4.2.26

¿Quien quiere volver a los tiempos antiguos?


Ayer mismo escribía yo un artículo sobre la Inteligencia Artificial, el nuevo modelo de Agentes en IA y luego trabajé varias fotografías hechas en Oporto con diversas órdenes para lograr un determinado efecto.

Y me vino a la mente cuando de niño o hasta incluso los 12 años (1968), vivía en el verano, en el pueblo de mi padre, con mi abuela, sin agua corriente, sin WC y teniendo que acudir al corral o al campo, todos los días, según la edad y el sexo; y con muy poca corriente eléctrica en las calles, sin la posibilidad de que hubiera teléfono privado.

Darme cuenta de que en la gente de mi edad, casi 70 años, se han dado todos estos tremendos cambios a lo largo de una sola vida, es realmente además de curioso, sorprendente. 

No creo que haya existido una sola generación anterior en la historia de la Humanidad que haya visto tantos cambios.

Cuando en el pueblo de Soria de mi padre llegaba un coche, salían de las casas a verlo llegar, y esto no es broma. Hablo de 1961 por poner un ejemplo. Época en el que las mujeres (nunca los hombres) iban a lavar a la acequia y a rodillas, y en el bar del pueblo no entraban las mujeres, excepto las de "capital".

Tristemente vergonzoso, sobre todo ahora que algunos incluso dicen que en 1975 se vivía mejor. No han vivido en esos años.

Pero vuelvo a los cambios que los de mi generación hemos vivido. Tras todo el día en el tren en asientos de Tercera, en donde almorzábamos y comíamos, para ir desde Zaragoza a un pueblo de Soria cerca de Aranda de Duero, te venían a buscar a la estación con un carro que tiraba Jardinero para terminar de recorrer los 6 kilómetros que nos separaba la estación de la casa de mi abuela.

Un fiesta maravillosa para los niños, para mi hermano y yo, que íbamos montados en el carro con las maletas. No así los adultos que tenían que ir andando pues el burro no podía con el carro y las personas mayores subidas al mismo.

El agua corriente no existía y ya sé que lo he dicho. Se cogía agua de un pozo que había a unos 50 metros. En el pueblo a orillas del Duero había varios pozos, pero cerca teníamos alguna aldea que el agua era un bien tremendamente escaso, hasta casi un lujo.

Yo en mi actual vivienda tengo cuatro lugares desde donde sacar agua potable, siempre, y la que quiero. Incluso barata.

Cuando yo era niño mi padre, un inmigrante soriano que era considerado inmigrante en los trabajos de una gran empresa de Zaragoza, pues vino con 34 años a nuestra ciudad, trabajaba incluso los domingo por la mañana. Los sábados, efectivamente, todo el día.

Y ahora los hijos de aquel padre, tienen que escuchar en un debate electoral a un tonto con traje, decir que se vivía mejor en la España de hace 50 años. Es posible que él sí.

Yo, cuando con 8 años tenía que ir en invierno con una garrafa de cristal a buscar petróleo para la estufa, a guardar filas de más de una hora en días heladores en el barrio de la Magdalena, no vivía mejor que ahora. Mi hermano más pequeño tiritaba mientras veíamos que aquellas filas en la bajadica de la Trinidad no avanzaban, pues los adultos compraban además de petróleo para calentar el comedor, carbón a granel para las cocinas.

¿Quien quiere volver a los tiempos antiguos?


2.2.26

Desde EEUU se opina bien de España


Incluso desde los EEUU están publicando en sus mejores revistas que España está emergiendo rápidamente como la gran “batería verde” de Europa gracias a que más de la mitad de su electricidad ya procede de energías renovables y va camino de la neutralidad climática en 2050. 

Tendríamos que estar orgullosos de estos textos en la revista The Time, pero es verdad que somos tan especiales que no nos las creemos. Somos capaces enseguida de buscar motivaciones especiales. 

