18.8.08

Los sindicatos antes la crisis y los trabajadores como culpables

Los sindicatos de clase se refundan en España en los años 70 como organizaciones obreras que además de defender a los trabajadores ante los empresarios sátrapas intentaban cambiar la sociedad para hacerla más equitativa.
Pero el sistema supo engrasar muy bien el funcionamiento de los sindicatos, agrabado el asunto ante la baja afiliación de los trabajadores.
Si la mayoría de los trabajadores de este país hubiera decidido estar afiliado a un sindicato, no tendrían que beber estos para sobrevivir de financiaciones formativas o de otro índole.
La culpa pues no la debemos depositar en el campo de las organizaciones sindicales sino en el de los trabajadores que han optado libremente por pasar olímpicamente de la afiliación de clase.
A partir de este retrato, es muy complejo exigir a los sindicatos que cumplan su función fundamental, pues saben que por encima de todo está sobrevivir para que al menos los abusos no se realicen con total impunidad.
Ante la crisis los sindicatos deben posicionarse con suavidad, pues saben que tienen la espada de los despidos masivos encima de sus cabezas, pero siendo esto cierto, lo es más que las labores de críticas al sistema se deberían haber efectuado cuando los beneficios eran moneda corriente en la mayoría de las grandes empresas.
Olvidan a veces por cierto que la inmensa mayoría de los trabajadores laboran en pequeñas o medianas empresas, alejadas de la realidad sindical de los funcionarios y de las grandes empresas.
Cuando los sindicatos se desvincularon de los partidos políticos, en los años en los que las presuntas izquierdas empezaron a gobernar en la España democrática, cometieron un gran error según mis ideas, pues confundieron Gobierno con partido. Una cosa debería haber sido, debería seguir siendo ahora, un Gobierno socialista y otra bien distinta un partido y un sindicato que sujetan a ese Gobierno.
La separación de funciones entre Gobierno y Poder Legislativo no se supo jugar bien y en pleno error, los dos sindicatos mayoritarios decidieron romper los lazos ideológicos pero no económicos ni sociales porque no pueden, debilitando las organizaciones obreras.
Unos sindicatos con presencia en los partidos políticos, y unos partidos políticos con presencia en los sindicatos serían una herramienta más eficaz para defender ante las crisis a los más débiles.
Me cachis la mar salada.

15.8.08

Las reformas económicas para salir de la crisis y la formación profesional

El Gobierno en España está intentando por todos los medios estar ante la crisis, una décima mejor que el resto de los países de Europa, pues en ello va el éxito de las medidas, sin darse cuenta que al tener una economía diferente, si bien gran parte de los problemas que todos padecemos son comunes, las peculiaridades del enfermo hacen que el tratamiento afecte de una manera diferente.
España no es Alemania sobre todo porque su sociedad no es la misma, y por ello las medidas económicas no pueden ser iguales, pues la economía va muy unida a la realidad social, a la sociología.
Sin duda las medidas deberían ser más contundentes, mucho más dirigidas al corto plazo, más encauzadas a las pequeñas empresas y a los segmentos sociales que más sufren la crisis. Por eso la supresión del impuesto de patrimonio solo tiene lectura como elemento que pueda servir para que aflore economía sumergida, pero dicho con otro nombre. No se atreven con una amnistía fiscal por impopular y optan por una medida que no va a funcionar en el corto plazo y en cambio posibilita a quien más tiene a pagar menos impuestos.

