22.6.20

Primero fue la escuela y la tienda. Ahora ha sido el bar. Aragón triste


Primero fue la Escuela. Luego fueron las dos tiendas que tenía el pueblo. Hace unos meses fue el bar. ¿Qué es un pueblo sin escuelas, sin tiendas ni bar? Un cadáver. Hablo del Aragón hermoso junto al río Gállego. Del Aragón herido por no saber bien de qué forma atajar las huidas, los escapes que no siempre son entendidos como algo negativo ni por la propia población hasta que ya es un hecho.

Un pueblo sin bar es un pueblo sin fiestas, es una localidad donde las viviendas valen menos, donde poco a poco irán faltando también los domingueros, sin un punto de reunión, de anclaje, de referencia, donde verse las caras.

Un pueblo sin bar ya no es un espacio público de convivencia posible pues sus pocos habitantes ya se quedan todos ellos en sus casas. Les queda la misa de algunos domingos, no todos, y esa sensación de que la comunidad se va perdiendo sin que nadie sepa resolver el enigma. Adiós.

19.6.20

Estar normal es tener mucha suerte


Este dibujo de Andreu Buenafuente con su texto tiene toda la razón. Filosofía de supervivencia, no es autoayuda que también, es darnos cuenta de por dónde tenemos que salir a respirar aire fresco. Todo puede ir a peor, así que disfrutemos de que ahora estamos normales, tenemos todavía la capacidad de darnos cuenta que puede ser todo peor.

Los miedos no sirven para nada, ni para asustarnos pues solo les hacemos caso si ya venimos asustados de antes. Y sí, sin ser autoayuda, cada día hay decenas de pequeñas cosas que nos pueden convencer de que vivir merece mucho la pena, hasta que se acaban las pilas.

Hace un momento estaba leyendo en la terraza y se ha puesto una picaraza a unos cuatro metros de mi. No nos hemos dicho nada ni nos hemos movido ninguno para respetarnos. Pero al menos yo he notado la enorme suerte de tener una picaraza tan cerca. Por si no lo saben bien, efectivamente una picaraza es una urraca. 

Un taxista de Málaga, presunto autor de los disparos a políticos en fotografías

Los imbéciles de (presuntamente) Málaga que se graban disparando con sus poderosas armas a políticos son mucho más que tontos que alardean de su violencia. Son sobre todo personas que se creen impunes y que pueden jugar a matar. 

Y si eso no somos capaces de cortarlo de raíz, nos encontraremos más pronto que tarde con un efecto contagio que ni a los propios taxistas de Málaga les va a parecer bien.

Podemos pensar que es una imbecilidad, pero por menos hemos metido a la cárcel a vascos en otros tiempos. Así que tengamos cuidado con dejar impunes ciertas sobradas violentas, pues luego nos quejamos cuando ya no hay remedio.

17.6.20

Juego educativo para aprender a imaginar esculturas


La educación artística en las Escuelas ha ido muchas veces unida a la educación en trabajos manuales, que siendo totalmente diferente el concepto, encajan si somos capaces de seguir alimentando la imaginación. Al final es simplemente “hacer” con las manos “cosas”.
Hace más de un siglo en la Institución Libre de enseñanza de Madrid que desde 1876 empezó a buscar métodos de enseñanza que modernizaran la sociedad, puso entre sus objetivos la ampliación de la Educación Artística y la Educación más al Aire Libre. 

Es curioso que un siglo después estemos pensando en innovar volviendo a los mismos planteamientos.

Este ejemplo que os dejo es un juego de piezas, de figuras, creado por el escultor Ángel Ferrant en los años 30 del siglo XX y que él llamó “Arsintes” .

Se trataba de un conjuntos de piezas simples, cuadrados, círculos, triángulos o rectángulos de distintos tamaños pero todos planos y similares de textura, que los alumnos movían y utilizaban hasta crear figuras que ellos se imaginaban. En principio parecía un juego "para crear" en plano. Pero es el inicio de "crear" modulando, moviendo o girando elementos para configurar espacios.

Estamos hablando de figuras planas, de cartón delgado en el proyecto, con las que de forma abstracta se podían crear figuras, caras, personajes, espacios, paisajes, etc. Todo dependía de la imaginación del niño. 


Si pensamos en este juego sobre una mesa, y le añadimos la opción imaginativa de levantar o poner en pie las piezas, vemos que ya estamos hablando del inicio de la escultura. 

Lo siguiente sería el clásico juego de "las construcciones" con piezas de madera que ya configuran un ejercicio en relieve, en tres dimensiones. En un principio dirigido a modular "casitas" pero que se puede utilizar a poco que se crean piezas diferentes, hacia modular personajes, animales, etc.

Las formas de las piezas en su proyecto de trabajo iban creciendo en dificultad según se destinaban para una edad u otra. Y sin duda aunque nunca se desarrolló al completo pues nunca pasó de ser un proyecto en cartón que no se hizo en metal como era la idea primera, muestra un proyecto pedagógico muy interesante que se adentraba en la configuración espacial de la modulación más simple, lo que abría el camino hacia la escultura, hacia la pintura abstracta y/o surrealista, hacia la cerámica o sobre todo al mundo de la imaginación mezclada con la creación de personajes o espacios.