En el texto que vemos en un recorte arriba, se explica que España convierte su abundancia de viento y sol en un activo geopolítico y que en el centro de esta transición hay un ecosistema industrial sofisticado que conecta las viejas fuentes de energía (petróleo y gas) con las exigencias tecnológicas de un futuro descarbonizado.

Se menciona a diversas empresas clave que ha sabido reposicionarse, ampliando infraestructuras para carga rápida de vehículos eléctricos (uff) y distribución de combustibles ecológicos, haciendo tangible el cambio para el consumidor.

También se destaca el caso de Swiftair, una aerolínea española que, en un contexto de fuerte escrutinio sobre la huella de carbono de la aviación, se ha transformado en pionera de la sostenibilidad práctica mediante optimización de rutas con IA y monitorización del combustible en tiempo real para reducir minutos de vuelo y emisiones de CO₂ en rutas domésticas e internacionales.

La segunda parte se centra en empresas del sector agrícola, que actúan como arquitectas de un ecosistema alimentario más transparente y resiliente, diferenciándose por su apuesta intensa por la innovación.

El texto concluye que la posición de España en primera línea de los sectores de energía, transporte y agricultura no es solo cuestión de geografía, sino de sinergia industrial: desde la logística con IA hasta las innovaciones sostenibles, las empresas españolas demuestran que competitividad y cuidado del medio ambiente son dos caras de la misma moneda.

Con apoyo de una infraestructura digital robusta y proyectos pioneros de hidrógeno verde, España se presenta como modelo de una Europa autosuficiente y resiliente, que lidera una economía global donde se valora cada gota de agua y cada vatio de energía limpia.

¿Qué Modelo de Estados occidentales tendremos en 2050?


Es posible que en la segunda mitad del siglo XXI, nos encontremos con Estados occidentales que haya evolucionado hacia modelos de Estado (no de país) más ágiles, tecnológicos y colaborativos, pasando del Estado Nación tradicional, centralizado en su propio territorio, a entidades "estratégicas" o "unidos en red”, que prioricen la eficiencia digital, la personalización de servicios y la gobernanza multi nivel. 

Es decir, de alguna manera creando gobernanza tipo la Unión Europea, en una globalización repartida y dividida por bloques.

Estados menos potentes en cuanto a capacidad de País, pero más ágiles a la hora de su defensa de todo tipo. Bélica, comercial, económica, cultual, tecnológica. etc. El tamaño del Estado dictaminará su capacidad para defenderse ante los mercados mundiales, y las crisis globales que seguirán existiendo como guerras constantes en los aspectos comerciales y económicos. 

Y aumentarán su capacidad de vigilancia ante las leyes incumplidas, controlando mejor las fronteras digitales de datos y sobre todo de movimientos de capitales digitales.

La mayor descentralización y colaboración entre países supondrá la integración con el sector privado en redes de gobiernos locales, empresas, ONG y mayor participación ciudadana directa, mediante plataformas digitales eficaces. 

La participación no será una excusa para disimular, sino una necesidad impuesta desde los Estados que superen a los países. La participación como modelo de control es una herramienta que sirve entre países para saber que todos e hace con arreglo a unas normas generales similares entre los países en un Estado de multi niveles.

Un modelo de Estado híbrido democrático, con una combinación de representación tradicional con parlamentos deliberativos, votación digital y participación mayor a niveles locales o de país para legitimar decisiones complejas. Estados "abiertos" con prosperidad compartida; pero con mayor autoritarismo "suave" por los desafíos demográficos y geopolíticos que se plantearán. 

Las decisiones del Estado ya no serán tan fácilmente admitidos por los ciudadanos de los países, por lo que se necesitará una formación democrática muy superior a la actual, para explicar y comprender medidas que pueden parecer desde absurdas a inútiles o directamente negativas.

