7.10.24

¿Podemos pensar en algún momento en el Fin de la civilización?


Hablar del fin de la civilización suena a Ciencia Ficción
, aunque a veces nos suenen trompetas muy violentas, negativas y con teorías llenas de dudas y de miedos. O incluso mucho mejor deberíamos decirnos a nosotros mismos que todas estas teorías son directamente de Ficción. Pero también es cierto, que si seguimos jugando a ser cada día más tontos, al final sonarán las Trompetas.

Creo que somos muy resilientes y aunque a veces como sociedad global parecemos tontos y torpes, si las cosas se vieran muy mal, creo que todavía seríamos capaces de buscar cambios profundos que resultasen en soluciones, al menos parciales, para no desaparecer como sociedad animal. Yo personalmente no creo tanto en el Fin de la Civilización, como en cambios profundos en nuestra forma de vida.

Descarto totalmente el Fin del Mundo por simple iniciativa idiota del animal hombre, pues en eso no tengo dudas: el mundo como planeta es mucho más resistente que las idioteces de los animales humanos. Podríamos desaparecer o extinguirnos como animales, como ya ha sucedido con otras especies o plantas, pero no desaparecería el continente, la Tierra.

 

Desde una perspectiva sociológica, la civilización humana es un fenómeno muy complejo y dinámico en sus propias capacidades de hacer el mal o de recapacitar y cambiar; somos resultado de muchas interacciones sociales, culturales y tecnológicas. Nuestro fin podría ser concebido como un colapso total de todas las estructuras sociales, económicas y políticas que nos sustentan. Sin embargo, esto no necesariamente implicaría la extinción de toda la especie humana y mucho menos la destrucción total del planeta.

 

Hay argumentos que apuntan a que el fin de la civilización no es el fin del mundo. La historia de la humanidad está marcada por crisis y catástrofes que han puesto a prueba nuestra capacidad de adaptación y supervivencia. La vida en la Tierra es extremadamente diversa, y la extinción de una especie, por compleja que sea esa especie, no necesariamente implica el fin de todas las formas de vida. 


El planeta Tierra ha experimentado numerosos cambios a lo largo de su historia, muchos de ellos de gran magnitud, sin que ello haya supuesto su destrucción total como planeta Tierra, llena de vidas muy diferentes.


¿Quien se cree el Ser Humano para pensar que acabado él, se acabaría todo?

 

Es verdad que nuestra civilización actual depende en gran medida de sistemas tecnológicos complejos y frágiles en constante evolución y muy mal repartidos aunque nos suena a globalización todo. Un colapso de estos sistemas podría tener consecuencias catastróficas para la supervivencia humana. Sobre todo si colapsan los realmente importantes para modelar decisiones catastróficas. Tontos capaces de intentar destrozarnos hay. Pero también tenemos que creer que hay diseñados mecanismos que en el último momento lo podrían impedir. Mecanismos de seguridad si nos falla la seguridad básica del tonto puntual.


Es cierto que la actividad humana está provocando cambios climáticos y ambientales a escala global que podrían tener consecuencias irreversibles para la habitabilidad del planeta. Existen también riesgos como la guerra nuclear escalable, la ingeniería genética sin poderla controlar desde organismos supranacionales, la contaminación creciente por el mal uso de las energías o la inteligencia artificial descontrolada que podrían poner en peligro la existencia de la especie humana. Esta última creo que no es nada peligrosa, pero tengo que nombrarla pues está de moda.

 

Es posible imaginar escenarios en los que el colapso de la civilización tendría consecuencias catastróficas para la humanidad, pero también es posible pensar con la misma o más fuerza, que la especie humana pueda ser capaz de adaptarse y sobrevivir a estos cambios. 


No hay que recurrir al Cine, sino más bien al Sentido Común de la necesidad global de cambiar hábitos de forma rotunda. El ejemplo más cercano lo tuvimos en 2020 con la pandemia de COVID. Pero e fundamental analizar los factores que contribuyen a la vulnerabilidad de nuestras sociedades y promover acciones que promuevan la sostenibilidad, la justicia social y la cooperación global.


