6.12.17

Resultado (casi) negativo a la Constitución en 7 provincias

El 6 de diciembre de 1978 los españoles votamos el Referéndum sobre el Proyecto de Constitución, donde salió aprobada por un amplio margen. Pero los números no son tan nítidos y por eso vamos a mirarlos un poco más de cerca, ahora que han pasado 39 años.

En realidad sobre los electores, tan solo el 58,97% de todos los electores españoles dieron el SI a la Constitución. El resto se repartieron entre la abstención, los NO, los nulos y los blancos.

Y si bien en todas las provincias españolas se impuso el SI de forma mayoritaria sobre cualquier otra opción, en algunas las abstención propugnada por algunos partidos políticos hizo que al final no se superara el 50% de voto afirmativo.

Son el caso de Álava con el 42,3% de SI sobre el total de electores. También La Coruña con un 48,9%, Guipúzcoa con un 27,7%, Lugo con un 37%, Orense con un 35,3%, Pontevedra con un 48,6% y Vizcaya con un 30,4%. La provincia donde menos gente fué a votar fue Orense con un 39,4% de participación. Los gallegos veían en la Constitución una Ley excesivamente democrática mientras que los vascos la veían como muy cicatera.

En aquel momento se posicionaron a favor partidos o sindicatos como PSOE, UCD, AP, PCE, PSUC, PCarlista, ORT, PT, PSA andaluz, UGT, CCOO, USO o CSUT.
Y en contra ERC,EE,HB,LCR, BNG, FE-Jons, EC o FN
Y pedían la abstención partidos o sindicatos como el PNV, la CNT o el PSA aragonés.

Es cierto que en aquella votación el censo oficial era un caos, y se incorporaron a última hora los votantes de entre 18 y 21 años como se reconoció un año después de las votaciones. Muchas personas se quedaron sin poder votar mientras se calcula que sobre un millón de ellas estaban duplicadas y podían hacerlo dos veces si se enteraban de ello y querían votar por duplicado. Los datos entre el Ministerio del Interior y la Junta Electoral Censal solo coincidían en 11 provincias, como muestra de que aquello era de todo menos bien organizado.


5.12.17

Reforma de la Ley de Memoria Histórica

En un lugar emblemático, junto al Paredón de Paterna en Valencia, donde fueron fusilados 2.238 personas tras la Guerra Civil, el secretario general del PSOE, Pedro Sánchez, presentó este diciembre de 2017 las propuestas socialistas para una ambiciosa reforma de la Ley de Memoria Histórica, de la que ahora se cumplen diez años de su aprobación. ¿No están pasando excesivos años desde 1939 o desde 2007, sin hacer lo que se debe hacer?

Pedro Sánchez, acompañado de representantes de asociaciones de víctimas del franquismo y de varios miembros de su Ejecutiva del PSOE, se comprometió a impulsar y mejorar esta ley, "que ha sido ignorada por el PP desde que llegó al Gobierno, escondiéndose en un acatamiento formal de la misma", afirmó.

 Creación de una Comisión de la Verdad
 Creación de un banco público de ADN
 Censo nacional de víctimas de la Guerra Civil
 Acceso a los archivos estatales que se siguen ocultado
 Efectiva retirada de toda la simbología franquista en España.
 Destinar recursos económicos para el cumplimiento efectivo de la ley
 Obligar al Gobierno de turno a trabajar en la localización de fosas de fusilados.

Pedro Sánchez indicó que "un país que honra a sus víctimas es un país mejor" y aseguró que le propósito del PSOE no es abrir heridas, "porque aquí las únicas heridas aún abiertas son las de las fosas cerradas". Añadió que recuperar la Memoria Histórica "no es algo de derechas ni de izquierdas, es patrimonio de los demócratas" y por ello hay que "rescatar una memoria colectiva en la que no deje a nadie fuera".

La propuesta ha sido dirigida por Andrés Perelló, secretario de Justicia y Nuevos Derechos de la Ejecutiva Federal del PSOE y, de no salir adelante esta legislatura, será parte del programa electoral del PSOE para las futuras elecciones generales. En los más de 40 años que llevamos de Transición todavía no se han cerrado heridas de forma digna, de un periodo atroz de violencia y dictadura. Cerrarlas de una vez es la mejor manera de recobrar la dignidad social.