¿Dónde vamos a dejar una reforma profunda de la Formación Profesional, rápida, con cambios en las normas de acceso al trabajo, que sirve para hacer crecer la productividad en este país a los niveles de otros países europeos?
Mientras ciertos Ciclos Formativos técnicos sean impartidos por profesores de Geografía reciclados en vez de por profesionales de los sectores implicados, mientras la FP siga en manos del Ministerio de Educación en vez de en manos del Ministerio de Trabajo, caminaremos despacito. Mientras la FP esté totalmente en manos de profesores en vez de ser apoyada muy de cerca por empresarios y profesionales, no conseguiremos dotar de calidad y de seriedad el esfuerzo de que la sociedad tiene que trabajar mejor y con más calidad.
En el corto plazo debemos inyectar tranquilidad a la sociedad, presionar para que bajen los euribor y compañeros, relanzar la inversión en obra pública, dejar de creer tanto en que el mercado por si solo será capaz de modificar el problema, porque esto será cierto, pero no sabemos a qué precio y además, qué países saldrán mejor parados de la crisis.
Y a medio plazo rejuvenecer el mercado laboral, dar más formación real a los jóvenes y procurarles un trabajo de calidad, pagado con arreglo a la productividad que desarrollen.
Y sigo pensado que un sistema formativo como el PLAN FIJA de Aragón pero para trabajos de tipo Medio o Superior, bien estructurado, bien controlado, puede funcionar muy bien para impulsar la FP en este país.

Cómo ascender en el trabajo para tener mejor sueldo

Hablábamos antes del problema de la vivienda en los jóvenes, y dejábamos para después el problema de los bajos sueldos.
La imagen de arriba, de una noticia de hoy, refleja claramente el camino por donde hay que empezar a explorar las subidas de sueldos, los ascensos en el trabajo.
Hay cierta tendencia en la actualidad, por la mala calidad del trabajo, por la escasa duración de los contratos, a pensar que no se puede ascender en la empresa en la que se está trabajando. Es un gran error.
El camino para el ascenso se basa en tres escalones que vamos a descifrar para conocerlos y poder subir por ellos.
El primer escalón es conseguir que te renueven el contrato, que te conviertas en una persona dentro de la organización, necesaria, sin que des problemas, barata, dócil, con capacidad de aprender y de tomar responsabilidades, agradable y válida.
No estoy loco, no estoy defendiendo el esclavismo.
El segundo escalón es conseguir que te den responsabilidades; es poder estar un poco por encima de tus compañeros en la toma de decisiones, teniendo más información, siendo más necesario, estando más preparado en los trabajos que tu empresa realiza. De momento, también gratis.
El tercer escalón es conseguir que tu responsabilidad, tu trabajo distinto al de tus colegas, sea reconocido, sea pagado, sea necesario, sea tan válido que resulta más sencillo pagarte un aumento que prescindir de ti y buscar a un recambio.
Mientras estén en la base de la escala laboral, no tendrás nunca reconocimiento de ningún tipo, como tú hay a miles en el mercado, capaces de recambiarte sin coste de ningún tipo. No vales nada para la empresa. Si estás en la base, obedeciendo, no serán nadie, no tendrás personalidad laboral, serán una pieza más de las que se cambian en cuanto falte algo de grase en el engranaje.
Pero si tu trabajo es distinto, está por encima del resto, si te has convertido en una persona que toma decisiones, que asume responsabilidades, que aprende y avanza, que incluso es más fuerte para buscar otro trabajo en la competencia, valdrá más.
En tu actual empresa o en otras.
No intentes ascender y cobrar más sin antes plantear un plan personal de trabajo, sin ser inteligente con tu carrera profesional. Aprende, crece, toma responsabilidades, implícate, no te preocupes todavía por cobrar más, ya llegará el momento, toma posiciones, y cuando hayas ascendido de la base esos tres peldaños, todo lo verás desde otra posición.
En el ajedrez, se gana la partida cuando se vence al rey, no cuando se gana un peón, pero muchas veces con ganar un simple peón sirve para luego ganar la partida. Sencillamente hay que esperar a que el campo se vaya liberando de piezas.

Nota; Si, efectivamente los consejos son a veces muy duros, asumo que vivo en un mundo en donde "el mercado" marca las pautas, y que solo si sabemos jugar dentro del sistema, podremos conseguir éxito. Mis peleas por intentar cambiar el sistema, las dejo hoy aparcadas. El cuerpo me pide romper la baraja, pero mientras tanto, debo disimular y aconsejar sobre los métodos que sé que funcionan. Si, esta nota va por ti, querido lector amigo.

