Pequeña historia (de película) de Lancôme con Julia Roberts

La tendencia en los anuncios para televisión es la de crear historias, pequeñas películas con argumento, música bien elegida y unos actores que representen muy bien su papel. Se intente contar una pequeña historia, un micro relato en medio minutos, a lo sumo un minuto, en donde lo de menos es que aparezca muchas veces en este tiempo la marca, sino que el subconsciente retenga y asimile el conjunto con la maraca y el producto. 

En este caso, la película “La vida es bella” de Lancôme lo consigue perfectamente. Mezcla libertad de sus protagonistas con belleza, glamour y una fotografía de gran calidad para crear un ambiente con un cierto suspense en donde Julia Roberts pasa de unas miradas duras y sugerentes a una sonrisa contagiosa en pocos segundos, los que puede empelar la publicidad por su alto coste, en trasmitir el final de la historia.