15.12.14

Dos formas de actuar en los negocios, el trabajo, las relaciones humanas

Vamos a realizar dos listas muy sencillas de entender, un decálogo de sensaciones y valores vitales.

Lista A:
Confianza
Seguridad
Sinceridad
Amor
Respeto
Escuchar
Aprecio
Empatía
Cooperación
Justicia
Ayuda
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Lista B
Codicia
Egoísmo
Envidia
Avaricia
Falsedad
Mentira
Inseguridad
Urgencia
Silencios
Desamor
Odios
Violencia
Injusticia

Estoy seguro que todos apreciaríamos la Lista A como la única buena. Que de la Lista B solo hablaríamos de errores sociales, de barbaridades, de insensateces. Pero lo cierto es que el sistema económico y social que nos hemos dado, el que tenemos por que así nos lo hemos encontrado y lo mantenemos y alimentamos, nos lleva a la Lista B. No es posible con nuestro sistema económico actual trabajar con pautas como las de la Lista A. Incluso nos siguen enseñando a funcionar desde los conceptos de la Lista B.

Todos queremos beneficios rápidos, sin darnos cuenta si eso supone quitarle los beneficios a los que nos rodean. Y siempre que es así, como no somos nunca la punta del vértice que toma las decisiones, aunque podamos quitarle a alguien sus beneficios —sean del tipo que sean—, seguro que otros “alguien” nos los están quitando a nosotros. Admitimos pues que estamos en una pelea constante por quitar a otros los que también nos quitan a nosotros.

Y si somos de los que perdemos, es decir, de los que estamos abajo, ¿por qué no nos ponemos a pensar, que siempre hay alguien con mucha más fuerza que nosotros, que es quien realmente nos gana siempre, y que este tipo de batallas están realizadas con trampas? Si somos capaces de analizar estas desigualdades de oportunidades de defensa, sabremos que hay que cambiar de lista a la hora de decidir cómo actuar.

El sistema actual nos manda trabajar con arreglo a la Lista B, para así obtener más beneficio. Pero desde la Lista B estamos perdiendo pues lo normal es que nuestra competencia también trabaje desde la Lista B, y también nuestros proveedores, nuestros bancos, el que nos alquila el local, incluso nuestros trabajadores que ya conocen estas teorías de juegos.

Tendremos los que piensan que si actuando con la Lista B perdemos, ni te cuento lo que sucedería si actuamos con arreglo a los conceptos de la Lista A. Pues eso con perdón, es creer que los que empleen la Lista A son seres inferiores y tontos. Y yo creo que no lo son, admitiendo que sin duda son diferentes.

Igual que decidimos que un cliente nos sobra por que nos ofrece una rentabilidad nula, nos puede sobrar por que sus formas de actuar no entran para nada en la Lista A y nos complica la vida. Cuando un cliente nos sobra, lo mejor es entregarlo a nuestra competencia, pues para perder nosotros con él, lo mejor por egoísmo (Lista B) es que pierda nuestra competencia. Pero también es posible que así el cliente aprenda a tener empatía con sus proveedores (Lista A) y por ello rectifique en sus formas o en sus precios.

Avisar eso si, que nadie ha dicho que esto sea sencillo. Pero seguro que es positivo.

La triste imagen del día; el acuerdo por el empleo

Pocas imágenes muestran en estas semanas la delicada situación de España, que esta mesa revuelta con los líderes sindicales de España junto al Presidente de los empresarios, la Ministra de Trabajo y el Presidente del Gobierno.

Cada uno puede poner los adjetivos que crea conveniente, los dolores que le salgan del estómago, puede incluso sacar las tripas más interiores y ponerlas también sobre esa mesa. Pero la realidad es la que vemos en la imagen. Sindicatos, empresarios y Gobierno firmando un pobrísimo acuerdo para los más desfavorecidos. ¿Esto es lo mejor que pueden hacer los sindicatos por recuperar su credibilidad tan herida?

Es una firma que garantiza seis meses más de ayuda a los parados de larga duración y con carga familiares, de 426 euros al mes. Desempleados que ya no estén cobrando ningún tipo de ayuda social. ¿Usted puede vivir con esa cantidad, si tiene cargas familiares y nadie en su familia tiene ingresos?

La Ministra sonríe, todos parecen contentos, también los sindicatos. No es algo nuevo, es el alargamiento en el tiempo de algo que ya existía. Pero los sindicatos se han conformado con 426 euros al mes para las familias sin ingresos, dando su apoyo. ¿En serio es esto lo único que puede hacer España por sus familias con menos recursos?

