6.6.21

Pandemia (33) La Economía enferma será la siguiente pandemia

El comportamiento de la economía cuando salgamos definitivamente de esta pandemia paralizante será el primer dato que iremos observando como definitivamente distinto al del año 2019, año precedente donde todo cambió en todo el mundo. No sabemos todavía —en estos inicios del 2021— si será a finales de este mismo año o será ya en el 2022 cuando vayamos observando una vuelta a lo que llamamos con una notable inconsciencia en el verano de 2020 “La Nueva Normalidad”. 

Esa situación de “NUEVA” no sabemos todavía cuando se producirá, pero sí sabemos que será nueva pues estamos perdiendo —en este caminar que van a durar bastante más de un año— muchos item que nos han servido durante décadas para funcionar como sociedad.

¿Qué comportamiento tendrá la sociedad cuando definitivamente y de forma libre pueda volver a viajar, tenga permiso para ir a los campos deportivos, pueda volver a los Museos o a los Teatros, tenga ya permiso para entrar a comer y cenar a los restaurantes? 

¿Qué nos estaremos dejando en el camino y ya no volverá a la posición del 2019?

La economía es el motor de la sociedad aunque no nos guste, y la realidad de estos meses ha supuesto una distribución de la economía totalmente distinta a los tiempos anteriores. Sectores enteros han dejado de facturar, o lo han realizado a unos niveles de quiebra, y por mucho ayuda que se ha intentado hacia personas y empresas, la distribución de los ingresos ha sido totalmente diferente.

A su vez el nivel de ahorro de los españoles ha crecido al no poder gastar o consumir en las mismas opciones que antes de la pandemia. Se calcula en unos 65.000 millones el aumento en los depósitos bancarios durante el año 2020 y un crecimiento de la capacidad de ahorro sobre el neto recibido, que ha pasado de un 8% de media a un 20% de media. 

Los españoles tienen más dinero ahorrado, por consumir menos o por consumir de forma totalmente diferente. Ese remanente en los ahorros tendrá una importancia complicada de poder determinar en cuanto salgamos de la crisis. ¿Irá a un consumo desenfrenado? ¿Se mantendrá ahorrado por temor a rebrotes?

Es cierto que Europa está invadiendo de nuevos billetes las economías europeas, de forma directa o de forma contable. De esa manera con menos ingresos los países puede soportar ayudas públicas a sectores muy debilitados, a trabajadores en ERTE o a servicios públicos que necesitan refuerzos. peo estos sistemas lógicos para hacer frente a la crisis están todavía por diseñar del todo.

¿Qué parte de esas ayudas serán a fondo perdido? 

¿Cuántas de esas economías serán préstamos aunque se entreguen con intereses muy bajos? 

¿Cuántas ayudas serán simplemente parte de una contabilidad europea que se verá con más calma y menos control? 

¿Lo admitirán todos los países, aunque en esto ya juega a su favor el hecho de que la pandemia no ha respetado a ningún país?

Pero en cualquier caso sin ayudas, el dinero "real" sigue siendo el mismo, solo que repartido de otra manera. Hay más ahorros en algunas personas a costa de tener menos ingresos en sectores enteros. Si las ayudas se reparten de forma muy importante en realidad estamos haciendo crecer el número de liquidez de Europa pero distribuido de otra manera.

Y eso lleva siempre a una inflación y a una minusvaloración de toda la liquidez. Los que han sufrido la crisis recibirán ayudas para compensar una parte de lo perdido, y los que tienen ahorros verán perder poder adquisitivo de sus propios activos. Tendrán más “numericos” ahorrados pero menos valor para comprar.

Pero estos son solo los primeros pasos lógicos de la crisis, los que más o menos podemos predecir con arreglo a las decisiones tomadas y a los desfases que ya tenemos dentro del Sistema. Quedan un buen montón de decisiones económicas que irá tomando la sociedad sin querer o queriendo, y que además de afectar mucho hoy no vemos fácil detectarlas. 

¿Cuál será el comportamiento de miles de empresas que ya estaban regular, viviendo al día, al mes, y que han tenido que cesar sus actividades por la crisis? 

