprender a venderse ellos mismos. Al principio, cuando le preguntas algo sobre ellos, siempre acaban vendiéndote a la empresa otra vez", asegura Maite Uson, consultora de recursos humanos especializada en la recolocación de directivos.

Esa expulsión prematura de cientos de trabajadores ha hecho germinar en España un negocio de empresas de recolocación de "amortizados" o outplacement. Sus clientes no son los parados, sino las empresas que los han puesto en la calle. Las grandes multinacionales suelen incluir su servicio dentro del paquete indemnizatorio cuando despiden a sus empleados mayores. "Empezamos en España hace 20 años. 

Al principio era un servicio muy exclusivo, sólo para altos directivos, pero con el tiempo se ha extendido mucho", explica Marcos Huergo, director general de MOA-BPI, en Madrid. El 80% de sus clientes son multinacionales extranjeras del sector farmacéutico, automovilístico, financiero... y el 20% restante, nacionales.

El objetivo de estas empresas, donde no se habla de despidos sino "desvinculaciones" y no hay parados sino "candidatos", es en primer lugar, devolver la autoestima al profesional, y después, indagar capacidades no explotadas para llevarles a empresas a las que ellos probablemente jamás acudirían. Lo hacen con psicólogos y consultores especializados.

El proceso pasa por distintas fases. La primera es el duelo. "Intentamos que no pase mucho tiempo desde la desvinculación hasta que vienen aquí. Hacemos una primera entrevista para sondear la situación anímica del profesional. Al principio están un poco a la defensiva, pero luego se van abriendo", explica Huerga. 

"A algunos les cuesta más, pero siempre se levantan. Son gente luchadora, que empezó a trabajar con 16 años. Intentamos inyectarles esperanza y ajustar sus expectativas. Explicarles que tienen que cambiar porque el mercado ha cambiado", añade Uson.

Superada esa fase, la empresa de outplacement hace un balance de la trayectoria y las competencias del candidato para ver en qué sectores son más valoradas. Después, comienza el entrenamiento, con simulaciones de entrevistas de trabajo, test psicotécnicos y seminarios de grupo con personas que ya han encontrado trabajo para que los recién llegados vean luz al final del túnel. 

Finalmente, se activan las redes de contactos, la de la empresa y la del propio desempleado, donde suelen surgir la mayoría de las ofertas. Durante todo el proceso, el profesional cuenta con su propio despacho. "Es muy importante que tengan una rutina, que se levanten, se afeiten y se sigan poniendo la corbata, lleguen aquí y empiecen a hacer llamadas", añade Huerga.

El proceso suele prolongarse entre seis meses o un año- "justificar más tiempo fuera del mercado laboral es muy difícil"- y el coste depende del salario previo del trabajador en la empresa que le despidió y de su "grado de empleabilidad". En los despidos colectivos suele ser el equivalente a dos días de indemnización.

"Sus ventajas son la experiencia, el conocimiento exhaustivo de un sector... y sus problemas, la rigidez. Siempre tienden a comparar lo que surge con lo que tenían", explica Huerga. "Para gente que viene de una multinacional de 1.000 empleados pasar a una empresa de carácter más familiar es complicado. 

Al principio cuesta mucho aceptar ofertas que supongan ganar menos... Son personas que acumulaban mucha antigüedad en sus empresas anteriores y que habían incrementado sus necesidades al tiempo que lo hacían sus ingresos. Aunque a veces es una cuestión de orgullo más que de dinero: tener un coche de empresa, volar en puente aéreo..."

Para quien no trabajaba en una gran empresa y puede acceder a un servicio de outplacement, la situación es aún más complicada. Alberto Martín, profesor, despedido a los 49 años del colegio del Opus Dei donde llevaba 21 dando clases porque "cobraba mucho y era gravoso para el colegio" tuvo que comprar su actual puesto de trabajo. Literalmente, pagar por trabajar. 

"Te buscas la vida pero no la encuentras. Como el juez declaró el despido improcedente, no podía acceder a la bolsa de empleo para los centros en crisis, donde acogen a profesores despedidos por falta de alumnos. Me dijeron que me despedían un 26 de diciembre de 2001 y empecé a trabajar en 2005 porque le pagué a una persona que quería prejubilarse un contrato de relevo. 

