Que Zapatero se ponga ahora pesimista es de cuidar, en serio. No vio llegar la crisis ni en el 2007 ni en el 2008. Los brotes verdes fueron avisados antes de que fueran semillas. Pero ahora nos dicen en el Congreso que las cifras del desempleo pueden volver a subir. Ya no se trata de decir que en 2011 se mantendrán y en el 2012 empezarán a bajar. Ahora nos avisa de que incluso…
18.11.10
17.11.10
Los divorcios matrimoniales rompen las vidas. ¿Se vive mejor después del divorcio?
La soledad es maravillosa cuando se está acompañado en la vida. Hoy un amigo me ha comunicado que se divorcia. Otro más. Otro matrimonio que se rompe y se destroza. Una vida y otra vida que se convierten en dos vidas distantes, con un hogar que salta por loa aires y se destroza. Adoraba mi amigo su hogar, su bodega, su jardín y su despacho. Acumulaba libros, cuadros de amigos, recuerdos de su infancia, una colección de…
¿Qué será ahora de todo aquello?, ¿de lo que quiso guardar y que ahora no se ha llevado?
La vida está siempre viva, hasta que deja de ser vida. Y se mueve, y se trasforma, y se cambia de lado. A veces hasta convertirse en abandono, en pérdida, en muerte en vida. ¿De veras alguno de los dos vivirá a partir de ahora mejor que antes?, ¿uno de los dos digo, ya no los dos? ¿entonces para qué?
16.11.10
Taller de escritura 20. El género epistolar tiene futuro
Aquí hemos dado consejos para hacer diarios personales, diarios secretos. Pero hay otra forma de curar dudas y depresiones menores, o mejor dicho, una manera de trabajar la literatura del descubrimiento, del vaciar de pensamientos y dudas la cabeza.
Es el género epistolar. La cartas a amigos ficticios. O no.
Ya casi no se escriben cartas lo que no nos impide crear nosotros una diario no con entradas, no con un orden de fechas ascendentes, sino en forma de cartas dirigidas a amigos que nos podemos inventar, o que pueden ser reales pero a los que nunca les remitiremos el trabajo epistolar que creemos como ejercicio literario.
Ya casi no se escriben cartas lo que no nos impide crear nosotros una diario no con entradas, no con un orden de fechas ascendentes, sino en forma de cartas dirigidas a amigos que nos podemos inventar, o que pueden ser reales pero a los que nunca les remitiremos el trabajo epistolar que creemos como ejercicio literario.
O incluso podemos trabajar la carta como elemento literario cambiando de destinatario según va avanzando la construcción del libro o incluso jugar a crear cartas de ida y vuelta, con misivas que se van cambiando de dirección, creando también las respuestas literarias de las mismas. Hay muchas posibilidades de un género algo olvidado pero que puede dar mucho juego literario.
El género epistolar tiene que guardar unas formas obligadas.
El género epistolar tiene que guardar unas formas obligadas.
Deben dirigirse en primera persona hacia alguien, tienen que contener una presentación, un cuerpo de texto y una despedida. Deben ser presentadas o maquetadas en orden temporal como los diarios, para que los lectores puedan seguir con interés los asuntos que se traten. Deben ser familiares en el trato pero sustanciales en el fondo, interesantes y entretenidas, conteniendo opiniones, dudas, temores, soluciones, problemas que requieren ayuda, avances en el tiempo, un hilo conductor del todo.
Es cuestión de explorar.
Es cuestión de explorar.
Es muy difícil ser optimista en tiempos pesimistas
Tenemos mala cara, deben ser los tiempos, y ponemos peor cara antes las adversidades, ante las dudas, los problemas, las relaciones. No somos fáciles, no nos dejamos. Intentamos sacar rédito de todo y ahora, precisamente en los tiempos en los que es más complejo lograr avanzar y sacar sustancia a lo que nos rodea. Lo intentamos pero será difícil simplemente por que no nos dejarán. Ya no hay tantas oportunidades, simplemente porque todo el mundo está a la defensiva, ha aprendido, también quiere su propio beneficio, no está por la labor de “dejarse”.