Las presiones demográficas y climáticas junto al envejecimiento creciente, obligará a buscar modelos de pensiones sostenibles, y sistemas de cuidado en dependencia más asumibles. Las migraciones y el cambio climático demandarán políticas transfronterizas. 

Y eso será junto a lo comentado anteriormente sobre pensiones y dependencia, uno de los puntos sociales que mejor hay que trabajar, para ser asumidos y a su vez que se puedan asimilar a modelos productivos posiblemente con menos valor añadido en impuestos, si no somos capaces de entender que los impuestos en muchos casos son inversiones.

Es previsible el declive relativo del poder occidental ante el ya creciente e imparable poder de Asia y no solo de China, impulsando bloques regionales con soberanía compartida en defensa y economía. 

Ya está rotando el poder mundial de las grandes superpotencias hacia Asia, eso parece inamovible aunque no lo deseen los EEUU que incluso podría verse dentro de un empeoramiento económico grave. 

Estamos hablando de nuevos modelos productivos, pero a su vez de gobernanza, de economías de mercado comercial, y sin duda de movimientos del dinero nuevo, como forma de poseer la riqueza.

En el año 2050 lo más probable es que el dinero sea mayoritariamente digital, con monedas fiat (La moneda fiat o fiduciaria es dinero emitido y regulado por bancos centrales y gobiernos, cuyo valor no está respaldado por materias primas físicas (como el oro o la plata), sino por la confianza, decreto legal y la estabilidad de la economía emisora. 

Ejemplos incluyen el dólar o el euro, que ya no utilizan el Patron Oro para marcar sus valores exteriores), monedas emitidas por los bancos centrales de cada Estado en formato electrónico (CBDC) conviviendo con criptomonedas y monedas estables digitales y privadas, en un sistema casi sin efectivo físico.

No se trata de creer o de no creer en las criptomonedas o en la moneda digital. Es que simplemente ya no existirá la moneda como valor diferente al de los números. 

Pensemos que por poner un ejemplo fácil de comprender, las pensiones ya no se pagan —desde organismos públicos— en dinero sino en números. La inmensa mayoría de los movimientos económicos ya funcionan así, pero es previsible que a corto plazo casi todo sea así.

Medios de pago universal, seguro y muy barato, accesible vía móvil o dispositivos biométricos. Dinero digital sin que nadie se de cuenta del cambio. En la misma medida en que nadie se ha dado cuenta de la nueva o no tan nueva capacidad de todos los bancos de crear dinero sin tener que imprimir billetes.

Los Estados tendrán capacidad de emitir una moneda digital ampliamente aceptada tanto para uso interior como exterior), con confianza en su estabilidad, seguridad y respeto a la privacidad. 

Podemos imaginarnos que en un futuro España por poner un ejemplo, podría emitir nuevamente Pesetas a un valor fijo idéntico al euro, pero siempre de forma digital, para pagos del Estado. 

Dinero digital aceptado en tu Estado Supranacionales, no tanto en otros Estados, ante los que deberíamos entrar con cambios de esas nuevas monedas digitales.

Pero no solo para pagos en pensiones, o desempleo, sino en ayudas estatales para sectores básicos e importantes como Agricultura o Industria, para cobros o devoluciones en Impuestos, o para pagos en empresas públicas. 

Podría darse la convivencias natural de dos modelos de moneda digital, en el caso de España entre el Euro y la Peseta, sin perder la Unión Europea su capacidad de controlar las economías.

En síntesis, el poder económico en la mitad del siglo XXI dependerá menos de imprimir billetes y más de controlar infraestructuras y modelos de pagos digitales, aumentando la confianza en la moneda digital y en la capacidad de conectar ese nuevo sistema financiero con una economía innovadora y sostenible. 

Debemos tener en cuenta que el enorme crecimiento del dinero en circulación a partir de 2020 por los efectos de la Pandemia y las ayudas públicas que hubo que crear casi desde la nada, junto al envejecimiento de la población europea, y la creciente competencia comercial de Asia y América, obligará a Europa a buscar nuevos modelos de economía monetaria.