Normalmente, lo hace la administración, pero entonces habrían metido a uno de los profesores de la bolsa de centros en crisis, así que le pagué yo los 1.800 euros y me quedé el puesto. Yo doy el 85% de sus clases y ella el 25%", explica.

"Escribí a todos los headhunters (cazatalentos), envié un montón de currículos. No me contestaban y alguno me insinuó que era por mi edad. Tenía 58 años. Cuando me preguntaron en el INEM qué sueldo quería, me puse 3.000 euros. ¡Había estado ganando 12.000 al mes hasta entonces y ni con ésas!", explica Manuel Medina, ex director general en España de FMC, una multinacional americana de maquinaria para aeropuertos.

La ONU llama a todo esto "discriminación por edad". De momento, en los juzgados suelen resolverse como despidos improcedentes sin entrar en valoraciones morales pero la tendencia, ya muy desarrollada en EE UU o en el Reino Unido llegará aquí, opina Ángela Toro, abogada laboralista. "Las personas de edad", advierte Naciones Unidas en su Plan de Acción Internacional sobre el Envejecimiento, "deben tener la oportunidad de trabajar hasta que quieran y sean capaces de hacerlo".



Mandas según lo que cobras por mandar


Nos gusta observar, incluso creo que nos gusta ser observados. Si no fuera así sería complicado entender que haya personas que pierdan casi todo por salir en programas de televisión a contar sus miserias.

Tenemos ese punto de querer transcender y hay personas que piensan que unos segundo observados por miles de personas ya es suficiente para no morir del todo. Si, estamos tontos.

Por otra parte es cierto que nos gusta ver a los demás, e incluso nos gusta escucharles sus mierdas, sus problemas, para sentirnos mejor. No estamos tan mal, pues otros están peor que nosotros.

Toda esta problemática decisión no surge de la nada, está perfectamente estructurada para que te sientas mejor. Es como ir a gritar al fútbol. Durante décadas era la mejor solución compensatoria para que no gritaras en la calle. Salían del campo vacío de malas babas.

Pero para que todo esto funcione es necesario que haya miles de personas que opinen lo contrario, que no se crean que estamos tan sumamente dominados, y nunca sabemos bien por quien. Los listos de verdad son capaces incluso de inventarse a lo que entre todos llamamos políticos, para que sean ellos los que se lleven las hostias.

Simplemente para que los que realmente mandan de verdad, los que se llevan lo magro de mandar, estén escondidos solo recibiendo el fruto. 

¿Alguien piensa como lógico que el Presidente de la R.F. de Fútbol cobre 7,5 veces más que el Presidente de España? Pues así a cientos, en sus despachos privados.

Nota.: La viñeta es del genial Quino. 

Ajovín

Si las malas ideas triunfan, es seguro que son buenas

A veces la arquitectura parece rara vista desde fuera, resulta casi imposible imaginar qué contiene el edificio, pero algo ha movido para que sea así, a construirla como es. 

Y no me estoy refiriendo solo a las arquitecturas urbanas, sino también a las sociales, a las personas y sus decisiones, a las empresariales.

Hay veces que una idea, por si sola, es ya capaz de mover conciencias de grandes grupos. No se necesita más, ni desarrollarlas mucho, ni plantear objetivos complejos, ni ofrecer garantías añadidas. 

Solo con la idea ya sirve para creer en ella. 

Tal vez nos falta entenderla algo mejor y desarrollar sus expectativas a través de explicaciones detalladas. Pero de entrada podríamos decir que nos gusta.

El triunfo a veces existe por llegar en un momento especial, otras por ser la única idea, o la idea diferente, o caer del cielo cuando más agua se necesitaba para regar. 

Si logras creer y consiguen que otros crean, ya has logrado lo más complejo: crear sinergias víricas que se contagian ellas solas. 

Si además otros creen en ti o en tus ideas, están logrando que tú mismo creas todavía más en ti y desarrolles mejor tus proyectos.

Para que una idea triunfe no tiene que ser muy buena, no es necesario que se explique ella sola, incluso a veces vista separada de su contexto, nos puede parecer una mala decisión.

Pero si está triunfando será por algo y eso es lo más importante. Tal vez si triunfa es por algo especial.

