En mi calle tengo a un señor mayor en silla de ruedas que es el paradigma de la escultura humana. Mayor=Escultura=Soledad. Un señor sin color pero que es imprescindible en esa esquina concreta. Sin él, no existiría la esquina.
El hombre siempre está al sol —creo que incluso en los días nublados él sabe encontrar un sol propio al que asomarse— sentado en el exterior de una cafetería junto a un frío café a medio consumir y un puro apagado.
Allí no se mueve nadie. Ni a las 8 de la mañana ni a las 11 del mismo día. Si acaso el sol, y no queda claro que se desplace ante esta situación. El café siempre está a mitad del vaso de cristal de Duralex, el puro nunca se acaba de consumir y el señor mira siempre hacia delante, que es su futuro pero no es el futuro.
No sé qué piensa, pero estoy seguro que piensa. Y el café quiero comprender que es diferente cada día, y que no es el medio café repetitivo y helado que aparente ser un café. El puro lo chupa.
La soledad es parte de la imagen. En aquella esquina no hay velador de cafetería. Esa mesa de aluminio gris es para él. La silla de ruedas la trae el cliente de casa. El puro está más veces en la boca que en la mano. Nunca nos mira, pero siempre está mirando.
Yo cada vez que paso por la esquina observo para ver si sigue allí. Sé que un día no estará. Y ese momento será de incertidumbre. Volveré a mirar varios días más por si es gripe. Y un día sé que la propia cafetería retirará la única mesa de su esquina. Todo será mucho más aburrido.
5.3.18
4.3.18
Pensiones en Suiza. Sistema del futuro
El problema para los futuros pensionistas no será el que hay muchas personas en edad de estar jubiladas, y de que la tasa de reposición sea baja. El problema es que los que estén en edad de trabajar no van a tener trabajo ni van a cotizar lo suficiente, pues serán trabajos precarios, discontinuos, mal considerados en global. Hablo de media, pues efectivamente siempre existirán trabajos bien pagados y considerados.
El problema es que la cantidad de trabajo va a bajar aún más, por la robotización de los trabajos industriales e incluso de servicios. Estamos destruyendo puesto de trabajo todos los días. Primero vino la deslocalización para abaratar costos, seguido de la globalización de los mercados, mientras crecían las nuevas tecnologías que acababan con sectores enteros de la producción. Hay oficios de hace 25 años que hoy no existen.
La sociedad tendrá que buscar soluciones a la falta de trabajo. Crear trabajos ficticios, trabajos que hoy no existen, servicios que no se hacen. Pues a las personas hay que tenerlas ocupadas para que coticen, para que puedan cobrar un sueldo y vivir del mismo pero sobre todo para estar ocupados en trabajar pues si no es así la violencia social crecerá alarmantemente.
El problema de los pensionistas no será cobrar la pensión, que seguró será asistencial y por ello muy baja. Dinero siempre hay y si no pues se fabrica. El problema será que las diferentes clases sociales se van a radicalizar. Habrá pensionistas de lujo y pensionistas asistenciales. Y para eso no creo que estemos preparados todavía. Las quejas van a ir en aumento, pues nadie lo quiere ver y menos lo quiere resolver.
Pero un sistema parecido ya funciona en Suiza, donde las necesidades mensuales de pensión son muy altas y donde los trabajadores pobres no han cotizado lo suficiente en cantidad para cobrar una pensión con arreglo a lo que se necesita por los altos precios de las viviendas y la alimentación. Y las instituciones entran a nivelar los ingresos de forma asistencial.
El problema es que la cantidad de trabajo va a bajar aún más, por la robotización de los trabajos industriales e incluso de servicios. Estamos destruyendo puesto de trabajo todos los días. Primero vino la deslocalización para abaratar costos, seguido de la globalización de los mercados, mientras crecían las nuevas tecnologías que acababan con sectores enteros de la producción. Hay oficios de hace 25 años que hoy no existen.
La sociedad tendrá que buscar soluciones a la falta de trabajo. Crear trabajos ficticios, trabajos que hoy no existen, servicios que no se hacen. Pues a las personas hay que tenerlas ocupadas para que coticen, para que puedan cobrar un sueldo y vivir del mismo pero sobre todo para estar ocupados en trabajar pues si no es así la violencia social crecerá alarmantemente.
