13.10.18

El marketing para investigar servicios nuevos

El marketing es una herramienta para vender más, mejor y aquello que se demanda sin que lo sepan las empresas asentadas. La investigación de mercados, de esas demandas potenciales no cubiertas, es también labor del márketing. Pero siempre desde la responsabilidad y no del engaño, pues a veces se utiliza el marketing para crear expectativas falsas, para convencernos de que el aire es muy bueno y por ello hay que pagar por usarlo. Por eso la investigación de mercados, de necesidades no cubiertas, de ideas que necesitan modificarse para dar un mejor servicio son parte fundamentales de las técnicas de marketing.

El otro día una amiga me comentaba una necesidad suya no cubierta. Y nos sirve como ejemplo para lo que digo. Al menos en las ciudades de más de medio millón de habitantes y que no llegan al millón. Y lo advierto y separo por tamaño, porque en las ciudades muy grandes o en otros países me consta que esto sí existe.

Tiene un niño de 2 años al que no quiere llevar todavía al colegio. No tiene tampoco la necesidad de llevarlo a una guardería pues su trabajo lo realiza casi en su totalidad desde su propio hogar. Pero desea, quiere, encontrar un espacio donde su hijo esté con otros niños para relacionarse con ellos, pero de forma aleatoria, según días o necesidades.

La solución sencilla es tener una persona que te ayuda quedándose con el niño, pero eso también lo tiene cubierto. Lo que quiere es que su hijo se relaciones con otros niños durante por ejemplo dos días a la semana. Un colegio o guardería por días en horario normal y no nocturno o excesivamente madrugador. No un garaje sino un espacio de relación entre niños.

Como estos servicios mal cubiertos hay decenas sin explorar o sin que los análisis hayan concluido que pueden ser rentables. En el mundo de los servicios nos queda mucho por explorar y construir. Nadie es capaz de adivinar qué tipo de servicios tendremos dentro de una década pero “quien los invente” o los ofrezca como primicia tendrá muchas posibilidades de tener éxito.

12.10.18

Entrada para los recortadores en Zaragoza

Aquí coleccionamos papelitos, papeles, cosas ya sin valor aunque lo tuvieran en su momento. Con estos papeles te dejan entrar o salir, pero una vez que ya han cumplido su función, a lo máximo que pueden aspirar es a que un loco como yo los recoja de la nada y los deposite aquí en esta ventana.

Esta es una entrada "viva" para ver los recortadores del sábado 13 de octubre, es pues un papelito que todavía contiene todo su valor. Mañana por la noche, el domingo a lo sumo ya no valdrá para nada, será papel mojado y roto. Así que debemos disfrutarlo antes de que nos lo rompan, en Zaragoza, alguien que por cierto es un superdotado pues tiene DESCUENTO ESPECIAL podrá emplear el papelito y disfrutar de los recortadores en la Plaza de Toros de Zaragoza.

Nosotros lo sabemos, el papelito lo sabe, pero lo que no sabe el papelito es que lo van a rajar, lo van a trocear, le van a quitar una parte de su cuerpo. Pobre papelito.

11.10.18

Para crecer en productividad, prohibido la visión en túnel

Cualquier trabajador que necesite tomar decisiones en sus puestos de trabajo, es decir casi todos, necesitan tener un margen de maniobra más que suficiente, no solo para reordenar el orden de sus trabajos, sino para tomar algunas decisiones que se saltan protocolos rígidos. Parece un sinsentido recomendar esto, pero es una manera de que su productividad sea más alta.

Hay que planificar bien para tomar decisiones correctas y en un orden establecido, pero a veces hay escenas laborales que nos exigen tener que posponer unas para tomar otras que requieran más urgencia, o que por su sencillez logran desatascar la lista de tareas, entregando más tiempo a las restantes. La cintura mental de quien decide, tiene que ser correcta y suficiente, y aquí es donde entra directamente a escena la formación, la información y la auto responsabilidad.

A la hora de tomar decisiones hay que estar preparado para mirar a los lados. Es verdad que se nos marca el “uno detrás del otro” pero a veces observar lateralmente lo que tenemos sobre la mesa de las decisiones nos sirve para optimizar tiempos, si algo sencillo se nos acerca. No se trata de perder la atención, sino de simplificar la lista de tareas. La flexibilidad es una de las herramientas que más ayudan al crecimiento de la productividad. Pero todo depende de las personas y del tipo de trabajo al que le aplicamos la flexibilidad puntual.

Si en nuestra lista de tareas, que constantemente se va actualizando, nos entra algo diferente a lo normal y que requiere muy poco tiempo y atención, debemos quitárnoslo de encima en el momento de entrar, como forma de descanso mental y de agilizar nuestra lista de tareas pendientes.

Si una tarea de la lista se está volviendo más complicada sin saber bien los motivos de la complejidad, tal vez sea buena decisión aparcarla un tiempo no largo, haciendo otras tareas diferentes, para afrontar la anterior y que se nos ha vuelto compleja desde otra posición mental para que nos ayude a verla de otra forma.