Eso, y saber por qué lo está haciendo, por qué triunfa, si en realidad no nos parece tan buena. 

Nos puede parecer irregular… cuando la observamos desde fuera, parcialmente, desde otro punto de vista. Pero si es la elegida… será por la suma de varios conceptos. 

Adivina cuales y multiplícalos. Aprende de los éxitos de tus propias ideas, de esas que no te parecen tan buenas.

Ajovín


El PP tiene un problema de líder y ellos lo saben


La propuesta del señor Feijóo desde el PP al PSOE de Pedro Sánchez nos indica que falta calidad política, sobre todo para entender este juego de adultos en donde unos escuchan y hablan y los otros también. En donde lo primero es entender que todos, incluidos los receptores de los mensajes…, tontos no son.

¿Dos años y luego Elecciones Generales? Ni idea de cómo funcionan los asuntos públicos. Es hablar contra la pared.

Primero dos años son inútiles, es un tiempo que no sirve para nada ni de nada. Si es para aprobar leyes, con un par de meses es suficiente y llevamos cuatro años de frenazo entre precisamente ellos, el PP y el PSOE. Para gestionar algo de un país o de una gran ciudad incluso los cuatro años de una legislatura se quedan cortos. Sería más lógico ir pensando a medio plazo en los cinco o seis años de cada legislatura en todos los organigramas públicos.

Pero además el PP podría hablar planteado dos año un partido y los otros dos años el otro partido. Y en eso cabe incluso la pelea por distribuir los tiempos e incluso en distribuir los Ministros. Sería un planteamiento más entendible, aunque tampoco fuera aceptado.

Algunos partidos ya lo han hecho en el Congreso en el pasado, por ejemplo entre CHA e IU, con unos resultados muy aceptables, por no decir excelentes.

El PP se está equivocando en este tiempo de sí pero no. No ya está perdiendo el tiempo, sino que está perdiendo sus energías y parte de sus sentidos. No se puede estar dos años acusando al PSOE de que pacta con filoetarras, con independentistas, con bolivarianos, y luego intentar que parte de todos estos te apoyen a ti. ¿Cómo pensabas explicar a tus votantes si finalmente te apoyasen?

Le estás dando munición al contrincante de cara a unas próximas elecciones y de la siguiente pelea institucional. Y además para nada, como cualquier imberbe sabe. Si necesitas en un futuro pactar con los vascos o catalanes en caso de no tener mayoría absoluta con VOX, sabes perfectamente qué estrategias debes tener.

Y la siguiente deriva es que si pactas con VOX que no son tontos de nada, vas a ir perdiendo influencia entre tus votantes, pues no eres como PP una organización tan hábil para frenar con los que pactas, como lo ha sido siempre el PSOE.

Ni la izquierda es tan espabilidada para defender sus pactos como lo será VOX, ni el PP tiene esa maquinaria de sujeción como la tiene el PSOE. La suma de estos don conceptos hace que los pactos en la derecha no pueden ser iguales a los que hacen en la izquierda.

Como podemos ver en algunas de las imágenes publicadas, los medios saben seleccionar mejor que Feijóo qué se quiere transmitir a los ciudadanos, en qué posición nos interesa mostrar el momento.

Julio M. Puente Mateo

30.8.23

Un beso, la auto censura, y el silencio de los medios cuando tocaba hablar


Posiblemente la auto censura sea de las peores formas de esas censuras que duelen, no es de las más peligrosas eso es cierto, pues siempre te la puedes saltar; pero es el inicio de otras censuras mucho peores, y de eso estoy seguro también.

La auto censura está llena de miedos de quien se la ejerce a sí mismo, y cuando uno viene de ver la censura bruta y sucia en otras décadas y cuando era joven, o de llorarla en Chile o Argentina, se da cuenta de que mal vamos, si caemos en la trampa de acobardarnos por pensar diferente.

En estos tiempos callarse es lo que está de moda. O lo que debería estar de moda, pues si opinas lo contrario a la (posiblemente mayoría) estas perdido. Te pueden quitar el coche oficial por menos de nada. Lo cual es incluso bueno.

Yo soy Presidente de dos cositas, y Coordinador de otra. Me la estoy jugando, lo sé. Pero es que si me callo, me voy a sentir peor. Y eso también lo sé.

