15.1.22

El trabajo del escritor es a veces muy ingrato y duro


La necesidad de escribir la tenemos muchas personas, capacidad y sobre todo tiempo para hacerlo… ya no tantas. Pero en realidad el oficio de escritor hay que reconocerlo, es bastante ingrato, duro a veces, porque requiere de mucho tiempo, de un gran esfuerzo a veces para corregir y volver a releer, para buscar datos, y si al final tienes suerte y logras publicar, todo tu trabajo quedará olvidado sin lectores en pocos meses.

Si te gusta escribir, no lo dudes, escribe, y de momento, olvídate de los lectores.
Hay que reconocerlo, la meta de un escritor es conseguir lectores. Lo de vender o publicar es lo de menos. Al menos en los primeros 100 años de oficio. 

Muy pocos, poquísimos escritores logran publicar y vender y de ellos todavía menos son los que consiguen una bolsa de lectores suficiente para sentirse contento. Los que logran vivir de escribir… o son periodistas (y últimamente viven asustados ante el futuro de su profesión) o son gente con mucha suerte y gran oficio.

Así que Internet es la “Gran Parada”, la fonda en donde mucho recalamos para conseguir algunos lectores que en vez de venir a comer copiosamente, toman tapas rápidas y se van a otro “bar” a seguir consumiendo.

Somos escritores de pequeñas dosis, pero al menos logramos disfrutar y mucho con nuestro trabajo. Quien no se consuela, es porque no quiere.

Es mala idea que se note quién son los esclavos


No es posible vivir ajeno a la política aunque casi nos hayan convencido de lo contrario. La política es gestión pública, es la que consigue que salga agua por el grifo o que se entierre a los muertos para limpiar las calles. No es posible vivir sin política, incluso es imposible vivir sin políticos, aunque lo deseable siempre es que vivamos rodeados de BUENOS políticos, algo que ahora parece imposible.

Así que nos han convencido algunos —que nunca dan la cara— que los políticos son unos imbéciles y unos ladrones, y que por eso hay que odiarlos. Que es una manera de ningunear una necesidad social, no sabemos bien para qué deseos, pues los que de verdad lo pretenden y los que caen en la trampa, todos ellos, no quieren ser políticos de dar la cara.

Es como si nos hubiéramos convencido todos de que sí, es posible vivir sin gestores, sin políticos, en un mundo anarquista de imberbes, esperando que todo funcione simplemente porque sí. 

Es curioso el valor que tienen los que nos engañan, sabiendo muy bien la manera de se puedan lograr sus objetivos, que a veces no saben bien hacia dónde les llevan.

Dicen que en tiempos de los romanos estos próceres inteligentes se pusieron a pensar en que sería bueno que los esclavos y libertos llevaran algún distintivo, alguna capa o zapatillas diferentes, para diferenciarlos de los ciudadanos libres. Diferenciar con claridad quién era de Clase Baja y quién de Clase Media o Clase Alta.

Parecía lógico, inteligente medida decían, pues había ya tantos esclavos y libertos que a veces algunos de ellos, los más listos, se hacían pasar en los mercados por ciudadanos libres como clientes y eso era un peligro. Marcarlos con una señal, una ropa, les parecía una buena idea.

Hasta que a algunos dirigentes de los libres les entró la razón. —No, es un error— se dijeron, si los señalamos con algo, ellos mismos verán que son tremendamente una mayoría, y se podría volver contra los dirigentes, los dueños de los esclavos. 

Se sublevarían y ganarían la libertad pues son muchos más y tienen mas fuerza.

Así que decidieron lo lógico. A los esclavos hay que mantenerlos como esclavos, pero sin que se note mucho, que entre ellos no sean capaces de medirse. Incluso sería bueno —se dijeron— que no todos los esclavos sean iguales, y que algunos de ellos se empiecen a creer que ya no son tan esclavos como los otros. 

Es malo, muy malo, que los pobres, los trabajadores se crean pobres y trabajadores. hay que convencerlos de que son Clase Media. Y sobre todo que hay otros que están mucho peor que ellos. Así todo funciona mucho mejor.