Hay varios procesos que, si llegan todos a la vez y descontrolados, además de interconectados, podrían influir significativamente en el eventual fin de la civilización actual, o al menos en una posible sociedad que ya no sería tal como la conocemos en la actualidad. Estos procesos son complejos y están en constante evolución, pero algunos de los más destacados y problemáticos para el futuro de la sociedad actual, y sobre los que tendríamos que tener más cuidado son:

 

Cambio climático: El calentamiento global y sus efectos derivados, como el aumento del nivel del mar, eventos climáticos extremos y la pérdida de biodiversidad, representan una amenaza existencial para muchas sociedades. Estos cambios pueden desencadenar conflictos por recursos, migraciones masivas y colapso de ecosistemas, lo que a su vez podría desestabilizar gobiernos y economías.
 
Desigualdad económica: La creciente desigualdad entre ricos y pobres puede generar tensiones sociales y políticas, erosionar la confianza en las instituciones y fomentar el populismo y el extremismo. Una sociedad profundamente dividida es más vulnerable a conflictos y crisis. Y aquí me quiero referir tanto en desigualdades internas en el mismo país, a diversidades entre territorios más alejados. La inmigración sin poderla gestionar bien es un problema que viene precisamente por esas desigualdades.

Pandemias: Las pandemias globales, como la reciente COVID-19, pueden revelar las fragilidades de nuestros sistemas de salud y economía, y exponer las desigualdades sociales existentes. Eventos de esta naturaleza pueden desencadenar crisis económicas, sociales y políticas de largo alcance. A veces tenemos crisis de Salud Pública en donde se mezclan problemas de enfermedades que pueden pasar de animales a personas, y eso sí es más incontrolable y peligroso.

Crisis de recursos: El agotamiento de recursos naturales, incluso como el agua dulce, los combustibles fósiles si no somos capaces de buscar alternativas y los minerales críticos que cada ve se utilizan más, puede generar conflictos y tensiones internacionales, además de limitar el crecimiento económico y el desarrollo humano en algunas zonas del Planeta. Suena a barbaridad, pero nos parece en esta actualidad que África está en venta para el mejor postor.

Desinformación y polarización: La proliferación de noticias falsas y la polarización política pueden dificultar el diálogo y la cooperación, lo que a su vez puede socavar la cohesión social y la capacidad de las sociedades para abordar los desafíos comunes. La propaganda siempre es un mal combustible social.

Desarrollo tecnológico descontrolado: El desarrollo de tecnologías disruptivas como la inteligencia artificial y la bioingeniería puede generar nuevos riesgos y desafíos, como la automatización del empleo, la vigilancia masiva de unos y otros y la creación de armas autónomas que toman sus propias decisiones.

Si estos procesos no operan de manera aislada, sino que se refuerzan mutuamente, sí pueden generar efectos en cascada. Por ejemplo, el aumento en rapidez del cambio climático puede exacerbar la desigualdad entre territorios según su capacidad de poderse defender ante un calentamiento muy alto, eso desencadenaría graves conflictos por recursos en alimentación, y generar un aumento imparable de la migración, lo que a su vez puede alimentar el populismo y la polarización, es decir las violencias internas de los que no están dispuestos a poder acoger a los que ya no podría vivir en medio planeta.

 

Es importante señalar que el futuro nunca está escrito y que, entre todos, aún tenemos la capacidad de influir en el curso de los acontecimientos que puedan irse produciendo. La construcción de sociedades más justas, equitativas y sostenibles es fundamental para hacer frente a estos desafíos y asegurar un futuro más próspero para las generaciones venideras.

 

 

¿Debemos formarnos para las próximas décadas?

Es fundamental lo que representa la formación profesional necesaria, en la actualidad y de cara a las próximas décadas, sobre todo para ser competitivos con nosotros mismos en el campo laboral, adaptados a los cambios que ya han venido. Cambios que cada vez son más constantes y rápidos.