1.2.26

¿Cómo será el trabajo a partir de 2050?


Hablar hoy desde el 2026, de cómo creemos que será el 2050, es jugar a la futurología. Pero este es un ejercicio simpático, entretenido, y que nos sirve para reflexionar sobre el actual presente. Ya, lo sé, no hay más que un posible presente.

El trabajo en el mundo occidental va a hacerse más flexible, más híbrido entre las labores de los humanos y las máquinas, y más inestable en lo contractual. Pero también ofrecerá nuevas oportunidades a quienes se adapten en cada momento de os cambios, con aprendizaje continuo y habilidades sociales fuertes. 

Hay que añadir para ponerlo en contexto que ese Mundo Occidental se ampliará dentro de la globalización mundial imparable, excepto por alguna barbaridad que nadie desea. 

Y por ello es previsible que se igualen mucho más las condiciones laborales en todo el mundo, aunque existiendo todavía grandes divisiones, pues el sistema laboral de beneficios necesita esclavos aunque los disfracemos con otros colores y derechos.

No creo que vaya a desaparecer el trabajo como incluso necesidad personal para ir sobreviviendo. El ser humano necesita el trabajo como actividad vital. Y si disminuye la necesidad del trabajo por los avances mecanizados desde las máquinas, nos tendremos que inventar nuevo trabajos, nuevas ocupaciones. 

Se reducirán los trabajos puramente humanos, mucho más en algunos sectores que en otros. Quien hoy sea capaz de convertir su puesto de trabajo en lo que hoy llamamos “Teletrabajo” debe admitir que tienen muchas posibilidades de perder su puesto laboral tal y como lo concibe hoy en día. 

En cambio quien vive de trabajos manuales debe saber que sus honorarios aumentarán y mucho en algunos de ellos. Ser asesor financiero no tendrá valor pues lo podrán hacer las máquinas, ser fontanero será mucho más importante (todavía) que hoy.

El trabajo que en los años 50 ó 60 del siglo XX, un trabajo o un oficio para toda la vida, en la misma empresa, ya ha desaparecido en este inicio del siglo XXI. Y a su vez ha aumentado la necesidad de una formación laboral constante. 

Hay que repensar desde dónde vamos a obtener las rentas, qué tipo de dignidad laboral quiero asumir y a su vez para sentirme bien, qué tipo de utilidad social deben tener mis trabajos.

No hay duda de que vamos a asistir a una fuerte de la automatización de los trabajos en los que esto sea posible mientras que la IA (del futuro) nos hará las tareas rutinarias, con disminución de empleos poco cualificados y crecimiento de trabajos intensivos en conocimiento, creatividad y trato humano.

Tendremos más cambios frecuentes de ocupación, y viviremos previsiblemente cambios en nuestras etapas como asalariado, autónomo o emprendedores, dentro de proyectos globales en equipos virtuales o de trabajos sencillos, cercanos y pequeños.

Las organizaciones laborales estarán más descentralizadas y con horarios flexibles como norma en el empleo cualificado. Podremos trabajar con suma normalidad en una empresa de los EEUU desde nuestro salón de casa para múltiples tareas. 

Ya lo hacemos, pero este modelo laboral se multiplicará hacia actividades hoy impensables. por ejemplo en medicina. Tendremos un psicólogo argentino y un asesor en decoración o en finanzas que tenga su trabajo en Singapur.

Y tendremos más personas mayores trabajando más años, a menudo a tiempo parcial o en roles de asesoría, enseñanza, y cuidado a otras personas. La biotecnología aplicada al trabajo (salud personalizada, mejora cognitiva) y realidad extendida para formar, coordinar equipos y simular entornos complejos. 

No siempre un Director de RRHH estará dentro de la empresa, ni trabajará ocho horas al día, ni conocerá personalmente a los integrantes de su equipo. Parece una falta de control de calidad, pero simplemente se sustituirá por otros modelos de información.