El problema de los pensionistas no será cobrar la pensión, que seguró será asistencial y por ello muy baja. Dinero siempre hay y si no pues se fabrica. El problema será que las diferentes clases sociales se van a radicalizar. Habrá pensionistas de lujo y pensionistas asistenciales. Y para eso no creo que estemos preparados todavía. Las quejas van a ir en aumento, pues nadie lo quiere ver y menos lo quiere resolver.
Pero un sistema parecido ya funciona en Suiza, donde las necesidades mensuales de pensión son muy altas y donde los trabajadores pobres no han cotizado lo suficiente en cantidad para cobrar una pensión con arreglo a lo que se necesita por los altos precios de las viviendas y la alimentación. Y las instituciones entran a nivelar los ingresos de forma asistencial.
Pensiones en Suiza complementadas por los Ayuntamientos y los Cantones, que asombrarían por su cantidad final a las pensiones de España. Pero allí no es normal tener vivienda propia, y los precios de alquiles de vivienda son altísimos. Con una pensión de 1.200 euros es imposible vivir en Suiza.
Cuidado que esto no tiene nada que ver con lo que ha dicho el Banco de España estos días. Tener vivienda propia en España es un activo, sin duda, que permite no encarar los últimos años de vida con los mismos problemas que en muchos países de Europa, pero eso no tiene nada que ver con que se cuenten como parte de los ingresos de pensionista. Aunque a la hora de las pensiones asistenciales del futuro, estoy seguro que sí se tendrá en cuenta.
El problema no es Telecinco, sino los que vemos Telecinco
Si ayer hubiéramos traído a España a una persona desde otro país, sana, psicológicamente entera y limpia, a una persona normal en apariencia, con una cultura media pero entendiendo el castellano de la calle, y lo hubiéramos puesto delante del televisor a ver por la noche el programa de Telecinco “Sálvame de Luxe”, lo hubiéramos dejado herido. Seguro. O incluso mejor sería que pudiéramos traer a un español de los años 30 del siglo XX o del siglo XXI. Para volverlo más loco todavía. Espero que en 2030 esto no siga así.
La sensación de que si España es esto, es una puta mierda, va en aumento. No es un programa que yo vea, de hecho ayer lo pillé empezado tras una película sin anuncios. El esperpento, el circo del insulto me atrapó unos minutos. Viendo esto, es normal que haya catalanes, vascos o sorianos que no quieran ser españoles. Hoy que evitar que esto aumente.
Ser español y sentirse español tiene que ser otra cosa que invertir minutos de una noche importante, aunque sea en una televisión privada, a ver esta mierda. Sobre todo por lo que nos indica que la audiencias son esa sociedad borreguil que hace peligrar España y que está pillada por las trampas de la imbecilidad programada. El problema no es Telecinco, el problema somos los que vemos Telecinco. ¿Europa sabe esto?
La sensación de que si España es esto, es una puta mierda, va en aumento. No es un programa que yo vea, de hecho ayer lo pillé empezado tras una película sin anuncios. El esperpento, el circo del insulto me atrapó unos minutos. Viendo esto, es normal que haya catalanes, vascos o sorianos que no quieran ser españoles. Hoy que evitar que esto aumente.
Ser español y sentirse español tiene que ser otra cosa que invertir minutos de una noche importante, aunque sea en una televisión privada, a ver esta mierda. Sobre todo por lo que nos indica que la audiencias son esa sociedad borreguil que hace peligrar España y que está pillada por las trampas de la imbecilidad programada. El problema no es Telecinco, el problema somos los que vemos Telecinco. ¿Europa sabe esto?
Los ventanales son ecológicos y muy útiles
En ciudades o países con muy poco sol, los ventanales son el mejor sistema de lograr luz y algo de calor en invierno. Es el caso de La Coruña en España o de muchas ciudades de Centro Europa.
Aquí vemos un caso de estos, con una fachada de 1697 llena de florituras alrededor de grandes ventanales. En Bélgica aprendieron a construir viviendas ecológicas antes de que surgiera este nombre en nuestro vocabulario, al evitar consumo de energía para la climatización. En aquellos tiempos de carbón.
3.3.18
Trazado urbano de un pueblo castellano
Vamos a intentar entender un poco el urbanismo de una pequeña localidad española, Soto de San Esteban en Soria, que llegó a tener unos 300 habitantes aunque ahora no llegue a los 100, y de la que se tiene constancia al menos desde el siglo XI en plena Reconquista cuando el Cid Campeador dominaba estas zonas. Localidad nombrada en el Cantar del Mio Cid pues en ella se encuentra una pequeña montaña llamada La Torre o la Torre de Doña Urraca donde el propio Cid resguardó a sus hijas Elvira y Sol tras ser ultrajadas.