¿Cómo será la formación y educación necesaria en las próximas décadas? 

Sin duda, además de tenernos que responder cada uno de nosotros —pues las circunstancias son diferentes según edad, formación o incluso zona de asentamiento— es verdad que debemos estar preparados para los cambios, pues estos ya están entrando de muy diversa manera. No es solo la tan asustadiza IA, son muchos más elementos de cambios.

Dependemos sobre todo de nosotros, y de nuestra decisión de adaptarnos y aprender. Mucho más que de nuestra capacidad ya adquirida con anterioridad. 

Nada nos va a venir hecho, y si no somos capaces de prepararnos para el futuro laboral, sin duda lo harán nuestros compañeros de trabajo y nos superarán. 

Tanto empleados como directivos debemos olvidarnos de mostrarnos reacios a adoptar nuevas herramientas y métodos de aprendizaje. 

La falta de familiaridad con las tecnologías, o la preferencia por los métodos tradicionales o las dudas a la preocupación por el impacto en nuestro trabajo, hay que orillarlo. Los cambios han venido para quedarse, y por ello nuestra capacidad de aprendizaje debe ser constante.

A veces será una formación reglada, pero muchas otras veces no será posible pues hay centenares de opciones y de posibles aprendizajes. Tenemos que crecer en formación propia buscando información, investigando campos laterales de nuestros oficios, para aprender de forma más especializada sobre lo que ya sabemos.

Diez ideas para intentar ser más feliz esta misma tarde


¿Estás aburrido, no sabes de qué manera debes mover tus ganas de vivir para hacerla más alegre, para aumentar tus ganas de que la vida sea maravillosa?

Voy a darte algunas pistas para que lo intenten. 

Son 10 brochazos sencillos para pasar una tarde, un tiempo diferente. 

Y luego nuca se sabe, igual te gusta y repites con la misma idea.

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Entra en la cocina y haz para tu familia un plato maravilloso, inventa y rebusca, un plato poco común, algo antiguo o de otro país. ¿No sabes cocinar?, no te preocupes, busca un restaurante en tu ciudad de otra cultura: sirio, libanés, marroquí, boliviano o brasileño. Disfruta de nuevos sabores.

En tu ciudad seguro que hay alguna exposición de ARTE. Si entras no te preocupes por como comportarte, hay gente de todo tipo. Los que entienden mucho y los que solo van a ver o a oler cuadros. Personas que van de visita a contemplar o a soñar. A imaginar otros mundos o a disfrutar del arte, que es lo más sencillo de lograr aunque cuesta unas cuentas visitas a exposiciones antes de lograrlo. Pero se logra.

 ¿Has probado entrar a un café de los de sentarte, tomarte un simple cortado y mirar de hurtadillas a la gente y tomar apuntes de ellos. No, no es ser un alcahuete, puedes ser un escritor de pequeños relatos o una persona que busca personajes para “su” novela. Seguro que los iras viendo desde muchas perspectivas.

Móntate para este fin de semana un viaje cerca de tu casa: visita un Monasterio, un Castillo, una iglesia románica, un Museo, la orilla de un río, un concierto de música que te resulta diferente, una tarde noche en una discoteca. Invita a un compañero de viaje con quien compartir lo que os apetezca.

¿Te gusta la naturaleza? Muy bien, pues ve a su busca. Unos jardines que hace mucho no has visitado, un campo en siega, una fuente natural, unas montañas, un parque nacional, un lugar donde sabes que hay pájaros o patos, un zoológico pequeño y con los animales bien tratados.

Busca para hoy una buena película de cine, pero no para verla en casa, no, para verla en el cine, con el sonido a todo gas, con toda la escenografía que supone acudir al cine. Palomitas, cena rápida después de la película y comentar con tu compañía lo mala que era. La película, claro. No te pongas atrás, ponte más bien cerca para que te apabullen las escenas, para que te inunde la película.