Billete del aeropuerto de Londres a la ciudad

Desconozco lo más importante de este billete, el año de emisión, de funcionamiento. Parece antiguo, pero no sé su fecha de uso. Es un billete del servicio de autocar desde el aeropuerto de Londres hasta la estación de autobuses de la ciudad. Eran 5 libras en precio de adulto para un solo día.

10.10.18

No me hagáis ni puto caso. Soy un agorero

El propio Sistema ha logrado desactivar a una gran parte de la sociedad, como primer paso para después llevársela a sus propios marcos mentales. Decir esto por mi parte parece una manipulación más de la sociedad. No os fiéis de mi, puedo ser un manipular más. 

La verdad es que nos quieren acostumbrar a no escuchar noticias malas que nos puedan afectar, y en cambio sí conocer muchas noticias malas que les acontecen a otros. De esta manera lo que hagamos o nos suceda a “nosotros” siempre nos parecerá bueno en comparación con lo que les sucede “a los otros”.

El sistema es muy simple. Logremos que la sociedad se deje arrastrar por mentiras bonitas y además intentemos que nunca sospechen que son mentiras. O que si lo sospechen al menos asuman que es mejor seguir engañado y feliz que saber la verdad y estar sufriendo. 

Si logramos que nadie quiera saber las verdades negativas, lograremos que no se quejen. Y a lo sumo tal vez haya que buscar fórmulas para explicar las dudas si estas surgen. Pero eso sí, las dudas las debemos explicar los mismos que edificamos las mentiras bonitas.

Un consejo. No me hagáis ni puto caso. Soy un agorero. Un pesimista asqueroso. Otro manipulador más.

Andreas Schleicher OCDE nos habla de educación

El alemán Andreas Schleicher, director de Educación de la OCDE, estuvo en España para reunirse con la ministra de Educación y nos dejó una entrevista en El País de la que sacamos unos brochazos, aunque se puede leer íntegra aquí.
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¿Las pruebas PISA matan la creatividad en el aula?
Es curioso, porque PISA criticaría a España por centrarse en la reproducción del conocimiento. Los españoles son los mejores en recordar hechos, cifras… pero flojean en el pensamiento creativo, en resolver problemas o en aplicar conocimientos a situaciones nuevas. Cuantos menos políticos se impliquen en temas educativos, mayor la oportunidad de que participen alumnos, padres y profesores. Si se integra a la sociedad, la ley educativa durará más.

Usted no distingue entre la titularidad de los colegios.
Si analizo PISA y elimino el contexto social, en España no hay diferencia en la calidad entre pública, concertada y privada. No veo una ventaja específica. La privada en España se ha convertido en una forma de segregar a los alumnos por su contexto social, pero no parece muy efectiva a la hora de elevar la educación, al menos de acuerdo con los resultados de PISA.

Sorprende cuando afirma que la ratio de alumnos por clase no influye en el rendimiento.
Es un mito. Si uno no cambia las prácticas de docencia, da igual que tengas 20 estudiantes o 30. Obviamente las clases pequeñas son una ventaja, pero la cuestión es: si tenemos un euro de más de presupuesto, ¿lo gastamos en menor ratio, en un mejor salario para el profesor o en una carrera profesional? La solución es gastar dinero en que los profesores tengan tiempo de hablar con los padres o atender individualmente. En España pasan de una clase a otra. En Shanghái, por ejemplo, los docentes imparten de 11 a 16 horas a la semana, la mitad de horas que los españoles, pero pasan más tiempo en otras cosas… Se divierten. Aquí hay una estructura de trabajo muy industrial. Los profesores enseñan planes de estudios, pero no son dueños de su práctica, no tienen tiempo de estar con los compañeros, no pueden participar en las decisiones del centro… Es como si trabajasen en una fábrica, en una cadena de producción. Lo que tienen que ser es trabajadores que conozcan su trabajo, que sean dueños de su carrera. Hablamos mucho de la educación permanente, pero los alumnos no van a estar siempre formándose si ven que sus profesores no lo hacen.

¿Deberes sí o no? En España hay un gran debate.
Son una gran oportunidad de que los alumnos se hagan responsables de su propio aprendizaje, pero nunca deberían ser un sustituto del colegio. No habría que pedir que hagan lo que no ha dado tiempo en el colegio y además que colaboren los padres. Subestimamos el papel tan importante que juegan las familias. En los sistemas que tienen éxito están muy implicados. Hace dos años estuve en una de las zonas más pobres de China y pregunté a una profesora cómo hacía para que participasen en la escuela unos padres sin formación. Ella me dijo que les llamaba dos veces a la semana. “¿Y no es una gran carga para ti?”, le pregunté. La profesora se sorprendió y contestó: “Nunca lo había pensado. Si no tuviese su ayuda sería imposible que hiciese mi trabajo”. Ella los veía como un enorme recurso.

Yo entiendo de colores ¿seré mujer?

Estos carteles hay que entenderlos con el humor de la Celtiberia más típica, de ese carácter tan machista que nadie es capaz de entender bien. Yo he vivido parte de mi vida de entender de colores, así que me siento según el cartel, bastante mujer aunque en apariencia lleve barba. Pero debe ser falsa o una cuestión exterior. El hábito no hace al monje.