Si tenemos en cuanta que esta medida contra el desempleo costará unos 800 millones de euros y que lo que ya no se paga en desempleo en relación con años anteriores por acabarse las prestaciones con una crisis larguísima es sobre unos 5.000 millones año, vemos que esto es menos de una sexta parte de lo que se ahorra el Estado. No entiendo bien donde están las alegrías como para poner sonrientes.

14.12.14

Hay que estar cómodo por si acaso

—Antonio ¿estás cómodo?
—Si
—Bueno; pues se está quemando el coche

El futuro son las PYMES y no las multinacionales

Todos los países industrialmente pobres, como España, hemos pensado durante décadas que el futuro industrial pasaba por la instalación de multinacionales en suelo patrio. Parecía la solución a nuestra baja capacidad de crear empresas, de crear producción para vender fuera.

Un claro error que en algunos países ha costado la dependencia total de las corporaciones y lobbies que afectan a los gobiernos, a las sociedades, controlando todo movimiento independiente en sus economías. El ejemplo de México o de otros países de la zona es claro, con respecto a las grandes empresas de EEUU. Incluso estos grupos de presión juegan con la creación o disminución del desempleo como herramienta económica que genera beneficios en sus empresas, o con el cambio de gobiernos.

La instalación de grandes empresas multinacionales producen el efecto de control total del sector sobre el que trabajan. Control que afecta a otras empresas de la competencia, a proveedores, al sistema de trabajo, derechos, sueldos, etc. En la misma medida en que crecen las grandes empresas ajenas al país crece el peligro de deslocalización, pero sobre todo decrecen las empresas medianas y pequeñas que no son capaces de encontrar hueco productivo si no es dependiendo totalmente de esas grandes empresas.

El éxito industrial de un país radica en la creación de un tejido propio de medianas y pequeñas empresas, bien preparadas, con capacidad de innovación y venta a todo el mundo, con incidencia en sectores en constante cambio y mejora, con una alta calificación en calidad y servicio, que se sientan apegadas al territorio pero con una visión global de su producción.

España debe ayudar mucho más a las PYMES, pues son el germen del futuro, de la seguridad, del crecimiento real del país. Ayudas que deben sobre todo ir encaminadas a la financiación, a la preparación y formación de todos sus integrantes, al cambio normativo para facilitar la creación de cooperativas o SAL, y con la inclusión de conceptos de economía del bien común, que ayuden a la productividad y excelencia interna y a la formación de equipos productivos modernos e innovadores.

13.12.14

Nunca hay que comparar a los niños entre ellos. ¿Para qué sirve?

Los niños no aceptan nada bien que se les compare con nadie. Mucho menos si es en plan negativo. Ni son tan altos como papá ni como el primo, ni son iguales al vecino del segundo ni al amigo de la calle. Cada niño es diferente y eso es maravilloso. Pero si nos escuchan decir que algo es diferente, a ellos eso les repatea pues no entienden bien si es para mejor o para peor.

Todas las comparaciones son odiosas y en niños que van cambiando de muy diferente forma según crecen en edad, más todavía.

Yo tengo un amigo que con 12 años era bastante bajito; yo ya había crecido hasta superar la media. Hacíamos una pareja curiosa y mi amigo tuvo que sacar mala leche para defenderse. Era lo básico. Mis padres equivocadamente me decían que parecíamos el punto y la i, y yo odiaba esa frase. Hoy, seguimos siendo muy buenos amigos, los dos estamos igual de altos como nos sucedió a partir de los 15 años. Si mi amigo hubiera escuchado los comentarios de mis padres es posible que lo hubiera perdido.

Nunca deben saber los comentarios de adultos sobre sus figuras, sus inteligencias, sus formas y fondos. Están creciendo como personas y sobre todo necesitan mucha educación y ayuda. Debemos ser justos con ellos y darles todo el amor para que sean más capaces cada día.

En el deporte también se puede ser parcial

En el deporte también se puede ser un poco imparcial. Incluso simplemente con la mirada.

Es la vida; mejor dicho, es la muerte


Anoche estuvimos en el cementerio viendo a gente vieja pues había fallecido el padre de una amiga; nos reunimos con personas que hacía una década que no veíamos, gente que ha envejecido mucho en estos 10 años. 

Pienso en nosotros mismos, que también habremos envejecido mal y no lo notamos. 

Le decía a un buen amigo que había que mantener a su madre con vida, pues luego ya viene nuestra generación.

Era una mala broma, pero es cierto que ya casi no nos queda gente más mayores que nosotros a los que enterrar. 

Es la vida, mejor dicho, es la muerte.