¿Cuánto hace que no vas a un Centro Comercial de tu ciudad? Solo a mirar, a tocar, a creerte que vas a comprar, a conocer los nuevos inventos, a pasar la tarde solo mirando. a reirte de los que caen en las trampas del consumismo.

¿Hay en tu ciudad algún café cantante, algunos escenarios callejeros, una calle donde pongan mercadillos de anticuario, de coleccionistas, de viejo? Un paseo puede ser simpático.

¿Cuanto hace que no has leído un libro? ¿Y un comic? Si no tienes mucho tiempo puedes comprar un libro de relatos con pequeños cuentos, con novelas muy cortas, para entretener media hora y abandonar hasta el siguiente tiempo en que lo necesites.

¿Has pensado en fotografiar tu ciudad buscando algo determinado? Decide elegir cosas rojas, situaciones alegres, puertas de madera, campanas de iglesia o charcos. Lo que a ti te apetezca. Fotografía esas visiones tuyas de los objetos y disfruta luego comprobando como a los días te inspiran otra cosa.


El mundo tiene un vacío de poder y de gobierno


Un vacío de poder no es que no haya nadie mandando, gestionando o gobernando, es que quien hay para esos menesteres no está a la altura de lo que se espera, por muy diversos motivos.

Un vacío de poder no se da solo cuando quien gobierna no está a la altura de lo que e necesita, sino cuando no hay alternativa, ni nadie está a la altura responsable que se necesita.

Responsables somos muchos, torpes en silencio hay excesivos, bobos que solo saben insultar estamos casi todos, en ese vacío incluso mundial que no puede llevar a donde nadie quiere.

El vacío de poder se produce cuando no existen modelos de líderes respetados que emanan ideas novedosas, posibles, válidas, pacíficas y que sirvan para que cada vez más personas se sientan mejor que sin sus gestiones.

España, Europa, pero también el mundo tiene en la actualidad un claro vacío de poder. Se ve sin duda en las pobres gestiones que es capaz de hacer la ONU para mediar incluso en procesos que frenen matar civiles inocentes.

El 7 de octubre de 2023 unos 2.000 palestinos de Hamás casi todos, entraron en Israel para matar a 1.195 personas y secuestran a 251 israelitas casi todos civiles. Desde entonces ya irán más de 50.000 muertos por efectos de la guerra, y se cree que unos 20.000 desaparecidos, contándose por cientos de miles los que han perdido todo. En Gaza vivían unos 2.300.000 palestinos. Cerca de dos millones se han visto desplazados de sus viviendas.

El vacío de poder es no haber detectado lo que se estaba produciendo.

El vacío de poder es alentar a que aquello se multiplicara.

El vacío de poder es no ser capaz en ningún lugar del mundo, a parar estas masacres de civiles inocentes.

Sí, es verdad, hubo unos 2.000 palestinos entre 2.300.000 ciudadanos que salieron a matar y a secuestrar. ¿Y el resto? ¿Nadie quiere acordarse del resto de palestinos de Gaza?

4.10.24

Un emérito con pocos méritos históricos


Un emérito es alguien que sin perder los méritos se ha retirado pero sigue conservando esos previsibles méritos anteriores. Y no, no es el caso del anterior Rey de España que pasará a la historia por sus cositas sin explicar. Es Ley de Vida.

Y recordemos que perder los méritos, a veces, es contagioso.

Estos días ha explotado lo que ya todos intuíamos y muchos sabían con todos los detalles. Posiblemente todavía sea más lo que se callan que lo que nos van diciendo como en un serial televisivo. 

Así que asistiremos a un destape de informaciones, o a un freno informativo por miedo. Ya iremos viendo.

A mi lo que hiciera una vedette me la trae al pairo. Pero lo que hizo un Rey me preocupa. Sobre todo sabiendo que era el que más mandaba en España, incluidas sus Fuerzas Armadas. 