Para adaptarnos será clave el aprendizaje permanente. Una proporción enorme de la población tendrá que reciclarse varias veces; se estima que más de un tercio de las tareas de muchos puestos cambiarán en la próxima década (hasta el 2035) por la digitalización. 

Ganarán peso habilidades diferentes: pensamiento crítico, resolución de problemas, colaboración entre grupos, gestión emocional y capacidad de adaptación a las novedades y a los entornos diferentes, que son difíciles de automatizar.

Tendremos sistemas educativos más personalizados y modulables (con micro credenciales, y una formación online mucho más presencial e híbrida en prácticas diversas de calidad) que permitirán reorientar la carrera profesional de forma ágil a lo largo de la vida.

Es inevitable pensar mucho más en el crecimiento de la negociación colectiva no ya de oficios o entre empresas y sectores como a nivel de toda la sociedad, y de normas para el trabajo remoto que cuiden la salud mental, la conciliación y el sentido de comunidad, evitando una precarización digital muy acentuada. 

El nuevo trabajo tendrá que legislarse con nuevas normas no solo ya de conciliación familiar, que también, sino de conciliación con uno mismo, pues al igual que ahora, solo con la empatía con tus labores y la motivación en positivo, se logra la calidad en los trabajos.

Para prepararnos ante esos entornos laborales que ya vienen, debemos desarrollar una base sólida de competencias digitales (manejo de datos, uso crítico de IA, seguridad digital, inglés como base aunque existan múltiples modelos de traducción) y combinarlas con especialización en algo que te apasione. 

Solo los especialistas en estos nuevos modelos de integración del trabajo entre humanos y máquinas, tendrán asegurado el recorrido laboral. 

La adaptación a los nuevos tiempos requerirán de habilidades como un aprendizaje continuo, y una colaboración de humano con modelos tecnológicos artificiales, ya que estos roles de comprensión en la colaboración con las máquinas de todo tipo priorizarán competencias humanas sobre tareas repetitivas.

Invertir en tu red social y profesional, en tu propia Marca, porque las transiciones entre trabajos serán más frecuentes y la red que acompañe a tu Marca Personal será un seguro tan importante como el currículum. 

Ya a nadie le va a importar qué has hecho, pues supondrán que lo anterior ya no vale, pero todos desearán saber qué has construido a tu alrededor, qué conservas, qué Marca propia eres capaz de defender de forma constante.

Debemos practicar siempre una actitud de curiosidad y ensayo‑error. Los trabajos concretos cambiarán, pero la capacidad de aprender rápido y colaborar con tecnología será tu señal de identidad y defensa ante la segunda mitad del siglo. 

Nadie sabe hoy qué trabajo podrás tener, pero será imprescindible que tengas una buena formación muy amplia, con una Marca Personal que infunda respeto.


31.1.26

¿Cuánto de falso hay en internet? ¿Cuántas identidades reales hay en internet?


Sabemos que la mayoría del ruido que leemos en internet es falso, pero disimulamos y nos lo queremos creer. Nos insultan, nos engañan, nos mienten gentes a las que no conocemos de nada, pero nos afecta, nos lo creemos.

Se calcula que el 58,5% de los comentarios que leemos en internet están firmados por un pseudónimo. Quien lo hace no quiere dar la cara, no quiere decir quien es, pero nos afecta lo que dice esa personas que puede ser falsa.

A mi no, ya lo advierto, pues tengo la enorme suerte de tener pocos comentarios.

Esa información de la imagen de arriba está sacada de una exposición de Telefónica en Madrid. No parece lógico que Telefónica consienta en sus propios edificios que se pongan datos falsos.

Otra curiosidad tremenda es que hacemos el mismo caso a lo que comenta una identidad falsa de lo que dice una identidad verdadera.

Simplemente por la comodidad, que nos decimos y nos creemos, aunque nos resulta imposible saber qué es falso y qué es verdadero.