Lo lógico sería que no volvieran a poder abrir, pero en muchos casos son el modo de vida de muchas personas, no saben hacer otra cosa que intentar sobrevivir aun a costa de endeudamientos nuevos. ¿Encontrarán financiación? ¿Deberían recibir ayudas aun a costa de que ya se detecta que son empresas zombis?

¿De qué manera se comportará el consumidor con sus ahorros? 

¿Volverá a comprar a las tiendas del 2019 o ya habrá aprendido a comprar por internet y en muchos casos no volverá a lo tradicional? 

 ¿Qué deseará comprar y consumir con similar ansia a la de 2019? 

Hay sectores que son estratégicos como la vivienda, el hogar, el turismo, el ocio, la cultura. Sectores que todos ellos han visto como se movían sus cimientos.

Pero también hay Servicios Públicos de gran valor económicos de los que hemos visto sus enormes debilidades y hacia los que hay que destinar recursos casi sin medida. Por ejemplo Sanidad, pero también Educación e incluso Justicia con unos retrasos insoportables. La modernización y puesta al día de estos servicios supone unos costes tremendos.

También hay que plantearse una nueva economía productiva, un abastecimiento básico de auto defensa ante problemas de este tipo y no depender de una globalización de mercado. Y sin duda trabajar mucho más en investigación, en innovación y por ello mucho mejor en las relaciones con las Universidades. El trabajo pendiente ya era tremendo en el 2019 y ahora en el 2021 se muestra urgente, imprescindible y eficaz en el corto plazo.

Por otra parte hay una gran duda sobre el comportamiento social con una juventud entera que tras el 2008 no ha podido encajar en los mercados laborales de España y llevamos así 13 años. Su formación en algunos casos ya no sirve igual que servía una década antes, su incorporación actual al mundo laboral es compleja y por ello su emancipación personal es complicada. 

Y es toda una generación de jóvenes a los que hemos orillado. 

Unido esto a que otra generación de personas mayores de 55 años van a ver sus pensiones penalizadas por estos años de crisis, vamos a entender mejor que el trabajo de reactivar las economías (en plural) es un trabajo de orfebrería fina.

Las fusiones de entidades bancarias es una realidad básica en estos años, pero con los consiguientes problemas añadidos de estar en manos financieras mucho más fuertes y con mucha menos competencia. 

Si en estos momentos es imposible (o casi) saber quien manda realmente en las economías europeas, españoles en suma, con unas pocas empresas dominando el mercado financiero pueden convertir su poder en imprescindible para hacer funcionar los países, y por ellos sus opiniones y decisiones ser las más tácticamente imprescindibles en el funcionamiento de los países. 

¿Quién controlará a los Gobiernos, o dicho de otra manera… quién controlará a estas enormes entidades financieras, siempre privadas?

Pero la pregunta clave es… ¿quién controlará la salida de la pandemia? 

A nivel político en España hoy gobierna la izquierda y su gestión tiene muchas lagunas. Crece el populismo en todo el mundo y el ejemplo que puede curar esos males sería el asalto al Capitolio de los EEUU con 5 muertos. pero mientras tanto China y algunos otros países de su entorno saben que es su posibilidad para asaltar el poder mundial.

La economía del mundo girará hacia una recolocación de industrias que se han ido de los países más ricos buscando solo rentabilidad pero que se ha demostrado que es un riesgo insoportable si hay crisis. Pero estos países “escondidos” ya han tomado posiciones dentro del mercado de Bolsa y no sabemos en realidad de qué son dueños, qué poder de influencia tienen sobre el mundo occidental o capitalista clásico.

Y a su vez tampoco sabemos el papel que ejercerá la sociedad hoy hipnotizada con el problema del COVID pero que despertará en algún momento de su letargo y empezará a exigir responsabilidades. De forma directa o indirecta. No va a resulta fácil la transición hacia esa Nueva Normalidad, pues por el camino se van a ir quedando pedazos de la antigua normalidad y no van a querer perder su aprte de las economía viejas.

¿Qué sucederá con el trabajo no presencial ya impuesto durante muchos meses en numerosísimas empresas de todo tipo, incluidos servicios públicos esenciales? 