Se fue Manuel Marín, un socialista europeo

Hoy nos hemos desayunado con el fallecimiento del socialista Manuel Marín, un todavía joven socialista que supo templar muy bien las peleas internas y al que se reconoce sin ninguna duda su excelente trabajo en las negociaciones con la Comunidad Europea para la entrada de España en las mejores condiciones posibles.

En esta imagen de 1985 vemos a Manuel Marín y al ministro de Asuntos Exteriores, Fernando Morán, firmando el tratado de Adhesión de España a la Comunidad Europea. Fue también presidente del Congreso con Zapatero, vicepresidente de la Comisión Europea, y diputado constituyente en las Cortes de 1977.

Cataluña apoyó a Andalucía en 1977

El 4 de diciembre de 1977 los andaluces salieron a la calle en Andalucía, Barcelona y Madrid reclamando una autonomía por el Artículo 155, convocados por su propios dirigentes políticos y sociales, buscando que Andalucía saliera de su marginación casi ancestral en búsqueda de la justicia social que la equipararse con el resto de los territorios de España.

Han pasado 40 años y las estadísticas siguen siendo crueles con los datos, mostrando una realidad nada halagüeña para Andalucía.

Esta fecha no se celebra con la fuerza que se hace el 28 de febrero, pues representa una reivindicación del pueblo, que no fue seguida con la potencia que los ciudadanos querían. De hecho el PSOE no la ha celebrado hasta este año.

Os dejo dos artículos de La Vanguardia del martes 6 de diciembre de 1977 (los lunes no había diarios, sino las Hojas del Lunes), donde se ve el apoyo que desde Cataluña se hizo a las peticiones andaluzas que contrastan tremendamente con la actual situación en Cataluña y la contra que han recibido sus posiciones, más cuando más al sur nos vamos.


4.12.17

La migración interior transformó mal la España vieja

La transformación de la España de los años 70 venía dada por el propio cambio de las sociedades occidentales que iban transformando las industrias y con ello los servicio a la comunidad. Había llegado la televisión en el año 1956 y eso había abierto ventanas nuevas y posibilidades de ver otras sociedades. Y las personas elegían irse hacia esos nuevos mundos distintos al suyo, fuera rural o de otras zonas de España.

En el verano del año 1972 dejaban de circular los tranvías por Madrid, mientras que en Zaragoza desaparecen todos entre 1975 y 1976. La modernidad tramposa va llegando, para convencernos de que estamos a la altura de cualquier otro país. Pero en muchos países de Europa no se quitan los tranvías, se transforman, se cuidan y amplían. Es un mínimo ejemplo de que las decisiones no son iguales entre países y ciudades a la hora a moverse hacia esa presunta modernidad y cambio.

La dos España quedan a partir de esos años más marcadas que nunca. La España de las ciudades y la España rural. Tanta diferencia que la emigración hacia las urbes es brutal dejando vacío el campo y creando un problema de despoblación del que en algunos territorios ni hemos resuelto ni ya podremos resolver nunca. 

A eso se une que la actividad primaria se transforma, ya no es necesaria tanta mano de obra, los terrenos se agrupan y muchas veces son adquiridos por grandes familias o empresas, desalojando a los habitantes hacia la ciudad.



Entre 1975 y 1981 podemos ver en estos mapas los polos de atracción de la migración interior, ciudades que todos reconocemos. Madrid, Barcelona, Valencia, Sevilla, Zaragoza Valladolid, Alicante, La Coruña, Vigo, Pamplona o Bilbao. 

Y puede que nos produzca extrañeza si observamos el mapa de la derecha, que hay zonas claramente receptoras y atractivas para la migración interior (marcados en crema) y no está incluido el País Vasco. Estos territorios tuvieron un auge muy alto antes del año 1975, y bajó notablemente a partir de esta fecha por el fenómeno negativo del terrorismo.