10.1.22

Expresiones y decires, flor de un día. Cosas viejunas


A vueltas hoy con la resiliencia, nos salen las siguientes expresiones a los crecidos en democracia ya talludos
. Intentaremos por la presente no darles ese sentido de diccionario sino poner un ejemplo concreto, no como se usan. A todas ellas debe añadirse este nuevo recurso estilístico también importado del inglés que enfatiza artículos y posesivos o cambia acentos, tan usado por los políticos…

Laaa resiliencia es tener paciencia y la relaciono con una goma de tirador que se estira y se encoge. Viniendo a significar una mezcla entre valor ante la pérdida y capacidad de levantarse. Sí tiene relación con recuperación pero no le veo tanto con transformación. Si la resiliencia se relaciona con la última, hay una mano económica de colaboracionistas con el virus que lo ven como mucho más que una oportunidad.

La sostenibilidad, a escala estatal, autonómica, de ciudad o de cada individuo, implica un planteamiento que pasa por alto: que no a todo el personal se le exige la devolución de deudas ni se les aplica intereses cuando piden créditos y que no devolver más que intereses solo depende del peso político, militar, económico o en información en pilladas a poderosos que tengas. No todo el valor es económico. Comentario idéntico para plan de ajuste.

La inmensa mayoría, expresión cuadrada de Rajoy. Amigo de reduplicar significantes y que usaba expresiones gallegas porque difícilmente en su caso se podría decir que eran riojanas. Porque las cosas son como son, no como a uno le gustaría que fueran… O sí…

Crispar desde Zapatero no lo dice nadie, menos en Barbastro cuando fríen hojas de borraja. Este político centró su imagen de bueno de centro con toques legislativos de político de mucha izquierda, adobando su discurso con acusaciones de elevar la crispación al resto. Vendiendo paciencia como activo político, cosa que también hizo su sucesor. Que la tierra solo pertenece al viento –en momento de burbuja inmobiliaria y constantes transformaciones catastrales-, de octava potencia mundial y, sobre todo, afirmar que la crisis era una falacia son otras de sus grandes aportaciones al idioma. Atentados contra los verbos copulativos…

Aznar, si recordáis, llegó al gobierno pactando con Puyol, hablando catalán en la intimidad y liberalizando todo el suelo no protegido. Seseñizando que es gerundio. Tenía aquel lenguaje agresivo que hoy exhiben ¿sus herederos políticos? En su boda le hubiera gustado parecer al segundo padrino, a De Niro. 

Del inventor de la sutil expresión hoy caída en desuso “masoquismo histórico”. Ferviente partidario de las oposiciones porque, afirmaba, en la vida con atajos no se llega. Es curioso que luego no lo aplicara con la familia política, a la que lanzaba al estrellato empresarial, o ya estaba antes. Que gastaba mucho la palabra “privatización” no es noticia.

Felipe González ¿se hacía más de centro de lo que era? ¿o es que estaba a la derecha pero mucho de Guerra e incluso de su primera mujer? Su florido verbo sevillano, que dicen los cronistas, asombraba cada tiempo rezumando pasión por Kant y Hegel, mediante el uso de adverbios de modo como “por ende”, “por consiguiente”… que a mí y otros nos marcaron. Huyó del casticismo oportunista de izquierdas, del “lo tienes claro” y “al loro” del más bien pellejo duro, alcalde Tierno Galván.

De esa misma época, podemos destacar el lenguaje directo e incluso de barrio de Labordeta en determinadas réplicas, que ha dejado impresión de poco poeta cuando dejaba de cantar; de Puyol y su copiada apropiación de Cataluña como sujeto mayestático (de él y su mujer, que eran nos, compartido con sus hijos que no pasaron la ITV); del genial Pepe Bono, campeón de varias olimpiadas de bienquedismo, que utilizaba para ETA y sus componentes la expresión “escoria social” y mucho el verbo “pintar” para descalificar la igualdad e importancia de cualquiera cuando le parecía que pintaba poco…

Podemos prometer y prometemos que no veremos a Felipe the Sixth decir que siente ningún orgullo ni satisfacción en estas fechas tan entrañables. Lo que no sabemos muy bien es qué dice, parece que aún le han robotizau más que el que hace loooos textos de Sánchez.