Cambiar la presencialidad en sectores eternos por semi presencialidad es un trabajo muy sencillo pero que influirá en numerosos sectores aledaños. Los sectores de la economía y del mundo laboral que se vean modificados hacia estados no presenciales mueven a su ver un numerosos grado de actividades secundarias.

Si no hay oficinas no hay limpiadoras, no hay garajes que se alquilan en barrios para los operarios, no hay café de las 11 h., no hay papelerías que viven de las oficinas de su entorno. 

Pero baja también la importancia del coche privado, el consumo de gasolina o de incluso trajes de oficinistas. Actividades económicas de muy segundo nivel pero que sin duda afectan al consumo y a las diversas actividades que ya estaban funcionando bien. Es un poco la teoría del aleteo de las alas de la mariposa, de la que hoy es imposible saber hasta dónde será capaz de llegar con sus nuevos aires.

Entendemos todos estos detalles desde el marco de pensamiento de reformas y cambios sobre el sistema económico actual. Pero podríamos estar a las puertas de un nuevo sistema económico que tuviera más en cuanta la sostenibilidad, la economía del bien común, la circular o la repartida con otro parámetros. Y eso de producirse no sería en el corto plazo sino al menos en el medio plazo y tras constatar los errores de querer sostener con reformas un sistema ya agotado, e incapaz de prevenir futuros problemas graves.

Si nos fijamos en los EEUU el número de pobres es tremendo, y además esa pobreza ya no se reparte exclusivamente entre personas de otros segmentos sociales distintos a los clásicos blancos no latinos. Hoy ya existen en las zonas rurales o en las localidades medianas un gran número de ciudadanos norteamericanos de todo la vida que están anclados en un escaso futuro, en una pobreza que aumenta y que se dejan engañar por la tesis de que son los latinos y negros los que se están llevando sus riquezas.

Por una parte cada vez decrecerá su número en importancia pues el resto se va dando cuenta de lo importante que es votar y participar. Y por otra parte la pobreza entre los segmentos sociales que creen que no se merecen ser pobres es mucho más peligrosa que la pobreza entre capas sociales que ellos mismos admiten que salir de la pobreza es costoso.

Pero además si acudimos a las grandes ciudades de los EEUU vemos capas sociales totalmente abandonadas, que viven de su propia organización de caridad, de trabajos que son migajas, de encerrarse en sus propias sociedades. Es alimentar en un mismo país muy distintas sociedades cerradas que se autoabastecen ellas mismas. También de esos deseos de libertad y de justicia social, que son como es lógico el caldo de cultivo de claras diferenciaciones que llevan a la violencia. 

Detectar los problemas, y no saber (o querer) resolverlos nos lleva a otros problemas, casi seguro que más graves.

Entroncamos aquí con el compañerismo clásico de Economía=Sociedad, y con la clara constatación de que cuando enferma la economía se enferma la sociedad (o al revés). pero en estos meses del 2020 ya acabado hemos asistido también a la mayor de las tonterías sociales que se podían prever.

Creer que este problema de la pandemia, como era un problema de salud debía gestionarlo y resolverlo exclusivamente la Sanidad, ha sido un error que pagaremos muy caro. 

Es un problema transversal donde la política debe gestionar la situación, pero ayudada por la economía, la sociología, el análisis social y estadístico de los problema laterales, la psicología social y la sanidad. 

Si dejamos a la Sanidad que gestione las soluciones al problema que ya dura más de un año, simplemente tenderemos soluciones sanitarias, que siendo muy importantes no resuelven los problemas que viven debajo de la enfermedad.

Y si al menos todo el engranaje sanitario hubiera sido capaz de resolver la pandemia pues podríamos estar de acuerdo en que los tiempos siempre son relativos. 

Pero llevamos más de un año y no hay solución a la enfermedad, se empiezan a poner muy lentamente unas vacunas que se han fabricado de forma urgente y que son complejas de conserva, no sabemos de qué forma se contagia la enfermedad, no hay sistemas de profilaxis excepto el confinamiento personal, no hay medicaciones que mitiguen los síntomas graves ni que impidan los contagios antes de que se produzcan los síntomas, y si acaso hemos logrado bajar el número de fallecidos sobre el de contagiados a costa de aprender en la defensa de los casos que llegan a las UCI y al trabajo intensísimo de los profesionales de base de la Sanidad.