Yo creía que era de izquierdas, ahora ya tengo dudas, pues constantemente mis colegas ideológicos olvidan que ser de izquierdas sociales…, es pensar en el internacionalismo de la Libertad, la Justicia, la Igualdad, los Derechos. Incluso empezando a defender tu propio territorio para lograr esos iconos del humanismo.

Veo a mujeres afganas que ahora ya y tras prohibirles ir a la Universidad, a la Escuela y a las Peluquerías, les impiden ir a los parques. La ONU no dice nada. O casi nada. Del beso creo que ya ha hablado.

Yo he visto en Madrid hace una semana a dos mujeres dentro de unas ropas brutales para el calor de agosto, e ir dos metros separados de su marido, por detrás y con los niños. En cuanto la hija tenía la menstruación, se tenía que tapar, pero en este caso último todavía no. Creo que la ONU todavía no dice nada sobre esto. Francia ya empieza.

En Ucrania se sigue matando a civiles, y destrozando localidades enteras como en media docena de otros países del mundo. Del hambre o de las enfermedades no hablo. Me da pena que no se haga nada al respecto. Hoy he venido de una ciudad española de tamaño mediano en donde hay decenas de personas pidiendo por la calle y casi todos jóvenes posiblemente ya irrecuperables.

Por cierto, por si no lo sabe alguien, en Madrid o en la ciudad de la que vengo hoy mismo y que me callo, la prostitución a las 10 de la mañana se puede ver en la calle, entre las tiendas de bolsos o zapaterías. 

Pero en España por un beso hemos cambiado la velocidad y en vez de hablar por toneladas de los problemas serios e importantes que afectan a las personas incluidas las mujeres, como son el hambre, la complejidad de tener una vivienda medio digna, de tener derechos en igualdad con las otras personas de su entorno, del derecho al trabajo digno…, hablamos de fotografías o vídeos en donde un hombre levanta a una mujer en el aire.

Mira, yo ya sé que ese señor es un impresentable (es decir, una persona que yo nunca presentaría a nadie de mi entorno), y lo sé desde hace años. Es curioso que no lo supiera nadie más que yo. Jodo. Y que haya jugado con muchos millones siendo lo que yo considero un impresentable (es decir, una persona que yo nunca presentaría a nadie de mi entorno).

No lo voy a defender pues sus gestos se explican muy bien. Ellos solos. Por educación, por estética y por ética. Pero puñetas, un beso en un momento de euforia entre adultos cuando todos se creían los dueños del mundo deportivo y a la jugadora que había fallado un penalti, parece un crimen que deberíamos intentar comprender, aunque lo haya hecho un señor impresentable (es decir, una persona que yo nunca presentaría a nadie de mi entorno).

Enseguida se me dirá que me calle, que yo de izquierdas nada de nada, que soy un rancio, un machirulo y un machista desde hace muchos años y que ya ni me disfrazo. Y es posible que incluso sea verdad, pues vengo de una España que es y ha sido como es y ha sido. Pero cuidado con las equivocaciones. A veces avanzar en las construcciones sin poner cimientos, nos lleva a la debilidad del edificio.

Ahora los silencios inundan el escenario del teatro. Tanto como las voces que analizan vídeos. Pero no son silencios porque no sepan qué decir, sino por que saben que si hablan es peor y serán maltratados. Por cierto de mis dos Presidencias, dejarme elegir con cuál me quedo. En las dos cobro lo mismo. Venga va, sí, la dos las mando al carajo, je je je.

Yo os lo juro, ya nunca más besaré a nadie. Por precaución, claro. Pero soy de los que piensan que tocarse es sano, que nos tocamos muy poco y que sí, efectivamente, ahora ya nadie se tiene que tocar…, si acaso uno mismo y en silencio… pues el resto nos los hemos prohibido. 

Eso mismo me opinaban los Maristas en los años 60 y en sus clases, y a mi efectivamente, nunca me tocaron. Pero sus tesis de que hay que tocarse poco, han salido ganando.

La salud mental saldrá perdiendo de esta soledad que también nos estamos imponiendo entre todos.

Julio M. Puente Mateo

Nota.: He recibido pocos comentarios como es lógico, pero me ha gustado por venir de una persona que conozco y considero formada e informada el que os dejo abajo.