El dibujo que vemos es un boceto de las posibilidades de las piezas y la imagen de un diseño de las posibles piezas. En un principio era simples recortes que se ponían uno al lado del otro para formar figuras, pero en los últimos tiempos ya se han ido haciendo juegos con clavijas pequeñas donde se sujetan las piezas.


Yo amo a Madrid y a los madrileños. No me lo tienen que explicar

Me preguntaba a mitad del año 1995 —hace 25 años de eso— que por qué odiamos tanto a los vascos, a los catalanes y a los socialistas que salen por la televisión. Y dentro del fastidio que me producía ese intento en destruir y la incapacidad para construir, no encontraba razones de cabeza y muchas de ese corazón azul que llevan algunos desde hace décadas. Tampoco sabemos bien por qué.


Es como si supiéramos la enfermedad, sin duda ninguna los síntomas, pero no fuéramos capaces de poner ningún tratamiento, ni de convivir con el trastorno, de entenderlo para admitirlo, de buscar médicos sabios que supieran poner al menos paños calientes. España es diferente, lo sabemos y admitimos y estamos dispuesto a llevarlo hasta sus últimas consecuencias.


Nuestra sangre y por ello nuestra personalidad es plural y muy mezclada. No somos un solo pueblo de origen sino varios, y además con muchos siglos de convivencia dentro de los mismos espacios geográficos. No es una explicación válida, pero me cuesta encontrar otra.


Ahora nos da por odiar a Madrid a la que adoro desde Aragón aun sabiendo que algunos desde ella me jode vivo. Pero Madrid no es “los madrileños” ni todo Madrid desea seguir siendo el Madrid madrastra. Ahora veo incluso anuncios en televisión para dar moral a los madrileños, para convencernos a todos de que Madrid es buena gente. De que los madrileños no han nacido en Madrid. Como los catalanes. Como los aragoneses de Soria.


Crear odio es muy sencillo. Es otro virus que se contagia con rapidez. Y algunos tontos de baba no lo deben saber. Es mucho más rápido odiar que amar. Y más fácil de mantener el odio que el amor. Así que es lo que tenemos, nos joda mucho o poco, y o nos ponemos a trabajar muy en serio en la reconstrucción de las relaciones rotas, o todos nos divorciaremos de todos. ¿Y eso es bueno? ¿Quién sale ganando en un divorcio? Pues sobre todo los abogados.


Necesitamos Cultura para vivir. Y es posible que no lo sepas

Necesitamos reírnos, ver comedia, convivir con el teatro, observar arte contemplativo para que se nos meta dentro. La gran perjudicada en estos 100 días ha sido la Cultura en toda su extensión, tal vez excepto ver televisión y leer libros, que no siendo poco en apariencia, deja en la estacada a enormes posibilidades como el Teatro. 

De seguir un año este tipo de “Nueva Normalidad” desaparecerá el Teatro o el Circo, las Artes Escénicas y su importancia entre la sociedad. Habrá que desmontar una posibilidad de ocio pero también de Cultura con mayúsculas, que lleva miles de años entre nosotros. 

¿Se puede vivir sin Teatro? Si, sin duda. También sin vino, sin teléfono y sin sexo. Pero no parece lo deseable. ¿Es posible pensar en la Música solo para venderse enlatada? ¿Podremos seguir con el Cine pero solo para verlo en casa con el mando a distancia? ¿Alguien se vería digitalmente una Exposición de Goya de una hora de duración sentado en su sofá?

16.6.20

Zaragoza. Aula con 59 alumnos. ¿Hemos mejorado mucho?

Esta imagen es de mi clase escolar en el Tomás Alvira de Zaragoza, un colegio público "de barrio" de los años 60. Como se ve había 59 alumnos con el mismo profesor, de diferentes edades hasta los 14 años. Todos los alumnos desde los 6 años hasta los 14 se dividían en dos únicas clases, solo en dos para chicos y en otras dos para chicas, que como se ve, esa era otra, las chicas con las chicas. 

Han pasado muchos años, la ratio ha ido bajando mucho hasta volver a subir en los últimos años, dejando en la actualidad una cantidad de alumnos entre los 20 y 25 por aula. Ahora tras la pandemia es posible que haya que revisar esos números y tal vez bajarlos algo.

¿Salen los niños actuales más aprendidos? ¿Salen más motivados para seguir estudiando durante muchos años de su vida? ¿De qué manera han cambiado los contenidos en estos años?

Podríamos no parar de hacernos preguntas, sobre la calidad final, sobre los resultados finales de excelencia que NUNCA son simplemente salir con un aprobado de curso ni tampoco con un sobresaliente, ni tampoco son salir con unos conocimientos insuficientes en materia útiles para tu vida posterior. 

Y tampoco son no saber tener una empatía social con tus vecinos de vida que provoquen disfunciones de convivencia, egoísmos sociales que siempre son negativos.

De esa imagen que vemos ha salido algún catedrático de universidad, algún diseñador reconocido a nivel internacional, algunos empresarios y muchos de los que desconozco su historia personal. Y admitiendo que NUNCA hay que copiar de lo viejo, si me cabe la duda de si copiando de lo nuevo, de otros espacios educativos tal vez de otros países, no podríamos mejorar nuestra formación educativa.

¿De verdad es educativo que no hayamos logrado hacer lo IMPOSIBLE para que los niños no hayan tenido que estar desde marzo hasta septiembre sis la presencia de sus profesores de alguna forma, dentro al menos de forma eventual en los colegios?

Julio Puente (Ajovín)