O cambiamos entre todos esta manera de “ser” o lo tendremos cada día peor, pues no queremos mejorar ni ayudar a mejorar a los demás. Somos duros, tremendamente egoístas, pero lo curioso es que tampoco hacemos lo suficiente por mejorar en calidad de la de verdad. Yo no soy optimista, lo siento.
14.11.10
¿Qué necesita un pequeño empresario para tener éxito?
Cuando hablamos de la baja preparación del tejido empresarial español lo hacemos casi siempre de una forma bastante abstracta, ambigua, sin detalles que ratifiquen lo que comentamos todos. Vamos a ver algunos de ellos.
Lo cierto es que el empresario español medio, el de la PYME o microempresa…, se ha hecho a sí mismo en excesivas ocasiones. Y esto con ser bueno, es al menos mejorable.
Lo cierto es que el empresario español medio, el de la PYME o microempresa…, se ha hecho a sí mismo en excesivas ocasiones. Y esto con ser bueno, es al menos mejorable.
Somos un país de escasa formación en todos los ámbitos. Simplemente en muchos casos porque no deseamos entender la formación continua como una asignatura pendiente.
El empresario español pequeño, es en muchos casos un profesional bueno de su oficio, pero un mediocre empresario porque no es lo mismo trabajar que dirigir o gestionar.
No sabemos gestionar bien los recursos humanos, creando sinergias con la empresa, motivando, distribuyendo bien los incentivos económicos, los horarios o las tareas.
No sabemos diseñar el puesto de trabajo para optimizar la producción e incluso no sabemos elegir bien las herramientas mejores, sean del tipo que sean.
Negociamos mal con los proveedores y casi peor con los clientes a los que les admitimos todo tipo de cortapisas en los tiempos de entrega o en las formas de pago.
Nuestras maneras de ser empresario no pasarían ningún examen por un especialista alemán o francés, por poner un ejemplo sencillo.
Hay pues que prepararse mejor, y aquí la responsabilidad es múltiple. Desde Cámaras de Comercio a Gobiernos, pasando por organizaciones empresariales más modernas o incluso sindicatos profesionales.
Hay pues que prepararse mejor, y aquí la responsabilidad es múltiple. Desde Cámaras de Comercio a Gobiernos, pasando por organizaciones empresariales más modernas o incluso sindicatos profesionales.
El nivel de la formación en España es entre bajo a medio. Es complicado encontrar cursos de nivel alto y los pocos que hay tienen unos precios prohibitivos para pequeños empresarios o autónomos.
Entendemos que el empresario está para trabajar y poco más, cuando en realidad su labor más importante es la de dirigir y organizar.
Entendemos que el empresario está para trabajar y poco más, cuando en realidad su labor más importante es la de dirigir y organizar.
Si quiere rentabilizar un negocio y aspira a crecer, su meta no puede ser la de centrarse en un puesto de trabajo como profesional excelente sino la de aprender a ser constructor de equipos humanos, organizador de ideas, optimizador de producciones.
No exportamos a mercados ajenos a nuestro pequeño círculo cercano, y hablo ya no solo de exportar a otros países sino en muchos casos a otras comunidades autónomas.
Muchos de nuestros empresarios no viajan casi nunca, no saben vender sus productos con profesionalidad, no saben innovar, les cuesta mucho delegar sus funciones.
Así no es posible el mantenimiento de los puestos de trabajo y la actividad productiva en momentos de crisis.
Muchos de los empresarios tienen como meta ganar dinero (lógico y normal) pero más a costa de reducir gastos o evitarse impuestos que facturando mas y mejor, optimizar producción, acceder a mercados mayores.
Muchos de los empresarios tienen como meta ganar dinero (lógico y normal) pero más a costa de reducir gastos o evitarse impuestos que facturando mas y mejor, optimizar producción, acceder a mercados mayores.
El empresario odia crecer en tamaño aunque adora crecer en beneficios. Algo bastante incompatible.
Muchos empresarios tienen miedos equivocados, entre otros motivos que les parecen ciertos el de que las leyes de Comercio o de Impuestos les parecen muy duras, cuando en realidad no lo son.