Siendo que la Sanidad ha gozado de todo el poder de gestión en casi todos los países, suena a poco éxito lo conseguido, pues por el camino se han ido perdiendo sectores imprescindibles. 

¿Supo acaso gestionar la Sanidad los meses de marzo a septiembre de 2020 sin colegios presenciales en España? 

¿Cuánto tiempo se tardó en obligar al uso de la mascarilla? 

¿Cuántos meses pasaron desde el inicio de la pandemia hasta que se empezó a sospechar y a explicar que el contagio por aerosoles (por el aire ambiente) podría ser más contundente en número que el contagio por contacto o el contagio por las gotículas que por explosión nos pueden mandar las personas cercanas?

Pero en realidad no tenemos que fijarnos tanto en nuestra capacidad de compra, de consumo o de ahorro, sino en nuestra futura capacidad de producción en calidad. 

¿Seremos un país capaz de ofrecer los servicios o las producciones que se van a necesitar tras esa Nueva Normalidad? 

De entrada en este año hemos perdido mucha calidad de servicio en lo público, se han puesto en entredicho muchos servicios que pensábamos ya engranados totalmente en nuestra forma de vivir, pero a su vez no escuchamos reflexiones ni proyectos de cambio que supongan nada nuevo.

Esa hipnotización de la que ya he comentado algunas veces también afecta —faltaría más— a las clase dirigente, a los que deben tener ideas nuevas. No parece que exista recambio, de momento. 

¿Desapareceré el concepto —antiquísimo— de funcionario español, por obsoleto y caduco tras la crisis?

Es casi seguro que los ciudadanos nos volveremos más exigentes, que nos estamos dando cuenta —de momento en silencio— que parte de los errores que observamos y nos afectan, son culpa nuestra por no exigir o por no saber elegir. 

De ser cierto este cambio, faltaría que se presentaran nuevos actores a la política, con nuevos valores, ideas y calidades de gestión social. No sirve de momento para nada, estar de acuerdo que los actuales dirigentes no sirven, si no somos capaces de entender que todavía sería peor no tener a ninguno. Algo imposible.

Si la economía gira alrededor del trabajo, este ya había cambiado antes del final de 2019. Ahora simplemente vamos a notar una aceleración de esos cambios. 

Los jóvenes necesitan por lógica liderar el futuro, pero además de no dejarles entrar, los hemos preparado más para un Mundo de Sueños donde todo está engranado, que para un mundo en donde todo está en cuestión, en ese entredicho que nos obliga a buscar nuevos caminos de salida. 

Incluso en estos 13 años últimos los hemos acostumbrado en exceso a depender de sus padres que eran los que tenían los ingresos, lo que dificulta ya no su emancipación real, su vuelo en busca del peligro real, sino simplemente les imposibilita por edad que corre sin dudar, a querer buscar ese futuro que les pertenece.

¿Qué patito se va a querer tirar al río, al agua fría, a las corrientes peligrosas, si no es empujado por la pata madre? 

¿Quién va a querer madrugar a las 5,30 de la mañana para hacer turnos en una empresa, si a sus 30 años no ha trabajado nunca y siempre se ha levantado a las 9 de la mañana, sin que le falte un dinero para cerveza? 

Si en los años del inicio de la productividad, en los años en los que el ser humano, la persona, tiene que escribir los primeros renglones de su futuro, lo hemos acostumbrado a la calefacción del hogar familiar, a una Zona de Confort irreal para su futuro, será muy complicado engranarlo en un sistema laboral que exige esfuerzos, dureza, y a veces pocas recompensas.

El instinto les mandará por comodidad al hogar de los progenitores pensando que es lo lógico, perdiendo su capacidad natural de pelear por nuevos objetivos. Pero los culpables no son ellos, sino todos los demás que a su alrededor hemos construido una cárcel hermosa y cómoda, y donde no les hemos facilitado la salida aunque les dejáramos la puerta siempre abierta.

Las sociedades más paternalistas pagarán más caro este problema. Y se puede ser paternalista desde el papel de los progenitores, desde el Gobierno e incluso se puede dejar que te tengan atrapado en la cárcel de papel por comodidad.