Y también me preocupa los silencios orquestados de excesivos altos mandatarios de España, que han demostrando saber mentirnos. Y que todavía quieren justificarse añadiendo silencios sobre sus silencios.

Somos lo que entre todos los que mandan en los poderes del Estado quieren que seamos. Y también incluyo aquí a muchos periodistas. 

Los silencios cuando explotan dejan a muchas personas fuera de sitio, sí, y también sin méritos.

Hablamos de 600 millones como si no fuera nada. Pero tampoco son los que a mi más me importan. Nunca es posible saber lo que realmente cuesta tener a un torpe al mando de las empresas, en vez de tener a una persona válida. 

Alguien que premia más comer arroz con cosas y chupar las cabezas de las gambas que cuidar su propia institución, puede cometer errores de gran valor que no se pueden cuantificar.

Su esposa y sus hijos tienen que estar asombrados. No porque se estén enterando ahora de nada que no supieran, sino por lo que representan estas paellas para la historia y el futuro. 

¿Y a partir de ahora todavía queda alguien que crea en las verdades que nos cuentan, en los que aparentan mandar y gobernar?

3.10.24

El Mundo guarda silencio ante presiones bélicas muy peligrosas


Muchos ciudadanos del mundo nos estamos planteando la duda, de si estamos entrando en una III Guerra Mundial —por la locura de unos pocos dirigentes de gran peso bélico o terrorista— o si esto que vemos en estas semanas son simplemente pasos inevitables de un conflicto bélico local, con un siglo a sus espaldas.

En realidad lo grave no es lo que hace Israel, Hamás, Hezbolá, Yemen o Irán. Lo más grave es lo que NO es capaz de hacer el resto del mundo. Ese silencio cómplice, ese silencio que se esconde en su propia incapacidad, es lo que nos debería preocupar. 

Fuimos —como sociedad política y como Europa— muy torpes a la hora de valorar el conflicto que se estaba fraguando en Ucrania con Rusia. No fuimos capaces de evitarlo. Y ahora sucede algo similar con Oriente Medio.

Si nos fijamos en la zona en conflicto en Oriente Medio, tenemos a un Israel muy crecido, a una Palestina troceada y ya casi destrozada totalmente en su zona de Gaza, a un Líbano que no es un Estado, ni libre ni ocupado pero en donde viven casi los mismos habitantes que en Cataluña. ¿Quien manda en Líbano?

Pero además tenemos ya dentro del conflicto a Yemen con 34 millones de habitantes y a Irán con casi 90 millones de personas. Siria con 22 millones o Irak con otros 45 millones podrían ser los próximos contagiosos conflictos por vecindad. Hablamos ya de más de 200 millones de personas en una zona muy caliente y en guerra o preguerra.

Y ante tal tamaño de conflicto la ONU o el resto de países potentes del mundo, no es capaz de articular nada que sea respetado. 

El conflicto puede quedar en nada o puede explotar tremendamente, no se sabe. pero el resto del mundo no es capaz de articular un proceso de enfriamiento, de freno, de presión para poder parar estas barbaries en donde mueren miles de ciudadanos sin poderse contar.

En esta guerra de Oriente Medio ni puede perder Israel ni puede perder Irán. Y esto es peligrosísimo. No tenemos a ninguna de las dos cabezas del conflicto con capacidad real de soportar la pérdida de la guerra. Antes de perder, optarían por el suicidio.


2.10.24

¿Por qué crecen las derechas extremas?


No es sencillo saber bien por qué nacen las derechas extremas en Europa, qué las empuja a crecer a veces excesivamente, ni tampoco en qué momento histórico son admitidas por sus sociedades. Y ya admito de entrada que en este texto voy a ser suave y me voy a centrar más en conceptos históricos, y no entraré mucho a modelos ideológicos ni seré excesivamente crítico.

La duda sobre el nacimiento de las derechas extremas en Europa no tiene una respuesta sencilla, ya que se trata de un fenómeno complejo con raíces históricas profundas y múltiples factores que confluyeron en diferentes momentos y lugares. 