Si fuera esto cierto, que lo hiciéramos por la comodidad y por estar seguros de que todo es mentira, lo primero sería huir de lo que no sabemos discernir si es real o nos están engañando con identidades falsas.

Yo soy real —al menos de momento pues la edad ya pesa—, y no, no pido que me leas. Tú decides. Pero al menos lee o intenta leer a quien da la cara y dice quién es. Y elige leer a quien te guste por diversos motivos, pero que al menos sea real, y sepa mantener su identidad.

Nos podemos equivocar todos los que escribimos, los que somos reales también, incluso parecerá que os intentamos engañar cuando simplemente es que opinamos diferente a vosotros. Pero al menos somos siempre iguales. 

Si alguien que es real, que da su nombre e identidad, y es de los que dan varias opiniones diferentes, cambiamos de opinión como la luna, no tengas duda. Es que estamos locos o tontitos. 


29.1.26

¿Sabes qué son los Agentes en IA? ¿Sirve la IA para atender la Sanidad?


Este dato, del que voy a comentar una pincelada, por mí ya conocido desde hace unos meses, me resulta cuando menos curioso y una señal de nuestros errores como sociedad. Errores que intentamos corregir por no saber hacerlo de otra manera.

Las personas dentro del llamado mundo occidental, están triangulando cada vez más, cuando tienen problemas de salud medianos o leves, y acuden a consultas sobre su problema, divididos y cada vez más divididos.

Acuden a tercios, entre médicos, herramientas de IA y amigos o compañeros cercanos pero que están dentro del mundo sanitario o cercano (médicos amigos, personal de enfermería o personal de farmacia).

Tanto es así, que en 2025, ya se detecta que la IA está clasifica —dentro de la atención médica y sus posibilidades de crecimiento—, como el sector número 1, preparado para la transformación de la IA en ciertas profesiones o servicios, durante los próximos 10 años.

Tengamos presente uno de los nuevos "inventos" de la IA de este enero de 2026, bueno más que nuevo invento, es servicio nuevo que se abre a los consumidores avanzados en IA. Hablo de los Agentes de IA.

Un Agente en IA es un programa o APP que te instalas en TU ordenador o tablet o teléfono. No es un programa al uso, no es una página web a la que le preguntas. Es como tener un ayudante en tu ordenador.

Este "Agente en IA" te conoce muy bien, es solo tuyo, a tu servicio, y sabe todas tus posibilidades. Te pide permiso para acceder a todo lo que necesita y tu le abres las puertas para lo que quieras, y con ello logras que sean más o menos eficaz.

Si le dices que te duele la cabeza, sabe qué medicación tomas, conoce tus últimos análisis de sangre y tu historial médico. Incuso sabe intuir en qué grado de confort estás por tus horas dedicadas a cada actividad con tus herramientas. Todo es secreto, esa es una de las garantías básicas.

Y con todos esos datos más los que te imaginas, decide qué aconsejarte. Incluso si le abres la opción de pagar con tu tarjeta, puede comprar por ti si se lo dices, paga, firma el consentimiento, elige el mejor microondas y que se adapta a tu cocina, y a los integrantes de tu familia.

Sabrá qué tipo de hotel sueles coger en tus viajes, y solicitará una habitación, al menor coste y para la ciudad que le digas, en el momento en que esté más barata. Y la sabrá solicitar con almohada de un tipo que vaya bien para tus dolores de cuello, balcón exterior o de planta baja. Pagará y te hará el check-in. 



