25.5.21

La revolución será… inevitable, por tontos


Cualquier tipo de revolución es siempre NO aceptada pues la sociedad tiene miedo a los cambios radicales. Y las revoluciones lo son. Pero la realidad es que los cambios programados, los cambios reflexionados son siempre dirigidos desde la manipulación de los que saben manejar los hilos del control, y se quedan en nada o en casi nada. Nada cambia por mucho que sonriamos o nos reunamos mil veces cien. 

Al final, uno que siempre ha abominado de todo tipo de revoluciones, reconoce que el equivocado soy yo, si se trata de que los cambien tengan algún efecto. nadie desde los asientos del poder quiere la revolución pues sabe que cualquiera de ellas, por mínima que sea, supone su pérdida de poder. Y a veces de trabajo.

Estamos ahora en todo el mundo occidental, en España también, en un proceso donde las debilidades se han asentado, donde nos hemos dado cuenta de nuestras mentiras, de nuestros errores anteriores, de los trampantojos que había para parecer una cosa distinta a la realidad que se ha derrumbado en cuanto ha entrado un pequeño bicho. 

Ha crecido la pobreza, el desempleo para los más débiles, la indignidad laboral, la deshumanización creciente, la distancia y el frío social. 

¿Tenemos solución? 

Pues en la medida en que los que NO creíamos en las revoluciones nos vamos apartando de todo, queda la revolución que harán otros, como única herramienta válida y casi inevitable. Lo curioso es que no nos queremos dar cuenta, y de que todavía creemos que los tontos como yo servimos ya pasara algo, cuando en realidad el buenismo se ha agotado y ya no quedan ni buenistas.