14.8.08

Otros puntos de vista sobre el problema de la vivienda en España

Sigamos hablando sobre el acceso a una vivienda para los jóvenes en España.
En España la compra es la opción social elegida para disponer de una vivienda que te sirva para emanciparte. Es una tradición muy arraigada, con algunos componentes muy correctos pero con otros que lastran las soluciones.
Es posible que haya que buscar una alternativa intermedia.
Es cierto que si tuviéramos que vivir en los pisos que están alquilados en la mayoría de las ciudades europeas grandes, desde Paría a Londres o Roma, no serían fácilmente aceptadas por nosotros. Esos pisos puestos en el mercado español de alquiles, se quedarían vacíos. Las casas suelen ser más viejas que en España, peor cuidadas, con menos comodidades, con un tamaño más reducido, pero efectivamente no son para toda la vida por lo que su rotación es también muy alta.
Vivir de alquiler es tener un piso por un coste mensual que en España y Europa es solo algo más bajo que el de compra, eso si, no tienes el esclavismo de tener que estar 30 años pagando por lo mismo, pero a cambio nunca es tuyo.
Ahora los jóvenes quieren una vivienda en compra, nueva, con 4 habitación y cerca de 100 metros, con todas las comodidades y mirando muy bien sus calidades pues será el piso de su vida.
Esto es un error.
Los jóvenes (los nuevos compradores) deberían plantearse la búsqueda de una vivienda de segunda mano, asequible de precio (hoy han bajado bastante y se puede negociar) de un tamaño justo, mirando más que sea vendible con facilidad y que colme las necesidades actuales, a que sea un piso para toda una vida.
A los pocos años, podrán vender ese piso para subir de peldaño a otro mejor.
Ese piso se habrá movido de precio como se habrá movido todo el mercado. Si han subido, suben todos, si ha bajado, bajan todos. Pero te permite tener una deuda aceptable, que no te asfixie por las noches.
Otro camino y este es más de decisión política, es edificar VPO destinadas al alquiles con opción de compra. Por ejemplo el 80-90% de los alquileres pagados pueden ser sumados para la compra del propio piso sobre el que se vive, en 3 fechas fijas. A los 5 años, a los 10 años y a los 20 años.
Otro problema grave es que no es fácil tener avales suficientes para que los bancos se mojen con los jóvenes y solicitan que sean los padres los que avalen. Esta práctica hay que evitarla pues está produciendo una seria de problemas importantes en familias de cierta edad. Las separaciones de la pareja hacen que los avalistas corran un riesgo serio, sobre todo en pisos familiares sin separación de bienes, o con hijos pequeños, y en donde los avalistas sólo son interesantes desde una de la dos familias políticas. Esto se resolvería con el ICO, con los alquileres con opción de compra o incluso explorando las opciones de Leasing o Renting como fórmulas de compra de la vivienda. Hay que tener en cuanta que el ICO no necesita dinero para prestar, pues lo que entrega lo recoge al cobrar el piso, en el mismo acto. Cambia inversión para hacer el piso por deuda asumida por los compradores, con la garantía del bien, que es además un objeto que el mismo organismo comercializa.
Ya se están dando estos casos en el mercado libre.
Personas que desean comprar un piso, que no les dan la hipoteca, y que algunas financieras que se han puesto a vender pisos, son la que les prestan los millones, a un interés más alto del bancario. El cliente cae en la trampa porque le resuelven el problema. La empresa no necesita capital, simplemente cambia un piso que no tiene venta en este momento por un reconocimiento de deuda, y el piso es la garantía que ellos mismos vuelven a gestionar para vender. Eso si, la letra pequeña de los contratos es muy pequeña.

13.8.08

Solución al problema de la vivienda en España

Hablábamos de que los dos principales problemas para conseguir que la juventud se independice eran un acceso a la vivienda más correcta y una seguridad laboral más alta con un sueldo justo.
Veamos hoy el asunto de la vivienda.