Julio M. Puente Mateo

4.6.21

Se prohibe en general, para que no haya dudas


Chumy Chumez fue un gran periodista de la viñeta cuando más se necesitaba decir la verdad que escocía. Y un ejemplo es este. Nunca pudo imaginar que en el 2021 seguiríamos en las mismas, por unos motivos o por otros. Incluso estamos contentos con que nos prohiban, o más todavía, solicitamos a gritos que nos vayan prohibiendo cosas, y que nunca se queden cortos en las prohibiciones. 

3.6.21

B.S.O. de Emilio Aragón. ¡Uff! vuelve a surgir la Luz y el Teatro rodeando a la Música


¿Quién dijo que no era posible hacer una nueva televisión en estos años de basuras rosas? ¿Quién dejó de creer en la televisión como una hermosa herramienta de ARTE y de entretenimiento, mientras se ofrecen productos de calidad, bien trabajados? ¿Quién dijo que el Teatro, la Música en directo y la Performance no tenían cabida en la televisión?

Ayer Emilio Aragón nos sorprendió a todos, a algunos espero que al menos, con su propuesta de BSO, un nuevo programa, un nuevo formato inventado hace 40 años y reconstruido, haciendo saber para que no se nos olvidara que es posible hacer trabajo de calidad. 

¿Que era para la televisión de pago? ¿Y…? Si te refieres a la minoritaria hago como que no te he escuchado. Si te refieres a que en ese tipo de televisión se puede permitir gastar dinero te diré que todo depende del número de espectadores. Lo único cierto es que la buena calidad no está reñida con quién la hace, sino con la mala calidad. Se puede dar muy buena calidad en una charcutería de barrio de una pequeña localidad y basura envuelta en papel de plata en el Madrid de los Austrias. No depende del lugar, depende de las selección del profesional que está detrás del mostrador de la televisión.

La Cultura, el Teatro, el Ballet, la Performance, la Música, el Baile o los Musicales caben en la actual televisión. Eso solo depende de las ganas de trabajar con calidad. Y de encontrar a los profesionales que crean en esa calidad, pues lleva mucho más trabajo que entrevistar a penosas personas.

2.6.21

Un día de Argelia, Marruecos, el PP, Córdoba y la pandemia. ¡Vaya día!


El día se antojaba tranquilo hasta que salieron las noticias y lo estropearon todo. ¿Qué poder de transformación —de la realidad tranquila que necesitamos— tienen la noticias que nos meten entre pecho y espalda para ponernos en tensión?

Marruecos nos jode con el caso Brahim Gali, pero en cuanto el enfermo se sale de España en un avión fletado por el gobierno argelino va a visitarlo al hospital el propio presidente argelino Abdelmayid Tebún. ¿Alguien se imagina la que se habría armado en España si acude al hospital de Logroño Pedro Sánchez a visitar al Presidente del Sahara, con todos sus Capitanes Generales vestidos de militar y medallas? No estaría de mas recordar que Brahim Gali nació español en una ciudad que en ese momento era española. ¿Y ahora qué hará el Rey de Marruecos contra Argelia? ¿Le amenazará de invasión?

Enseguida que desayunamos nos enteramos también que Córdoba jodió literalmente el mayor Palacio Imperial del Imperio romano en Córdoba para acelerar la Estación del AVE y poderla inaugurar en el año 1992. Premio a la estulticia colectiva y vergonzosa. A nadie le pareció importar que debajo de la Estación se hubiera destrozado varios grandes edificios romanos. ¿Total para qué? pensarían los idiotas. Pero la verdad es que lo que se hizo ahce 2.000 años no nos pertenece a nosotros, pobres idiotas que viviremos 80 años a lo sumo. Sino A TODOS, incluidos los que vendrán.

Pero la noticia del día tenía nombre de PP, tanto por el marido raro como por la esposa elegante, gente importante de un PP manchado, y que eran imputados por la Operación Kitchen… y ya iremos viendo. No conforme con eso, en el mismo día también la Justicia quiere sentar en el banquillo a un Rodrigo Rato por blanqueo, sin ser pintor. ¿Vuelve la sombra del PP a manchar los caminos de la derecha española?