Es curioso comprobar que los movimientos migratorios no siguieron un patrón afín a su propia región o autonomía, y los movimientos siguieron patrones muy diversos.



3.12.17

La Chunta, cuando era Unión Aragonesista

Este cartel de Unión Aragonesista (la actual CHA) es del año 1987 o 1988, y nos muestra el mensaje de la actual Chunta Aragonesista en sus inicios, cuando el Secretario General era Chesús Bernal y se intentaba con ríos de tinta, reflexionar sobre el Aragón que necesitaba levantar la voz para no quedarse totalmente apagado por los gritos de sus vecinos.

Han pasado 30 años de este cartel realizado por el Día de Aragón, sin lemas, tan solo con la idea de mostrar que se estaba otra vez en la calle, reclamando un sitio, un puesto por la dignidad aragonesa.

Decía Chesús Bernal en 1987 en un artículo de prensa, que Unión Aragonesista - Chunta Aragonesista nacía casi 70 años después de haber nacido el movimiento aragonesista en Barcelona. Y este dato cierto es tristemente grave. Aragón lo han amado y cuidado más desde fuera que desde dentro, en periodos críticos de la historia de España. Hoy somos tierra de paso, desierto en vías de dejar de llorar, pero lo era desde hace muchos años antes de que fuera todo inevitable. Los vecinos, algunos, supieron bien arrancarnos lo mejor de nosotros mismos.

Y continuaba diciendo Chesús Bernal: Pero Unión Aragonesista no nace de la nada: bebe fundamentalmente de las esencias aragonesistas y progresistas de los años 20 y 30, postuladas por personas tan significativas como Gaspar Torrente o como Julio Calvo Alfaro, teniendo en cuenta, no obstante, que, desde entonces, han ocurrido muchas cosas en nuestra historia contemporánea.

Queremos defender con gallardía nuestra posición y manifestar que no somos menos que ningún otro pueblo del Estado español. Por eso postulamos una política decididamente aragonesa y aragonesista. en defensa de lo que nos es propio, en defensa de nuestra identidad, de nuestra cultura, de nuestro ser como pueblo, de todas las señas que nos identifican. Y esto ya es hora de que alguien lo diga.

Y ya es hora también de que alguien diga que la política faldera, sumisa y obediente por principio no lleva sino a una “solidaridad” mal entendida que implica el que siempre seamos los mismos los que cedemos, desde el momento en que se consolida un modelo de relaciones e intercambios desiguales.

Ser aragonés es pertenecer a una historia que en algunos de sus capítulos ha sido durante mucho tiempo ocultada, negada, borrada; pero es, además, vivir sobre un suelo, reivindicar un territorio, identificarse y comprometerse para lo mejor y para lo peor con el destino de un lugar geográfico en el que viven unos hombres y unas mujeres a los que reconocemos como nuestros y a los que el devenir histórico y las luchas sociales no les afectan absolutamente del mismo modo que a los de otros territorios.

Preparados para la Segunda Transición?

Puede parecer que la Transición vuelve a estar de moda, pues crecen los artículos de prensa, nacen programas de televisión e incluso este humilde escribidor y rata de hemeroteca ha creado un blog para hablar del asunto. Con sinceridad lo que creo es que empieza una nueva Transición y estamos sacando la vieja para aprender, copiar y no copiar.

La Constitución ha tocado fondo, el sistema político español está en crisis, pero no bajan las aguas tranquilas pues hay movimientos entre los nuevos partidos políticos que crecen o decrecen según meses, y eso hace que no se pueda abrir la Constitución, pues no hay serenidad. Para construir a 30 años vista hay que tener las situaciones como poco calmadas y con ganas de construir para el futuro y no para el presente.

Cataluña nos ha marcado el punto de partida. España no puede continuar igual. Y lo curioso es que nadie entiende esto. Continuar igual es precisamente una de las formas más claras de continuar de forma diferente. También en Cataluña necesitamos calmar las aguas sociales (no las políticas) si queremos que los cambios hacia una Transición nueva, sirvan para algo más que para una o dos legislaturas.