Estamos a punto de resolver el problema de la vivienda de nuestros hijos, en España estamos a una distancia de sólo 10 años. Y sin dejar de lado la calidad de vida. Leer y revisar la solución.
Nosotros tuvimos los hijos con 25 años y cuando nosotros tengamos 70 tacos ellos se moverán sobre los 45 años, muchos para estar esperando a la defunción o a la vejez de los padres, muchos para esperar como solución al piso de los progenitores.
Pero ojo, que la cosa cambia totalmente en cuando tengamos los hijos con 35 años, que es lo que sucede ahora con los pocos que tienen hijos con decisión.
Si tenemos los hijos con 35 años, cuando ellos tengan otra vez esos 35 años de salida del nido, los padres tendrán 70 tacos, edad dura como para necesitar alguna ayuda en breves años, edad como para ponerse los hijos a pensar, que sale más rentable soportar al “abuelo y la abuela” unos años, que pagar una hipoteca durante 30 larguísimos años.
Con 35 años uno se puede casar pensando que en breves años tendrán herencia en forma de piso, y que el alquiler o el vivir con “los abuelos” repartiendo habitaciones e ingresos, dando a los padres una vejez digna y cuidada, puede ser un buen negocio.
¡¡Tendrán que cerrar los asilos!!
Efectivamente, es puro egoísmo, ¿quien dijo que las soluciones fueran a ser blancas?. Tenemos pues un nuevo problema económico a corto plazo, pues el negocio inmobiliario mueve impuestos de todo tipo, sueldos de profesionales, reformas varias y un sector como el de la construcción, que tiene adosados numerosos flecos económicos.
En breves años cuidaremos la vivienda de los padres, como si fuera de oro.
Si tu ves al hijo revisando la pintura del techo, observando cómo gotea el grifo del lavabo o un interés desmedido por asistir a las reuniones de vecinos, desconfía, simplemente es que quiere que te hagas viejo chocho.
¡Pídele que pinte él los pasillos y si entra al trapo, ya sabes que te cuidarán en la vejez casi tanto como al piso. ¡Ya puedes emborracharte de lujo!, ¡¡te van a querer hasta que mueras!!, bueno a ti no, pero al piso si; va a ser tu escudo antiasilos.

Cómo conseguir que los hijos se vayan de casa antes de los 40

Si te molestan los hijos en casa, no intentes echarlos, es imposible y te quedarás en evidencia, busca otras alternativas. Piensa, pues cada caso tiene sus puntos de palanca.

De momento la que todavía no hemos realizado nuestra generación (la de los años 60 y 70), es obligar al sistema a que cambie una serie de vicios inmensos, que obligan a tener que soportar a los hijos y sus apegados durante más años que ninguna otra generación habida hasta la fecha.

Y ellos además, por el bien de la sociedad del futuro, necesitan emanciparse con urgencia. Todo lo que sea pasar de los 25 ya es tarde. Sí, lo sé, los 25 es imposible.

Nunca los jóvenes han durado de jóvenes tantas décadas como la actual generación. Y los culpables somos nosotros que no les dejamos salida lógica. 

Responsables los padres, pero no de forma directa, sino indirecta, al crear una sociedad que no apoya en España la emancipación. ¿Somos capaces de mirar qué se hace en otros países, cómo lo consiguen en Europa Central o en el Norte de Europa?

Están nuestros hijos actuales y sin emancipar mejor preparados que ninguna otra generación, pero en cambio cobran —si trabajan— el mismo sueldo que cobrábamos nosotros hace tres décadas. 

Su trabajo no es fijo ni digno a su formación pero las deudas de la hipoteca sí que son fijas durante 30 años para los jóvenes y para los avalistas. Así que prefieren no entrar en esos temas sin la seguridad laboral necesaria.

Saben que ahorrar es una tontería pues mil euros es el equivalente a quitarse muchos pequeños gozos diarios y en cambio no sirve para pagar más de una cuota mensual de la hipoteca.

Como saben que una hipoteca dura mucho más que un matrimonio según las estadísticas, optan por creerse estos riesgos y pasar de las trampas. No se quieren emancipar, pues eso supone el riesgo. Y como se puede observar, de tener hijos ni me lo planteo, es otra imposibilidad más que castigará a España en las próximas décadas.

Se nos han vuelto listos y viven adosados en un cuarto familiar que más parece una cueva personal que una habitación, y que decoramos hace décadas con gusto infantil, cuando nuestros hijos iban a ser los que nos iban a sacar de pobres. 