Pero tranquilos que tras superar los 80.000 fallecidos declarados en la España oficial por una pandemia de un virus que nadie todavía sabe de donde ha salido, volvemos a números rojos de contagios en Rioja y Andalucía, cuando parecía que entre el calor de la primavera y las vacunas ya se estaba dominando todo esto. ¡Quia! Ahora se vuelven a poner de acuerdo para seguir frenando la actividad de ocio y hostelería. ¿Cómo nos recordarán en el futuro a los incapaces de estos años de pandemia?


Tener 198.000 visitas en un mes… ¿es mucho no?


Tener 198.000 visitas en el mes de mayo es de premio, entre todos mis blog, es verdad, pero es una cantidad elevada para ser un trabajo sin ánimo de lucro que no se promociona en ningún lugar, libre, sin ataduras con nadie, y donde voy explicando como puedo y sé algunas de mis mierdas. Me parece una cifra realmente alta, en ascenso además, y de la que debemos felicitarnos todos, vosotros como lectores y yo como editor.

Estamos hablando de casi 6.400 visitas día, que no es moco de pavo. Entren mucho rato o medio segundo, se asusten o se queden. ¿De qué manera es posible que 6.400 visitas entren cada día en unos lugares para leer cosas fáciles y banales? Pues tampoco se bien en qué radica todo esto. Sí sé por qué el aumento desde febrero, y no lo entiendo tampoco muy bien, aunque lo sepa.

Esto me obliga a seguir, a poner empeño, a continuar pensando en mantener el tono y no dormirme. Lo cual es una buena decisión de la que sois todxs vosotrxs responsables. GRACIAS.

Las 8 primeras dificultades para emprender un nuevo negocio

¿Quieres emprender un negocio o un servicio, poner en pie una buena idea que te creará un puesto de trabajo o te adentrará en el mundo de la empresa? 

Bien, pero medita la decisión con calma. Es muy importante la decisión que vas a tomar y no debe ser tomada a la ligera. Es maravilloso crear tu propio trabajo, pero tiene partes duras que debes valorar, pues el cambio personal será importante.

Trabajarás más horas de las que crees, pero si te divierte tu proyecto, no lo notarás. 

En los primeros siete años el número de empresas que fracasan son altísimas, según países y sectores pueden llegar al 90%. Pero la tuya depende sobre todo de tu trabajo, de tu dedicación, del análisis de inicio y de tu capacidad para saber adaptarte a los cambios.

En bastantes ocasiones y sobre todo al principio, tendrás la sensación de que estás trabajando gratis. Más o menos como cuando trabajabas para otro jefe. Pero esta vez el que manda sobre ti eres tú.

No busques nunca ganar dinero rápido, para eso están otras fórmulas. Emprender se trata de ganar sensaciones, alegrías, futuro, relaciones positivas. Es pensar en clave de futuro.

Necesitas sobre todo creer en ti, tener pasión por tu trabajo, por tu idea, por tu proyecto.

Debes crear alrededor de tu proyecto un gran equipo. Pueden ser colaboradores, socios, trabajadores como tú, del mismo proyecto e idea. Pero también familiares y amigos, la pareja o los hijos, que sin trabajar desde dentro, como poco estén apoyando desde fuera.

Arriesga. Solo los que arriesgan alcanzan el éxito. Si fuera tan fácil, todos los lograrían, y aunque esto estaría bien, la verdad es que pocos alcanza el éxito. Debe ser difícil ¿no?

Y diviértete (esta es la primera norma de todo). No es posible triunfar en los negocios, en la vida, si no te divierte lo que hace. Tómatelo en serio, que no está peleado con divertirte con tu trabajo. Y piensa que si triunfas estás edificando un edificio del que vivirán tus hijos si son capaces de poner la misma pasión que pones tú.

Las 8 preguntas del negocio de mi amiga. Su hundimiento

Vengo de asistir a la inauguración de una nueva empresa (diciembre de 2016), montada en este caso por una amiga. Un pequeño negocio tras varios años trabajando en esto mismo, pero para otras personas, por cuenta ajena. Ahora se ha independizado, ha creado su propio puesto de trabajo. Ha creado otro puesto de trabajo más para una colaboradora suya en la misma empresa de servicios. Conoce bien el sector desde el punto de vista de la producción y el trabajo.