El propio funcionamiento de los tiempos históricos facilita que surjan movimientos que son negativos. Y que saben utilizar muy bien las Democracias, para vencer a las Democracias. el modelo democrático solo lo quieren para poder llegar al poder. Pero nunca para dejarlo.

Si bien es posible identificar algunos momentos clave y tendencias generales en el siglo XX o incluso antes, es importante destacar que las ideologías de extrema derecha han evolucionado a lo largo de la historia, adaptándose a los contextos sociales, políticos y económicos cambiantes. Nunca dirán qué proyectos tienen, pues eso no lo consideran importante.

No es lo mismo el fascismo, el nazismo, el falangismo o los conceptos actuales de unas derechas extremas que nadie sabe hacia dónde pueden y quieren evolucionar en varios países de Europa. 

Saben qué está prohibido volver al pasado fascista, qué es incluso una ideología mal vista y que ya nunca logrará suficiente apoyo en el tiempo, y por eso saben que tienen que edificar proyectos distintos.

Su ideología es sencilla, curiosamente absurda. Quieren volver a la Edad Media, y no, por favor, no reírse de esto. 

Se basa en ideas de mitad del siglo XVIII en el que se admite que no existen formas de ser socialmente racionales, que cada país tiene el gobierno que se merece, y que quien es pobre lo es por no ser capaz de ser o querer ser rico. 

Lo mismo sirve para la educación, la justicia y otros elementos que hacen funcionar las sociedades. Eres tonto porque no has querido esforzarte, no por las desigualdades sociales. Es un liberalismo extremo. 

Más lejos que la Edad Media que nombraba antes está la época romana, y una parte de nuestra Justicia todavía se basa en el modelo tradicional romano de hace 2.000 años. No hemos evolucionado tanto en ideologías. Si tenéis dudas leeros a Aristóteles, Platón, Cicerón o a Séneca. 

Hoy esas derechas extremas no son igual a como eran hace un siglo —sin señalar si son mejores o peores— simplemente porque hoy no es la sociedad igual a como era a principios del siglo XX. Sus necesidades y problemas eran otros. 

Pero no hay duda de que los miedos que producen algunos de sus modos durarán durante siglos. Y hoy las ultraderechas son mucho más inteligentes, y se ven obligadas a ser más diferentes y como decía antes, más inteligentes para controlar sus espacios ideológicos.

La consolidación de los Estados Nación en Europa, a menudo acompañada de procesos de unificación y por ello también de exclusión social y cultural, generó un caldo de cultivo para ideas nacionalistas extremas que exaltaban la pureza racial y cultural. 

Europa quiso dejar de ser colonialista y eso no fue bien entendido por toda la sociedad de esos momentos históricos, con poca formación educacional. Los colegios eran un lujo a principios del siglo XX. No siempre se entendió bien que abandonar las Colonias era una obligación histórica que debió gestionarse mejor y antes.

El antisemitismo, presente en la sociedad europea desde la Edad Media (recordemos que España los expulsó en el siglo XV), se intensificó en el siglo XIX, alimentando discursos de odio y discriminación contra los judíos, posiblemente por sus formas de trabajar las economías y por ser los señalados como culpables de las crisis económicas. 

La Primera Guerra Mundial y sus consecuencias económicas y sociales provocaron una profunda crisis de confianza en las instituciones y los valores liberales.

Y en este contexto, surgieron movimientos fascistas en Italia, España y Alemania, que ofrecían soluciones radicales, fáciles y autoritarias a los problemas económicos y sociales de la época. 

Estos movimientos, caracterizados por su nacionalismo extremo, militarismo y culto al líder, sentaron las bases ideológicas de las derechas extremas contemporáneas. 

No se valoraba nada la ideología real que sustentaba los proyectos, sino la fuerza del líder y del Grupo casi militar. Y se consolidó algo que se repite en la actualidad, señalar al político, a la persona que se dedicaba a los temas públicos, como un inútil, un ladrón o un jeta vago.

