Bien.
Ayer terminé un nuevo libro.
Lo he titulado (de momento) "Los barcos de la miseria".
Corto y cambio.
Piiiiiichhh
Que este blog es un sitio de altura política capaz de codearse con el mismísimo Barack, al que por cierto no hemos podido asesorar sobre la elección de su vicepresidente pues nos encontrábamos trabajando en otro país; es algo que ya se conoce.
La escena cumbre de la película Match Point de Woody Allen es cuando jugando al tenis, dos protagonistas un pelota choca con la parte alta de la red, se eleva recta levantando hacia arriba el vuelo algo más de un palmo, para girando sobre si misma empezar a caer sobre el suelo muy lentamente.Si al nuevo Peter Pan toda la vida adaptada a la decisión adolescente de vivir al día le sale bien, disfrutará durante muchos años, pero llegará un momento de reflexión donde comenzará su crisis. Aunque él goce de éxito profesional, se da cuenta de que en su vida no hay nada estable ni firme porque no tiene futuro económico.
Durante el tiempo que se está bajo este síndrome, se vive al día, te siente insatisfecho con lo que le rodea y lo asumes porque no encuentras manera de solucionar los problemas de la madurez. En la búsqueda de satisfacción personal en cada momento, te puede llevar al alcohol y las drogas como forma instantánea pero también al pasotismo y a la aceptación. Buscas incluso la culpabilidad de la sociedad que te rodea, de los demás, sin que nunca te sientas realmente parte del problema, y desde luego nunca de la solución.
Ante todo, los jóvenes Peter Pan tendría que concienciarse de que tiene un problema. Muchos de ellos se tienen por encantadores y no llegan a la autocrítica necesaria para ver que están en una vida falsa. Creen que con su presencia en la sociedad basta. Sin embargo, ellos son los más perjudicados por la soledad en la que desembocará su vida. No pueden desarrollar relaciones amistosas o afectivas sólidas.
Agosto es mes de fiestas, de antiguos términos de segar y trillar, de descanso preparatorio para un otoño de uvas y de limpiezas.
Todos sabemos diferenciar un precio caro de uno barato. O casi.