Casi todos tienen excelentes asesores para engañar en impuestos o en laboral y pocos para enseñarles la realidad de sus negocios, para analizar con detalle la realidad económica de sus empresas.
Creen que el beneficio es dinero en efectivo y a su vez que debe ser dinero para su uso personal, confundiendo todo.
Imaginemos a una persona que pone su dinero en bolsa. Y que cada día estuviera atento a las cotizaciones y jugara a vender para llevarse a casa unos billetes en cuanto hubiera beneficios, sin tener más referencia y formación que la lista del periódico. Un desastre.
Imaginemos a una persona que pone su dinero en bolsa. Y que cada día estuviera atento a las cotizaciones y jugara a vender para llevarse a casa unos billetes en cuanto hubiera beneficios, sin tener más referencia y formación que la lista del periódico. Un desastre.
Nadie juega en bolsa a corto plazo. Bueno, nadie debería. Y menos, mucho menos, si no domina el asunto y además no quiere confiar y pagar a un buen asesor. Llevar la inversión y gestión de una empresa es parecido.
Si no sabemos lo suficiente, debemos aprender; y si no somos capaces, contratar a un buen asesor. Por cierto, no hay peor solución que tener a un asesor imbécil, incapaz de saber resolver los problemas o con muchos prejuicios de cualquier tipo.
Un empresario —que no se nos olvide nunca—además tiene que ser un excelente negociador. Debe serlo para defender su negocio.
Y un último consejo. Casi todos los asesores parecen maravillosos al principio. Luego son en muchos casos unos… Elija bien, es importantísimo. Y que no le ahogen el negocio con sus cobros. Tienen que ser buenos pero no muy caros.
Y un último consejo. Casi todos los asesores parecen maravillosos al principio. Luego son en muchos casos unos… Elija bien, es importantísimo. Y que no le ahogen el negocio con sus cobros. Tienen que ser buenos pero no muy caros.
El almuerzo a media mañana debe ser sagrado, pues supone parar
Almuerzo un café especial con unos churros. El café especial es un café con acompañamiento y calma, con alguna pastelería o churros, con conversación y parada laboral, con amor. Podemos hacer especial cualquier momento del día, dependemos de nosotros mismos y de nuestra capacidad de abstracción, de saber parar y dedicarnos unos instantes a nosotros mismos, a los que queremos, al tiempo que nos envuelve. Es importante ese instante por que supone un parar y un continuar, un sopesar y un preguntarnos qué.
La parada suele ser a las 11 de la mañana y el envoltorio puede varias. A veces es en casa y otras en cualquier local, en una cafetería guapa o en un bar a ser posible no ruidoso. Lo importante es saber parar, decidir con antelación qué queremos hacer en cada momento e intentarlo.¿Qué queremos hacer en esta guerra?, si, simplemente sobrevivir.
Se nos ha ido Calabuch de la mano de Luis García Berlanga
Luis García Berlanga era un tipo sorprendente. En 1953 dirigió, creo, la película Bienvenido Mr. Marshall. Diez años después nos mostró El Verdugo. En 1956 dirige Calabuch, una sutil y maravillosa película de personaje y de historia triste y dictatorial. ¿Cómo pudo conseguir que la dictadura de Franco le dejara hacer estos trabajos?. Creo que era más inteligente que sus censores y estos no se daban cuenta del fondo, de lo que se escondía dentro de unas obras de Arte con mayúsculas.
Con 30 años de edad ya había alcanzado la cumbre intelectual en su oficio de director. Ya había creado casi con seguridad, sus mejores películas. Quedarían ejemplos maravillosos de la sátira como La Escopeta Nacional o La Vaquilla. Pero ya no había que crear historias escondidas dentro de otras y esto le restaba luz a su discurso espléndido.
La edad no perdona y siendo ley de vida, es normal la desaparición de los genios. En realidad ya hace un tiempo que el Berlanga maravilloso descansó y nos quedaba el Berlanga humano, el hombre lúcido. Nos deja parte de la historia de este santo país, escrita en imágenes.
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