Lo que 300.000 voces están diciendo sobre el trabajo, el dinero, la salud



  • Valoramos más el logro, el cuidado y la salud, pero nos sentimos peor. Desde 2021, la importancia que las personas le dan a cada valor que rastreamos se ha intensificado - dinero (+30%), logros (+26%), placer y diversión (+25%) - y están actuando en consecuencia: 10 de los 13 comportamientos de bienestar que medimos han crecido en un promedio de 6 puntos porcentuales cada uno. 
  • Sin embargo, la gente dice sentirse un 9% peor física y mentalmente que hace unos pocos años. El patrón es "más esfuerzo, menos próspero" - una cinta de correr donde un mayor esfuerzo produce rendimientos emocionales decrecientes y "mejor" nunca es lo suficientemente bueno.
  • Recurrimos a la comunidad, a los demás y a la IA cuando el sistema de salud se queda corto. Los indicadores de calidad de vida están en máximos históricos, pero las personas informan que se sienten peor mental y físicamente que hace unos años. 
  • Sin embargo, la búsqueda de la estabilidad se asemeja a un sprint perpetuo: todos corren más duro solo para quedarse donde están.
  • Queremos satisfacción en el trabajo, pero nos estamos conformando con menos y ralentizando a las organizaciones. El cumplimiento se disparó de octavo a segundo entre las necesidades del lugar de trabajo en solo dos años, solo pagando. 
  • Sin embargo, los empleados no están renunciando por ello; el verdadero riesgo son las masas que se quedan, entregan "lo suficiente" y agotan el impulso. 
  • La demanda de capacitación y desarrollo se ha duplicado desde 2021, lo que la convierte en una de las tres principales prioridades, mientras que las vidas medias de habilidades técnicas se han desplomado de una década a dos a tres años.
  • Hemos dejado de perdonar malas experiencias como consumidores. Alrededor del 33 % de los encuestados dicen que las marcas satisfacen mejor sus necesidades, en comparación con el 25 % en 2022. Cuando la personalización funciona, funciona bien. 
  • Pero "muy correcto" se ha convertido en la expectativa de referencia: el 64 % abandonará una marca después de una sola mala experiencia, aumentando al 69 % entre los compradores de altos ingresos.
  • Soñamos con no volver a necesitar un cheque de pago. La independencia financiera es ahora la necesidad insatisfecha de más rápido crecimiento, pasando del 32 % en 2022. 
  • La presión para "ganar dinero para sentirse exitoso" casi se ha duplicado (+80%), y el interés en el movimiento FIRE (independencia financiera, jubilación anticipada) aumentó del 24 % al 37%. 
  • La educación financiera es ahora la habilidad principal que la gente desearía haber aprendido antes.
  • Somos la última generación en trabajar solo con humanos. Dos tercios de los empleados (67%) ya interactúan con la IA de manera "humana" y el 28% prefiere un gerente de IA a uno humano. 
  • Los agentes de software y los robots están manejando tareas, dando forma a las decisiones y actuando cada vez más de forma autónoma. 
  • El organigrama nunca se ha sentido más ficticio, y para muchos trabajadores, la experiencia diaria es incertidumbre, no claridad: 
  • ¿Dónde toca la IA mi trabajo? ¿Cómo se ve "bueno"? ¿Y qué pasa si me quedo atrás?
  • Estamos liderando a través de la interrupción constante y una fuerza laboral fracturada. Externamente, los líderes se enfrentan a un entorno más propenso a la crisis con el trabajo de rediseño de la IA en tiempo real. 
  • Internamente, cinco generaciones de empleados tienen expectativas divergentes sobre lo que significa incluso "buen liderazgo". 
  • Los miembros de la Generación Z son hasta siete veces más propensos que los boomers a cambiar de trabajo, mantener actividades secundarias o esperar que los empleadores adopten posturas sociales. 
  • La tensión se está mostrando: el 51 % dice que los modelos de liderazgo están desactualizados, y la proporción que cita el "liderazgo por de calidad" como una máxima insatisfacción ha aumentado casi un 60 % desde 2023, con el descontento que aumenta más rápido entre los trabajadores más jóvenes. 
  • Las herramientas que los líderes heredados no se construyeron para una fuerza laboral tan fracturada, o un mundo que se mueve tan rápido.