Tras la Segunda Guerra Mundial, tras perder Alemania e Italia su propia Guerra pues la comenzaron ellos, el nazismo fue condenado internacionalmente como una ideología criminal. Era imperdonable lo que habían hecho en varios países europeos, queriendo imponer su "Raza" a costa de matar al diferente. 

Sin embargo, muchas de sus ideas perduraron en la sociedad europea, aunque a menudo de forma más velada. La masacre que se hizo en Europa, contra judíos pero también contra gitanos, homosexuales o comunistas, fue brutal. Y resultaba imperdonable.

En la posguerra, las derechas extremas se vieron obligadas a adoptar nuevas estrategias y discursos para evitar ser asociadas directamente con el nazismo. Surgieron así nuevas corrientes ideológicas, como la Nueva Derecha, que buscaban legitimar sus ideas en el marco de la democracia liberal. Incluso algunas se fueron asentando en países plenamente democráticos.

El liberalismos se disfrazó de diversas tendencias capitalistas, no todas iguales, mezcladas a veces con religiosidad explicada u oculta, que realmente trabajaba desde los extremos, pero sin decirlo.

El Thatcherismo en el Reino Unido es la descripción más fácil de entender sobre las derechas extremas que logran gobernar y revalidar sus gobierno desde las convicciones políticas, sociales que se impusieron desde un liberalismo muy cerrado, en una país muy demócrata, en tiempos de crisis. 

Las crisis económicas, la desigualdad social, la llegada de nuevas gentes pobres a los países que se creen elegidos por Dios para ser los ricos y la pérdida de identidad nacional, pueden generar un caldo de cultivo para las ideas de extrema derecha, que ofrecen soluciones simples e ideas culpables y fáciles de explicar, de los errores políticos y sociales "de los otros".

El miedo al pobre que como ser humano en dificultades viene desde otros países, el temor a las minorías de cualquier tipo y a los cambios culturales que siempre han existido, alimenta los discursos de odio y exclusión, propios de la extrema derecha cuando no saben asimilar la parte positiva de cada proceso de modificación social.

Los líderes de extrema derecha suelen utilizar un discurso populista, que apela a las emociones y a las frustraciones de la gente, para movilizar a las masas. Discursos fáciles, que apelan al corazón y no a la razón social, en donde no hay mucho que pensar por quien las recibe. 

Las democracias débiles o en crisis pueden ser más vulnerables a la penetración de ideas extremistas. Ellos desde su extremismo, presentan el problema, que lo conocen bien todos, y enseguida nos ofrecen la solución que está en boca de todos. 

Pero los que sabemos que eso no es así de sencillo por haber estado dentro de las gestiones políticas, somos enseguida tachados de idiotas, buenistas, incapaces, cobardes o parte de los que dicen: "Somos unos chupópteros o ladrones".

Las derechas extremas en Europa son un fenómeno histórico complejo, que ha evolucionado a lo largo del tiempo y se ha adaptado a los cambios históricos pues ellos no quieren producir miedos, sino precisamente evitarlos a costa de adormecer a la sociedad. 

Para saber qué desean hacer en la actualidad, hay que analizar sus orígenes y su persistencia histórica, es necesario analizar los factores históricos, sociales, políticos y económicos que han contribuido a su surgimiento y desarrollo.

Pero si no sabemos bien qué son las derecha extremas tenemos ejemplos en exceso. 

En España se gobernó con esos extremismos desde 1939 hasta 1975, con cambios en los ciclos entre falangistas y religiosos de Orden. Hoy sin decirlo hay países en donde gobierna esa extrema derecha que mata discriminadamente al diferente. Y los tenemos alrededor del Mediterráneo, no hay que ir muy lejos. Y hay varios y bastante diferentes. 

En América del Sur tenemos varios ejemplos, con gobiernos que se dicen de izquierdas y gobiernos que se dicen de derechas. En realidad no son de ninguna de estas ideologías, son de la suya propia y nunca democrática.