Vamos al cementerio de expresiones que solo ya mete Guayomin en alguna entradilla:

Tronco, de qué vas bitter Kas, efectiviwonder, leña al mono, alucinar pepinillos, lo tienes claro, kantidubi, el binomio kenivelmaribel-mepirovampiro, chachi, dar un voltio o dos a las cosas y lacagasteburtlancaster. Porque nanay de tu peluquín. A mí me gustaba por su culteranismo, no te enrolles Charlesboyer.

Los de los 90 hoy cuarentones y en bucle positivo, más vividores, usaron frasecicas de nula impresión a un millenial y ojo las uses en First Dates si te encajan alguien de 10 años menos tales como: me abro, verywellfandango, hastaluegolucas (y la inmortal revisión de Chiquito), dígamelon (que se quedó por Martes 13) o, sobre todo, la generalización de moda mazo. Pasada por el huevo y panko del gran Camilo Sesto.

La siguiente generación de millenials ya todo lo acorta, no usan giros barrocos sino que navegan directos al tweet. Han globalizado su ejpañol no castizo con rollos a lo influencer, LOL o mordor. Eso sí, pa todo cancelan o posturean, expresión que a mí me encanta por su amplitud casi total de abarcar cualquier ceremonia o momento familiar. También me gusta su utilización culta de random y serendipia, porque no todo es un mojón.

10.01 Luis Iribarren

Con las estructuras hemos topado, amigo Sancho


No se puede ir de Quijote por la vida pues al final siempre te topas con los problemas puestos para despertarte y que asumir la realidad. Lo decía Chumy Chumez en 1967 y seguimos igual. Siempre hay piedras en el camino, puestas a conciencia para frenarnos.

8.1.22

Si el trabajo nos da felicidad, sirve para crecer todos


No tenemos gusto o deseo vital por el trabajo, no es que lo veamos como un castigo —que también— sino casi como una obligación para que existan parados y jubilados. Jope en qué nos estamos convirtiendo. Se está dando la curiosa fantasmada de que algunos de los que tienen trabajo desearían disponer del desempleo como complemento a su felicidad. O se jubilan antes de tiempos por "si acaso".

Cada día hay menos personas que son felices con su trabajo, y menos todavías… que además reconozcan al trabajo como parte importante de su felicidad.

Hoy nos produce placer el consumo, la contemplación, incluso el sufrimiento de "otros", la queja y la crítica, pero el duro trabajo ni se contempla como fábrica de placer. 

Y en cambio el ser humano desde su asentamiento y evolución, ha tenido el trabajo como una necesidad de "ser" de sentirse útil ante la vida. Sin trabajo no es posible ser feliz, aunque todos admitimos que "algunos" trabajos están muy mal pagados y no siempre organizados para lograr la felicidad de quien los realiza.

No es bueno generalizar, es cierto, y debo reconocer que hay personas amantes de sus labores, pero van en una disminución preocupante. 

No somos capaces como sociedad moderna de construir personas sobre la felicidad de su trabajo y así la mediocridad como sociedad se multiplica como otro virus. 

Para ser el mejor, incluso para ser bueno en lo tuyo, debes amar lo que haces, pues solo del amor surge el respeto y las ganas de mejorar. 

Y hemos perdido el gozo natural del trabajo bien realizado, del respeto a tu propio puesto de trabajo, de la pertenencia a un grupo laboral que hubo un tiempo se llamaba gremio y luego oficio, para ahora ser eventual.

Mientras como sociedad no volvamos a valorar al trabajo no levantaremos cabeza. Y vendrán otros y nos empujarán al agujero.

Pero si además nos pagan lo necesario por nuestro trabajo… miel sobre hojuelas. Si encima somos capaces de vivir de ello, tenemos una suerte tremenda en estos tiempos jodidos, en los que tener trabajo no es sinónimo de NO ser pobre. 