Curiosamente a poca distancia hay otra montaña pequeña que se conoce con el nombre de Peña Moril, lo que nos indicaría que toda esta zona fue dominio claro de los árabes antes de la reconquista, con asentamientos que hoy desconocemos.
Pero si sabemos que en el cercano San Esteban de Gormaz, a 5 kilómetros de Soto de San Esteban, un asentamientos fijo como población importante desde el año 900 antes de Cristo al ser un importante cruce de caminos junto al río Duero, frontera natural de toda esta zona.
Todo esto lo meto de introducción antes de hablar del diseño de la localidad. Si nos fijamos es un diseño claramente romano. Muy similar por ejemplo al de la ciudad de Zaragoza, pero en pequeño. Un gran trazado circular (el Coso) que en este caso es ovalado, y dos calles que lo cortan, de Norte a Sur (llamada Cardo), y de Este a Oeste (Decumano). Y con un punto central que es donde se juntan ambas calles interiores que en el caso que nos ocupa todavía se le conoce como “Las 4 calles”.
Las viviendas miran todavía hacia el interior de la localidad, dejando los corrales que sean los que miran hacia el exterior, hacia la carretera. No se emplea la vía de comunicación con el exterior como una calle principal, buscando que la localidad esté encerrada sobre sí misma. Un claro diseño militar de defensa. Esto nos llevaría otra vez al clásico diseño romano de un asentamiento militar para soldados a los que se les entrega la licencia y unos terrenos para que se asienten y repueblen.
Si analizamos los apellidos de esta localidad veríamos que los que más años llevan asentados son apellidos que provienen del norte de España, una curiosidad añadida.
Vemos pues en rojo las calles principales que siguen el clásico trazado romano y en naranja las calles auxiliares, casi como un abanico. Los puntos azules son lugares importantes para la localidad. Por una parte en azul claro tenemos la derecha una fuente de agua, si seguimos por su camino llegamos a la iglesia y al cementerio, para luego bajar por el Cardo hasta la Plaza donde hay otra fuente pública y las Escuelas o centro administrativo de la ciudad. Lo que podría haber sido en tiempos romanos el Foro y el centro de poder. Finalizamos con el último punto azul claro más al sur del plano que es el de “Las cuatro calles”. En azul fuerte he señalado los tres comercios que existieron en la localidad en el siglo XX. Hoy y desde hace bastantes décadas, ya solo queda uno.
Pero la importancia de esta pequeña localidad es otra que todavía no hemos nombrado. ¿Cúal es el motivo de que un pequeño asentamiento sea catalogado de importante, con pocos vecinos, alejado de grandes carreteras aunque en una zona muy importante en el centro de aquella España en Reconquista?
Pues sin duda la pista la encontramos en su propio nombre. El Soto. El Soto hoy no existe, fue un soto de ribera, a las orillas del Duero, que se mantuvo casi en su totalidad hasta los años 60 del anterior siglo. Una extensión de bosque de al menos 1,5 millones de metros cuadrados, lo que equivaldría a unos 150/180 campos de fútbol de los grandes, junto al río y lleno de animales salvajes listas para ser cazados. Quiero decir que su fundamento como “lugar”, era el recreo de importantes familias de grandes localidades cercanas como San Esteban de Gormaz, Langa, El Burgo y Osma.
Aquel soto que da nombre a la localidad (todo el Norte y Este del trazado urbano actual cruzando incluso el cauce del Duero) desapareció talado por un inmenso error político de la Diputación de Soria que no quiso o supo impedirlo. Porque la importancia no radicaba solo en su masa forestal en medio de una zona bastante seca y arisca. Su existencia propiciaba un microclima especial que hacía más fresco los veranos y más calurosos los inviernos, con más lluvias y humedad.
Ni los romanos, ni los árabes, ni luego los cristianos de repoblación en tiempos del Cid, eran tan tontos como para no saber elegir bien en donde se asentaban.
Si nos queda duda de por qué no está la localidad a las orillas del río Duero habría que analizar la bravura de dicho río, y la realidad orográfica de la zona. La distancia no es mucha, pero la poca altitud que logra el lugar de asentamiento de Soto de San Esteban con respecto al cauce del Duero coloca esta zona como mucho más segura ante riadas. Era un lugar que servía de entrada al Soto. Y además nadie nos puede asegurar que el cauce actual del Duero no fuera en la antigüedad más recto que ahora, y que el meandro no se hubiera creado hace unos pocos siglos.
