Si no quieres votar, no votes. A mi me la sopla, pero yo sí iré

El número de tontos por metro cuadrado es elevado, y lo curioso es que además esos tontos se creen que el resto de sociedad también es tan tonta como ellos. Lo cual si viene de gente con preparación y medios para analizar la sociología de los españoles, es como para ponerse a reflexionar. ¿Han detectado de forma medible que en realidad es muy sencillo engañarnos? ¿Es verdad que detrás de esta campaña del "No votéis" hay un partido político?

Ahora están llenando las calles de carteles como el que os dejo arriba. Ya no se trata de pedir el voto o de decir que “los otros” son malos y tontos, ahora ya se trata de convencernos a todos que nos quedemos en casa sin ir a votar. Una soflama claramente franquista y dictatorial. Un primer paso para prohibir el ir a votar.
España no existe como tal, como no existen los partidos políticos ni las empresas. Existimos los españoles, las personas. Y logramos que España sea lo que queramos que sea a costa de lo que nosotros queremos hacer, nos demos cuenta, no nos demos cuenta o nos manipulen. Y según cambiamos nosotros… cambia el concepto y la eficacia de España, de las empresas o de las familias.

Así que cualquier concepto por muy arraigado que nos parezca depende de lo que hagamos con él las personas como tú y como yo. Si nos dejamos llevar, modificar o manipular, lograremos unos u otros objetivos. Dejar de votar es acercarnos a una Dictadura, lo cual no es nada malo si lo decidimos democráticamente. Lo malo es lo que viene después de haberlo decidido, pues ya en esa dictadura democráticamente elegida, no nos dejan seguir siendo demócratas, no nos dejan cambiar de opinión cada cuatro años.