Pero sobre todo debemos ser felices, así que creamos en lo que hacemos, como mejor camino para ser felices.  Y tratemos de mejorar nuestras condiciones de trabajo y de vida.

Y si nos pagan o nos sueldan de forma insatisfactoria, abandonemos el lugar, la empresa, pero no la actividad si esta nos gusta. Seamos inteligentes y busquemos recambios.

Aprendamos a vivir de lo que nos gusta, que los sueldos vendrán, seguro.

Practiquemos algo de literatura creativa, incluso sin saber escribir


Acabo de titular "casi" con una barbaridad el inicio del texto. ¿Se puede escribir sin saber escribir? Sí, y con rotundidad. Practiquemos algo de literatura creativa, incluso sin "casi" saber escribir. Si… ¿por qué no van a poder crear los que saben escribir una palabra detrás de otra, una idea detrás de otra idea, aun sin tener "escuela" que les haya enseñado? Tal vez la mejor manera de saber si te gusta aprender a escribir, sea practicar un poco y observarte.

Ponerse delante de una hoja en blanco merece un respeto, trasmitir ideas más respeto, atreverse a escribir es de premio. Poco a poco y según vayas escribiendo se aprenderá más, no hay que tener miedo a escribir.

Elige un vecino tuyo como protagonista y ponlo en una situación cómica. Si es serio mucho mejor hacerle ese contraste. 

Juega con él como personaje, no hagas más de un par de páginas en cada situación, pero practica a ponerlo en diferentes situaciones. 

Es una persona que conoces, que crees saber cómo se comportará. Juega a ponerle ante diferentes responsabilidades y disfruta de aprender a jugar con un personajes mitad ficción pero mitad real.

A la semana vuelve a leer lo que has escrito y analiza si cambiarías algo, si le sobran partes.

Estás creando un personaje que te podrá servir para otros trabajos más largos.

Para finalizar crea un relato en donde este personaje hable a los lectores, sobre el cómo ha vivido él las experiencias de verse envuelto en todas esas situaciones a las que le ha sumido el autor. Enfréntalo con la realidad, con tener que dar explicaciones. En Primera Persona. Juega con tu vecino, sin que él lo sepa.


El Caso Alberto Garzón y sus sentidos


El ya llamado Caso Alberto Garzón es el ejemplo más claro de lo que somos capaces entre todos de lograr a través de la desinformación, la manipulación, los medios de comunicación más modernos y menos libres y siempre aderezado por los políticos que o bien se callan o bien alientan las manipulaciones más soeces. Lo curioso es que en este Caso incluso los ganadores de zonas pequeñas, que son los máximos damnificados por este tema, también se han puesto en contra de Alberto Garzón.

Podría explicar aquí cuál es el motivo mío y a su vez bien documentado, de que piense que el Caso Alberto Garzón es uno de eso bulos construidos para joder y desde unas ideologías contundentes que buscan simplemente espacios a través de la mentira. Pero no quiero dar mi explicación. No pienso defender a Alberto Garzón, me entretiene más ver nuestra capacidad de entender de todo sin informarnos de nada.

Creo que poco a poco nos vamos a la mierda y eso me entretiene, incluso por puto egoísmo y dada mi edad, me gusta pensar que todos nos vamos a la mierda. Sé que no es cierto que nos vayamos a hundir, pero me lo callo para darme ánimos. ¡¡Todos a la mierda!!

El Caso Alberto Garzón es tan simple, que con ir a visitar a los espacios reales la situación que se está creando, en España y en otros países, y rascar un poco sobre los dueños reales, las beneficios o los problemas para los pueblos en donde se construyen estos asuntos, no hay que desear entender nada más. Es tan simple, tan sencillo, tan fácil de entender si es positivo o negativo que no hay que dar explicaciones ni informaciones añadidas.

Así que yo me callo y me río, sigo el tema desde lejos y me río. Observo a China o a Centro Europa y me río. Pienso en las vacas pero también en los cerdos y en las gallinas y me quedo pensativo. Seguiré observando.