Pero si sabemos que en el cercano San Esteban de Gormaz, a 5 kilómetros de Soto de San Esteban, un asentamientos fijo como población importante desde el año 900 antes de Cristo al ser un importante cruce de caminos junto al río Duero, frontera natural de toda esta zona.
Todo esto lo meto de introducción antes de hablar del diseño de la localidad. Si nos fijamos es un diseño claramente romano. Muy similar por ejemplo al de la ciudad de Zaragoza, pero en pequeño. Un gran trazado circular (el Coso) que en este caso es ovalado, y dos calles que lo cortan, de Norte a Sur (llamada Cardo), y de Este a Oeste (Decumano). Y con un punto central que es donde se juntan ambas calles interiores que en el caso que nos ocupa todavía se le conoce como “Las 4 calles”.
Las viviendas miran todavía hacia el interior de la localidad, dejando los corrales que sean los que miran hacia el exterior, hacia la carretera. No se emplea la vía de comunicación con el exterior como una calle principal, buscando que la localidad esté encerrada sobre sí misma. Un claro diseño militar de defensa. Esto nos llevaría otra vez al clásico diseño romano de un asentamiento militar para soldados a los que se les entrega la licencia y unos terrenos para que se asienten y repueblen.
Si analizamos los apellidos de esta localidad veríamos que los que más años llevan asentados son apellidos que provienen del norte de España, una curiosidad añadida.
Vemos pues en rojo las calles principales que siguen el clásico trazado romano y en naranja las calles auxiliares, casi como un abanico. Los puntos azules son lugares importantes para la localidad. Por una parte en azul claro tenemos la derecha una fuente de agua, si seguimos por su camino llegamos a la iglesia y al cementerio, para luego bajar por el Cardo hasta la Plaza donde hay otra fuente pública y las Escuelas o centro administrativo de la ciudad. Lo que podría haber sido en tiempos romanos el Foro y el centro de poder. Finalizamos con el último punto azul claro más al sur del plano que es el de “Las cuatro calles”. En azul fuerte he señalado los tres comercios que existieron en la localidad en el siglo XX. Hoy y desde hace bastantes décadas, ya solo queda uno.
Pero la importancia de esta pequeña localidad es otra que todavía no hemos nombrado. ¿Cúal es el motivo de que un pequeño asentamiento sea catalogado de importante, con pocos vecinos, alejado de grandes carreteras aunque en una zona muy importante en el centro de aquella España en Reconquista?
Pues sin duda la pista la encontramos en su propio nombre. El Soto. El Soto hoy no existe, fue un soto de ribera, a las orillas del Duero, que se mantuvo casi en su totalidad hasta los años 60 del anterior siglo. Una extensión de bosque de al menos 1,5 millones de metros cuadrados, lo que equivaldría a unos 150/180 campos de fútbol de los grandes, junto al río y lleno de animales salvajes listas para ser cazados. Quiero decir que su fundamento como “lugar”, era el recreo de importantes familias de grandes localidades cercanas como San Esteban de Gormaz, Langa, El Burgo y Osma.
Aquel soto que da nombre a la localidad (todo el Norte y Este del trazado urbano actual cruzando incluso el cauce del Duero) desapareció talado por un inmenso error político de la Diputación de Soria que no quiso o supo impedirlo. Porque la importancia no radicaba solo en su masa forestal en medio de una zona bastante seca y arisca. Su existencia propiciaba un microclima especial que hacía más fresco los veranos y más calurosos los inviernos, con más lluvias y humedad.
Ni los romanos, ni los árabes, ni luego los cristianos de repoblación en tiempos del Cid, eran tan tontos como para no saber elegir bien en donde se asentaban.
Si nos queda duda de por qué no está la localidad a las orillas del río Duero habría que analizar la bravura de dicho río, y la realidad orográfica de la zona. La distancia no es mucha, pero la poca altitud que logra el lugar de asentamiento de Soto de San Esteban con respecto al cauce del Duero coloca esta zona como mucho más segura ante riadas. Era un lugar que servía de entrada al Soto. Y además nadie nos puede asegurar que el cauce actual del Duero no fuera en la antigüedad más recto que ahora, y que el meandro no se hubiera creado hace unos pocos siglos.
2.3.18
Elementos básicos en el diseño de un parque urbano
Arte o monumentos.
Agua y sonidos naturales.
Naturaleza y zonas de paseo.
Relieves para formar paisajes.