¡¡¡Cooooñooooo con el futuro de entonces que hoy es presente!!!

Como ellos no están por la labor de hacer la revolución pendiente —esa que nosotros tampoco hicimos del todo aunque la intentamos— creo que es la hora de que nos la replanteemos otra vez, ahora que los padres ya tenemos pagado el piso y vamos camino de la jubilación, más que nada para que nos dejan en paz los hijos y no tengamos que estar pendientes de si los vamos a pillar en pelotas en casa, con sus turgentes y envidiosos atributos amenazando el recuerdo. O nos van a pillar a nosotros, que todo es posible.

Tienen dos dificultades, solo dos, y sobre ellas debemos trabajar.

Un acceso al trabajo en condiciones correctas de seguridad y sueldo según su preparación y un acceso a la vivienda sin cláusulas tramposas.

Analizaremos estas dos posibles soluciones que tenemos que resolver entre todos, para conseguir que el cuarto que iba a ser despacho y biblioteca lo dejen libre de músicas ambiente y de carteles jilipollas, de olor a feromonas mezcladas con bebidas energéticas y patatas fritas y vuelva nuestro hogar el silencio, que aprovecharemos otra vez la pareja casi ya anciana, para pasearnos en pelota picada desafiando la edad.

12.8.08

La emancipación de los hijos o cómo entender porqué los hijos abandonan el hogar después de los 40

Las leyes de mercado funcionan en estos siglos en todos los aspectos de la vida, nos guste o no. También en la familia, más en las nuevas familias que NO se forman.
Si es imposible o muy complejo emanciparse, la persona y la pareja deciden buscar otras alternativas, y de momento vivir en casa de los padres es la mejor. El coste social de esta decisión es tremendo, pero es culpa de la propia sociedad que arrastra a las personas a dejar de tomar riesgos económicos tan grandes que les impiden caer en la trampa de las hipotecas excesivas.
El propio mercado, el propio sistema al endurecer el acceso a la emancipación por querer chupar excesiva libertad y economía de las nuevas familias, se va a encontrar con una revolución social a medio plazo. Silenciosa, pacífica pero tremenda.
Las nuevas familias sin emancipar, jóvenes de veintitantos a treintaymuchos gastan en restaurantes, en viajes, en ropa, en electrónica pequeña, en regalos, en coches.
Pero no gastan en luz, en gas, en piso, en muebles, en gastos financieros, en impuestos directos, en hijos.
No saben lo que es el ahorro, porque saben que NO SIRVE PARA NADA.
Como el mercado les expulsa del sistema emancipador, asumen esa expulsión y la adaptan a su forma de vida. Tienen una familia de dos miembros desde las 19 horas a las 23 horas todos los días más los sábados y domingos. El resto de la semana viven en el hogar familiar. Convierten al coche en su pequeño piso temporal, y ahora es cuando me río de las críticas hacia los mini pisos de la ministra aquella que no supo defender una buena idea, viven decía en sus coches en donde comen y joden, hablan y lloran, ríen y discuten, y aprovechan los fines de semana para viajar no en busca de lugares maravillosos sino de hoteles confortables, o también aprovechan cualquier fin de semana vacío de progenitores, para disfrazarse de independientes.
¿Hasta cuando?
Pues hasta que el resto de la sociedad decida que esto es una barbaridad social. Ellos son incluso felices con este seudo sistema de independencia financiera y social. Están en la mejor época de su vida para gozar de la libertad y la han encontrado disfrazada de un mundo falso pero que funciona.
Viajan a Cancún sin tener un trabajo fijo, mientras sus padres no pasar de ir al Pirineo porque tienen que mantener la familia que ahora es más numerosa y come más jamón, gasta más luz y pide para el arreglo del coche una ayudita.
Los jóvenes estás pasando de entramparse y es lógico, tenemos que ser nosotros, los adultos, los que les obliguemos a volar, empujándoles al precipicio para que aprendan. Pero claro, por otro lado sabemos que el sistema es una mierda y que su forma de entender la vida les viene impuesta por las dificultades. Y qué carajo, nosotros también haríamos lo mismo ante las mismas dificultades.