¿Qué se ha preguntado mi amiga antes de abrir mañana su negocio?

 ¿Qué sé hacer, qué quiero hacer?

 ¿Cómo lo voy hacer, con quien puedo y debo contar?

 ¿Hasta dónde quiero llegar con mi nuevo negocio?

 ¿Quién me puede ayudar a emprender mi negocio?

 ¿Sé vender lo que voy a realizar, sé tratar bien a los clientes?

 ¿Necesito contratar a alguna persona que me ayude, que colabore conmigo?

 ¿Quién me puede enseñar a realizar unas estrategias de acceso a los mercados?

 ¿Tengo asesores a los que acudir para llevar la parte legal, contable y fiscal?

Le he recomendado paciencia y templanza en los primeros meses. Los triunfos tardan siempre en llegar, pero nunca hay que desanimarse, hasta que sean otros los que te obliguen a desanimarte. 

Aprende, aprende de todo. Pregunta y apunta. Sonríe y trabaja mucho. E intenta tener un poco de suerte extra, que nunca viene mal.

Nota.: Esta entrada la publiqué a finales del año 2016 y la he recuperado ahora en la primavera de 2021. ¿Y cómo funcionó o acabó aquello? Mal. No siempre es sencillo crear una empresa de servicios.

El trabajo en los primeros meses fue suficiente, animado, no excesivo, interesante y productivo. Las personas que conocían a las dos personas usaban sus servicios y casi con ellas ya se cubrían gastos.

Decidieron crecer un poco, invertir en nuevos métodos (no quiero decir la actividad, para convertir la idea en más general) e intentar acceder a más clientes. Aquello fue el primer error pues estas decisiones se hicieron prematuramente y antes de asentar la propia empresa.

Sus clientes habituales se habían acostumbrado a un trato muy directo y personal, y la llegada de nuevos clientes les suponía tener que esperar, no tener citas cuando ellos pretendían. Llegaba pues el momento de asentar una base de clientes diferente. Cuidado con esto, pues es peligroso.

Mantener a los nuevos clientes suponía analizar los precios, ver qué cobraba la competencia, adaptarse a la realidad cercana. Y algunos servicios tuvieron que bajar de precio. A su vez las nuevas inversiones suponían un pequeño gasto añadido.

Más clientes, en algunos días, muchos más clientes, y eso parecía positivo. Pero no lo era. Todo tiene un tamaño. Más clientes no suponían más beneficio, pues la facturación había subido en menor proporción de los gastos variables y fijos.

Más clientes supone más horas de trabajo o la necesidad de contratar a más personas. Decidieron lo primero que es lo más sencillo, bajo la promesa de esperar un tiempo. No parece mala decisión.

Pero la presión y el estrés hay que saberlo (y poderlo) soportar. La familia de mi amiga se resentía pues había días de no ver a su pareja. Algo no funcionaba bien, algo no funcionaba como al principio.

Ya casi no existía la base de clientes del principio, había muchos más en número pero no en calidad de clientes (los clientes también pueden ser de mierda o de gran calidad) se amplió el horario para poder atender con algo más de tiempo a cada cliente, y se olvidaron de que también debe existir vida fuera de la empresa.

A su vez estos cambios y para motivar a la persona que trabajaba por cuenta ajena, supusieron la entrada de esta como socia con menos del 50% y la entrada de una pequeña cantidad de nuevo capital. Insuficiente pues la empresa se había montado con muy poco.

En el año 2019 la presión era alta entre la familia de mi amiga y ella misma, y entra las dos socias. Y todo explotó. Mi amiga malvendió su parte y se salió de la empresa. Hoy en 2021, con la crisis de la pandemia, la empresa está cerrada desde principios de 2020, toda la inversión se perdió y no se obtuvieron ningún beneficio excepto los sueldos de los años trabajados. 

¿El error?: Pues principalmente afrontar una ampliación de la base de clientes en un mal momento y sin analizar la competencia, sus precios, hacia dónde llevarían los cambios en tu poropia base de servicios, y perder la calidad inicial.