Sensación de naturaleza artificial pero naturaleza al final.
Zonas de descanso y tranquilidad.
Centralidad para que resulte sencilla la utilización del parque.
Amplitud para no sentir el agobio del tráfico.
Diferentes zonas para invierno y verano.
Amplias zonas de paseo.
Zonas infantiles y deportivas.
Fauna autóctona libre.
Limpieza y mantenimiento constante.
Servicios básicos de uso y consumo.
Sensación de seguridad pasiva.
Buenos accesos desde diferentes zonas de la ciudad.
División del espacio total en diversas zonas diferentes.
Zonas delimitadas para comercio artesanal o artístico.
Pequeños parques muy cuidados en Europa
Todos los parques tienen que tener unas finalidades claras: la relajación, el disfrute visual, la calma, el paseo, el descanso, ser una isla dentro de una gran ciudad. Por ello es fácil saber qué elementos deben contener. Otra cosa es que desde los Ayuntamientos queramos crear zonas intermedias para quedar bien y sin coste necesario, o que no seamos capaces de encargar su diseño a sociólogos y urbanistas que sepan qué necesitan construir. O lo que es peor, que no se les tenga en cuenta, que no se les haga ningún caso.
Un parque no es para ganar unas elecciones municipales, sobre todo porque un parque de calidad resulta caro de mantener en el tiempo. Por eso una de las decisiones más lógicas y casi obligatorias es que se contemple el mantenimiento de calidad desde el primer día y con vistas al futuro.
Es mejor un solo parque en un barrio, pero de calidad, bien mantenido y con los elementos necesarios para ser una zona muy usada, que aspirar a dos parques que se dejan abandonados por no poderlos mantener en condiciones.
En algunos países de Europa se opta por un sistema intermedio ante la decisión anterior. Crear un gran parque de barrio o de barrios en zonas limítrofes de vecindad entre dos barrios, y crear varias zonas verdes pequeñas (paisajes de unos 200/400 metros cuadrados) dentro de los barrios pero que son auténticas islas (casi) naturales, donde junto a un 50% de zona muy bien cuidada y con zonas de descanso y juegos, se mezclan en el restante 50% unos espacios totalmente salvajes (o que lo parezca más bien) donde no hay un orden de plantación de árboles, arbustos, rocas o hierbas, sino que da la sensación de que esa zona crece a su suerte. En la imagen uno de estos ejemplos, en la ciudad belga de Gante.
El vecino de la zona se encuentra con una zona mezcla de naturaleza salvaje y naturaleza artificial y diseñada. ¿Dónde está el truco para que aquello funcione? En la limpieza. Tanto el 50% de espacio muy bien cuidado como el 50% de espacio salvaje deben estar perfectamente limpios. Que crezcan hierbas a su antojo no tiene nada que ver con que esté lleno de papeles, latas, botellas o trapos.
Un parque no es para ganar unas elecciones municipales, sobre todo porque un parque de calidad resulta caro de mantener en el tiempo. Por eso una de las decisiones más lógicas y casi obligatorias es que se contemple el mantenimiento de calidad desde el primer día y con vistas al futuro.
Es mejor un solo parque en un barrio, pero de calidad, bien mantenido y con los elementos necesarios para ser una zona muy usada, que aspirar a dos parques que se dejan abandonados por no poderlos mantener en condiciones.
En algunos países de Europa se opta por un sistema intermedio ante la decisión anterior. Crear un gran parque de barrio o de barrios en zonas limítrofes de vecindad entre dos barrios, y crear varias zonas verdes pequeñas (paisajes de unos 200/400 metros cuadrados) dentro de los barrios pero que son auténticas islas (casi) naturales, donde junto a un 50% de zona muy bien cuidada y con zonas de descanso y juegos, se mezclan en el restante 50% unos espacios totalmente salvajes (o que lo parezca más bien) donde no hay un orden de plantación de árboles, arbustos, rocas o hierbas, sino que da la sensación de que esa zona crece a su suerte. En la imagen uno de estos ejemplos, en la ciudad belga de Gante.
El vecino de la zona se encuentra con una zona mezcla de naturaleza salvaje y naturaleza artificial y diseñada. ¿Dónde está el truco para que aquello funcione? En la limpieza. Tanto el 50% de espacio muy bien cuidado como el 50% de espacio salvaje deben estar perfectamente limpios. Que crezcan hierbas a su antojo no tiene nada que ver con que esté lleno de papeles, latas, botellas o trapos.
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